“La doctrina de la Iglesia no puede cambiar”: Mons. Alamilla

“La doctrina de la Iglesia no puede cambiar”: Mons Alamilla
LA INICIATIVA DEL PC SOBRE LEGALIZACION DEL ABORTO, BANDERA PARA MANIPULAR
Monseñor Genaro Alamilla, secretario general de la Conferencia del Episcopado Mexicano, afirma: “El aborto directo, definitivamente, no Respecto a esto, la doctrina de la Iglesia no cambiará nunca No puede cambiar, está el mandamiento de por medio: No matarás”
“El proyecto sobre la liberalización legal del aborto, se dice, es para evitar la clandestinidad que acarrea tantas muertes Pero nunca se justifica Es cierto que hay clandestinidad Es cierto que por esta clandestinidad hay tantas muertes Luego: ¿hagamos legal un mal? El fin no justifica los medios”
Flamante secretario de la CEM, recientemente transferido de su diócesis de Papantla a la arquidiócesis metropolitana, como obispo auxiliar del cardenal Corripio, monseñor Alamilla habló largamente sobre el proyecto de legalización del aborto presentado por el Partido Comunista Mexicano a la Cámara de Diputados
“Es un poco molesto para una sociedad como la nuestra, cristiana, católica, con las deficiencias que desde luego tiene, que en algunas partes del mundo haya movimientos políticos —ya partidos políticos— que tomen como bandera el asunto del aborto”, dice el obispo
Y agrega: “Una bandera para manipular Como quien dice: `Si ustedes votan por nosotros, están liberados legalmente en esta materia tan seria y delicada’ Eso es muy lamentable que suceda en alguna parte del mundo ¿Por qué? Porque sobre todo a los niveles menos cultos, menos formados de una sociedad, fácilmente se los manipula”
Prosigue: “Se les hace una propaganda sentimentalona: `Para qué más personas en el mundo si los que estamos nos estamos muriendo de hambre’; `para qué traer a sufrir a más seres si con los que estamos sufriendo basta’ O por otro lado: `Tú fuiste víctima; y entonces por qué has de querer la vida de un fruto que no deseaste Libérate'”
Alamilla piensa que cuando se manipula de esta forma se está perdiendo la dignidad de la persona Se usa a la persona para fines políticos, económicos, sociales
Habla entonces del interés que tienen ciertos “centros de poder”: “No ignoramos que algunas naciones del primer mundo ponen en juego acciones para seguir manteniendo en situación de dependencia a los países del segundo y tercer mundos Muchas veces los movimientos de control de la natalidad por medios antinaturales, sean físicos, químicos o instrumentales, y el aborto mismo, son usados para mantener en dependencia a los pueblos
“Se dice: `suprimamos al hombre antes que aumentar el pan en la mesa’, cuando debiera ser al revés Entonces, el recurso para utilizar lo que se produce y se dice no alcanza, es: `suprimamos vidas’ Ahí está involucrado lo político, lo social y lo económico”
Para el obispo, en el fondo de todo, hay un problema de educación del hombre El hombre no educado, el hombre no formado, el hombre egoísta, el hombre que solamente mira su yo, el hombre que no está educado para contemplar el tú y el nosotros
Pasa a la ofensiva Dice que debería haber una preocupación mayor en los sectores dirigentes del pueblo Que la Iglesia tiene en esto mucha historia y tendría mucho por hacer, “solamente que muchas veces hay situaciones sociopolíticas que no dejan a la Iglesia hacer lo que debiera hacer” Admite que “quizás por algunas fallas de nosotros” se impide el trabajo amplio de la Iglesia
“Yo no digo que todos nosotros seamos rectos y honestos, pero no por la falla de alguien o algunos se debe impedir el trabajo educativo de toda una institución con su historia a cuestas Repetimos por errores del pasado, no puede ser culpable la Iglesia de hoy De acuerdo: Yo persona Alamilla, obispo, qué culpa tengo de los abusos que haya habido o que haya cometido otro hermano mío en el siglo pasado O también la autoridad civil, que culpa tiene el presidente de la República de errores pasados de funcionarios anteriores, muy anteriores Aceptamos al hombre de hoy que da muestra de que no está en la misma situación de aquel entonces”
Reclama: “Que se le tenga confianza a esta Iglesia de hoy Yo pienso que unida la Iglesia con movimientos cívicos, políticos inclusive, en las escuelas, ¡cuánto bien no le haríamos al hombre y al mexicano!”
Los obispos mexicanos condenan la revolución sexual y feminista ¿Por qué?, preguntamos
Sin rodeos, Alamilla contesta: “La revolución sexual y feminista es una falsa liberación Una liberación como que un día pudieran abrirse las compuertas de la moral y se pudiera hacer todo lo que viniera en gana Esto destruye a la mujer, va contra su propia divinidad de mujer: la mujer se convierte, entonces, en un pastel sexual exquisito que todos pueden saborear La mujer es para algo más grande que eso La mujer es la compañera del hombre en la vida, para participar de veras en la obra de Dios, que es la creación”
Damos cifras: cada año un millón de mexicanas pone fin a un millón de embarazos no deseados por medio del aborto El aborto se realiza en la clandestinidad y en malas condiciones sanitarias El 65 por ciento son madres de familia con prole numerosa; el 86 por ciento manifiesta ser católica practicante; el 68 por ciento pertenece a bajos niveles educativos; las madres de familia que más abortan son las que tienen más de cuatro hijos Esto indicaría que 650,000 madres de familia al año abortan poniendo en peligro de orfandad a 2600,000 niños que ya nacieron y que necesitan a su madre ¿Qué piensa la Iglesia de esto?
