LA IZQUIERDA HACE A UN LADO DIFERENCIAS TEORICAS Y CREA UN NUEVO PARTIDO REVOLUCIONARIO

LA IZQUIERDA HACE A UN LADO DIFERENCIAS TEORICAS Y CREA UN NUEVO PARTIDO REVOLUCIONARIO
Jorge Rodríguez
Se inició lo que puede considerarse como el intento más importante que se haya hecho para integrar a la izquierda mexicana en un proyecto político de largo alcance, que tiene como meta inmediata las elecciones del año próximo
Los dirigentes nacionales de cinco partidos políticos —Arnoldo Martínez Verdugo, del PCM; Heberto Castillo, del PMT; Alejandro Gazcón Mercado, del PPM; Miguel A Velasco, del MAUS y Roberto Jaramillo, del PSR— propondrán a sus bases la adopción de medidas internas que conduzcan a la creación de un solo partido
Las reuniones de los cinco dirigentes, iniciadas hace algunas semanas, concluyeron hace un par de días con el acuerdo inicial de comunicar a la opinión pública su voluntad política de unificarse
Cuatro de los organismos que protagonizan este movimiento —PCM, PPM, MAUS y PSR— participan unidos desde hace años, bajo las siglas y emblemas del Partido Comunista, en una coalición que en las elecciones federales de 1979 obtuvo casi un millón de votos y colocó a 18 diputados en la Cámara
Desde la creación del Movimiento de Liberación Nacional, el nueve de agosto de 1961, el cual no se planteaba como objetivo la toma del poder, no había podido lograrse la integración de siquiera un grupo considerable de las fuerzas de izquierda
Un nuevo intento murió en gestación en 1976, cuando el Partido Comunista, el Partido Mexicano de los Trabajadores, el Movimiento de Acción y Unidad Socialista, el Movimiento de Organización Socialista y la Tendencia Democrática de Rafael Galván, celebraron dos o tres reuniones con miras a establecer un organismo unificador
Diferencias teóricas, estratégicas y tácticas dieron lugar a la proliferación de innumerables grupos, muchos de ellos fraccionados y todos dispersos, cuyo poder político y de movilización ha sido, hasta ahora, muy relativo
El nuevo proyecto anunciado esta semana no descarta la incorporación de otros grupos que estén dispuestos a aceptar los documentos básicos aprobados por los pioneros de la idea: Declaración de principios, Estatutos y Programa de Acción
Estos tres documentos serán discutidos durante los próximos meses en Congresos extraordinarios que cada partido convocará exprofeso Para facilitar su aceptación, todos están redactados tomando como base las coincidencias fundamentales de los cinco primeramente interesados
La discusión más crítica se dará en el 2o Congreso del Partido Comunista, programado para el 16 y 17 de octubre De lograrse el consenso, el día 18 todos participarán en una marcha llamada “la unidad de los partidos”
El nombre, colores y emblema del nuevo partido político no están aún acordados, pero es de esperarse que para esa fecha, en la marcha, ondeen las nuevas banderas, aunque un congreso constituyente está programado para febrero de 1982
Tampoco se ha definido el camino que seguirá el nuevo partido para adquirir su legalidad y poder presentarse en las elecciones federales del año próximo, con candidatos a la Presidencia de la República, a senadores y a diputados
Una de las modalidades, según consultas hechas por Proceso, sería la de que el Partido Comunista Mexicano, único de los cinco que tiene registro, decida en su 2o Congreso la modificación de sus estatutos, especialmente en su capítulo primero, donde se establece el nombre, emblema, colores y lema
Hecho lo anterior y con base en la Fracción VIII del artículo 42 de la Ley Federal de Organizaciones Políticas y Procesos Electorales, y basados también en el artículo 30 del Reglamento de los Organismos Electorales y Previsiones para la Ley Federal de Organizaciones Políticas y Procesos Electorales, solamente tendría que notificarlo, en un plazo de 30 días a la Comisión Federal Electoral
Posteriormente, o en el mismo momento, acordaría la afiliación de los militantes de los demás partidos políticos que previamente acordaron su desaparición y elegiría nuevos cuadros directivos, lo que también comunicaría oportunamente a la CFE
La fracción VIII del artículo 42 de la LOPPE dice: “Los partidos políticos nacionales están obligados a: Comunicar a la Comisión Federal Electoral cualquier modificación a sus estatutos, declaración de principios y programa de acción, dentro de los 30 días siguientes a la fecha en que se hagan”
Y el artículo 30 del Reglamento citado: “Los partidos políticos deberán comunicar a la Comisión Federal Electoral las modificaciones que acuerden a sus documentos básicos, los cambios de representantes de sus órganos directivos nacionales y de domicilio social, dentro del plazo de 30 días siguientes a la fecha en que los realicen”
Otra posibilidad consistiría en ir a la campaña electoral del año próximo bajo las siglas y emblema del Partido Comunista Mexicano, con un acuerdo interno de las organizaciones para crear, posteriormente, el nuevo partido político
“El cómo lo haremos —dijo un militante de uno de los partidos en proceso de fusión—, es lo menos importante El paso más difícil está dado; el de la voluntad política de unirnos para conquistar el poder”