Los priístas se dividen

Los priístas se dividen
Carvajal dice respetar a Echeverría, pero lo rechaza como patrono de aspirantes
Elías Chávez
Apenas iniciados los “destapes” de los candidatos a renovar este año casi la mitad de los gobiernos estatales Gustavo Carvajal destapó la semana pasada —al parecer sin proponérselo— la lucha priísta por el poder
Aunque no es precisamente la lucha de Quetzalcóatl contra Tezcatlipoca, el líder del PRI puso al descubierto la injerencia política del expresidente Luis Echeverría, a quien satanizó junto con sus seguidores, sobre todo los empeñados en obtener una gubernatura
En contrapartida, Carvajal prácticamente “santificó” a los “hombres del presidente” López Portillo, entre quienes se encuentran los cuatro candidatos postulados hasta el momento: Armando del Castillo Franco, en Durango; Oscar Ornelas, en Chihuahua; Cuauhtémoc Cárdenas, en Michoacán, y J Guadalupe Cervantes Corona, en Zacatecas
Este maniqueísmo escandalizó a los priístas, porque debilita la unidad de la “familia revolucionaria”, supone un enfrentamiento —que niegan— entre López Portillo y Luis Echeverría e inclusive atenta contra el sistema político mexicano Sistema cuyo principal custodio debe ser —después el Presidente de la República y del secretario de Gobernación—, precisamente, el líder del PRI
El escándalo se inició el domingo 2 del presente, a bordo del avión “El Político”, en el que el líder del PRI viajó a Durango a presidir la convención en la que Armando del Castillo Franco fue ungido candidato a gobernador de esa entidad En plática con un grupo de reporteros, Carvajal se convirtió en exorcista de priístas —principalmente de los que aspiran a una gubernatura— y satanizó a un expresidente de la República a, Luis Echeverría, como no sucedía desde la época del maximato
Entre los poseídos por Satanás, el líder del PRI mencionó a los senadores José Luis Escobar, de Michoacán, y Gabriel García Rojas, de Zacatecas, quienes —indicó— recibieron el “beso del diablo” y, por tal motivo, perdieron la oportunidad de ser candidatos a gobernador de sus respectivas entidades
Ambos senadores fueron “besados por el diablo” —explicó Carvajal—, porque en su afán de obtener apoyo para lograr la gubernatura llegaron a “tocar las puertas de San Jerónimo, donde vive el expresidente Luis Echeverría”
Otros poseídos por el demonio, a quienes también mencionó Carvajal, son Augusto Gómez Villanueva —embajador en Italia— y Eladio Ramírez con etiqueta de “echeverristas” Del primero dijo que estaba descartado como precandidato a gobernador de Aguascalientes, y al segundo lo eliminó de entre los aspirantes al gobierno de Oaxaca
Y para evitar que estos priístas —sobre todo los aspirantes a una gubernatura— busquen apoyo del diablo, el exorcista advirtió:
“El que toca a las puertas de San Jerónimo simple y sencillamente se quema y truena solo”
Al día siguiente —lunes 3, aniversario del PRI— el diario El Nacional y el Canal 13 de televisión dieron relevancia a lo dicho por Carvajal Esto hizo suponer a muchos que el líder del PRI había recibido “línea” para satanizar a Echeverría Y había antecedentes para suponerlo:
Desde el primero de septiembre de 1977, el presidente López Portillo tuvo que hacer frente, en su primer Informe, a las versiones de que Echeverría presionaba e intervenía en las decisiones En esa ocasión, el Primer Mandatario dijo:
“Hace poco más de cuatro décadas, México dejó de ser país de caudillos para convertirse en nación de instituciones Una de ellas es la Presidencia de la República Es el pueblo y sólo el pueblo, el que otorga el mandato supremo El me asignó el alto honor y la más elevada responsabilidad que ostento; lo defraudaría si no lo ejerciera con todo lo que soy y puedo ser, sin jactancia ni soberbia
“No tengo más compromiso que con el pueblo de México
“Como Presidente atiendo el sentir de la nación, escucho opiniones de mis colaboradores e incluso de aquellos que al gobierno se oponen Es más, con frecuencia las promuevo; pero como Jefe del Ejecutivo Federal no puedo aceptar presiones En las cuestiones de mi competencia sólo yo he decidido y decidiré Si ha habido aciertos, éste es mi compromiso; si errores, mi responsabilidad”
