Acerca de los negros

Acerca de los negros
Francisco Ponce
Esta es la fábula que, cuando pequeño en su natal Calvert, Texas, “Rube” jamás olvidaría:
Había una vez un burro y un buey, los cuales debían trabajar juntos Era muy dura la faena y, un día, el buey decidió quedarse en el establo, para descansar Cuando el burro regresó al establo después de la jornada, el buey le preguntó:
—¿Qué dijo el amo?
Y el burro respondió:
—Nada
Al día siguiente, el buey decidió quedarse otra vez Y al anochecer, cuando regresó el burro de la faena, el buey preguntó nuevamente:
—¿Qué dijo el amo?
Y el burro le contestó:
—Nada Pero fue a ver al carnicero
Temprano por la mañana, el buey salió del establo El granjero le dijo:
—Regrésate
El buey le explicó:
—Ya estoy listo para trabajar
Pero el amo respondió tajante:
—Quédate porque ya te vendí al carnicero
Esta fábula le sirvió a Andrew “Rube” Foster para motivar a sus beisbolistas en 1910 Foster, de acuerdo con un artículo de Bob Peterson, fue quizá uno de los negros más importantes de quienes lucharon en la oscuridad de la sociedad estadunidense para establecer la plataforma que sirvió, entre otros, a Frank Robinson para convertirse en el primer manager negro en las Ligas Mayores, quien llevó al título a los Indios de Cleveland en 1975
Por supuesto, en aquella época surgió una de las más prominentes figuras de todos los tiempos: Jack Johnson, primer campeón negro de peso completo Era un negro arrogante que rompió el mito de la “supremacía blanca” en 1910, precisamente el cuatro de julio —día de la Independencia—, cuando provocó disturbios por derrotar a James J Jeffries, en quince asaltos, en Reno, Nevada
La prensa hablaba poco de Jack y de su simbólico papel racial; pero la reacción de los blancos se produjo en el otoño e invierno de 1912, debido a sus “affaires” con mujeres blancas, “talón de Aquiles en las relaciones raciales”, de acuerdo con Al-Tony Gimore, en su libro ¡Bad Nigger! The national impact of Jack Johnson
Cuando en 1913 fue encontrado culpable de violar el Asta Mann, “la mayoría de los negros lo defendió al insistir en que menos que un violador de la ley, Johnson era un víctima de los prejuicios raciales”, relata Gilmore
Todo se diluyó en 1915, cuando fue derrotado por Jesse Willard, el cinco de abril, en La Habana Se cuenta que Johnson, intimidado, se dejó caer en el round 26, luego que su esposa le hizo la señal de que había recibido el dinero para dejarse ganar y ceder, al vaquero blanco, la supremacía de los pesos completos y del mito racial
La historia de Joe Louis fue distinta Por lo pronto, acabó con el estereotipo del “negrito sandía”
Siempre fue admirado por su honestidad y ecuanimidad, hasta llegar a merecer este comentario entre los caddies negros del Augusta National Golf Club:
“Ningún atleta negro significó más para los negros que Joe Louis, con la posible excepción de Jackie Robinson Ningún hombre negro significó tanto para el hombre negro que Joe Louis, con la posible excepción de Martin Luther King júnior”