Cada partido comunista debe encontrar sus propias soluciones
Dogmas y sectarismo retrasan al PCM; urge democratizarlo: Martínez Verdugo
Elías Chávez
En el PCM “existen herencias dogmáticas”, indica Arnoldo Martínez Verdugo; afirma que la teoría marxista está retrasada en todo el mundo, y que en México es necesario “cambiar mentalidades” para democratizar y “abrir” al partido, a fin de que termine de abandonar su “espíritu de secta”
Enemigo de la autosatisfacción, el líder del PCM es, en cambio, fervoroso prácticante de la autocrítica
En entrevista con Proceso, no sólo analiza los problemas a que se enfrente su partido, sino también acepta que el PCM es ayudado económicamente por funcionarios públicos y miembros de la iniciativa privada
Asimismo, condena, la intervención soviética en Afganistán, por considerarla violatoria de los principios de soberanía y autodeterminación de las naciones, y porque socava la causa del proletariado internacional Explica:
—Entre los grandes principios que debe defender el movimiento obrero —y el Partido Comunista, como expresión política y teórica de este movimiento— están los de independencia y soberanía de las naciones, así como los de no injerencia en los asuntos internos de otros pueblos Estos principios forman parte de la concepción internacionalista del marxismo Por eso pensamos que la revolución no se exporta Marx y Engels advirtieron que el proletariado victorioso de un país no podía llevar la felicidad a otro pueblo a través de la violencia, sin socavar con este hecho su propia causa Y basados en estos principios y en el de la solidaridad internacional, pensamos que en Afganistán se han violado los principios de soberanía y autodeterminación, y que la solidaridad que el pueblo afgano requiere de la Unión Soviética y los revolucionarios de todo el mundo debía haberse expresado en otras formas, que no implicaran el envío de tropas regulares
—Pero se argumenta, se le dice —que había una amenaza de intervención por parte de Estados Unidos y de China, y que la URSS debía adoptar medidas para su propia seguridad
—Ciertamente Admitimos que estos riesgos evidentes no se pueden descartar, pues sabemos que el imperialismo norteamericano utiliza estos métodos y que la actual dirección china estructura, en la práctica, una alianza con Estados Unidos y adopta posiciones aventureras en el plano internacional, como lo hizo cuando invadió a Vietnam para imponer un “castigo” a ese pueblo No descartamos esto, pero creemos que, incluso, esta amenaza real no justifica que se envien tropas a otro país, pues ello significaría admitir la concepción de zonas de influencia, que nosotros rechazamos
—Se argumenta también que en Afganistán fuerzas internas solicitaron la ayuda militar de la URSS
—Nosotros creemos que tampoco eso justifica una intervención militar, porque ello viene a obstaculizar el desarrollo de la lucha de clases interna Y es esta lucha de clases la que debe determinar, por sí misma, el curso de la revolución en Afganistán o cualquier otro país Pero ahora esa lucha se verá interferida por factores externos Además, desde el punto de vista político, la intervención del ejército soviético da armas a la actividad norteamericana que, al parecer, se ha trazado como objetivo volver a la guerra fría, agudizar la tensión internacional, impulsar la carrera armamentista y desplegar una nueva ofensiva contra todo el movimiento revolucionario mundial Esto, como una forma de responder a la crisis de hegemonía que se viene produciendo en los últimos años, y al avance de los movimientos democráticos, antiimperialistas y socialistas, realizados últimamente Ahora, la intervención soviética en Afganistán permite a la propaganda norteamericana atribuir al socialismo métodos que han sido propios del imperialismo Por eso también consideramos que, desde el punto de vista político, la intervención soviética es desacertada Y por eso no la justificamos
—¿Y en 1968, por qué el PCM condenó la intervención soviética en Checoslovaquia?
