PROTESTA DE HOMOSEXUALES
Señor director:
Queremos manifestarle nuestro desacuerdo por la manera en que su revista ha venido abordando el tema de la homosexualidad, manera que parece empezar a hacer crisis, por el tono de la entrevista que Anne Marie Mergier hace a Roberto Cobo (Proceso 89)
Pensábamos que Proceso, por ser una revista independiente y seria, abordaría más temprano que tarde la cuestión de la homosexualidad, con seriedad y conocimiento de causa Pero nos hemos equivocado Han publicado ustedes artículos que abordan la homosexualidad pero que de ninguna manera reflejan el sentir de los homosexuales mexicanos (incluidas las “opiniones” de Cobo); han dado ustedes la palabra a la iglesia, a la siquiatría, a los articulistas y cine y teatro, pero no a los homosexuales Y si lo han hecho, ha sido marginal, vergonzosamente en su sección de Palabra de Lector, que por supuesto no tiene ni el espacio ni la jerarquía que el tema merece
Creemos que el tratamiento de temas tradicionalmente tabú en nuestra sociedad es muy saludable; pero también creemos que tratarlo sin ton ni son, por moda, sin disciplina ni conocimiento de causa puede resultar muy peligroso y desinformador y puede acarrear consecuencias imprevisibles De ahí nuestra preocupación Como lectores y homosexuales conscientes no podemos aceptar que Proceso se convierta en desinformador en lo que a la homosexualidad respecta Exigimos seriedad, profundidad en sus artículos
La entrevista de marras contiene una serie de puntos que nos gustaría comentar, no con el afán de atacar a Cobo, sino de aclarar algunas ideas Amplios sectores de hombres y mujeres homosexuales están ávidos de información seria acerca de su problemática sexual Quieren enterarse, leer, reafirmarse y es lamentable que las páginas de Proceso se utilicen para reproducir cual verdades una serie de refritos de las opiniones más vulgares, antihistóricas, seudo-científicas, moralizantes y antihomosexuales ¡emitidas por un homosexual!
Hay que reconocer que en nuestro medio quien acepta públicamente su homosexualidad adquiere por ello una “aura de respetabilidad” y eso hace que sus palabras tomen un peso muy especial Desafortunadamente, la entrevista muestra a un Roberto Cobo no muy brillante, que además de añorar sus triunfos hispanos y su vida en Europa, repite sin el menor asomo de análisis o crítica una serie de clichés sexistas, judeo-cristiano-guadalupanos, sico-policiacos acerca de la homosexualidad y se convierte así en involuntario portavoz del aparato represor en su conjunto Sus “opiniones” avalan el concepto mixtificador de la distinción entre homosexual y “marica” Adopta el vocabulario sexo-represor y ataca a sus hermanos de condición porque son (somos) “solamente jotos” o “travestistas putos” Se aventura a declarar que los homosexuales “son hombres de verdad” (?) y olvida olímpicamente a las homosexuales, a las lesbianas Como recolector de consejas anticientíficas, de normas eclesiásticas y vocabulario sexo-represivo, Cobo resulta un sustituto invaluable para el sistema sexista dentro del ambiente homosexual
Protestamos ante usted por ello y no contra Cobo, quien es en última instancia otra víctima del sexismo Protestamos en nombre de los miles, los millones de homosexuales mexicanos reprimidos, perseguidos, extorsionados, humillados, torturados y hasta asesinados por familiares intolerantes, políticos abusivos y hampones de toda calaña
Es a ellos y a ellas a quienes habría que hacer la pregunta ¿Es difícil ser homosexual en México, en este México macho y represivo?
Atentamente
Frente Homosexual de Acción Revolucionaria
Juan Jacobo Hernández
Fernando Esquivel








