Limitación de recursos y manipulación de resultados

Limitación de recursos y manipulación de resultados
La investigación social, instrumento para conservar el poder oficial y privado
Salvador Corro y Roberto Hernández
El gobierno federal bloquea, manipula y censura las investigaciones que no cuadran con sus programas y proyectos Los medios: restricción presupuestal, desarticulación de equipos de estudio, absorción de los propios científicos, modificación caprichosa de los resultados y subordinación a proyectos financiados por fundaciones extranjeras
Y el financiamiento no oficial, importante en esta área, proviene de fundaciones extranjeras o empresas privadas que destinan fondos para la investigación social —Coca Cola, Bank of América, First National City Bank, Fundación Cultural Televisa, Fundación Kellog, Fundación Ford, Rockefeller Fundation y Pepsi Cola, entre otros— que limitan los estudios a cuatro áreas fundamentales: control natal, mercadotecnia, preinversión y recursos naturales
Todos, con la mira del fortalecimiento de las grandes corporaciones trasnacionales
José María Calderón, coordinador del Centro de Estudios Latinoamericanos (CELA) de la UNAM, denuncia: “la escasa investigación social que se realiza en el país está orientada a la conservación del poder del grupo hegemónico y no a resolver los problemas que aquejan a los grandes sectores de la población”
Armando Rendón, del Instituto de Investigaciones Sociales (IIS) de la UNAM, con estudios de maestría y doctorado en la Universidad de París, sostiene: “Del interior de la propia universidad se dan las presiones para modificar caprichosamente los resultados de las investigaciones sociales y orientar sus objetivos”
Franz Peter Oberarzbacher, presidente de la comisión dictaminadora del área de ciencias sociales de la UAM-Xochimilco y doctorado en filosofía en la universidad de Maguncia, en Alemania, advierte: “la falta de investigación social propicia que la población se alimente única y exclusivamente de la posición oficial de la realidad social esto crea una politización funcional a los propios fines del gobierno, que impide a su vez que la población tenga acceso a una concepción política alternativa o independiente”
Eligio Rendón Rodríguez, miembro de la misma comisión y doctorado en sociología en la universidad de la Sorbona, en París, reflexiona: “Ni el gobierno, ni las universidades, ni la iniciativa privada, están dispuestos a invertir más en el terreno de la investigación social porque significaría, entre otras muchas cosas, el reconocimiento a sindicatos no controlables por el gobierno”
La falta de recursos oficiales destinados a la investigación es dramática Un ejemplo: para el ciclo escolar 1979-1980, del presupuesto que el gobierno federal otorga a las 35 universidades públicas del país, solamente se emplea el 303 por ciento para el desarrollo de la ciencia Y de este porcentaje, el 05 por ciento se dedica a la investigación social
En cambio, las instituciones universitarias destinan un promedio del 15 por ciento del total del presupuesto a gastos de la rectoría y administrativos
Del total de las universidades del país, las de Aguascalientes, del Sudeste, de Ciudad Juárez, de Hidalgo, de Tlaxcala, hasta ese período, no tenían partida para el desarrollo científico y mucho menos para la investigación social
La Universidad Nacional Autónoma de México, la institución educativa más importante del país y, por ende, la que recibe el mayor apoyo financiero, canaliza el 14 por ciento de su presupuesto a la investigación en general, mientras que el 45 por ciento lo ocupa para gastos administrativos y de rectoría
Del porcentaje utilizado para la investigación, la UNAM dispone sólo el 45 por ciento para el Area de Humanidades, lo que ha provocado —por ejemplo— que la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales padezca un déficit de 51 salones, 100 cubículos y de otras áreas necesarias, como laboratorios, para cumplir con eficiencia su función
La ausencia de una investigación social renovada permanentemente, que vaya de acuerdo con los tiempos, se refleja dramáticamente en la docencia “Nuestros estudiantes salen viejos de la carrera Cuando se enfrentan, en la práctica, a la realidad, tienen una información envejecida y en consecuencia serán sujetos a críticos y con posiciones abiertamente reaccionarias”, declara contundentemente José María Calderón
Armando Rendón constituye, junto con otros 15 investigadores del IIS, un ejemplo de la desarticulación de los grupos de trabajo: por haber realizado investigaciones críticas sobre el sindicalismo universitario y el sindicalismo oficial, fueron despedidos por el propio director del instituto, Julio Labastida
Expone su caso:
Durante tres años realizó estudios sobre los conflictos laborales en el país y analizó el comportamiento del Congreso del Trabajo —”Una central de líderes” (Proceso 232)—, cuyos enfoques “no gustaron ni a la Comisión Dictaminadora que autoriza la publicación, ni al propio director”