—Nosotros condenamos esa intervención porque ahí se trataba de imponer, por medio de las armas, una determinada concepción del socialismo Y esto constituía, por tanto, una injerencia en los problemas internos de un partido comunista y de una nación socialista que había hecho su propia opción dentro de los principios del socialismo
—En cambio, el PCM aprobó el envio de tropas cubanas a Angola
—Bueno, este caso era muy claro, era un hecho ya en curso, una intervención extranjera desde Africa del Sur Y era evidente que había grupos, por ejemplo el de Holden Roberto, que no era más que un testaferro de los chinos El gobierno de Angola, encabezado por Agostino Neto, constituía un gobierno legítimo que había desarrollado una lucha muy larga por la independencia de su país En este caso no había ninguna confusión en cuanto a que ese gobierno expresaba la soberanía del pueblo angoleño Por eso estaba plenamente justificada la solidaridad del gobierno cubano con el gobierno de Angola
—¿Y por qué el PCM apoyó la intervención soviética en Hungría?
—El problema de Hungría tomó al PCM en una situación muy distinta de la que tiene actualmente Por lo que recuerdo —y en ese tiempo yo no estaba en la dirección del PCM—, en Hungría se produjo un proceso contrarrevolucionario interno y las tropas soviéticas estacionadas allí intervinieron a petición del gobierno de Kadar Sin embargo, creo que también en este caso la intervención soviética produjo daños al movimiento revolucionario internacional
—El PPM y el PSR sí apoyan la intervención soviética en Afganistán ¿Representa esta actitud un peligro de escisión en la Coalición de Izquierda que forman junto con el PCM?
—Yo creo que, por sí misma, esta discrepancia no crea ninguna base para la división de nuestra coalición Estamos unidos en torno de una plataforma programática en la que se encuentran nuestras coincidencias Pero puesto que somos partidos distintos, siempre hemos aceptado la existencia de enfoques diferentes, discrepancias tanto teóricas como políticas Y esto es legitimo Pueden existir discrepancias en torno de problemas no incluidos dentro de nuestro compromiso de alianza
—Ahora que el PCM está en la Cámara de Diputados, se dice que el marxismo está en crisis porque ustedes no han podido presentar solución a muchos problemas nacionales ¿Es cierto?
—Este problema no es exclusivo de nuestro país, sino que refleja la situación que nuestra teoría guarda en relación con los actuales procesos revolucionarios y con los cambios que se han producido en todo el mundo A mi me parece que es claro que existe un retraso en la teoría marxista respecto a la comprensión y sistematización de la nueva situación internacional Nuestra teoría se ha retrasado Hay cuestiones a las que no ha dado respuestas satisfactorias La lucha por el socialismo, en las condiciones actuales, requiere nuevas soluciones, investigaciones más profundas Y si a este retraso se le califica como una crisis, yo considero que tal crisis existe Y en ella incluyo a México y al Partido Comunista Mexicano Existe una serie de herencias dogmáticas en nuestro partido y en otros, también comunistas Hace falta una actitud más creadora, una búsqueda de nuevas soluciones Nosotros estimulamos en el interior del PCM la discusión y el análisis de los nuevos problemas y conclusiones Creo que ya es un paso adelante el adquirir conciencia de que los nuevos avances del movimiento revolucionario, en un país como México, requieren un esfuerzo intelectual y político para adquirir un nuevo rumbo en el movimiento revolucionario
—¿Ese nuevo rumbo sería la creación del “mexicomunismo”, similar al eurocomunismo?
—En esta búsqueda cada partido y cada movimiento revolucionario debe encontrar sus propias soluciones El marxismo verdadero no es una colección de dogmas o de respuestas preparadas para cada país o para cada situación histórica, sino la utilización de una teoría y un método para que la lucha de clases interna de cada nación sea abordada de manera creadora, tomando en cuenta tanto las tradiciones políticas como las particularidades del país respectivo, sin pretender reproducir y trasladar mecánicamente las experiencias de otros movimientos revolucionarios El marxismo tiene, pues, que adquirir el sello de nuestra propia realidad nacional No creo que sea estricto hablar de un mexicomunismo o de un latinocomunismo, sino del ejercicio creador de una práctica y de una teoría revolucionarias
—¿Cómo ejerce el PCM, creadoramente, la teoría revolucionaria en su seno?
