El Servicio Exterior, “coladera donde cae de todo”
Amiguismo, desorden, improvisación, incongruencia
Rafael Rodríguez Castañeda
Un tenista premiado como asesor, varios periodistas fieles convertidos en embajadores, un expresidente que gira del Tercer Mundo a la UNESCO, apóstoles del campo exiliados como diplomáticos, otro expresidente aventurero que termina en el oculista, y una serie inacabable de torpezas y contradicciones, son apenas botones de muestra del desorden, la incongruencia y la incapacidad con que ha sido manejada en este gobierno la Secretaría de Relaciones Exteriores
Desde el propio titular de la dependencia hasta muchos de los embajadores nombrados en estos últimos catorce meses, el signo prevaleciente en la cancillería parece ser la inexperiencia diplomática Resultado: una política exterior improvisada, en la que sobreviven apenas los principios internacionales de México que se consideran inmutables
En la designación de embajadores, lo mismo que en la de algunos altos funcionarios de la cancillería, la preparación, los estudios, la capacidad y la experiencia, casi se han desechado A cambio, han funcionado reiteradamente el amiguismo personal, la fidelidad o la animadversión política, hasta convertir al servicio exterior mexicano en un sistema de premios y castigos
Tal como lo anunció el canciller Santiago Roel, a mediados del año pasado, efectivamente terminó la época de los embajadores poetas y escritores Empero, se ignora a quienes pertenece la era diplomática actual Hay embajadores políticos, empresarios, locutores, periodistas, legisladores, y muchos diplomáticos de carrera, no pocos de los cuales han heredado familiarmente el cargo
A cambio, hay sólo tres embajadores graduados en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales: Raúl Valdés Aguilar, en la República Federal de Alemania: Guillermo Rosas Vélez, en Líbano y Augusto Gómez Villanueva, en Italia, aunque la carrera de éste nada tuvo que ver en su designación
“Algunos nombramientos de embajadores se han hecho más por consideraciones de política interna y compromisos personales que por decisiones racionales y objetivas, respecto a las necesidades del cargo y la idoneidad de las personas”, expresa la licenciada Graciela Arroyo, directora del Centro de Relaciones Internacionales de la FCPS de la UNAM
El internacionalista Edmundo Hernández Vela, investigador y profesor de la propia facultad universitaria, apunta que el servicio exterior mexicano es “una coladera, a donde cae de todo”
“La selección de embajadores no sigue un criterio de calidad, sino de improvisación Sólo por mencionar un ejemplo, está el caso de Agustín Barrios Gómez, en Canadá Yo no puedo decir si Barrios Gómez es o no un buen periodista, pero era evidente su inexperiencia diplomática Sin embargo, nos representa en Canadá, que en mi concepto es el país más importante para México después de los Estados Unidos”
INEXPERIENCIA EN EL EXTERIOR
El presente gobierno ha hecho unos setenta nombramientos de embajadores en otros países o ante organismos internacionales, además de ratificaciones a diplomáticos que ya representaban a México desde el anterior gobierno Casi una tercera parte de ellos correspondió a personas que nunca antes habían desempeñado cargos diplomáticos o que tenían escasa experiencia en el exterior
Varios son políticos o exfuncionarios: Gustavo Díaz Ordaz, Luis Echeverría, Horacio Flores de la Peña, Augusto Gómez Villanueva, Fausto Zapata, Gerardo Bueno Zirión, Oscar González César, José Gascón Mercado, Agustín García—López Santoalalla, Xavier Ignacio Olea Muñoz
Un banquero: José Gómez Gordoa
Algunos militares: general brigadier Rafael Macedo Figueroa, almirante Humberto Uribe Escandón, mayor de caballería Rafael Cervantes Acuña
Periodistas: Juan Manuel Berlanga, León Roberto García, Agustín Barrios Gómez
Otra decena de nombramientos recayeron en diplomáticos de incipiente trayectoria, designados apenas el sexenio anterior El resto correspondió a los llamados diplomáticos de carrera
Respecto de estos últimos, el investigador Hernández Vela dijo a Proceso:
“Se les considera diplomáticos de carrera porque han pasado gran parte de su vida en el servicio exterior, pero eso no es garantía de buena preparación Muchos de ellos pertenecen a familias de prosapia diplomática Es el caso de los Tello, los Icaza, los Rosenzweig, que de hecho van heredando embajadas de generación en generación”
