SE DETIENE LA INFLACION, QUE YA ES CRONICA, O LA ECONOMIA SALTARA: LA WHARTON ECONOMETRIC
Carlos Ramírez
Economía signada por la esperanza y el maleficio del petróleo, la mexicana dejó el camino seguro del paso lento y se adentró, al parecer sin medidas de control, por las veredas de la inflación crónica Por crecer a cifras mayores que las posibilidades reales del sistema, los próximos dos años, cuando menos, registrarán un índice inflacionario que oscilará entre 27 y 30 por ciento
En 1980, dice Abel Beltrán del Río, responsable del área México de la Wharton Econometric en la Universidad de Pensilvania, se echaron a andar los mecanismos que hacen crónica la inflación El problema central será hacer que la inflación detenga su movimiento por inercia
¿La razón?
“Es”, dice, “como tener un camión para 10 toneladas de carga, pero con la determinación de echarle pesos mayores de 15 toneladas Habrá que cambiarle, en algún momento, llantas, diferencial; en alguna ocasión necesitará llantas nuevas o hasta motor; u otro radiador De no hacerlo, el camión se calentará y empezará a estallar por partes”
La economía mexicana es, simbólicamente, ese camión Si de 1965 a 1975 la economía creció a un ritmo de 75 por ciento, en dos años quisieron hacerla crecer, en un salto enorme, a tasas superiores al 8 por ciento “Como el camión, la economía se calentó porque nuestro sistema económico está hecho para crecer a 65 por ciento Pasarla rápidamente a 8 por ciento exige cambios de piezas para soportar la carga”
Para Beltrán del Río, 1981 será, sin duda, año inflacionario Dice que los aumentos de los salarios mínimos, en diciembre pasado, evidenciaron la entrada de la economía mexicana en el círculo vicioso de precios-salarios-precios-salarios “No es, todavía, espiral, pero puede serlo si no se toman las medidas necesarias y urgentes para evitarla El crecimiento de la inflación en 1981 será moderado, pero mayor que el de 1980 Hace tres años que se comenzaron a dejar ver en México las evidencias de una economía presa en el círculo vicioso precios-salarios”
Consultora del gobierno mexicano y de organismos empresariales, la Wharton realiza trimestralmente estudios y proyecciones sobre el comportamiento de la economía mexicana En 1979, a principios de diciembre, advirtió que la implantación del IVA sería altamente inflacionaria por sus controles débiles, por su apresuramiento y por su sobrerrecaudación Si para la Secretaría de Hacienda la recaudación prevista era de 85,000 millones de pesos, para la Wharton la cifra podría llegar a 125,000 millones
“Según los primeros datos, el IVA provocó sobrerrecaudación esto fue inflacionario”, señala
—¿Qué efectos causará la desgravación de IVA de algunos productos?
—De la misma forma que los costos fiscales presionan a la alza la inflación, de esa manera la desgravación de algunos productos tiende a achatar o a frenar la inflación Sin embargo, la inflación de México tiene su origen, en gran parte, en otras fuentes, y éstas han logrado que la inflación entre en una inercia que, en un futuro muy cercano, pueda perpetuarla en el sistema económico
Advierte que México está en un momento difícil en el que puede evitar que la inflación se perpetúe “El problema es, hoy, político Nuestras autoridades deben decidir quién va a correr con el sacrificio inflacionario: ¿los trabajadores o los empresarios? ¿O los dos? Entonces, controlar precios y salarios Todavía se puede parar el círculo vicioso precios-salarios En 1980 se dieron los mecanismos que iniciaron y amenazan perpetuar la inflación en nuestra economía”
—¿Qué hacer?
—Decidirse a tomar medidas y decisiones En México se llegará al momento en que se tenga que moderar la demanda agregada, pública o privada; es decir; disminuir el gasto público y el privado e incrementar la oferta vía inversiones y vía importaciones Las medidas que se tomen tienen que ser hábiles Si no se hace, será difícil achatar la inflación
—¿Se llegará al momento de decidir: o crecimiento con inflación o recesión sin inflación?
—La decisión es crucial Estamos en el filo de la montaña Por un lado, no hay que asumir medidas que empeoren la inflación; por otro, hay que crecer a tasas de 7 por ciento y no de 8 por ciento, que no se logrará pese a ser objetivo del gobierno Nuestra capacidad productiva tardará en madurar: si se cierra un cuello de botella, surgirá prontamente otro Es, repito, el ejemplo del camión: si se quiere, para 10 toneladas, con 15 habrá problemas sucesivos
Según las estimaciones de la Wharton, muchas de sus previsiones se cumplieron ¿Qué pasará en 1981? Beltrán del Río esquiva la pregunta, pues los estudios aún no se terminan Dice, sin embargo:
“Vemos que una cosa no va a cambiar: la inflación Lo teníamos en nuestras previsiones de hace cuatro meses: en México no va a desaparecer el factor inflación, consecuencia natural del auge petrolero, pese a que la economía mexicana tiene elementos de defensa para evitar que la inflación explote más De todos modos, en 1981 la inflación crecerá moderadamente acelerada, un poco más que en 1980, que fue, según nuestros cálculos, de 28 por ciento; llegará a más de 29 por ciento, si es que nuestras autoridades monetarias permiten que continúe creciendo el gasto total”
La observación es señalada: muchos de los sectores productivos llegaron al tope de su capacidad —”el camión es de 10 toneladas, no de 15 o más”— Aunque se espera que se expanda más, “de todas maneras no vemos que el incremento de la capacidad —a través de un aumento en la inversión— pueda entrar a tiempo en escena para enfriar la inflación Habrá que combinar medidas: moderar demanda y aumentar oferta Hacia el interior, a través de inversiones: en el sector externo, por medio de importaciones
La inflación, explica, tiene hoy dos partes: origen e inercia; importaciones, cosechas más caras, gasto excesivo Pero la inflación se sostiene sí se permite que ciertos mecanismos la hagan crónica Y esos mecanismos entraron a la economía mexicana hace tres años: ejemplo: la espiral precios-salarios
En 1981 se proyecta la tendencia de 1980, con el aumento promedio de los salarios mínimos: se incrementan los salarios para no seguir sacrificando a los trabajadores y el aumento tiene que ser igual o mayor al índice de inflación hasta esa fecha Es el círculo vicioso Es probable que en los próximos dos años la inflación oscile entre el 27 y 30 por ciento “si somos optimistas”
Concluye con una advertencia: la inflación llegó a casa Está aquí Amenaza con quedarse para siempre Es crónica Puede ser perpetua Existe un peligro real “El camión se calienta si se carga con más toneladas de las que su diseño y construcción puede soportar” Estamos en el filo de la montaña Podemos caer








