DE LA DESNUTRICION A LA CRIMINALIDAD
Señor director:
Aunque no acostumbro felicitar a escritores y columnistas creo que se precisa una excepción respecto del artículo de Samuel Máynez Puente, titulado “Camino al Desastre”, aparecido en el número 163 del mes de diciembre próximo pasado
Si el panorama social se ensombrece por la desnutrición que afecta terriblemente a la educación y parece que ésta es un surco hecho en el agua, no lo es menos con relación a la criminalidad, cuyos factores son, entre otros variados la propia desnutrición y la falta de educación Todo esto no es más que un círculo cerrado, difícil de romper con las programaciones gubernamentales
En nuestros estudios hemos encontrado un gran porcentaje de delincuentes oligofrénicos en diversos grados (hipoevolución-mental), trastorno provocado precisamente por una alimentación deficitaria y ancestral Podemos decir que, en relación de prioridad entre enfermos mentales delincuentes se encuentran estos oligofrénicos, cosa constatable en el Centro Médico para los Reclusorios, del que tuve el Honor de ser Jefe de Criminología hasta mediados del pasado año
La problemática es más profunda todavía; si se insiste en minimizar la criminalidad debe adoptarse una política adecuada e interdisciplinaria, pues de otra forma, con acciones aisladas, sólo obtendremos los nefastos resultados de un pueblo desnutrido, ignorante y criminal ¡Vaya panorama! Pero insisto, mientras no haya una planificación y la adopción de medidas para ir suprimiendo los factores criminógenos como son, entre otros, los señalados en el artículo de Máynez Puente, el futuro no es nada halagüeño para las generaciones futuras
Vayan mis felicitaciones para Usted y Máynez Puente
Lic Criminólogo y Tte
Enrique Correa Capetillo
México, DF








