El pago a las “lealtades”
Para Gómez Villanueva, sólo la sanción política
Elías Chávez
Augusto Gómez Villanueva tiene “muchas maneras de hacer la Revolución”: como líder agrario, como líder de la Cámara de Diputados y también como diplomático
Pero también hay una cuarta manera: “con lealtad”
Y así se lo dijo al presidente López Portillo, cuando el 12 de mayo el Jefe del Ejecutivo visitó el edificio de la Gran Comisión de la Cámara de Diputados:
“Hay —expresó Gómez Villanueva— muchas maneras de hacer la revolución; la violencia sólo es una de ellas López Portillo aprendió de su padre que también se hace con lealtad, esencialmente cuando la traición ensombreció a la patria”
Y esa devoción de Gómez Villanueva a la “lealtad” fue su gran problema pero también su salvación
Muy allegado a Luis Echeverría Alvarez, nunca dejó de manifestar su “lealtad” al expresidente de la República Y eso lo hacia a él, Gómez Villanueva, principal blanco de los ataques contra los “emisarios del pasado reciente”
Para derrumbarlo, hubo la decisión política de hacer público el fraude cometido en el Fideicomiso de Bahía de Banderas Firmes, las acusaciones contra Gómez Villanueva crecieron Y cuando todos los hechos estaban en su contra, el líder de la diputación priísta se disciplinó
Era la única forma de que el sistema lo absolviera
DE LEALTADES Y DISCIPLINAS
Ahora, su sucesor en la Cámara de Diputados, Rodolfo González Guevara, señala que “la causa profunda” por la que cayó Gómez Villanueva fue “su lealtad al PRI, su lealtad ideológica, su lealtad como integrante del partido, su disciplina consciente, su disciplina revolucionaria”
González Guevara sabe de “lealtad” y “disciplina”, como lo demostró en la Cámara de Diputados cuando, el 9 de noviembre del año pasado, el líder de la diputación panista, Jorge Garabito, censuró al todavía presidente Echeverría y al expresidente Díaz Ordaz
—Esta actitud del diputado Garabito —decía en la tribuna González Guevara— iba dirigida a esto: no tanto a atacar a Díaz Ordaz y ahora al presidente Echeverría, sino a tratar de dividir y establecer confusión en la mayoría (priísta) Y lo ha logrado en parte
Era el presagio de la actual crisis política
González Guevara había subido a la tribuna por ordenes de Gómez Villanueva, cuyo futuro todavía era amable y prometedor
Pero el esfuerzo de González Guevara —no obstante sus dotes de orador y su fama de ideólogo— ya era inútil: un grupo reducido de diputados priístas se habían rebelado y votaron en contra del dictamen
Y aunque la mayoría continuó disciplinada y aprobó el dictamen que otorga a los exsecretarios de Marina personal naval militar a su disposición en forma vitalicia, era necesario regañar a los indisciplinados, defender a Díaz Ordaz y a Luis Echeverría, y defenderse a sí mismo:
—Quiero decirle al diputado Garabito que si acaso quiso decirme a mí que yo fui de los que alenté a la policía contra los estudiantes, le digo categóricamente que no es cierto: jamás salió de la Secretaría General (del DDF) que yo ocupé en 1968, una sola orden para que un solo policía agrediera a un estudiante Al contrario: siempre que estuvo en mis funciones y que pude hacerlo, traté no solamente de evitarlo, sino también de establecer con dirigentes estudiantiles de varias tendencias, conversación, diálogo
LOS SECRETOS PROFESIONALES
Sin embargo, González Guevara no quiso defenderse a fondo:
—Es evidente que mi cargo de Secretario General en esa época, me limita, me impide hacer algunas consideraciones que por discreción profesional, por el cargo público que ejercí, por las funciones, no debo mencionar, ni ahora ni nunca
Explicó:
—Yo ejercí mi función, fui leal al régimen al que serví; defendía al jefe del Departamento del Distrito Federal; defendí al presidente Díaz Ordaz y estuve con ellos lealmente en el desempeño de mis funciones Y este cargo que yo desempeñé, repito una vez más, me impide hacer consideraciones de un orden que estarían en contra del secreto que como funcionario debo guardar
