El embajador Patrick Lucey
EU no fue unilateral, consultó con México el plan sobre los braceros
Rodolfo Guzmán
El embajador de Estados Unidos en México, Patrick J Lucey, declaró a Proceso que no existen presiones de su gobierno ni de las grandes empresas petroleras o consorcios financieros de su país que fuercen al gobierno mexicano a venderles petróleo y gas
Político por vocación, diplomático por sugerencia presidencial, miembro del grupo político de los Kennedy, el exgobernador de Wisconsin aseguró que Estados Unidos intervendría para proteger el gasoducto Cactus-Reynosa, en caso de emergencia bélica, sólo si México lo solicita
“Si México fuera atacado, independientemente de que tuviera el gasoducto o no, puede confiar en Estados Unidos para su defensa”, dijo
En el curriculum oficial de la embajada, Lucey figura como protector de los derechos de los trabajadores inmigrantes; en la entrevista afirmó que el aumento de personal de la patrulla fronteriza de EU y la extensión de la alambrada “no quiere decir que la frontera será cerrada” ni que “habrá nada parecido a la construcción del Muro de Berlín”
LA PROPUESTA MEJORÓ, SEGÚN MÉXICO
Lucey reveló que la propuesta del presidente Carter al Congreso sobre el problema de los trabajadores inmigrantes mexicanos, que ha provocado irritación en México (ver recuadro), fue respaldada por funcionarios mexicanos que fueron consultados con ese propósito el 6 de mayo, el primero y el 12 de julio del presente año
El 6 de mayo hubo consultas con miembros del gabinete mexicano; el primero de julio vino una delegación de Estados Unidos a la ciudad de México para presentar dicha propuesta al gobierno de México, y el 12 de julio se llevaron a cabo consultas con el secretario de Relaciones Exteriores de México (Santiago Roel) y el secretario de Estado de Estados Unidos (Cyrus Vance) según las revelaciones del embajador, quien al respecto afirmó:
“Como resultado de estas consultas, la propuesta hecha al Congreso el 4 de agosto fue mucho mejor, desde el punto de vista de México, que la que había considerado durante el mes de mayo o la que había presentado a los mexicanos el primero de julio”
A juicio de Lucey, la propuesta Carter es balanceada y no una fantasía y permitirá que “México y Estados Unidos aprendan a vivir en este problema de una manera armoniosa”
La propuesta del presidente Carter incluye otorgar la categoría de “no deportables” por un plazo de 5 años a los mexicanos, o ciudadanos de otra nacionalidad, que hayan llegado a Estados Unidos entre 1970 y 1977 Al respecto el embajador opinó:
“Considero que estas propuestas traerán consigo que dichas personas no vivirán en el miedo constante de ser deportadas ni serán víctimas en el sentido que reciban sueldos bajos o trabajen en malas condiciones de seguridad, porque entonces podrían hablar en defensa de sus derechos de acuerdo con las leyes laborales vigentes del gobierno federal”
La entrevista de Proceso con el embajador Lucey se llevó a cabo en su despacho de la embajada; previamente se le entregó un cuestionario con 19 preguntas que él respondió de viva voz Hubo oportunidad de ampliar las preguntas e incluso formular otras
Estos son algunos de los aspectos más destacados de la charla:
El nombramiento como embajador de Estados Unidos en México recayó sobre Patrick Joseph Lucey sorpresivamente —”sin que nadie me hubiera dado siquiera un tip al respecto”— en momentos en que “mis alternativas políticas estaban limitadas a buscar una tercera reelección como gobernador de Wisconsin, lo cual era una perspectiva que veía con cierto entusiasmo”
Lucey acepta que Carter estaba en mejor posición para determinar dónde eran más útiles sus servicios, frente al gobierno de Wisconsin o como embajador de confianza en México
¿Por qué un político desvinculado de los problemas latinoamericanos y no un diplomático?, se le preguntó
—Esa fue la primer pregunta que le hice a Carter cuando me propuso que viniera a México— fue parte de la respuesta
Sin embargo, —informa— más tarde se me explicó con detalle cuales fueron las razones que impulsaron al presidente para designarme Hubo tres criterios:
Se deseaba que hubiera en México un embajador que diera prestigio al cargo y que pudiera establecer una relación casi de igual a igual con los funcionarios del gobierno de México; se requería de una persona involucrada en las cuestiones políticas, de tal manera que a través del estudio pudiera adquirir conocimientos del sistema político mexicano; se necesitaba además de una persona que tuviera una carrera política en la que hubiera demostrado disposición tal que pudiera identificarse y relacionarse con los diferentes funcionarios del gobierno mexicano
Lucey considera que sólo el tiempo permitirá demostrar si él cumplió con “tan altos requisitos”
Por ahora dijo estar muy satisfecho de las relaciones que ha establecido con el presidente López Portillo, con el secretario de Relaciones Exteriores, Santiago Roel y con los demás miembros del gabinete presidencial mexicano
Dijo estar feliz en México y aseguró que su propósito es “tratar con México como un igual; reconocer que en la mayoría de los casos de nuestros intereses económicos, políticos y sociales son compatibles y que en general cualquier cosa que yo pueda hacer en México para promover el interés de los mexicanos resultará también una promoción mejor de Estados Unidos”
“VIOLENTAR LA SOBERANÍA MEXICANA, LA ÚLTIMA COSA QUE QUISIERA HACER”
Lucey se excusó de responder a dos preguntas: clasificar su misión política partiendo de la experiencia de embajadores que más que un gobierno han representado en México intereses oligárquicos, y establecer los límites de su misión ante las leyes mexicanas y los intereses de su país considerando que otros embajadores norteamericanos han tenido conductas de franca intromisión
“No sirve a ningún propósito —respondió— que regresemos 60 años en la historia, ni comparar Sólo puedo hablar por mí y por el gobierno del presidente Carter”
E hizo una promesa:
“Lo único que puedo decir es que tengo una profunda convicción del respeto a la soberanía de un pueblo soberano, el pueblo de México y que la última cosa que yo quisiera hacer, que yo desearía hacer, sería violentar esta soberanía”
Prometió también que mientras permanezca en México como embajador de su país apoyará todas las promociones del gobierno mexicano para establecer un código de conducta para las empresas transnacionales Afirmó que este apoyo fue comunicado oficialmente al secretario de Relaciones Exteriores de México, previa consulta formulada a su gobierno
Dijo que es difícil establecer una política común a todas las empresas transnacionales
“Si pudiera hacer un comentario un tanto frívolo que no fuera tan en serio, podría decir que una de las políticas de las empresas transnacionales es la de crear empleos en otros países, incluyendo México, y que bastante gente dentro de Estados Unidos se resiente de esta política de exportar empleos hacia el exterior”, dijo el embajador
EL TRATADO DEL CANAL, MÁS IMPORTANTE QUE CUBA
¿Juzga necesario al buen entendimiento de Estados Unidos con Latinoamérica la reanudación de relaciones diplomáticas con Cuba?
—En términos generales estoy de acuerdo con la idea de que el gobierno de un país, cualquier país, merece ser reconocido cuando se ha comprobado que dicho gobierno es de hecho el gobierno de ese país, aunque hay que distinguir, el reconocimiento no significa la aprobación de dicho gobierno
“Por otra parte como dijo el secretario adjunto de Estado para asuntos Interamericanos, Terence Todman, en un discurso pronunciado recientemente en San Juan, Puerto Rico, nosotros estamos progresando en la normalización de las relaciones con Cuba, basados en las realidades del presente más que en las diferencias y prejuicios que pudieron existir en el pasado Creo que si recibimos la cooperación apropiada de Cuba seguiremos manteniendo un progreso estable
“Pero yo no considero ni he sentido que los EU se encuentren bajo presión en relación con la normalización de sus relaciones con Cuba, como condición para un mejor entendimiento con otras repúblicas Creo que es de mayor importancia para las relaciones hemisféricas la firma del Tratado del Canal de Panamá
—Me llamó la atención el criterio que establece para el reconocimiento de un gobierno ¿Este mismo criterio aplicaría para otros casos?, me refiero concretamente a Chile, Argentina, Uruguay, por ejemplo
—Nosotros de hecho tenemos relaciones con esos países y nuestras relaciones, el reconocimiento de esos gobiernos, no significa que los aprobemos
—¿No se oponen esencialmente a las instituciones republicanas y democráticas en Estados Unidos las dictaduras latinoamericanas o asiáticas?