En cinco ocasiones fue modificado el estudio del Congreso del Trabajo, sin que para ello se dieran argumentos sólidos y el resultado fue “suavizar la crítica” Pese a eso, no ha sido aprobada su publicación
Actualmente está por concluir la quinta versión de su trabajo La burocracia política Para ello tuvo que eliminar algunos datos que establecían la relación de personajes de la política con “la burguesía”, que destacaban la interrelación del gran capital con el poder político del país
Los criterios que predominan para avalar o censurar las investigaciones sociales en el país, y particularmente en el ámbito laboral, son los sostenidos por El Colegio de México Los enfoques y objetivos de éstos son justificadores del sistema, según revela el propio Rendón, quien agrega:
“El Colegio de México se ha convertido en el santuario oficialista de la investigación social en el país, que consecuente con su posición se opuso a la sindicación independiente de sus trabajadores”
Eligio Calderón Rodríguez va más allá y dice:
“Los investigadores de El Colegio de México cargan con un gran peso y lo que hacen, lo hacen bien: analizan los problemas desde la perspectiva del capital están tan desesperados por controlar lo real, dentro de la lógica de una sociología neopositivista, que se sitúan —inclusive— más atrás del discurso del capital, elaborado en los años 40”
Los tentáculos de “la mafia intelectual”, que decide los criterios por seguir, llegan también —dicen los entrevistados— a la Universidad Nacional Autónoma de México a través del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt)
El Conacyt —argumenta Eligio Calderón— pretende volver irreversible el proceso de concentración y centralización de la actividad de investigación, otro en manos de las universidades “Los centros de investigación no tendrán más, en esa perspectiva, una existencia permanente; lo permanente será la elaboración de proyectos de investigación Y será el `valor’ que le asigne el Conacyt, en función seguramente de las necesidades industriales del capital y del gobierno, lo que tornará realizable o no un proyecto”
En el área de ciencias sociales, dentro del Conacyt, El Colegio de México tiene el mayor número de representantes (4) y le siguen: el propio Conacyt (3); UNAM (2); IPN (2) Tecnológico Autónomo de México (2) y luego un representante del Banco de México, de la UAM y de la Fundación Barros Sierra
RECHAZO DE PROYECTOS
César Mureddu Torres, coordinador de Asesorías y Desarrollo Académico de la UAM-Xochimilco, expone los pasos que se deben seguir para obtener el financiamiento del Conacyt para las investigaciones, y precisa “los cuellos de botella” que sirven para controlar los estudios
El año pasado —explica— solicitamos el financiamiento para investigaciones que, incluso, habían sido rechazadas con anterioridad En el área social el número de proyectos presentados fue de 100,38 de los cuales han sido aceptados técnicamente, lo que no quiere decir que ya esté aprobada la subvención Esta es la etapa en la cual se decide continuar o rechazar el proyecto
La negativa del Conacyt a financiar los proyectos sociales afecta, inclusive, a los que están relacionados con problemas tan graves como es el alimentario Por ejemplo:
Los investigadores de la UAM presentaron al Conacyt el proyecto de investigación titulado “Sistema Alimentario y Sociedad”, que fue rechazado en el área social y tuvo que ser canalizado por la dirección tecnológica La petición de 40 millones de pesos para su elaboración fue negada en principio, por el Instituto de Investigaciones de las Naciones Unidas para el Desarrollo Social (UNRISD) autorizó 200,000 dólares para el proyecto
Empero, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología otorgó una subvención de solamente 10,000 dólares
La tesis central del proyecto propuesto deja ver que estudios como los realizados para el Sistema Alimentario Mexicano (SAM), “no llegan a suministrar una respuesta satisfactoria para los problemas relativos a la situación alimentaria de vastos sectores populares Las propuestas que de ellos suelen surgir, no van más allá de constituir paliativos temporales”
Y agrega que las “soluciones de largo plazo requieren considerar no sólo los elementos de la cadena producción-procesamiento-distribución-consumo, referida especificamente a los alimentos, sino también aspectos fundamentales de la estructura total socio-económica de un país”
Eligio Calderón Rodríguez señala, concretamente, que el Conacyt le ha rechazado dos investigaciones: “Estrategias capitalistas e iniciativa obrera en el área metropolitana de la ciudad de Monterrey y sus polos integrados” y “Formas de lucha y formas de organización de los trabajadores petroleros en las áreas del sureste”
