Obregón, responsable de Huitzilac

OBREGON, RESPONSABLE DE HUITZILAC
Señor director:
En el No 176, del 17 de marzo corriente, de su interesante revista —que es mi imprescindible como simpática y solidaria lectura— apareció el tercero y último artículo de José Emilio Pacheco, acerca de la personalidad y obra del General Alvaro Obregón Desde luego que felicito al escritor por su perspicacia histórica, dentro de su fino y reconocido estilo literario Como coincido en la exactitud de su tupida información bio-hemerográfica, de la que no discrepo en nada Es más, por la juventud del autor, me alegro mucho constatar eso; pues yo pertenezco a la generación de 1917
Pero sí considero indispensable una adición al relato, que redondea la responsabilidad histórica de Obregón —junto con Calles— en la matanza de Huitzilac Porque José Emilio dice que esto “no se sabrá nunca” Al filo del agua, mi eximio maestro el ingeniero Vito Alessio Robles con su enorme valor civil y su indiscutible probidad intelectual e histórica, desde las filas de la oposición y durante los responsos del maximato en 1936, en una serie de artículos periodísticos se dio justificado vuelo señalando los crímenes de los caudillos de Agua Prieta y acerca de Huitzilac, acusó como responsable directo al general Claudio Fox, comandante de la fuerza militar que aprisionó al general Francisco R Serrano y sus numerosos amigos en céntrico restaurante el 4 de octubre de 1927 Y a quienes Fox condujo al matadero que improvisó en Huitzilac, donde ordenó su sacrificio como si fueran menos que reses
Fox, en servicio activo, sobrevivió muchos años al crimen de Huitzilac Pero siempre lo tuvieron en disponibilidad Y aunque sólo dejó de cobrar hasta después de su muerte, una mancha negra lo proscribió ante jefes y oficiales del ejército, cuya inmensa mayoría hasta el saludo le negó, por la nefanda magnitud de su conducta La que ahora nos parece homeopática, en comparación con la del general Hernández Toledo, el Himmler de Tlatelolco
Así que Fox se dirigió al ingeniero Alessio Robles, para exonearse de su conducta Pues relató al historiador y actor de la Revolución Mexicana, que como soldado en activo y con mando de fuerzas recibió un telegrama del presidente Calles, donde le ordenaba que se presentase en la residencia presidencial del Castillo de Chapultepec Y cuando lo hizo y le exhibía a Calles el telegrama, a quien acompañaba el “Manco” y a cuya insinuación directa, al reverso del telegrama Calles manuscribió la orden para que Fox realizase la ejecución en masa, de Serrano y de sus amigos
Realizada la matanza, Fox volvió con Calles, para informarle que sus ordenes “institucionales” habíanse cumplido feliz y justamente Calles recogió y destruyó el siniestro documento Por lo que el maestro Alessio Robles increpó a Fox, que estúpidamente había entregado tan valiosa prenda histórica Sin embargo, el maestro le sacó a Fox una carta firmada con este relato y que puntualmente se publicó
Calles había de sobrevivir 10 años a tales relatos, como a tan impactante documento Pero jamás lo desmintió; lo mismo que tampoco han hecho sus amigos hasta ahora Aquellos artículos los recopilaría el maestro don Vito, en un libro que por la materia intituló Desfile sangriento, editado por Botas en 1937, del que me dedicó un ejemplar que por desgracia perdí en un extravío sentimental
Muchas gracias y mis saludos afectuosos
Prof Juan Blásquez Olvera
Zacatenco, DF, a
17 de marzo de 1980