EL HOMBRE ORQUESTA
Señor director:
Entre los muchos buenos artículos y ensayos que colaboradores de Proceso han escrito, me ha llamado particularmente la atención por su lucidez, el que tuvo como autor al señor JUAN JOSE HINOJOSA, en el número 106 de la revista y que con el título de “EL HOMBRE ORQUESTA”, toca un defecto que muchos consideramos fundamental en nuestro sistema de gobierno
Se refiere el señor Hinojosa a la increíble carga de funciones, tareas, representaciones y actividades de todo tipo que recae en México sobre el Presidente de la República, como un producto, más que nada, del centralismo asfixiante que nuestra Historia nos ha legado
Es evidente que el centralismo obstaculiza de muchos modos el logro de una administración pública moderna y eficazmente, que estuviera acorde con el acelerado paso del avance tecnológico en todos los órdenes y que pudiera dar respuestas más efectivas a los problemas sociales de creciente complejidad a que nos enfrentamos La Reforma Administrativa de fondo enfrenta sin duda, en la acusada concentración de funciones del Ejecutivo, uno de los obstáculos más formidables y por añadidura, relativamente intocable, si hemos de pensar en que el organismo responsable de aquélla tiene que sujetarse a las reglas del juego tradicionales de nuestra política
Pero una medida pragmática, acorde con la filosofía del Presidente que sin alterar la estructura de nuestro edificio político, podría brindar innumerables beneficios al país, sería la siguiente: que la Coordinación General de Estudios Administrativos de la Presidencia de la República, como responsable técnica de la eficiencia administrativa gubernamental, realizara los estudios necesarios para que funcionen más eficazmente los mecanismos de delegación de funciones establecidos, o bien para que se crearan los que fueran necesarios, a fin de que exista una mejor gestión pública sin que el Presidente pierda ninguno de los controles que debe tener sobre el modo en que se cumplen las responsabilidades que son inherentes a su alta investidura
De ese modo cada minuto, que tanto representa para la nación, del tiempo de ese hombre en el que confían tantos mexicanos, sería mejor aprovechado y se evitaría el abuso que tantas veces con fines de avance político personal, realizan funcionarios, líderes, empresarios, diplomáticos y tantas otras personas que se aprovechan de la buena fe del Ejecutivo para hacerle invertir tiempo y energía en actos de trascendencia secundaria y, en general, en actividades que en ocasiones la costumbre señala, pero que merman innecesariamente el tiempo del funcionario más importante del país
Atentamente
Lic Salvador Garcilita Castillo
Coordinador del Area de Concentración en Administración Pública
División de Ciencias Sociales y Humanidades
Universidad Autónoma Metropolitana
Unidad Xochimilco