Explica que el objetivo de ambas investigaciones era analizar las transformaciones ocurridas allí en la composición orgánica del capital El rechazo se debió a que en las primeras páginas no se mencionaba la intención de analizar la situación, con el objetivo de aumentar los ritmos de productividad en esa zona
“Yo no estaba proponiendo una investigación para racionalizar los procesos de organización en las empresas de la zona industrial de Monterrey Hasta donde tengo entendido existen áreas prioritarias Una de ella es todo lo relativo a la alimentación porque tiene que ver con el SAM y con los proyectos que legitiman los programas de José López Portillo, es decir, todas aquellas investigaciones que, de alguna manera, van ligadas al modelo de acumulación capitalista y con ello a los proyectos y designios del capital y, por consiguiente, del gobierno, para justificar sus políticas, para legitimar sus prácticas y fundamentar su poder”
El caso más reciente de freno a la investigación social en la Universidad Autónoma de México tiene que ver con la intención de crear un seminario de investigación del movimiento obrero de México y de América Latina, en el que tendrían que participar tres planteles
José Othón Quiroz, catedrático del plantel Azcapotzalco, relata que a instancias de la rectoría, el asesor Alejandro Witker se debería dedicar a la organización de grupos de estudio El objetivo oficial era concentrar la información obrera para controlar al sector
Sin embargo, los científicos propusieron un modelo alternativo y el proyecto quedó en el aire porque el responsable “desapareció, no ha vuelto” No obstante, el planteamiento se hizo al sindicato para que lo hiciera suyo y lo financiara
INVESTIGACION CONDICIONADA
La falta de recursos gubernamentales para la investigación social provoca la pérdida de autonomía, al abrirles las puertas a los financiamientos de empresas trasnacionales
El coordinador del CELA, José María Calderón, dice al respecto que es necesario hacer acopio de todos los recursos posibles para financiar investigaciones con autonomía nacional en esta área, porque lamentablemente los financiamientos que tienen una procedencia extranjera, regularmente condicionan e imponen cierto tipo de cortapisas que orientan de alguna manera la investigación
“Si una organización o una entidad estatal lleva a cabo una investigación, es porque le interesa algo y no lo hace por el simple gusto de hacerla cuando en algún centro se lleva a cabo un determinado tipo de investigación, es porque se sabe y se siente que es prioritaria para la definición o el conocimiento de cierto problema de orden nacional y es necesaria para la definición de una línea política”
Al respecto, Franz Peter reitera que las fundaciones estadunidenses destinan fondos con la intención de crear una concepción que sea favorable a sus intereses, particularmente en lo que se refiere al desarrollo económico
Recuerda que la forma más común de trabajo es mediante la firma de convenios entre las universidades latinoamericanas y las agencias de financiamiento extranjero De esta manera, en 1967 El Colegio de México participó en un estudio de mercado cuya organización estuvo a cargo de empresas trasnacionales y universidades estadunidenses
La investigación se llevó a cabo de tal forma que todas las universidades e instituciones que participaron realizaron estudios específicos que solamente los organizadores podrían codifica El resultado fue que las empresas trasnacionales fijaron, con base en los resultados, la política que habrían de seguir
Peter señala que seguir los pasos de los convenios que se firman es difícil, sobre todo si se toma en cuenta que el último “escándalo” producido en Estados Unidos se debió al descubrimiento del “Plan Camelot” que, en 1975, medía las causas de la subversión en los países centro y sudamericanos para implementar operaciones especiales y sofocarlas
Desde entonces la implementación de estos planes es más cautelosa, pero no por ello desaparecieron
La finalidad que persiguen estos financiamientos es claro En Estados Unidos el 90 por ciento de los gastos gubernamentales en materia de investigación científica se destina a fines militares
Más aún, los cuadros directivos de las fundaciones norteamericanas son integrados por altos funcionarios ejecutivos de corporaciones trasnacionales, como la General Electric, Boeing, ITT y la Douglas Corporation
Los investigadores concluyeron:
La conducta del gobierno de México no es casual La falta de interés para proporcionar recursos económicos a las investigaciones sociales tiene, en resumen, el objetivo primordial de mantenerse en el poder, ocultando la realidad del país:
Dependencia económica y tecnológica; despolitización, que se inicia en los centros universitarios y, por consiguiente, una nula participación política de las mayorías y una cada vez menor participación en la toma de decisiones