Patricia Feenney de Amnistía Internacional
Policía y Ejército rebasan sus facultades
Fernando del Paso
LONDRES – Amnistía Internacional denuncia que en México no sólo hay presos políticos actualmente, sino que las detenciones ilegales y los secuestros realizados por la policía y el ejército “no pueden ser un fenómeno del pasado”
En entrevista exclusiva para Proceso, la encargada de los asuntos mexicanos en AI, Patricia Feeney, señala que en México “la policía y el ejército han tomado la ley en sus propias manos” y que AI está muy preocupada por el hecho de que las desapariciones de personas han continuado y “todo indica que podrían aumentar”
Esta es la entrevista:
Fernando del Paso: —En abril de 1977, en ocasión de la liberación de 128 personas acordada por el Presidente López Portillo, el procurador general, Oscar Flores, anunció que ya no había prisioneros políticos en México Obviamente su declaración fue de hecho un reconocimiento de la existencia de presos políticos en el país, al menos hasta ese momento
Patricia Feeney: —Creo que sí, pero en una forma indirecta, el llamado “desistimiento” que tuvo lugar cuando el señor López Portillo llegó al poder, indicaba que de hecho muchas personas habían sido detenidas a causa de los disturbios ocurridos en México en 1968 por ofensas exclusivamente de carácter político, que no necesariamente implicaban actos de violencia y que por lo mismo esto constituyó de alguna manera una admisión de culpa Sin embargo, nos preocupa que a pesar de la amnistía dada a algunas personas involucradas en los disturbios del 68, hay otras que permanecen detenidas, a quienes ya no se les acusa de delitos políticos sino comunes Y será muy difícil reconsiderar las pruebas para aclarar cuál es la base que permitió acusarlos de delitos comunes En eso estamos trabajando
F del P: —De hecho, entonces, AI cree que sí hay presos políticos en México
PF: —Sí, aunque es muy difícil dar cifras Pero muchos abogados mexicanos han señalado que de acuerdo a la información suministrada por la oficina del procurador general cuando Jiménez O’Farril publicó el informe que apareció en un diario en enero de este año, los abogados, decía, señalaron que muchos de los delitos que estaban en la lista junto a los nombres de los detenidos sólo podrían ser considerados como delitos políticos, y entre ellos figura la “asociación delictuosa” que considerada aisladamente sólo puede tener un carácter político
F del P: —¿Reconoció alguna vez el régimen anterior del Presidente Echeverría la existencia de presos políticos en México?
PF: —Hasta donde sé, nunca lo hizo formalmente Sin embargo, la existencia de delitos políticos presupone que debe haber presos políticos Y aunque nunca se admitió oficialmente que hubiera personas detenidas en 1968 por razones puramente políticas, era evidente desde el punto de vista de la legislación que fue creada para enfrentarse a esos problemas
F del P: —Seguramente usted sabe que el sistema político mexicano ha permitido la hegemonía, durante casi 40 años, de un sólo partido político del PRI, y de la misma gente El presidente López Portillo era miembro del gabinete del presidente Echeverría, tras el proceso de un “desistimiento” que implica la existencia de presos políticos en el régimen anterior, ¿puede AI confiar en la palabra de personas que dicen que ya no hay presos políticos en México teniendo en cuenta que esa misma gente colaboró con ese mismo gobierno anterior que lo negaba?
PF: —Nosotros estudiamos siempre con mucho cuidado cualquier declaración de un gobierno relacionada con los derechos humanos o la violación de los mismos Creo que se puede afirmar que hasta cierto punto el gobierno del señor José López Portillo ha tratado de efectuar algunas reformas Pienso que fue muy importante que se hubiera efectuado el “desistimiento” cuando llegó al poder; pero hasta qué medida esto constituyó un deseo auténtico de erradicar algunos de los abusos del gobierno anterior, o hasta qué punto fue una respuesta a la reacción popular ante la continuada detención de esas personas, es difícil de saber En lo que se refiere a si podemos creer en lo que dice el gobierno mexicano, puedo decir que nos ha alarmado que las declaraciones que hemos recibido de la Procuraduría General acerca de personas que nosotros consideramos podrían ser presos políticos, contiene errores fundamentales Por ejemplo, nombres de presos que nosotros sabemos que ya fueron liberados, se dice en esas declaraciones que aún continúan presos; y por lo contrario, gente que se dice allí que está libre, de hecho continúa en la cárcel Así que hay mucha confusión respecto a quien está y quien no está detenido en México y de qué se acusa a quién Creemos que esto debe ser aclarado al nivel más alto posible AI está laborando para que así se haga, ejerciendo presión sobre el gobierno mexicano para que se aclare esta confusión que, yo creo, hasta cierto punto ha sido deliberada
F del P: —¿Qué nos puede decir de personas desaparecidas en México, de casos de tortura?
PF: —Nos alarma mucho que el problema de las detenciones ilegales y los secuestros que han realizado tanto las fuerzas policiacas como el ejército, no parece ser un fenómeno del pasado Mucha gente piensa que las desapariciones que ocurrieron en 1972 o en fechas anteriores, es algo que pasó a la historia Pero no es así Basta pensar en los casos que han ocurrido en Oaxaca, en diciembre y enero, con el secuestro de Felipe Martínez Soriano, rector de la Universidad, que fue torturado, escondido durante varios días y después liberado pero sólo cuando renunció a la rectoría Y esto es sólo un caso, muy conocido porque se trata de una persona importante; pero estamos alarmados de lo que ocurre en el campo en contra de los campesinos La policía y el ejército no informan sobre los casos de secuestros que ocurren, y no hay personas importantes entre ellos que sirvan de referencia: pero se ha informado en la prensa mexicana que tan sólo en el Distrito Federal se efectúa un promedio de ocho arrestos diarios que no cumplen con las formalidades necesarias, sin órdenes de las autoridades respectivas Por ello debemos decir que en México la policía y el ejército han tomado la ley en sus propias manos Hemos recibido acusaciones de maltrato y otras de empleo de tortura, en especial la que, según se dice, se aplica en el Campo Militar Número Uno, en la ciudad de México El procurador general nos ha ofrecido visitar este campo y probablemente aceptemos más adelante esta oferta Por ahora estamos muy preocupados por el hecho de que las desapariciones han continuado en México y todo indica que podrían aumentar
F del P: —¿Ha habido algún gobierno mexicano que se haya rehusado abiertamente a cooperar con AI, o algún otro que haya prometido su cooperación pero que al mismo tiempo haya obstaculizado la labor de AI?
PF: —Creo que los diversos gobiernos con los que hemos tratado han cooperado con nosotros en forma razonable En 1975, el gobierno de Luis Echeverría le permitió a una misión de AI visitar el país y se permitió a dos delegados hablar con presos políticos en Lecumberri Hablaron también con los funcionarios de la cárcel Pero al mismo tiempo ningún gobierno mexicano ha tomado la decisión de llegar a la raíz de problemas serios como lo son el control apropiado de las actividades de la policía y el ejército, en lugares como el estado de Guerrero, donde el ejército cumple funciones indebidas que se han traducido en toda clase de abusos A nosotros nos gustaría tener una oportunidad de tener un diálogo con el gobierno mexicano y nos gustaría ver que se tomaran medidas definitivas para evitar en lo posible esta clase de abusos Pensamos que podríamos obtener un poco más de cooperación por parte del procurador general Fue muy decepcionante que el señor Oscar Flores Sánchez no pudiera hablar con nuestro secretario general en enero, después de haber invitado a AI a visitar el país