Expresó que México carece ahora de una política exterior sólida, bien fundamentada, lo cual se refleja en la improvisación que se ha manifestado tanto en el nombramiento de embajadores como en el manejo de las relaciones exteriores
“Hay gente incapaz al frente de la cancillería De allí que no se cumplan los lineamientos de política exterior dictados por el presidente Hay desconocimiento de las relaciones internacionales Como no se sabe qué hacer, ni se entienden los problemas básicos de México en esa materia, se improvisan tanto políticas como hombres”, subrayó
DESVINCULACION ENTRE SRE Y FCPS
Dijo que a la Facultad de Ciencias Políticas, en particular al Departamento de Relaciones Internacionales, no se le toma en cuenta ni en el diseño de la política exterior ni en su ejecución
“Hay desvinculación total entre los funcionarios de la Cancillería y los investigadores y maestros de relaciones internacionales Por eso casi no hay verdaderos internacionalistas que trabajen en Relaciones Exteriores”, señaló De los 270 titulados en relaciones internacionales, sólo tres son embajadores actualmente
Graciela Arroyo apuntó que el servicio funciona a veces como un exilio, pero indicó que también algunas embajadas son consideradas puestos políticos Señaló que en el servicio exterior mexicano, como en todos los aspectos del país, hay “un subdesarrollo que puede convertirse en un callejón sin salida”, si no se emplea personal debidamente capacitado
El desorden diplomático se manifiesta en el comportamiento de los personajes políticos que fueron designados como embajadores Y aún más en el hecho, repetido frecuentemente, de que muchos nombramientos diplomáticos hayan sido conocidos inicialmente desde el extranjero a través de los hilos cablegráficos de las agencias
Si bien reflejan un trasfondo político aún insuficientemente explicado, los nombramientos y la posterior actividad en el exterior de los expresidentes Echeverría y Díaz Ordaz indican una falta de control por parte del canciller Los reporteros de la fuente diplomática aún recuerdan aquella conferencia de prensa de Echeverría, a la que citó la cancillería el 29 de julio del año pasado Entrevista que nunca se llevó a cabo porque la misma Secretaría de Relaciones Exteriores anunció su anulación, exactamente el mismo día
Las declaraciones de Díaz Ordaz a su llegada a Madrid, dirigidas contra quien fue su sucesor en la presidencia, constituyen otro dato de ese desorden Aquéllas críticas acabaron llevando a Díaz Ordaz al consultorio del oculista, probablemente contra toda su voluntad
MAS ECHEVERRISTAS CASTIGADOS
Enclavado en el antiecheverrismo, el caso de Gómez Villanueva fue otro ejemplo de una embajada como castigo político El que fue líder de la mayoría en el Congreso fue alejado obligadamente del escenario de los fraudes en Bahía de Banderas y en el Fideicomiso de Llano Largo —en los que se vio peligrosamente inmiscuido— para ir a reposar en la embajada en Roma Aunque se recibió de licenciado en ciencias diplomáticas, Gómez Villanueva jamás practicó su carrera “Ni idea tiene”, comentó Hernández Vela
Sustituyó en Italia a otro echeverrista, el senador Fausto Zapata, de quien nunca se supo que hiciera otra cosa que acto de presencia en la embajada mexicana en Roma Para su fortuna, su castigo fue breve y ya le fue devuelta su curul en el Senado
El periodista León Roberto García ha hecho su coto muy personal en Brasil, a donde fue asignado en un nombramiento nunca explicado, pues carece por igual de experiencia diplomática y de relevancia política Fue protagonista de un escándalo junto con el pintor Rufino Tamayo, —que alcanzó más difusión en Brasil que en México— con ocasión de la Bienal de Sao Paulo
Al cabo de varias tandas de dimes y diretes entre el periodista y el pintor, la cancillería optó por silenciar a este último con el recurso al que más parece acudir: el premio Para Tamayo, éste consistió en su designación como asesor de la Secretaría de Relaciones Exteriores en materia de arte y cultura
El mismo León Roberto, representante del país que promovió el tratado de Desnuclearización de América Latina aplaudió la nuclearización de Brasil
