KARPUS MINTHEJ, DE JORDI GARCIA BERGUA

KARPUS MINTHEJ, DE JORDI GARCIA BERGUA
Francisco Prieto
Karpus Minthej se llama la única novela publicada por Jordi García Bergua Cuando el libro apareció, el autor ya no estaba entre nosotros Decir que la literatura mexicana perdió con su desaparición grandes obras futuras, es una estupidez Hombres como él tienen conciencia de su propio tiempo Ha dejado su novela Su novela es excelente
Goethe fijó para siempre a los jóvenes de su generación con Las cuitas de Werther No sé si los de la nuestra tengan ojos para ver y oídos para oír A veces se me ocurre pensar que los hombres ya no son serios Mas si me equivocase, el joven Karpus Minthej estará siempre entre nosotros
“No me explico —comentaba a Klara— cómo es que somos capaces de sentirnos tranquilos cuando en realidad nos aburrimos tanto”
¿Por qué se aburre Karpus? ¿Por qué nuestros contemporáneos? ¿Por qué la depresión, a la que conduce el aburrimiento, es la enfermedad social característica de los tiempos que corren?
Karpus y su maestro Tinne hablan de literatura:
—”Esto, Karpus, no es más que una de las formas en que el hombre manifiesta una necesidad trágica vital La poesía es una precisión, un intento de conjurar a la muerte tratando de sobrevivir por medio de nuestra expresión”
—”Lo sé Pero ¿nunca has pensado que ese intento está irremisiblemente destinado al fracaso? Si el hombre desaparece, ¿qué importancia tiene que permanezcan libros que terminen confundiéndose con esa magnitud irremediable que son el espacio y el tiempo; con ese gigante dormido en movimiento que, sin conciencia, no tiene contacto con su existencia ni con su drama?”
El terror metafísico que esas palabras manifiestas, es corroborado por la dolorosa presentización de la condición humana:
“La expresión poética nos da oportunidad de ver el verdadero origen de la tragedia en la razón y esto provoca un terror aún mayor: el terror de verse conjurando a la muerte por medio de otra muerte —si quieres más estética— que se vive en la poesía cuando queremos dar a conocer la tragedia de la existencia racional: el terror de ver que la inteligencia es una muerte irremediable, en su último intento de anular una tragedia universal: un universo de tragedias”
El lector se habrá dado cuenta que estamos ante el retorno de la cosmovisión romántica Si lee la novela vivirá, en efecto, las vicisitudes de un joven marcado por una vivencia profunda de la muerte a la que procura desafiar en sus aventuras, en su búsqueda desenfrenada del amor y de la belleza Y es que el libro de García Bergua une al movimiento narrativo frenético, tan bien conducido que lo hace uno de los maestros del ritmo en la narrativa, diálogos donde se discuten cuestiones fundamentales, descripciones impregnadas de lirismo, una prosa cadenciosa que tornan el relato un poema novelado, uno de esos libros pues, que al concluirse uno intuye que permanecerá abierto y cerca de nosotros
Hay, en esta obra, reminiscencias que es conveniente destacar El retorno del héroe romántico a la literatura estaba contenido en el famoso Des Esseintes, aquel personaje de la novela A rebours, de Huysmans; también en el no menos célebre Lafcadio, de Los sótanos del Vaticano, de Gide Pero ni Huysmans ni Gide sintieron la necesidad de cortar las amarras en el mundo en el que se encontraban Sus héroes están en esa sociedad y en diálogo con ella: su reto es candoroso Karpus Minthej es, por el contrario, un héroe genuinamente romántico: vive abierto al infinito sin otro mundo que el de aquéllos con quienes se compromete existencialmente; vive religiosamente Sus crímenes no responden a un acto gratuito, pero tampoco a una esperanza de transformar la realidad
Karpus pretende anular la mediación de la razón en la vivencia porque la vida le ha llevado a ello Vaciado de Dios y de proyectos sociales que se puedan tomar en serio, hay que asumir las necesidades vitales que nos impulsan a hacer el bien, la verdad y la belleza como se nos aparezca Y esto es lo más sorprendente del libro de García Bergua: su héroe comporta la pasión de los místicos De esa manera, la lectura de la novela requiere poner entre paréntesis el mundo en el que vivimos; entregarnos a nosotros mismos, a las reclamaciones más hondas de nuestro deseo, arriesgarnos, por tanto, a la locura En este sentido, es un libro subversivo Un libro que tiene, sin embargo, un fundamento sólido en la realidad: el hombre que se aburre, ese hombre contemporáneo que se deprime busca la salvación en razones que no le convencen y ha vuelto religión la ideología y pretende hallar a Eros en la práctica deportiva de la sexualidad Contra ese ser inauténtico, ha escrito Jordi García Bergua el libro que le desenmascara Y ese ser inauténtico hallará el libro inactual