“Yo repetiría lo mismo, es un problema de educación Educación del sexo; educación en el amor Ahora, esos hechos son pavorosos, esas cifras tienen un valor, esto es verdaderamente doloroso que acontezca ¿Qué es lo que poder hacer? ¿Qué debiéramos hacer? Primero, proclamar y volver a proclamar la dignidad de la mujer Allí hay una paternidad irresponsable Ya hemos hablado demasiado de la paternidad responsable, pero no hablamos suficientemente de la paternidad irresponsable, que en mexicano, sería el machismo”
Más datos: ¿sabe usted que en condiciones de extrema miseria uno de los métodos más usuales para abortar consiste en la inserción de aparatos punzantes, tales como agujas de tejer, varillas para cortinas, ganchos de ropa o tallos de plantas que casi siempre provocan infecciones, perforaciones uterinas y septicemia?
Alamilla recoge la pregunta en el aire y señala: “Sí, uno que anda en esos pastoreos, con las puntas de maguey”
¿Sabe usted que según fuentes oficiales se estima que entre 7 y 14 por ciento las mujeres mueren a causa de estas complicaciones, lo que representaría de 40,000 a 140,000 muertes por aborto inducido al año?
“Si reflexionamos bien —insiste Alamilla— todo esto es pura carencia de educación Aquí viene un problema moral, una carencia de formación en la fe La fe no quiere esto La educación en la fe no significa un conformismo: aguántate, sé buena, no vayas a hacer esas punciones’ La fe no quiere esto Significa que no se debe ser ni padre ni madre irresponsables”
¿Soluciones? “Dominio del hombre No vamos a empezar a usar cinturones de castidad, no Se trata de la educación del hombre Un humanismo verdadero”
Mucha gente pone en duda, hoy, la teoría de la animación o las relaciones metafísicas entre el feto y el pecado original —”no son relaciones metafísicas”, acota Alamilla— ¿Considera justo, jurídicamente hablando, que unas creencias determinadas, convertidas en mandato legal, se impongan a personas de distinta creencia religiosa o a los no creyentes?
“No se trata de creencias ni de principios éticos religiosos —dice el bispo— Yo diría que es un principio mínimo humanista de respeto a la persona Y el feto es una persona Si estamos hablando a diario de derechos humanos, el feto es un sujeto de derecho, no es un objeto, Visto desde cualquier ética tiene que aceptarse esto”
¿Cuál es el objetivo fundamental de la mujer en la vida?
“Realizarse como mujer ¿Y cómo?, me dirás Viviendo con dignidad su ser femenino Y se vive con dignidad su ser femenino cuando responde todo su pensar, sentir y actuar conforme al nivel humano y el nivel ético-moral-religioso Luego viene el otro punto: la maternidad Diríamos que el cauce normal de la mujer es la maternidad, como la paternidad es el cauce normal del hombre”
¿Sólo se es mujer cuándo se da a luz? ¿La mujer está encargada de la función reproductora?
“No, como no sólo se es hombre cuando se ejerce una facultad No necesariamente Lo tiene todo para ser madre responsable, pero por valores superiores puede no poner en función su capacidad”
¿Aún cuando si viva el amor o la realización sexual?
“El amor siempre debe terminar en el fruto De lo contrario, quien no quiere más hijos, debe utilizar los métodos no reprobados por el Vaticano, como el Billings, por medio del ritmo”
¿Para la Iglesia no sería válido que se legislara sobre el aborto sin convertirlo en delito?
“Volvemos a lo del principio El fin no justifica los medios No podemos legalizar un crimen”
Hace unos meses el Papa Juan Pablo II revaloró el caso de Galileo La Iglesia dio marcha atrás en su postura tradicional ¿Había errado la Iglesia?
“Era un aspecto de orden científico que no necesariamente tocaba a la doctrina de la Iglesia”
¿Nunca cambiará entonces la Iglesia en materia de aborto?
“Como doctrina, no No puede cambiar El mandamiento indica: `No matarás'”
¿No resulta un tanto obsoleta la posición de la Iglesia en torno del aborto, puesto que al presente más del 50 por ciento de la población del mundo —distribuida en la mayoría de los estados de la Unión Americana, en Europa, en todos los países socialistas, China y la India— tiene derecho legal a recurrir al aborto si así lo desea?
“En muchas de estas naciones fue la manipulación política la que logró legalizarlo Se recurrió a ello invocando la patria, el problema demográfico, la mujer como víctima Manipuleo político”
Finalmente, ¿qué piensa del proyecto del PCM sobre la liberalización del aborto?
La pregunta sale como sobrando No obstante, monseñor Genaro Alamilla, responde: “Que es un ardid bien armado; un manipuleo de nuestra gente Habría que esgrimir para fines políticos mejores elementos y no emplear al hombre como objeto de manipulación para eso”