Carta de Illuminati

CARTA DE ILLUMINATI
Señor director:
Me refiero al No 173 de su semanario y en particular a lo que aparece en la página 10 a 18 de ese número
Creo que el lector de Proceso, a diferencia de lector de otros impresos, espera información y análisis, porque así se anuncia su semanario y eso presupone un contenido de narración veraz, objetiva, profunda e imparcial
En el caso de Proceso, con sólo mencionar el nombre de su Director, aseguro en abundancia la seriedad y el profesionalismo de lo que voy a leer exceptuando el caso que menciono en apertura de la presente: Pocas veces me ha tocado leer algo más parcial, subjetivo, incompleto, fragmentario, tendencioso y oscurantista de lo escrito por el reportero Garibay
Plantear los problemas que sufre una comunidad , o una ciudad, sin siquiera intentar esbozar un análisis del contexto histórico que permita visualizar las causas de la situación presente que se quiere describir, da por resultado panfletos superficiales que, más que ayudar al lector a comprender, lo desinforma y deforman su posibilidad de juicio; cuando además se restringe sin aclaraciones el supuesto análisis a un aspecto particular del conjunto y se generaliza ese aspecto particular como característica básica, las palabras de Garibay transforman una visión parcial pero plausible, en una posición sectaria inaceptable: La humanidad nunca ha progresado por medio del sectarismo, sostenido por convicción o por conveniencia
Si a Garibay no le reconozco objetividad, sin lugar a dudas tengo que reconocerle sutileza; presenta de mis opiniones solamente la parte que encaja en el diseño, preconcebido por él o preordenado por alguien, acerca de Monterrey; las opiniones que no encajan, las olvida, las mezcla, recorta y cambia “ad libitum”; tomando una frase aquí y una palabra allá e inventando si es necesario, logra voltear completamente mis opiniones extrayéndolas del encadenamiento y articulación global del pensamiento que le expresé en la entrevista que, vía un común conocido, me solicitó En vez de analizar, comprender e informar, generaliza, recorta y deforma
Quiero expresarle y enfatizarle Sr Scherer, cuál ha sido y es mi opinión; opinión que he sostenido, sostengo y sostendré mientras esté convencido de su validez:
La marginación de las masas es, entre otras razones, la consecuencia de la falta de recursos económicos suficientes para proporcionar a los individuos aquél mínimo de conocimientos que la estructura productiva del país (México o cualquier otro en vía de desarrollo) requiere No es, económica y técnicamente, posible integrar al proceso productivo aquellas personas que circunstancialmente no están capacitadas en una determinada forma; esa capacitación o integración para llevarse a cabo, necesita de una cantidad de recursos humanos y económicos de los cuales el país no dispone en este momento El problema de la integración de los marginados es, por lo tanto, resolvible solamente en forma lenta pero con aceleración constante de acuerdo a las posibilidades y recursos disponibles de México
Si queremos ayudarnos a reducir el plazo para dar por resuelto el problema, es necesario, o puede contribuir, una mejor planeación familiar, cuyo éxito se podrá lograr en forma apreciable sólo si cambian determinadas estructuras sociológicas y psicológicas que dependen de: a) una mejor y más moderna educación básica, que implica una restructuración profunda de la instrucción en general, con la inversión de enormes recursos, aún mayores a los actuales presupuestos federales, estatales, locales y privados; b) una mucho más dinámica distribución del ingreso que permita aumentar el nivel de vida en general; c) una creciente industrialización del campo y la ciudad Sin el concurso de estos tres factores, simultáneamente, cualquier intento de reducir la tasa de natalidad está destinado al fracaso
Es evidente que lograr estos objetivos implica superar enormes problemas que no dependen del color del Gobierno (izquierda, centro o derecha), sino del lento y progresivo cambio de actitudes y mentalidades que no se pueden realizar en el corto plazo
Por consecuencia, la marginación social de determinados estratos de la población es ineludible en el corto plazo, sea cual sea la óptica política o ideológica con que se enfrenta el problema Esta es un realidad, dolorosa, pero realidad: Yo prefiero reconocerla para poder mejor enfrentarme a ella que esconderme detrás de la demagogia de Garibay
Lo mismo, si digo que los pobres siempre, históricamente, han sido los que han pagado el precio del progreso de un pueblo; esta es una constatación de lo que ha sucedido en los últimos tres mil años, no una toma de posiciones ideológicas; si alguien se escandaliza es porque o no conoce o no ha entendido o no quiere ver la Historia
La persistencia de la marginación social en el corto o mediano plazo, si es ineludible es también insostenible para los marginados; esto puede crear explosiones de violencia localizada o generalizada y una mañana por no haber sabido o querido o podido resolver un problema, podríamos despertarnos con la bota de un generalote en el cuello
Esta “solución”, adoptada en algunos países y posible en otros, no resuelve los problemas (la única forma de progreso moral posible presupone la libertad política) pero, como ha sucedido en Italia y Alemania, la caída de los dictadores ha permitido a esos pueblos recibir masivamente una vacuna en contra de aventuras autocráticas
No se trata de soñar dictaduras escatológicas sino de sacar la cabeza de la arena y darnos cuenta que el peligro existe y seguirá subsistiendo algunos años más, por la imposibilidad de liminar su causa de un golpe
Indiscutiblemente creo que el éxito que se pueda obtener depende de reconocer en todas sus facetas la tarea y enfrentarnos a ella con profesionalismo, sinceridad y amplia visión, con una información y análisis adecuados
Me dirijo a un profesional de reconocida trayectoria cual es usted, Sr Scherer, para que la presente carta sea publicada, por el derecho que me asiste, en su semanario, en breve término, como aclaración personal
Un cordial saludo
Adrio Illuminati M,
Aldama Sur 924-1er piso
Monterrey, NL