Por mi pueblo hablará el espíritu

POR MI PUEBLO HABLARA EL ESPIRITU
Señor director:
Como ciudadano, como artista y como conocedor de la historia de México, quiero manifestar mi profunda preocupación por lo que está sucediendo en el país: Creo que cada sexenio al presidente de la República en turno se le pone a prueba, se le pone “un cuatro” Nada más que esta vez el “cuatro” se lo puso la derecha Puesto que el país está endeudado, las instituciones internacionales de crédito exigen, para otorgarnos más préstamos, una política de austeridad a costa del pueblo mexicano Sin embargo, al pueblo se le han exigido sacrificios desde hace varios siglos y actualmente ya no cree en políticas de austeridad: aunque callado y sufrido, el pueblo no es tonto y sabe que no puede haber austeridad cuando los funcionarios públicos viven con gran pompa:
Winston Churchill iba al parlamento con los pantalones remendados cuando pidió austeridad al pueblo inglés En cambio, cuando aquí se pide austeridad, los expresidentes Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echeverría, temerosos de ser secuestrados o de sufrir un atentado, tienen a su servicio un montón de “guaruras” que inclusive viajan con ellos a Madrid o a París, donde fueron designados embajadores Imagínese usted lo que sólo por ese concepto tiene que pagar el pueblo de México Y también imagínese lo que piensa el mundo de nuestra política exterior con nuestros embajadores rodeados de “guaruras” En el caso de la UNAM, pienso que si el rector Soberón hubiera demostrado talento administrativo, el conflicto se hubiera resuelto por medio del diálogo, que es lo que hace falta en este país Pero no Los señores que poseen el dinero y que lo sacaron del país, están exigiendo que caigan cabezas como condición para repatriar sus capitales Y Soberón, queriendo o no, les hizo el juego: cortó cabezas Todos sabemos que los empresarios exigen, todavía hoy, un régimen de “libre empresa” Esta “libre empresa” implica represión a los derechos conquistados por el pueblo a lo largo de su historia y que se encuentran consagrados en la Constitución de 1917 El presidente López Portillo ha declarado ser constitucionalista Y en estos momentos en que las fuerzas de la represión han irrumpido en la UNAM, se debe apelar al diálogo precisamente dentro de nuestras normas constitucionales Cuando los ricachones dicen que los estudiantes “deben estudiar y dejarse de hacer política”, hablan hipócritamente porque la mayor parte de ellos tiene a sus hijos estudiando en universidades extranjeras o en colegios particulares
Como padre de cinco hijos que aspiran a entrar a la universidad no solamente a estudiar, sino también a cuestionar su tiempo y a preocuparse por la marcha de la humanidad, demando para ellos una universidad donde esto se pueda hacer libremente Pero si ante un conflicto sindical el rector recurre a la fuerza pública, no creo que en el futuro mis hijos puedan libremente cuestionar su tiempo Y por desgracia, la historia está llena de ejemplos de represión e imposición, en los que la bota militar impide el cuestionamiento y el diálogo También por esto, creo que todos los mexicanos debemos luchar por evitar el fascismo
Por último, pienso que es necesario cambiar el lema de la UNAM Puesto que México es un conglomerado, un conjunto de razas, el lema de “Por mi raza hablará el espíritu” debería ser cambiado por el siguiente: “Por mi pueblo hablará el espíritu”