Cuenta pública No. 98

Cuenta pública
Gran apoyo al capital y mucho sacrificio obrero: lenta recuperación
Carlos Ramírez
Frente a la crisis que se agudizó en México hacia finales de 1976, el gobierno de José López Portillo inició en 1977 una política económica de arranque, con apoyo e incentivos al capital y “sacrificio y esfuerzo de la clase trabajadora”
Así lo afirma el secretario de Programación y Presupuesto, Ricardo García Sainz, en la cuenta pública federal de 1977 que entregó en agosto a la Cámara de Diputados —autorizado para hacerlo 60 días después de lo estipulado por la ley— y de la que Proceso tiene una copia
En un documento que algunos diputados han calificado de “suicida” y con características de “una verdadera bomba”, el funcionario informa al Congreso de que aún hay gastos sin comprobar, de que no existe todavía control presupuestal, de que “no hay estrecha relación” entre el dinero presupuestado y las metas de desarrollo deseadas
Asimismo informa de partidas presupuestales antes ignoradas o escondidas: 38 millones de pesos para construir el edificio del Congreso del Trabajo; 134 millones —estaba presupuestado solamente uno— para el Fideicomiso de la Confederación Nacional Campesina Hubo en 1977, 154 por ciento más de inversiones adicionales En fin, que se gastó nuevamente más de lo programado
García Sainz reitera en la introducción el propósito de la política económica del gobierno de López Portillo: “administrar las más graves manifestaciones de la crisis”
Esa estrategia llevaría, añade a renglón seguido, a “remover las restricciones que se oponían en corto plazo al crecimiento dinámico de la producción y del empleo”
Para acentuar la gravedad de la situación en 1976, García Sainz enumera los efectos que la crisis causó en la estructura económica del país, aunque al hacer un recuento positivo de las consecuencias de la política económica lopezportillista en 1977 no hace ninguna referencia a esas manifestaciones de la crisis Para el secretario de Programación la economía mexicana presentaba este panorama al finalizar el gobierno de Echeverría:
“Profundización de las tendencias concentradoras del ingreso, debilidad de las finanzas públicas, acusado y creciente desequilibrio externo, recursos cada vez mayores al endeudamiento frente al exterior, rigidez de un tipo de cambio sobrevaluado, incapacidad del sector agropecuario para abastecer plenamente las necesidades alimenticias básicas, y marginalismo y desempleo en ascenso”
Y apunta también en qué condiciones se inició el ejercicio del presupuesto de 1977:
“Después de una considerable sangría de capitales y en medio de un proceso de desintermediación financiera, una inflación en apariencia ingobernable, una retracción de la inversión productiva, una disminución de la actividad económica, así como crecientes dudas por parte de la comunidad internacional acerca de la capacidad de nuestro país para hacer frente a sus compromisos”
¿Cómo enfrentó el nuevo gobierno esta crisis?
Dice García Sainz: “con la administración de las más graves manifestaciones de la crisis” y “la alianza para la producción, un nuevo proyecto (éste) basado en una gran alianza de todos los mexicanos para producir, distribuir y consumir conforme a nuestro propio modelo”
Añade que en esa alianza “el fortalecimiento del derecho al trabajo constituye el eje crucial para lograr el acceso de todos los mexicanos a los niveles irrenunciables de bienestar que demanda la justicia social”
FAVORES AL CAPITAL
Explica el documento —que consta de 112 páginas— cómo lograr todo lo anterior: una política monetaria y crediticia a favor “del capital”, en la que el gobierno dejaba de percibir ingresos para delegar la recuperación económica en manos de la iniciativa privada y en la que la producción generaría por sí sola empleo y riqueza
El texto dice la forma en que sucedió: “Se aumentaron selectivamente las tasas de interés, a fin de estimular la permanencia del ahorro en el sistema bancario, restar su tradicional volatilidad a los depósitos y combatir el nocivo fenómeno de la dolarización”
“Paralelamente se racionalizó y redujo el encaje legal, a fin de incrementar la capacidad de las instituciones crediticias para canalizar recursos a la actividad productiva En la misma dirección operó el aplazamiento del reembolso de los apoyos que el Banco Central había otorgado a las instituciones de crédito a finales de 1976”
A los trabajadores correspondió, según García Saínz, “sacrificio y esfuerzo”
“Gracias (a este sacrificio y) a las citadas acciones de política económica”, en el segundo semestre de 1977 empezó la recuperación de la economía y la reducción de las tendencias inflacionarias
Para fortalecer su tesis, el secretario de Programación aporta cifras de algunos indicadores económicos de 1977 —ninguno de los que le criticó a Echeverría—, aunque algunos datos del funcionario son distintos a las estadísticas de la propia Secretaría de Programación y de organismos como la CEPAL que manejan números oficiales de los gobiernos
—El producto interno bruto creció en 28 por ciento y superó en 08 por ciento a la tasa de 1976
—La inversión se redujo en 9 por ciento en términos reales, debido al efecto combinado de la disminución de 14 por ciento de la inversión pública y de 55 por ciento de la inversión privada (La CEPAL señala que ésta se redujo en México en 1977 en más del 12 por ciento) En cambio el consumo privado se recuperó en 29 por ciento, comparado con 1976
—El índice de precios al consumidor creció en 207 por ciento (aunque el boletín de la SPP dice que fue de 291 por ciento), 65 por ciento menos que en 1976 Los precios al mayoreo en la ciudad de México aumentaron 181 por ciento (según el boletín de la SPP fueron de 42 por ciento), menor al 459 por ciento de 1976