—Nosotros tenemos que adecuar al PCM a una nueva situación, puesto que el estatuto jurídico y político que hoy tenemos es algo nuevo que nos exige cambiar métodos, redefinir nuestras tareas y cambiar mentalidades que se formaron cuando el partido estaba bajo cierto acoso del gobierno y de otras fuerzas Si nuestro partido es plenamente legal, tiene entonces que desplegarse, en él, mucho más la democracia Su vida interna ya no puede mantenerse en los marcos estrechos a que lo había condenado la falta de derechos Debe abrirse La opinión pública debe conocer la opinión de los dirigentes y de los militantes Deben ser abiertas al conocimiento las cuestiones que discutimos El partido debe abrirse plenamente y esto no es fácil para una organización que fue objeto de persecuciones durante más de 40 años
—¿Esta lucha por abrirse y democratizarse implica un enfrentamiento entre “dogmáticos” y “aperturistas”?
—Desde 1968 nuestro partido se propuso combatir la herencia stalinista y dogmática en la que se formaron muchos de nuestros militantes Creo que en este sentido el PCM ha realizado avances de mucha significación, que le han permitido desarrollar su influencia en el país Consideramos que un partido se puede desarrollar solamente con base en la discusión, la crítica interna, la investigación de los nuevos fenómenos y una lucha de ideas que, efectivamente, transcurre en el PCM Pero esta lucha no se debe equiparar a una situación de escisión o de crisis Al contrario: este es un método que ya se volvió habitual en nuestro partido Es una expresión de democracia interna y, así lo considero, uno de los logros principales del PCM y una de las bases que garantizan su unidad interna Dejamos de ser un partido que se consideraba monolítico Creemos que la verdadera unidad de un partido revolucionario se basa en un proceso permanente de discusión que no impida su actuación como partido de acción
—¿La Reforma Política ha influído en la democratización del PCM?
—Lo que la Reforma Política hizo fue abrirle al PCM vías de actuación que antes estaban canceladas Y le permitió abrir sus filas a nuevos sectores sin experiencia partidista, que deben entrar en un proceso rápido de asimilación de las concepciones y del programa del partido Esto introduce dificultades, pero son de esas dificultades que debe sufrir todo partido que se transforma en partido de masas y abandona el espíritu de secta a que lo condenaban la represión y la marginación
—¿Abrir sus filas ha provocado al PCM problemas de arribismo y oportunismo?
—Se mantiene entre nosotros el principio de la selección de militantes, pero con nuevos criterios No nos definimos como partido de masas a partir del número de nuestros militantes, sino fundamentalmente a partir de la capacidad del PCM para cumplir con su función de representar los intereses de la clase obrera y que debe realizar no solamente una tarea política, sino también una actividad teórica, económica —sindical—, y que debe desarrollar una influencia cultural e intelectual Nuestro partido se ha ido convirtiendo en partido de masas cuando ha ido volviéndose más capaz de ejercer esta influencia multilateral Claro que ésta no la puede ejercer un partido muy chico, pero el punto central no está en el número de sus militantes, sino en la calidad del trabajo que despliegue el partido
—¿Es verdad que el PCM recibe dinero de algunos funcionarios públicos?
—Nosotros somos sumamente celosos de nuestra independencia, y de que el financiamiento del partido no incluya ninguna acción que lo menoscabe Respecto a funcionarios o personas ajenas que puedan contribuir al sostenimiento económico del PCM, se trata exclusivamente de personas que simpatizan con nuestra actividad y que hacen esa aportación sin ningún tipo de compromiso político por parte del PCM Son casos muy contados, que no tienen ninguna significación, pero ya que usted lo plantea le expongo cual es nuestro criterio Debo agregar que, en ocasiones, también han contribuido al sostenimiento del PCM personas de la empresa privada Naturalmente que son muy pocas y su ayuda es mínima y esporádica Lo que sucede es que tenemos amigos en muchas esferas de la sociedad Y la contribución económica también es una forma de contribuir a la lucha por el socialismo en México Pero insisto: el PCM siempre se ha preocupado de que su financiamiento proceda de sus militantes y de la base del pueblo Sólo debido a eso hemos podido subsistir en épocas muy difíciles hemos aprendido a basarnos en nuestras propias fuerzas