Largo sería reseñar las ocasiones posteriores en que el mismo López Portillo, Carvajal y otros priístas distinguidos han tenido que intervenir para afirmar que “el que manda en México es el Presidente de la República”, y para negar la injerencia de Luis Echeverría Tan sólo en los dos primeros meses de este año, Carvajal ha hecho esfuerzos sin fin para frenar presiones futuristas, además de denunciar presiones de personas y grupos empeñados en imponer candidatos a gobernador
Así, por ejemplo, el 3 de enero advirtió a los acelerados que “las candidaturas no son personales, son de partido y serán los sectores del PRI los que determinen quiénes serán sus candidatos”
Y cinco días después insistió:
“Los que están presionando, no lo van a lograr Aquí, en el PRI, no nos dejamos presionar por nadie Los grupos que quieren futurismo tendrán su futuro, porque todo tiene su precio”
Y volvió a denunciar:
“Hay intereses personales, de amigos, de gente que quiere ver ya como candidato a sus cuates”
Pero aclaró:
“El primer grupo de candidatos a gobernadores se conocerá en febrero y marzo Eso para las gubernaturas de Durango, Chihuahua, Zacatecas y Michoacán”
Al día siguiente —9 de enero— al término de una reunión con los alumnos del Instituto de Capacitación Política Carvajal declaró que los cargos públicos no deben ser considerados como botín; dijo que el PRI no es agencia de colocaciones y aseguró que quienes presionan para postular a sus candidatos “no van a lograr nada porque el partido no cede a chantajes”
El 16 de enero denunció, nuevamente, a “grupos que se han formado para asaltar el poder” y tratar de forzar al partido en la selección de candidatos a gobernadores Y también advirtió: “No caeremos en la provocación y hasta que no salgan las convocatorias no se hará ninguna nominación”
Y aunque en ningún momento dio nombres de quienes integran esos grupos, Carvajal dijo que “se trata de personas que no cumplen sus obligaciones de trabajo y se encierran en comidas y reuniones para atacar, en busca de romper el ritmo de trabajo y para forzar la selección de candidatos”
Pero no obstante todas estas amenazas, las presiones y maniobras futuristas continuaron, al grado de que el 17 de enero Carvajal guillotinó políticamente al presidente del PRI en el puerto de Veracruz, Fernando López Valenzuela, quien “destapó” a tres precandidatos a la gubernatura de esa entidad “prematura e indebidamente”
En un alarde de fuerza, Carvajal anunció la “decapitación” de López Valenzuela al término de una reunión con el presidente López Portillo, en Los Pinos, donde volvió a amenazar:
“Ninguna indisciplina será tolerada dentro de las filas del PRI Se apretarán las tuercas y tronaremos a todo aquel que falte a las normas establecidas”
Vinieron luego, al mes siguiente, los “destapes” de los cuatro primeros candidatos a gobernador Y el día en que iba a tomar la protesta del primer candidato, Carvajal identificó —por fin— al grupo que mayores presiones ha ejercido para la postulación de candidatos: el de Echeverría
Concretamente, dijo que quienes en busca de apoyo “han ido a tocar a las puertas de San Jerónimo, donde vive el expresidente Echeverría”, han sido “besados por el diablo” porque en el PRI “no se admiten presiones de ninguna naturaleza para nominar candidatos”
De esta manera Carvajal colocaba, a la entrada de San Jerónimo, el mismo letrero que, según Dante, está en la puerta del infierno: “¡Oh los que entráis aquí!, perded toda esperanza”
Y una vez desatado el escándalo, no faltaron quienes con buenas y malas intenciones terminaron de empedrar el camino a San Jerónimo
Fidel Velázquez, de la CTM, factotum de la política mexicana, dijo —3 de marzo— que como militante del PRI estaba de acuerdo en que se congelara políticamente a quienes van a tocar a las puertas de San Jerónimo, santo que desde entonces es considerado el patrono de los “quemados” En improvisada conferencia de prensa, Fidel expresó:
“No me consta que los expresidentes intervengan en la política nacional, pero si lo dice Carvajal Moreno, debe ser cierto Y yo, como miembro del PRI, estoy de acuerdo con su decisión”
Al día siguiente, en la ceremonia conmemorativa del LI aniversario de la fundación del partido en el poder, Carvajal dijo un discurso en el que manifestó su preocupación de convertir al PRI en un organismo que haga de la política “una escuela de patriotismo y de lealtad, de lealtad al pueblo, como la mejor garantía de que no prosperarán las desviaciones y la corrupción” Pero mayor preocupación manifestó en reiterar “la unidad que tenemos en nuestro seno” y en afirmar que “la unidad de los priístas es indiscutible”