—La producción en el sector industrial se incrementó en 31 por ciento; el petróleo, 17; la electricidad, 8 /aunque dice en la página 55 de la cuenta pública que “se sobreestimaron las ventas de energía eléctrica” y “no se alcanzarán las metas fijadas”); la producción agrícola, 4
NO HAY INFRAESTRUCTURA PROGRAMATICA
El documento no señala otros indicadores de la crisis que los diputados manejarán en las discusiones públicas: desempleo (7 millones); salario real (18 por ciento de pérdida de poder adquisitivo), consumo (los salarios estancados en 10 y 12 por ciento); comercio exterior (déficit menor por una economía estancada), concentración del ingreso, marginalismo
Habla, en cambio, de proyectos y programas concretos en áreas y sectores prioritarios, con “objetivos y metas definidas”, y con “asignación clara y precisa de responsabilidades, para facilitar la recuperación económica”
Pero en la página 82 dice que no hay control ni “estrecha relación” entre los recursos presupuestales aplicados y las metas deseadas Agrega:
“Es oportuno mencionar que a la fecha no se cuenta con una sólida infraestructura programática en el sector público y que aún se carece de los controles adecuados de los avances físicos de los programas”
En tres párrafos distintos se refiere García Saínz al “esfuerzo común” necesario para salir del bache económico:
“(Los indicadores muestran) que la economía ha retomado una trayectoria de recuperación, que las tendencias inflacionarias están siendo abatidas y que hay que redoblar esfuerzos para estimular la inversión y orientar los sectores productivos hacia la producción de alimentos y energéticos, pilares básicos de la nueva estrategia de crecimiento”
Dice también:
“El gobierno ha enfrentado los problemas de la actual crisis económica en forma paulatina pero decidida, involucrando intensamente la participación de los sectores sociales, productivos y administrativos del país”
Y agrega:
“Para facilitar la recuperación económica se persigue que ésta obedezca a un esfuerzo nacional conjunto, expresado en planes y programas concretos”
UN EDIFICIO PARA EL CONGRESO DEL TRABAJO
En 108 páginas el secretario García Saínz aporta cuadros y explicaciones del manejo de la economía pública en 1977 En muchos casos añade cuadros comparativos con 1976 y en otros señala la imposibilidad de hacerlo por la nueva estructura administrativa del gobierno federal
en síntesis, las diferencias en gastos no aprobados y déficit tienen muy poca diferencia con los resultados de 1976
El déficit financiero del sector público fue en 1977 de 128,876 millones de pesos, tan sólo 7 por ciento menos que los 138, 206 millones de 1976 El déficit financiero del sector paraestatal fue en 1977 de 35,535 millones, apenas 54 por ciento menos que 1976
Otros datos sobre la economía pública en 1977 que revela el documento son los siguientes:
—Se gastaron 47,841 millones de pesos más de lo presupuestado
—Hubo 41,747 millones de pesos de subsidios y aportaciones intergubernamentales
—El gasto de la Presidencia de la República se sobrepasó en 253 millones de pesos, pues el Estado Mayor Presidencial adquirió dos aviones
—En 1977 hubo 154 por ciento más inversiones adicionales que en 1976 La cifra se disparó de 19,816 millones de pesos a 50,371 millones
—En este rubro se consigna el siguiente dato: el costo original presupuestado por el gobierno para la construcción del edificio del Congreso del Trabajo fue rebasado en 152 por ciento, pasando de 35 a 38 millones de pesos
—En los cuadros se muestran gastos individuales que por las prisas no se especifican y aparecen conjuntados con otros similares bajo el siguiente rubro: “otros conceptos menores de 20 millones de pesos”
—El Centro de Estudios Económicos y Sociales del tercer Mundo rebasó también el presupuesto original La Secretaría de Educación le entregó 69 millones de pesos, 9 millones más de lo estipulado en principio
—el Fideicomiso para la Confederación Nacional Campesina también tuvo partidas muy fuera de presupuesto Originalmente tenía un millón de pesos, pero la cuenta pública consigna que se le dieron 134 millones
SE GASTO MAS DE LO PROGRAMADO
El Fideicomiso Las Truchas absorbió 254 por ciento más del presupuesto original Pasó de 928 millones de pesos 3,287 millones
Hay un rubro que disparó el presupuesto “Apoyo a Financiera de Crédito Mercantil, SA y otras empresas” captó 2,002 millones de pesos, 700 por ciento más de los 250 programados
32,783 millones de pesos están consignados bajo el siguiente título: “Sector Público- para canalizar recursos crediticios captados por el gobierno federal a diversas entidades paraestatales”
Sin aprobación, la CFE destinó 183 millones de pesos para el programa de desarrollo rural
Un “fideicomiso para la construcción de carreteras denominando Gran Visión” gastó 40 millones de pesos en 1977
En el renglón de trasferencias a personas e instituciones del presupuesto gubernamental aparece un aumento de 425 por ciento más de lo programado El gasto original de 25,450 millones de pesos pasó a un gasto real de 36,273 millones de pesos
En el renglón de las empresas paraestatales y de participación estatal los gastos totales de 1977 fueron 521 por ciento más que en 1976, al pasar de 274,000 a 417,000 millones de pesos Los gastos del gobierno federal (excluyendo a las empresas anteriores) ascendieron a 354,700 millones de pesos, 30 por ciento más que el año de 1976
Las empresas que están sujetas a control presupuestal tuvieron también un disparo en 1977 de 25 por ciento más de lo programado como transferencias, al pasar de 19,729 millones de pesos aprobados a 24,713 millones
Asimismo, el gasto total de los organismos y empresas estatales se excedió en 521 por ciento a las cifras de 1976 Pasó de 274,235 millones de pesos a 417,207 millones