No corren igual suerte quienes tienen en su haber experiencia, preparación y habilidad diplomática El embajador Antonio González de León, representante de México ante los organismos internacionales de Ginebra, fue separado de su cargo en forma que puede calificarse, por lo menos, de irrespetuosa Sin mediar aviso alguno, el embajador Ismael Moreno Pino llegó a Ginebra para decirle simplemente a González de León “Vengo a sustituirlo, señor embajador”
Embajadores nombrados por este gobierno han sufrido las consecuencias de la incongruencia en la Secretaría de Relaciones Exteriores El economista Gerardo Bueno Zirión, que había sido designado embajador en Bélgica y ante la Comisión Económica Europea, fue abruptamente separado de su cargo y enviado a la insignificante, para México, embajada en Checoslovaquia Ni aviso ni explicación para Bueno Zirión Y aquí, en México, oficialmente el cambio nunca fue dado a conocer
El trato rudo y áspero del canciller Roel se ha extendido a varios de sus funcionarios hasta constituir una característica poco plausible de la dependencia “Los diplomáticos extranjeros no lo admiten en público, por supuesto, pero muchos se quejan de recibir malos tratos de la Cancillería mexicana”, afirma un miembro del servicio exterior mexicano
Quizás con ánimo de borrar esta mala impresión, la semana pasada Roel organizó para el cuerpo diplomático acreditado en México una visita, a pleno y radiante sol invernal, a las ruinas arqueológicas de Yucatán
La improvisación y el desorden en la designación de embajadores tienen su correspondencia en el manejo interno de la cancillería, donde la amistad, el parentesco y el paisanaje prevalecen por encima de los merecimientos profesionales
Un sobrino de Santiago Roel: Raúl Roel Martínez, es director general del Servicio Consular Roel Martínez se graduó en relaciones internacionales, pero sólo tras de eludir varios rechazos a su tesis, hasta lograr que le fuera aprobada, después de una carrera en la que no se distinguió precisamente por brillante, según afirma uno de sus maestros
El artículo 4 del Reglamento Interior de la Secretaría de Relaciones Exteriores asigna al canciller la facultad de designar “asesores en áreas específicas” Roel no ha deseado desaprovechar esta oportunidad Aparte de la asesoría otorgada al pintor Tamayo, por dejar morir el incidente con León Roberto García, el canciller nombró al tenista bajacaliforniano Raúl Ramírez “asesor ad honorem en materia deportiva” Vale la pena reproducir parcialmente los fundamentos de su nombramiento: “El destacado tenista mexicano, que en diversas ocasiones ha puesto en alto el nombre de México, es un ejemplo para la juventud de nuestro país Como es un gran valor nacional, ha manifestado su deseo de colaborar gratuitamente para ir ilustrando a nuestros niños y jóvenes, hijos de empleados de la propia Secretaría, en el deporte blanco”
Hasta ahora no se había sabido que Raúl Ramírez hubiera hecho algo gratuitamente
Como director general del Servicio Diplomático, Santiago Roel nombró a Mariano Lemus Gas, a quien en ese cargo le corresponde tener bajo su mando, a todos los embajadores Su anterior cargo diplomático había sido de vicecónsul, pero en el interim se desempeñó como uno de los auxiliares de Roel durante la campaña residencial de López Portillo Lemus Gas tuvo su premio
En la Dirección General de Cooperación Técnica Internacional —una de las catorce direcciones generales que hay en Relaciones Exteriores— el canciller colocó a Eustacio Salinas Rivera Este funcionario es médico odontólogo, y sus conocimientos en materia internacional son nulos Y existe el antecedente de que Salinas Rivera fue despedido de la Conasupo, en 1975, cuando se le comprobaron malos manejos en sus funciones como delegado estatal de esa empresa descentralizada
Otra de las características de la actual cancillería ha sido la multiplicación de los cargos burocráticos Aparte de las 14 direcciones generales aludidas (las hay para todo: Asuntos Diplomáticos, Asuntos Consulares, Organismos Internacionales, Servicio Diplomático, Límites y Ríos, Relaciones Culturales, Cooperación Técnica Internacional, Energéticos —aparentemente vacante—, Protocolo, Administración, Archivo, Asuntos Jurídicos, Relaciones Económicas Internacionales, Relaciones Públicas, existen 7 “directores en jefe” (más o menos en las mismas materias: Asuntos Políticos, Organismos Internacionales, Relaciones Económicas Internacionales, Cooperación Internacional, Relaciones Culturales, Asuntos Especiales, Planeación y Asuntos Técnicos)