Curiosamente, otro orador en esa ceremonia, José Bruno del Río, también mencionó la unidad Refiriéndose a la fundación del Partido Nacional Revolucionario, recordó:
“Su primer triunfo moral lo obtuvo el PNR cuando el 3 de marzo de 1929, con trémula voz, el presidente del comité organizador, general Manuel Pérez Treviño, anunció el levantamiento del general José Gonzálo Escobar Al unísono, todos condenaron la infidencia manifestando la confianza en que las instituciones, representadas por el presidente Emilio Portes Gil, saldrían más fortalecidas de esta prueba: la primera voz de unidad de nuestro partido en torno al Presidente de la República serenó los ánimos, mostró al país el respaldo de nuestra institución para quien encarna el más alto interés nacional y fue la primicia de nuestra estrecha relación con el guía de la Revolución, quien desde Palacio Nacional inspira la vida de su partido, es decir, los revolucionarios habían aprendido la dura lección que dejara el sacrificio de Madero”
Luego dijo:
“En el PNR nos legó una gran coalición nacional que conservamos desde la base misma seccional Luchamos por retener el poder y, logrado esto, nos mantenemos vigilante en torno del jefe del país, nuestro compañero de partido, seguro que bajo la banda tricolor late un gran corazón priísta, el del compañero José López Portillo”
Cuando terminó la ceremonia, Carvajal hizo declaraciones a un grupo de reporteros, con la intención de echar agua al incendio del escándalo, pero sin retractarse en cuanto a su advertencia de que quienes presionen y busquen padrinos para obtener una postulación están perdidos Textualmente declaró:
“No he leído completo el periódico Hay una equivocación Nosotros manifestamos que quienes deseen participar en las contiendas electorales y tienen derecho por ser miembros del partido, canalicen toda sus aspiraciones por los sectores Esa es la vía de la canalización de las aspiraciones: por sectores El licenciado Echeverría ha sido un hombre respetuoso, a quien se le tiene en alta estima en el partido porque es uno de los principales miembros del mismo, por haber sido candidato a la Presidencia de la República En ningún momento hemos hecho ninguna declaración que lo afecte o lo pueda lesionar Lo que hemos planteado es que quien tiene aspiraciones de participar las canalice a través de los sectores del partido, que en los sectores es donde se toman las decisiones finales de nuestro partido”
El miércoles 5, Fidel Velázquez continuó apoyando a Carvajal y aseguró que en el PRI no hay divisiones ni diferencias de criterio, “por lo menos en lo fundamental”, y ratificó que se debe castigar a los políticos que “se salten las trancas” y pidan ayuda al ex presidente Luis Echeverría
Preciso que Carvajal Moreno no se había echado para atrás —como interpretaron algunos— y que en sus declaraciones de la noche anterior lo que había aclarado es que “nunca habló en contra del expresidente Echeverría” Agregó que todos los expresidentes tienen el derecho y la obligación de actuar conforme a las directrices del PRI
Apoyo similar brindó a Carvajal el líder del Movimiento Nacional de la Juventud Revolucionaria, diputado José Ramón Martell, quien consideró desalentador el que “todavía existan viejos políticos que piensan colocarse a través del influyentismo, el compadrazgo o el amiguismo”
Y para evitar que “viejos políticos” recurran a esos vicios para obtener candidaturas, Martell coincidió con Carvajal en la necesidad de instaurar la “carrera de partido”, a fin de que las postulaciones del PRI sean otorgadas a los auténticos militantes
Ese mismo miércoles 5 surgió una voz contraria a Gustavo Carvajal: la del senador José Luis Escobar, uno de los “besados por el diablo” Reconoció:
“Soy amigo de Luis Echeverría y no tengo por qué negarlo Durante los últimos tres años he visitado muchas veces su casa en San Jerónimo para jugar tenis, pero jamás hemos hablado de política”
Luego de asegurar que Echeverría “es profundamente respetuoso de la investidura presidencial y sus amigos le hemos aprendido eso”, el senador Escobar añadió:
“Considero que cuando una persona deja un cargo público, como el expresidente Echeverría, adquiere mayor validez nuestra amistad Si algunos piensan lo contrario tendrán que sostener que en los momentos en que López Portillo abandone el poder le negarán su amistad en lo personal, nunca hubiera aceptado que Luis Echeverría tuviera injerencia en mi carrera política y creo también que él jamás lo ha pensado Me honra ser su amigo y creo que eso es lo más importante”
Otro crítico de Carvajal, Manuel Marcué Pardiñas, dijo que la actitud satanizadora del líder del PRI tiene por finalidad dividir al Presidente y al expresidente Y agregó:
“Me parece que esa declaración de Carvajal es una estupidez Yo creo que no hay duda de quién tiene el poder en sus manos: el actual presidente Es un error político grave esto (lo dicho por Carvajal), porque hay una parte de la opinión pública que no está informada y a la que se confunde Pero la realidad es que no existe tal división el que manda, el que gobierna, siempre ha sido, es, el Jefe del Estado, en cualquier época”
Y cuando le preguntaron si efectivamente hay políticos que visitan a Echeverría para pedirle ayuda, contestó:
“Todos los mexicanos tienen derecho a ir a ver a quien se les pegue la gana, expresidentes o no El hecho de que se acerquen a su amigo para hablar con él, no significa que el poder del Presidente en turno sea menor Eso es una mentira”
Hubo también dos gobernadores —Salvador Gamiz Fernández, de Durango, y Oscar Flores Tapia, de Coahuila— que se manifestaron en contra de lo dicho por Carvajal Gamiz Fernández expresó:
“Todos los hombres que pasan por el poder tienen grandes experiencias y pienso que, bajo un respeto absoluto a la autoridad vigente, están en condiciones de cooperar en el desarrollo económico y político de México”
—¿Esa cooperación incluye aconsejar a los demás sobre qué camino deben seguir, o influir para que sean designados candidatos?
—A quien se le pide un consejo —respondió el gobernador— corre bajo su responsabilidad dar el consejo hasta el límite de lo que considera pertinente
—¿Y el que recibe el consejo?
—Está en libertad de aceptarlo o no
Por su parte, Flores Tapia declaró:
—El responsable de la política del partido es precisamente su presidente: Carvajal Mientras no deje de serlo, la palabra de él es una palabra orientadora
—¿Y es correcto lo que dijo de Echeverría?
—No está en lo correcto Pero lo que estoy diciendo es una postura lógica
—¿Cuál debe ser la actitud de un expresidente? ¿Debe seguir participando en política?
—”La Constitución es muy clara al respeto No creo que a un solo ciudadano mexicano, sea quien sea, del tamaño que sea, de la influencia que tenga, este excluido de la política nacional”
La verdad es que, a diferencia de Echeverría, todos los expresidentes habidos desde Lázaro Cárdenas a la fecha han tenido fama de discretos y respetuosos con su sucesor Ciertamente, el sistema político mexicano tiene muchos mecanismos para impedir cualquier intento de retorno Y Echeverría lo sabe, pero su drama es que, a diferencia de los demás expresidentes, su personalidad es de la de un político impulsivo que busca siempre la luz de los reflectores Inclusive hay quienes piensan que él mismo auspicia muchos de los ataques en su contra, para seguir vigente
También es cierto que desde la época de Miguel Alemán, cuando Melchor Ortega, Marco Antonio Muñoz, Guillermo Ostos y Alfonso Reyes H
—todos ellos dirigidos por Rogelio de la Selva— se asociaron para pugnar por la reelección del Presidente, no ha vuelto a surgir ningún “grupo político”, en forma abierta y formal Existen, sí, amigos, compañeros, cacicazgos, que se identifican en la defensa de intereses particulares y para obtener posiciones políticas y administrativas Y es en estos grupos donde se da la lucha por el poder, destapada por Gustavo Carvajal
Vistas así las cosas, los priístas se escandalizan porque Carvajal los pone al descubierto y los enfrenta, en vez de actuar como conciliador Y se preocupan también porque al satanizar a Echeverría le hace el juego, le reconoce un poder que —afirma— no tiene y pone en duda la omnipotencia de “dios padre” Inclusive hay quienes dicen que el llamado “diablo de San Jerónimo” ni a chamuco llega Cuando mucho podría ser —afirman— un émulo del Anima de Sayula