Jorge Garabito, recientemente destituido como jefe de la diputación panista, había puesto en jaque a los priístas, los dividió, cuando en esa sesión dijo:
—Actualmente forman parte de esta Cámara quienes hace ocho años eran altos funcionarios de la administración pública, corresponsables con los jefes o con el jefe del Departamento del DF, que impulsaron a la policía, en contra del movimiento estudiantil Y también están, en el otro lado, desde la cátedra, desde las aulas, quienes impulsaron al movimiento estudiantil en contra del presidente Díaz Ordaz Y también figuran dentro de esta cámara, como diputados ahora, quienes en aquel entonces eran diputados y maestros universitarios y vinieron a esta tribuna a elogiar la ocupación del campo universitario por la bota militar
Ante este recordatorio de Garabito, los priístas se dividieron Inclusive González Guevara reconoció:
—Es cierto que hubo intransigencia de nuestro gobierno para no establecer el diálogo cuando era necesario establecerlo Esta era una de las causas fundamentales de inconformidad en contra de nuestro sistema político, y fue precisamente cuando Echeverría surge como candidato, cuando lo primero que hace y lo amplía como presidente, es establecer como norma de conducta, como norma de gobierno, el diálogo Se puede decir con toda claridad que el régimen de Echeverría corrige errores de regímenes anteriores debemos ver en la conducta del presidente Echeverría una revisión de regímenes anteriores, de errores anteriores
Así, González Guevara, después de haber manifestado su lealtad a Díaz Ordaz, elogiaba al todavía presidente Luis Echeverría Y, por eso, con toda autoridad declaró, la semana pasada, que la razón “profunda” de la caída de su antecesor con la presidencia de la Gran Comisión de la Cámara de Diputados, Augusto Gómez Villanueva, había que buscarla en su inquebrantable disciplina partidista y en su “lealtad revolucionaria”
Lealtad y disciplina que también reconoció el PRI, al declarar, en un comunicado, que Augusto Gómez Villanueva, al solicitar licencia, “demostró su convicción revolucionaria y su lealtad al partido” Por tal motivo, el exlíder de la Cámara de Diputados, no obstante las acusaciones en su contra con motivo de los fraudes en los Fideicomisos de Bahía de Banderas y Llano Largo, continuará siendo “destacado militante” del PRI
CONFLICTO ENTRE LO POLITICO Y LO PENAL
Inclusive el Procurador General de la República Oscar Flores, exculpó públicamente a Gómez Villanueva, al asegurar que el exlíder de la diputación priísta no tiene ninguna responsabilidad en los fraudes a Bahía de Banderas y Llano Largo
Sin embargo, los hechos muestran lo contrario:
Adolfo Aguilar y Quevedo, autor de la denuncia presentada por el Fideicomiso de Bahía de Banderas, dijo, apoyado en documentos judiciales, que Gómez Villanueva era, cuando se cometió el fraude, secretario de la Reforma Agraria, presidente del comité técnico del Fideicomiso y presidente del consejo de administración de la empresa privada “Nuevo Vallarta”
Por las manos de Gómez Villanueva pasaron todos los documentos relacionados con el fraude Como funcionario, aprobó lo que Augusto Gómez Villanueva se presentó a si mismo como empresario privado
Uno de los implicados en el fraude, Alfredo Ríos Camarena, “bajo custodia” en Miami, pretende salvarse ahora con los mismos argumentos de su exjefe: “disciplina” y “lealtad”
Y en aras de la “disciplina” y la “lealtad”, Ríos Camarena desmintió a sus abogados cuando afirmaron que el dinero del fraude fue usado para “gastos políticos”, entre ellos la campaña del ahora gobernador de Nayarit, coronel Rogelio Flores Curiel
