Habrá ajustes en el comercio con Estados Unidos, señala Nava
En cinco o seis años, el petróleo será arma política
Carlos Fazio
Para el embajador de Estados Unidos, Julián Nava, las diferencias entre su país y México son meramente de métodos, no de fondo y muchas veces producto de “patrioteros y amarillistas” de ambos lados de la frontera
El diplomático, que se define como un hombre esencialmente político, señaló durante una entrevista concedida a Proceso, que el presidente electo de los Estados Unidos, Ronald Reagan, tendrá en las manos una rienda más ajustada: “no jalará el caballo, pero le haré sentir el freno”; que la nueva administración estará, aparentemente, más orientada hacia la iniciativa privada; que México, EU y Canadá no deben ser víctimas de su intimidad, sino sacarle provecho”
Habló de dependencia e interdependencia; dijo que la industria mexicana no ha producido los objetos que podría exportar libremente a Estados Unidos y afirmó que en 5 ó 6 años ya no será posible usar el petróleo como arma política De la invasión norteamericana a México, en 1848, expresó: “hay que enterrar ese cadáver y ver hacia adelante”
Este es el texto de la entrevista:
—Su nombramiento como embajador fue, a todas luces, una jugada electoral del presidente Carter ¿Derrotado Carter, cuál será su futuro?
“Todos los embajadores de Estados Unidos por costumbre, presentan su renuncia al iniciarse una nueva administración Toca al presidente entrante escoger su nuevo equipo Sin embargo, en las últimas décadas se ha extendido el número de puestos diplomáticos que permanecen al cambio de presidentes: un embajador representa al país y no a un partido o grupo racial Hay, claro, puestos de embajadores en unos 15 países importantes, que deben reflejar la orientación del presidente; esos casos se examinarán cuidadosamente para ver si es deseable un cambio Y es que el embajador representa personalmente la autoridad del presidente, es un puesto `grueso'”
“En mi caso, no es evidente ni necesariamente probable que haya cambio Aunque es privilegio del presidente la decisión Muchos factores producen en mí esa impresión: la opinión generalizada en Washington, entre miembros de ambos partidos, que creen que en mi breve periodo de seis meses las cosas en la embajada van muy bien Y es que he representado al país, no al partido Además, amigos míos del Partido Republicano, muchos de ellos íntimos de Reagan —porque yo soy californiano—, piensan que no necesariamente habrá un cambio Estamos funcionando como si nada hubiera ocurrido, porque en lo esencial no veo choques, fricciones o diferencias de fondo entre la política de la administración Carter hacia México y la que habrá de llevar adelante el presidente Reagan”
Tras de definirse como una figura intrínsecamente política —”no me avergüenzo del campo político: la política es lo que hagamos de ella; no podemos vivir sin ella”—, Julián Nava se precia de ser el artífice de un cambio en la opinión estadunidense sobre la realidad mexicana “libre de interpretaciones subjetivas y de la tentación de apoyar la política de la administración”
Afirma que ha debido luchar constantemente contra la naturaleza de las “aparentes diferencias” y las “reales diferencias” entre los dos países Es un problema común a ambos lados de la frontera: “tanto en México como en Estados Unidos hay patrioteros y amarillistas” Así, las relaciones bilaterales sufren porque no se representa completamente la índole de la cuestión “Se debe hablar con más franqueza y honestidad” Dos conceptos casi idénticos a los que usó López Portillo en Los Pinos, el 27 de junio, ante editores estadunidenses Sólo que el presidente mexicano añadió que desgraciadamente la falta de respeto del vecino país “ha sido constante” y explicó que este tipo de comportamientos es lo que hace temer la dependencia de Estados Unidos y que en un momento dado “den un manazo en la mesa y nos falten el respeto”
Dice el embajador Nava: “Viajé mucho a Estados Unidos para interpretar a México a mis compatriotas Es evidente lo que dije Donde lo dije Es evidente que en Estados Unidos el público cada vez más se está enterando de la realidad mexicana sobre una base más ilustrada y realista” Por ejemplo, dijo al New York Times que “los complejos sentimientos de los mexicanos hacia Estados Unidos son una mezcla intrigante de amor y odio, admiración y resentimiento, y el apremiante reconocimiento de que somos indispensables para su bienestar Dependen de nosotros México siempre ha dependido de nosotros en este siglo como un lugar de refugio, como lugar de gran intercambio y comercio y, aunque les cueste trabajo admitirlo, de donde surge su inspiración y sus patrones en muchos ramos”
—¿Cuáles son las diferencias reales entre México y Estados Unidos?