—Las instituciones de EU con su énfasis particular que supone que el gobierno es del y para el pueblo, se oponen completamente a cualquier dictadura de la izquierda o de la derecha Por ningún motivo, por ninguna causa imaginable se puede decir que al reconocer un gobierno aprobemos ese gobierno o que esté de acuerdo con nuestros ideales democráticos
—A menudo este criterio se interpreta como una forma de intervención o intromisión en la soberanía de las naciones
—No sé cómo puede interpretarse como una intervención puesto que lo único que se está haciendo es reconocer un gobierno que está de hecho establecido
—Pero usted usa el término “aprobemos” el sistema de gobierno A ello me refiero
—No puede estar en contraposición con lo que está contenido en la Doctrina Estrada, que promulgó Genaro Estrada, cuyos restos fueron reinhumanos la semana pasada en la Rotonda de los Hombres Ilustres
“I DON’T UNDERSTAND”
—¿Qué haría Estados Unidos en caso de emergencia bélica para proteger el gasoducto?
—Se me ha hecho esta pregunta anteriormente y no entiendo completamente su significado ¿Por qué tiene que mencionarse una situación de guerra y relacionarse con la construcción del gasoducto? Pensando en voz alta y en caso de que hubiera una guerra nuclear entre Rusia y Estados Unidos, entonces naturalmente que cada uno de estos países trataría de cortar los suministros de energía al otro, pero no entiendo el significado de la pregunta
Sin embargo, el embajador dijo que de acuerdo con la Doctrina Monroe, si México fuera atacado, independientemente de que tuviera el gasoducto o no, “México podría confiar en Estados Unidos o solicitar ayuda para su defensa”
—Pero no se trata de una emergencia bélica para México, sino para Estados Unidos ¿Qué harían en ese caso para proteger el gasoducto?
—Estados Unidos no haría cosa alguna para proteger el gasoducto o cualquier otro recurso natural que se encontrara dentro del territorio soberano de México a no ser que fuera solicitado por el gobierno de México
—Estados Unidos tiene abiertos los mercados internacionales de petróleo y gas a precios de la OPEP ¿La conveniencia de abastecerse en el mercado mexicano es una previsión para situaciones de emergencia? Si es así ¿no se trata, en el fondo, de una operación meramente estratégica?
—No entiendo completamente de lo que estamos hablando aquí cuando nos referimos a un movimiento estratégico Si nosotros estuviéramos considerando únicamente el valor estratégico del petróleo, entonces nosotros, en ese supuesto podríamos decir: México, por favor mantén todos tus pozos cerrados, no explotes tu petróleo porque nosotros lo podremos utilizar en caso de emergencia
Pero nosotros no estamos tratando de hacer esto Lo que estamos haciendo es una relación completamente abierta con México en materia petrolera De hecho ninguna compañía norteamericana ha pedido que el gobierno de México le otorgue una concesión especial Por otra parte, México no es miembro de la OPEP y la política mexicana en materia petrolera no puede estar presionada por los miembros de la OPEP
Además, México venderá su petróleo a Estados Unidos al precio del mercado internacional o sea el precio que esté fijado por miembros de la OPEP
MÉXICO, LIBRE DE VENDER PETRÓLEO A QUIEN QUIERA
—Sí, pero ustedes podrían comprar petróleo lo mismo a la OPEP que a México, ¿no? Lo que sabemos es que existe el propósito del presidente Carter de enterrar petróleo como previsión, ¿por qué México debe surtir el petróleo para que ustedes lo entierren?