Y así, queda sólo en formulismo lo expresado por el juez cuarto de lo penal, Raúl Murillo, en el sentido de que Gómez Villanueva será llamado a declarar judicialmente si uno de los procesados lo solicita
PROCEDE LLAMARLO A DECLARAR
Por lo pronto, Andrés Iglesias, defensor de uno de los implicados en el fraude, Ricardo Romay, recordó que desde el inicio del juicio solicitaron la comparecencia del exlíder legislativo
A su vez, el juez reconoció que si procede la comparecencia de Gómez Villanueva “porque ha sido mencionado en el proceso”
Precisó que el defensor de Ricardo Romay —uno de los cuatro encarcelados por el fraude— señaló que Gómez Villanueva intervino en la constitución de la empresa “Nuevo Vallarta” que sirvió de instrumento para cometer el fraude
El juez Murillo reveló que Abelardo Rodríguez Sulliván —hijo del finado expresidente —Abelardo Rodríguez— también implicó a Gómez Villanueva al declarar que durante las negociaciones para la constitución de “Nuevo Vallarta”, el entonces secretario de la Reforma Agraria aconsejó —al propio Rodríguez Sulliván y otros socios—: “mantengan calma y tranquilidad, porque no vamos a empinar a Ríos Camarena”
En cuanto a Fausto Zapata, cuando solicitó licencia como senador para irse de embajador a Italia, indicó que sería por el tiempo que durara su misión diplomática
Pero Joaquín Gamboa Pascoe, líder del Senado y presidente de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, declaró que Zapata no podría reintegrarse al Senado mientras continúe a “disponibilidad” del Poder Ejecutivo
“Por el momento —expresó Gamboa Pascoe— desconozco la situación real de Fausto Zapata Lo único que puedo decir es que será reemplazado como embajador por Augusto Gómez Villanueva”
Seguramente, Fausto Zapata también manifestará “lealtad revolucionaria” y “disciplina partidista” e irá a donde lo manden
Los únicos que aparentan carecer de ellas son los expresidentes Luis Echeverría y Gustavo Díaz Ordaz
Un día antes de la caída de Gómez Villanueva, el líder del PRI, Carlos Sansores Pérez salió del país: viajó a Europa Oficialmente para corresponder a invitaciones formuladas por varios partidos políticos Sin embargo, se insiste en que Sansores Pérez, que dice ser amigo tanto de Echeverría como de Díaz Ordaz, fue a entrevistarse con ellos para conciliarlos
CONCILIACION O MANO FUERTE
Y el mismo día que González Guevara fue ungido presidente de la gran Comisión de la Cámara de Diputados, Jorge Garabito, quien propició la rebeldía de los diputados priístas el 9 de noviembre, pretendía aclarar el actual herradero político:
—Evidentemente que sí hay crisis política en México y se debe a la persistencia de grupos políticos que tuvieron injerencia en sexenios anteriores: estamos viviendo la reaparición virulenta, feroz, con fuerza, del grupo diazordacista, y la presencia innegable del grupo echeverrista que está presionando políticamente a la actual administración Decir que no hay crisis política en México es tratar de negar la claridad del día
—¿Cómo podría resolverse esa crisis?
—Ese es el gran problema del Jefe del Ejecutivo: o busca la conciliación de los distintos grupos, o usa la mano fuerte para deshacerse de ellos Ese es el problema de López Portillo, ante la existencia de esos grupos que no dejan marchar a la administración pública por los cauces normales
—Entonces, si existe canibalismo político
—Siempre ha existido Negarlo es negar la realidad mexicana Pienso que el canibalismo político nació con México
Y para confirmar su tesis de que la crisis política es causada por una pugna entre “emisarios del pasado y del antepasado” —echeverristas y diazordacistas— Garabito indica:
—Basta examinar la filiación política de cada uno de los integrantes de la actual administración para que se vean las raíces de la problemática actual: ¿de dónde viene cada quién?— ¿quién pertenece a qué grupo?