“Son fundamentalmente de modos, de métodos; no de diferencias de metas No me doy cuenta de una diferencia esencial en las aspiraciones de los dos países Las diferencias reales están en el camino para llegar al mismo lugar Por lo tanto, el diálogo entre líderes de ambos países debería tomar esto más en cuenta y no desviarse por las diferencias de opinión sobre cómo proceder ya que, en general, hay un acuerdo en cuanto a la meta final
“Una sociedad donde el gobierno está para proteger los derechos del individuo, donde ya no existe la pobreza exagerada, donde el individuo tenga la oportunidad, si no la garantía de expresarse y lograr en su vida personal lo que desea sin afectar negativamente a su prójimo Una sociedad que marque esos tres principios; no importa la forma o el color del gobierno Importa cómo es la persona, no su vestido Con base en este trípode pueden identificar los países con los cuales Estados Unidos tiene armonía esencial o conflicto esencial; en este mundo hay que identificar los dos, claramente
—¿Estados Unidos tiene, en este caso, armonía esencial con México?
“Sí”
(Recordamos la frase del presidente López Portillo al clausurar la Reunión de la República, el 6 de febrero, en Veracruz, cuando repudió “todas las arbitrariedades y vigencias de la violencia imperial que en este momento, como en el juego elemental de los niños, nos quieren obligar a estar con melón o con sandía Y uso esta expresión infantil para subrayar lo elemental, lo primitivo, lo bárbaro de la pretensión”)
—¿Más allá de algunas diferencias reales o aparentes?
Reitera Nava: “En cuanto a medios”
—Sin embargo, algunas intervenciones de López Portillo ubican, por elevación, a Estados Unidos como interlocutor y allí afloran contradicciones, no sé si aparentes o reales, pero marcan diferencias Por ejemplo en torno a Cuba y Centroamérica
Julián Nava elude el tema Manifiesta que la cuestión forma parte del “aspecto intrigante” de las relaciones mexicano-estadunidenses, porque históricamente “México tiene una gran sensibilidad a cualquier comentario de Estados Unidos que tenga efectos aquí Es parte de la realidad y seguirá así”
Dice, entonces: “Creo que el presidente Reagan tendrá una rienda más ajustada No jalará el caballo pero le hará sentir el freno”
—¿Cómo se reflejará esto en México?
“No creo que haya gran cambio en las relaciones con la administración Reagan Lo puedo decir con casi una absoluta convicción porque reconozco mucho el equipo Reagan”
Vincula su aseveración a los comentarios de Ronald Reagan sobre que sería una buena idea que Pemex vendiera sus productos en Estados Unidos Dice: “Ahora le cae esto un poco raro a algunas personas que suponen que Estados Unidos siempre ha estado buscando modos para explotar a México Parece raro que este presidente, que viene del sector privado, diga: `por qué no vienen aquí y venden sus productos, y no sólo ganan en la venta de crudo sino en la refinación y en la venta de 150 productos derivados del proceso, incluyendo la venta de gasolina al consumidor norteamericano’ Es algo raro, ¿no? `Vengan y compitan con las firmas de Estados Unidos’ Eso implica ya que el presidente electo quiere una relación con México que sea mutuamente beneficiosa Y a mí no me cayó de sorpresa que dijera eso; no me cayó de sorpresa”
—¿Aparte de la propuesta en torno a la gasolina y otros derivados del petróleo, Reagan no ha mostrado disposición para permitir que entren al mercado de Estados Unidos más hortalizas, más camarón y los demás productos que tradicionalmente México vendía a su país?
“La pregunta abarca muchos elementos Hay que dividir La cuestión pesquera es uno de los varios problemas temporales no esenciales entre los dos países No hay país en el mundo que no tenga una diferencia de opinión con su vecino sobre pesca Eso existe porque no se ha establecido un orden mundial para la pesca No es un problema único entre Estados Unidos y México Pero no se deben mezclar las diferencias sobre la pesca con otras cosas, aunque ocurran a la vez No hay país en el mundo, lo digo categóricamente, que tenga un mercado tan grande y a la vez tan abierto a las exportaciones de otras naciones, como Estados Unidos Pregúntese a Francia, Alemania, Inglaterra, Japón y otras economías grandes, o a Rusia —así le llama a la URSS— o a México Cualquiera de estas economías son cien veces más proteccionistas que la estadunidense Pero además, México ni ha comenzado a utilizar las oportunidades de libre importación de Estados Unidos Hay tres mil productos que México podría introducir a Estados Unidos y está exportando sólo unos 30 ó 40 cantidades mayores”
—¿No se debe esto precisamente, a las restricciones e Estados Unidos?