—México no tiene obligación de exportar este recurso a Estados Unidos Ciertamente el petróleo es un recurso de México que debe ser explotado, desarrollado por el pueblo de México y de acuerdo con las políticas de su gobierno Y ciertamente desde la expropiación de la industria petrolera en los años 30, la industria ha sido utilizada para el beneficio del pueblo de México
—En nuestro país hay quienes aseguran que ante la falta de recursos para financiar nuestro desarrollo nos vemos obligados a vender el petróleo y el gas a ustedes
—La decisión de que México venda su petróleo a Estados Unidos es una decisión hecha meramente por México, bajo ninguna presión de Estados Unidos y México es completamente libre de vender su petróleo a cualquier país del mundo a los precios internacionales vigentes y de ninguna manera existe presión alguna de Estados Unidos para que venda el petróleo exclusivamente a EU o para que extraiga el petróleo mucho más rápidamente de lo que es conveniente para el pueblo de México
—Recientemente el presidente Carter afirmó que “de acuerdo con el ritmo actual de consumo, el mundo sólo tiene suficiente petróleo para 30 ó 40 años”, a la luz de este hecho, ¿es posible pensar que en los proyectos para que Estados Unidos compre cada vez más petróleo a México existe sólo una razón comercial o hay también una razón estratégica?
—EL presidente Carter está probablemente en lo cierto Creo que muchas de las personas que viven hoy en día tendrán que vivir en la era posterior del petróleo, por esto es tan importante que Estados Unidos, así como los otros países que consumen grandes cantidades de petróleo pongan en práctica medidas apropiadas de conservación de energía para que se prolongue lo más posible el periodo de tiempo en que el petróleo estará a nuestra disposición para dar tiempo a los científicos a que desarrollen otras fuentes de energía
No sé que es lo que quiere decir la última parte de la pregunta referente a si existe sólo una razón comercial para que Estados Unidos compre cada vez más petróleo a México
Considero la venta de petróleo mexicano como una transacción meramente comercial No creo que Estados Unidos espere una concesión especial de parte de México, ni tampoco que México debiera sentirse obligado de manera alguna, para otorgar cualquier concesión especial, México goza de lo mejor de ambos mundos: por una parte tiene petróleo y no paga derechos de membresía a la OPEP y por la otra vende su petróleo a precios de la OPEP Además estoy seguro de que México continuará obteniendo el precio máximo posible por su petróleo en los mercados internacionales”
POR EL GASODUCTO CITA LA CÁMARA A DÍAZ SERRANO
La Cámara de Diputados demandó el viernes 21 la comparecencia del director de Petróleos Mexicanos, Jorge Díaz Serrano, a fin de que explique las implicaciones políticas y económicas que conlleva la construcción del gasoducto Cactus-Reynosa
“Efectivamente, es necesaria la comparecencia del director de Petróleos Mexicanos ante esta Cámara, para que la opinión pública esté debidamente informada y con veracidad respecto de la construcción del mencionado gasoducto”, según el dictamen de la Comisión de Desarrollo de los Recursos Naturales y Energéticos, aprobado por unanimidad de los cuatro partidos políticos representados en la legisladora
La Cámara acordó de inmediato un oficio al secretario de Gobernación, Jesús Reyes Heroles, en el que le solicita recabe la autorización del presidente José López Portillo a fin de que Jorge Díaz Serrano comparezca ante los diputados
Extraoficialmente se consideraba que la comparecencia se produciría el miércoles 26 de octubre
La solicitud de comparecencia fue promovida por el Partido de Acción Nacional, pero con anterioridad grupos y personalidades progresistas venían insistiendo por distintos medios que el proyecto del gasoducto fuese discutido en el congreso y difundido ampliamente entre la opinión pública
JAMES SCHLESINGER ASEGURAR EL PETRÓLEO A EU “RESPONSABILIDAD MILITAR”
En Washington, el secretario de Energía, James Schlesinger, manifestó la posibilidad de que Estados Unidos se encuentre un día ante la “necesidad de garantizar la seguridad física de sus fuentes de aprovisionamiento de petróleo en Medio Oriente”
En un discurso pronunciado ante la asociación del Ejército de Estados Unidos, Schlesinger precisó que asegurarse las fuentes de abastecimiento de petróleo constituye una “responsabilidad militar” para el país y recordó que la producción mundial de petróleo no conseguirá satisfacer la demanda a mediados de 1980
Si de aquí a ese año, explicó, Estados Unidos no consigue orientarse hacia otros combustibles, deberá afrontar una penuria de energía, un elevado coeficiente de desempleo, la inflación y la recesión
Una situación de ésta índole “podría quebrantar las bases políticas y sociales del país como no lo estuvieron desde los años treinta”, dijo Schlesinger