Además del secretario y sus tres subsecretarios: A, B, C, hay un oficial mayor, un consultor jurídico (Eduardo Gutiérrez Evía, casualmente también, director del Instituto Mexicano “Matías Romero” de Estudios Diplomáticos, también dependiente de la SRE), un coordinador ejecutivo de Cooperación Internacional Para el Desarrollo
PUESTOS QUE DUPLICAN FUNCIONES
Otros puestos más: Comisión Interna de Administración, Unidad de
Servicios Sociales, Unidad de Organización y Métodos, Unidad de Informática, Unidad de Conferencias Y, finalmente, delegaciones de la SRE en el interior del país
Pero no terminan ahí los puestos repartibles Tal como lo señala el artículo 3 del reglamento interior, “en el desempeño de sus funciones, los directores generales serán auxiliados por subdirectores, jefes y subjefes de departamento y oficina, jefes de sección y mesa y por el demás personal que sea necesario”
Dice otro miembro del servicio exterior:
“Se han creado puesto burocráticos por montones, pero no tienen conexión con la política externa de México y lo único que hacen es duplicar funciones dentro de la propia Secretaría y con respecto a otras dependencias La misma estructura de la cancillería hace tener pocas esperanzas en que pueda darse una política exterior bien meditada”
Los vicios internos de la cancillería originan la errónea ejecución de la política exterior mexicana Hernández Vela pone como ejemplo las negociaciones efectuadas entre México y Estados Unidos con respecto a la venta de gas y a la eventual construcción de un gasoducto desde el sureste hasta la frontera
“Se está perdiendo una gran oportunidad de fortalecer la independencia de México México padece ahora, quizás peor que nunca, la pesada dependencia con respecto del vecino del norte Con
habilidad e inteligencia, el petróleo y el gas podrían ser usados para romperla La gente que maneja el asunto es incapaz y puede irse la oportunidad”, comenta el internacionalista, doctorado en Suiza
Graciela Arroyo observa que el servicio exterior nacional tiene las mismas características y deficiencias que la organización administrativa en su conjunto: “La forma de reclutación; la forma de trabajo: cada sexenio se quiere empezar desde el principio; no hay continuidad; se desaprovecha mucho de lo positivo desarrollado con anterioridad”
POCAS OPORTUNIDADES PARA INGRESAR
Ambos expertos coinciden en que la forma de reclutar personal diplomático no ofrece muchas oportunidades a los egresados de la carrera de relaciones internacionales para ingresar en los niveles altos del servicio exterior Estos son para políticos y para los diplomáticos de carrera que van de puesto en puesto, de país en país, desde hace muchísimos años
Anualmente se efectúa un concurso de selección, en el cual participa un promedio de 150 a 200 aspirantes a entrar en la SRE Por ese medio, logran ingresar en la SRE un máximo de quince personas al año
“Por desgracia, los concursos son manipulados Hay ocasiones en que es aceptada una persona a la que nosotros reprobamos, y a veces ocurre lo contrario: hay manipulación”, dice un sinodal que forma parte del jurado de selección
De la cancillería depende el Instituto “Matías Romero” de Estudios Diplomáticos, pero a juicio del doctor Hernández Vela éste no prepara internacionalistas “A lo más que llega es a ofrecer cursos de capacitación para el personal que ya trabaja en la cancillería Otras veces se le utiliza para dar ciclos de conferencias o recibir a invitados especiales Nada más”
En cuanto a la remuneración de los miembros del servicio exterior, Graciela Arroyo considera que es “buena” para el personal que trabaja en el extranjero “El problema se presenta con el personal que está comisionado dentro de la Secretaría, es decir, aquí en México”
Al respecto, Hernández Vela indica que a los bajos sueldos se debe que haya pocos aspirantes a ingresar en la Cancillería “Los puestos con buenos sueldos son inaccesibles para quienes desean ingresar por méritos propios, así que muchos internacionalistas prefieren dedicarse a la docencia o a la investigación”