“No Esto ha sido así por muchos años La industria de México no ha producido objetos que podrían exportarse libremente a Estados Unidos ¿Quién lo está aprovechando? Alemania, Francia, Japón, Holanda”
—Es evidente que México no puede competir en muchos rubros con economías altamente industrializadas porque, en muchos aspectos, recién se encuentra en la etapa de elaboración Pero productos que tradicionalmente se exportaban a Estados Unidos sí han sufrido restricciones
“No es cierto Yo sé que no es cierto El comercio de Estados Unidos y México en los primeros seis meses de este año registró un aumento de 55 por ciento más que durante 1979 No hay dos países en el mundo donde haya un aumento semejante El aumento fue en ambas direcciones y no solamente por el petróleo Se debe al precio del petróleo pero también al aumento constante de venta de otros productos mexicanos, agrícolas en gran parte (lo recalca) y productos manufacturados La verdad es que casi no hay límites a la capacidad de México para aumentar la venta de productos de fábrica, a pesar de que no entró al GATT La no entrada de México al GATT —`por ahora’, como dijo el presidente López Portillo—, no ha frenado el comercio entre los dos países, aunque sí ha obligado a ciertos ajustes En vez de usar la palabra `ajustes’ se me ocurrió usar el término `consecuencias, lo cual asustó injustificadamente a muchas personas Porque todo el mundo conocía que iba a haber ajustes Ajustes que no han sido negativos para México, pero sí eran necesarios, porque nosotros somos miembros de un grupo y México ha decidido no serlo”
—¿Esos compromisos de Estados Unidos por pertenecer al GATT, no son acaso los que hacen inocente pensar que no se va a resentir el trato bilateral frente a la política multilateral que sustenta la economía norteamericana?
“Las diferencias son solamente aparentes y no reales Es posible, al fin y al cabo, que cierta cosa exista, aunque sea la realidad, y como dijo Platón, `vemos la sombra y no la cosa’ No cabe duda que habrá reajustes, pero no tienen que ser por naturaleza desfavorables para México La orientación de la nueva administración estará, aparentemente, más orientada hacia la iniciativa privada, aunque no creo que necesariamente lo sea más, en esencia, que lo que ha sido la administración Carter Simple modo de discutir la misma cosa y el hecho de que uno es presidente y el otro quería serlo Pero ahora que Reagan lo será, la responsabilidad del puesto tomará su efecto”
—Reagan ha demostrado adhesión al mercado común norteamericano ¿Se revivirá ahora el tema?
“No se sabe Francamente no se sabe Conozco a Reagan y él frecuentemente, con buen provecho, comenta cosas sobre las cuales está pensando en gran parte para inspirar discusión Fue mi gobernador, al fin y al cabo, por ocho años No se deben tomar como pronunciamientos bíblicos sus comentarios Osaría yo comentar que él sí reconoce fundamentalmente las economías, el bienestar, el futuro de Canadá, México y Estados Unidos están íntimamente ligados; no por ideologías, filosofías o programas políticos sino simplemente por la realidad económica y la orientación común en cuanto al concepto de la vida Es natural: las economías están interlazadas —reafirma—, eso nadie puede separarlo de la historia, la proximidad y la orientación común Reagan está comentando sobre lo obvio: que no deberíamos ser víctimas de la interdependencia sino sacarle provecho según lo que cada país desee”
—¿Cuál es para usted la diferencia entre interdependencia y dependencia?
“En interdependencia hay, en esencia, igualdad en uno y otro sentido En dependencia hay dominación involuntariamente aceptada por la segunda parte En las relaciones entre estos tres países hay interdependencia porque cada uno, en algún sentido, necesita lo que el otro país tiene En el intercambio cada país, voluntariamente, establece la base sobre la cual le saca provecho al intercambio Podemos tomar el ejemplo del gas, del petróleo, de la mano de obra, de los productos agrícolas, del turismo, del intercambio científico-tecnológico No puede existir el bienestar en un país sin el bienestar en el otro Las condiciones para el intercambio deben establecerse, voluntariamente, entre esencialmente iguales”
—Usted ha dicho que “la máxima importancia del petróleo y gas mexicanos para Estados Unidos es su contribución al desarrollo de México Como `interés vital’ para Estados Unidos al sur de su frontera, nada supera el desarrollo económico, el progreso social, y en última instancia, la continua estabilidad política de México” O sea, es “vital” para Estados Unidos la estabilidad política al sur de su frontera Otros funcionarios estadunidenses han dicho también que el petróleo mexicano es “vital” para su país ¿Cómo define usted el término “interés vital”? ¿Detrás del “interés vital” por el petróleo de México no está fatalmente el riesgo de caer en la teoría de los “espacios vitales” con que se justificaba el fascismo?
