Rechazo al “canto de las sirenas”: Oteyza

RECHAZO AL “CANTO DE LAS SIRENAS”: OTEYZA
Pedro José Alisedo
El presidente José López Portillo asumió, el martes 18, la responsabilidad de “aplazar, posponer, nuestro ingreso en el GATT”, por considerar que no es el momento oportuno para que México entre en ese sistema comercial
Durante el acto conmemorativo del XLII aniversario de la expropiación petrolera, en Guadalajara, López Portillo, en un discurso improvisado, recordó que la posibilidad de que México ingresara en el GATT fue sometida a la consideración nacional y que “después de recibir opiniones variadas y contradictorias, he resuelto que no es el momento oportuno en el que México deba entrar en ese sistema comercial”
Explicó que en el Acuerdo General sobre Aranceles y Comercio no se recogen los elementos plenamente necesarios de protección e impulso que requiere la flexibilidad del desarrollo económico de México, por lo que sus ventajas son más aparentes que reales
Asimismo, dijo que “preferimos avanzar en la concepción de un nuevo orden económico más justo, aunque tengamos que acudir, fuera del GATT, a las negociaciones bilaterales, como hasta ahora lo hemos hecho”
“Por todas estas razones y las que en detalle dirán los cabezas de sector —añadió— nuestra decisión es aplazar, posponer nuestro ingreso en el GATT”
El licenciado Jorge de la Vega Domínguez, secretario de Comercio, manifestó que la decisión del presidente estuvo fundada “no sólo en su amplio y vasto conocimiento sobre el tema, sino en la exactitud de la consulta nacional llevada a cabo”
Consideró que “con o sin GATT, seguirá creciendo el comercio exterior de México; combatiremos las formas lesivas de proteccionismo excesivo, para proteger el consumo de nuestras clases populares; trataremos que la industria nacional sea más eficiente; y trataremos, en fin, que los procesos comerciales satisfagan mejor las necesidades de nuestro pueblo”
A su vez, el secretario de Patrimonio y Fomento Industrial, José Andrés Oteyza, al hablar el miércoles 19 ante la Concamín, señaló que al aplazar su ingreso en el GATT, “que es el rechazo al canto de las sirenas y a utilizar sus recursos en cualquier objetivo que no sea su propio fortalecimiento, México reiteró su voluntad de independencia y autodeterminación”
En forma breve, Oteyza explicó las principales razones en las que se basó la decisión presidencial Dijo que el GATT, en la práctica, imponía limitaciones unilaterales al desarrollo de México y que en su seno se gesta una corriente peligrosa, orientada a establecer garantías en el suministro de recursos estratégicos, como el petróleo
Indicó que quizá el “arma más poderosa de que México disponga ahora sea el petróleo, pero es en el plano bilateral y no en el multilateral, en el que se puede esgrimirse con mayor eficacia”
Además, añadió, México busca diversificar sus ventas externas para evitar la monoexportación petrolera, por lo cual la oposición del GATT a que se subsidien las exportaciones “se entreveraría toda la política de desarrollo nacional”
Al igual que De la Vega Domínguez, Oteyza advirtió a los industriales que el permanecer fuera del GATT no implica encerrarse en las fronteras nacionales ni abandonar el reto de una mayor eficiencia productiva “la decisión de no adherirnos al GATT —subrayó— no es sinónimo de mantener a la industria mexicana en un clima permanente de invernadero”
En forma unánime, los representantes de los partidos políticos y de organizaciones obreras y empresariales apoyaron la decisión del presidente López Portillo
Mientras tanto, en Washington, el vocero del Departamento de Estado, David Passage, dijo que se estudiaran los efectos de la decisión, “pero no creo que provoque una desorganización importante en el comercio entre los dos países”
Sin embargo, según varias agencias internacionales de noticias, la negativa del presidente López Portillo causó sorpresa en los Estados Unidos, “debido a que sólo recién indico que favorecía la medida”