Manifestaciones si, paros no: el procurador

MANIFESTACIONES SI, PAROS NO: EL PROCURADOR
Allí confundidos entre los manifestantes, frente al Hemiciclo a Juárez, estaba el procurados general de Justicia de la República, Oscar Flores Sánchez, su secretario particular Julio Camelo, y varios ayudantes ¿Qué hace usted aquí licenciado? “Oyendo a los muchachos, a ver qué dicen”
Desde el micrófono salían las peticiones de renuncia de Pedro Ojeda Paullada y Gustavo Carvajal Moreno, secretario y subsecretario del Trabajo, por parte de quienes manifestaron el 26 de julio por la tarde para exigir amnistía para lo presos políticos, solidarizarse con los trabajadores reprimidos del Hospital General y conmemorar el 25 aniversario del asalto al Cuartel Moncada, en Santiago de Cuba
Dijo Flores Sánchez que no pretendía hacer declaraciones, Calificó, sin embargo, como positivo el que hubiera expresiones públicas y manifestaciones “El gobierno debe permitirlas; lo que no debe tolerar es el atropello a la ley y a los derechos”
Insistió: “Lo que no se debe permitir es que 15 ó 20 agitadores desquicien el funcionamiento de un centro hospitalario o de trabajo Por eso ordené la intervención de la policía Y lo haremos siempre que se viole la ley”
A diez años de que se inició el movimiento estudiantil de 1968, Paseo de la reforma y Avenida Juárez se llenaron de protestas y pancartas “La represión continúa como hace 10 años, sólo que con otros matices: ahora se reprime a todos los trabajadores independientes”, dijo uno de los oradores del mitin en el hemiciclo
Joaquín Trejo, líder de trabajadores del Colegio de Bachilleres, declaró: “Se nos tiende una trampa ingenua: primero se nos invita como delegados fraternos al Congreso del Trabajo, y luego se buscará mediatizarnos” Los estudiantes de 1968, dijo, son los trabajadores de 1978 “y la represión sigue siendo la misma”
La marcha reunió unos 10,000 manifestantes de casi todas las organizaciones de izquierda Apareció un nuevo grupo: UPOME, que pretende reorganizar el movimiento estudiantil
Se hizo un recuento de las represiones gubernamentales a los movimientos independientes de trabajadores que, “con la restricción al gasto público y el freno a las demandas salariales, son los que soportan todo el peso de la crisis”