“Yo no puedo explicar o justificar los comentarios de un sinnúmero de funcionarios de mi país Carter siempre ha hablado muy respetuosamente en cuanto a México, y también Reagan Algunos políticos norteamericanos podrán hacer comentarios que causan alarma en México, pero no pasa eso con quienes formulan la política de Estados Unidos Además, al otro lado también están los que sacan ganancia política de exagerar los comentarios de estadunidenses y buscan los aspectos negativos cuando no necesariamente existen”
—Pero la Rand Corporation ha elaborado un estudio en tal sentido para el Departamento de Energía de la administración Carter ¿Se supone que el Departamento de Energía sí participa en el diseño de la política estadunidense?
“No, no es cierto”
—La Rand habla de México como una reserva estratégica y geopolítica vital en la zona, por su petróleo ¿Hasta qué punto no es oficial?
“Hay una gran confusión en muchos países, México incluido, en cuanto a la función de firmas como Rand No son brazos del gobierno El Departamento de Energía, como otros Departamentos, piden estudios de varias universidades y otros institutos, pero todo el mundo le presta mucha atención a la Rand, casi como si fuera un profeta Y no lo es
“Obviamente que el petróleo de México es muy importante, pero hay que tomar en cuenta que ese petróleo sólo constituye el 5 por ciento del consumo total estadunidense Y en ninguna forma constituye el 5 por ciento parte indispensable El año pasado las importaciones de petróleo disminuyeron en Estados Unidos 30 por ciento sobre 1978 Carter había fijado la meta de 9 por ciento en la reducción Todo el mundo quedó azorado que se redujera 30 por ciento Si esta disminución sigue, Estados Unidos no será rehén en cuestiones energéticas No lo será Se calcula que en 5 o 6 años no será posible usar le petróleo extranjero como arma política Que Rand diga eso es simplemente expresar una realidad, pero no representa una amenaza para México”
—Hablando de armas políticas, ¿hasta dónde se puede descontar que Estados Unidos no utilizará el arma alimentaria para presionar a México para que le venda mayores volúmenes de petróleo y gas?
“No creo que ocurra eso jamás No importa cuántas personas lo sugieran, porque nadie lo ha propuesto El estudio de Rand simplemente dice que en el comercio con otros países deberíamos utilizar como elemento esencial todos los factores que tenemos para ofrecer o intercambiar Eso no es nada nuevo Si usted trata con los rusos, ellos son brutales bru-ta-les —silabea— Y si uno habla con países del bando occidental, Alemania, Japón, hacen la misma cosa ¿Por qué le asusta a todo el mundo que Rand sugiera esto como una posibilidad? ¡No es para tanto!”
—Las subsidiarias de las trasnacionales en México, en la rama alimentaria, se dedican a actividades agrícolas que no tienen una aplicación directa a las necesidades del país y que obedecen a los requerimientos de sus casas matrices ¿No entra en contradicción esto con su concepto de interdependencia?
“No, lo comprueba Las trasnacionales, sean francesas, alemanas o estadunidenses —es una injusticia y una perversión hablar sólo de trasnacionales estadunidenses—, operan aquí según las leyes mexicanas Yo mismo he preguntado si no es contra el interés mexicano producir aquí frutas y legumbres de invierno para el mercado norteamericano y no para el mercado nacional Se me ha dicho que no hay intento de cambiar por el momento esta situación porque el balance favorece a la economía mexicana”
Julián Nava es hijo de mexicanos Su madre de Tepetongo, su padre de Susticacán, ambos de Zacatecas Emigraron en la época de la Revolución Interrogado al respecto, el embajador de Estados Unidos, dice:
“Me fascina como historiador la fascinación sobre mi ascendencia Creo que es el resultado de la falta de madurez tanto en México como en Estados Unidos Me tocó ser a mí el primero, pasar el noviciado Sabía eso al venir porque conozco bastante a México No hay la misma fascinación sobre el secretario de Estado Muskie, que es polaco, ni con Brzezinski, también polaco Hace falta madurez en ambos países sobre cuestiones étnicas”
—¿Pero usted reivindica su sangre mexicana, verdad?
“Sí”
—¿Y qué se siente ser el embajador de la potencia más poderosa del mundo, que arrebató parte del territorio a México, y reivindicar a la vez su sangre mexicana?
“No hay ningún problema De qué sirve quejarse de lo que pasó en el siglo pasado Yo no tengo responsabilidad de lo que pasó en 1848 Es una tontería Hay que enterrar ese cadáver y ver hacia adelante”
—¿Lo pasado, pisado?
“Ahí está la respuesta”








