De la manifestación a la cárcel
El “mecanismo externo” suplió al diálogo
Cuando el diálogo parecía reabrirse como vía de solución al conflicto, la policía capitalina irrumpió en la Ciudad Universitaria, el jueves 7 de julio, a las 5 de la mañana; rompió la huelga iniciada 17 días antes y aprehendió a 531 huelguistas que hacían guardia en las instalaciones
La operación se realizó con 12,000 elementos uniformados y un número indeterminado de agentes vestidos de civil, que se identificaron entre sí con brazaletes en el brazo izquierdo Participaron, según el general Enrique Corona Morales, jefe del estado mayor de la Dirección de Policía y Tránsito, 330 vehículos, incluyendo tanques antimotín, autobuses foráneos y urbanos, patrullas y ambulancias Dos helicópteros sobrevolaron CU durante la toma
El preámbulo fue la detención por la fuerza de seis dirigentes del Sindicato de Trabajadores de la UNAM, la noche anterior, al término de la manifestación en que participaron unas 100,000 personas, que ellos habían encabezado y que la propia policía escoltó de Chapultepec al Monumento a la Revolución Eliezer Morales Aragón, Pablo Pascual Moncayo, Erwin Stephan Otto, Jorge del Valle Cervantes y Alejandro Pérez Pascual fueron interceptados en la vía pública Rosalío Wences Reza, exrector de la Universidad Autónoma de Guerrero, fue sacado de su domicilio por agentes, con violencia
Aunque cinco notarios públicos testificaron que los policías que ocuparon CU iban sin armas de fuego, muchos de ellos, uniformados, portaban rifles de alto poder y lanzagranadas y otros, de civil, pistolas y metralletas, según se puede apreciar en las fotografías publicadas en los diarios Un grupo de reporteros fue amagado con armas de fuego en uno de los accesos, frente al estadio universitario
Mientras se realizaba la acción se escucharon algunas detonaciones La explicación del general Corona y del comandante de motociclistas, Federico Balderas, fue: “lanzamos algunos cohetes y tronamos palomas para facilitar la operación”
Todos los vehículos que se encontraban en el campus universitario fueron destrozados por la propia policía, que los llevó arrastrados por grúas al corralón de tránsito
Los detenidos eran llevados en autobuses foráneos y de líneas del Ex-vaso de Texcoco, Santa Clara y Roma-Mérida-
Decenas de golpeados fueron atendidos después en el hospital de Balbuena Y para el viernes, una parte de los detenidos había sido ya liberada
El director de Averiguaciones Previas de la Procuraduría General de la República, Rodolfo Chávez Calvillo, coordinaba la labor de 25 agentes del ministerio público federal para las diligencias en CU y los interrogatorios a los detenidos en el cuartel de Granaderos en Balbuena
Este funcionario señaló que la detención de universitarios y la ocupación de instalaciones no requería orden judicial, porque estaban en “flagrante delito de despojo”
El “despojo”, según Diego Valadés, abogado general de la UNAM, se configuró porque los contratos de trabajo con 37 dirigentes sindicales fueron rescindidos La tarde del miércoles hizo ante los periodistas este razonamiento: “Hoy rescindimos los contratos con los miembros del comité ejecutivo del STUNAM Ya no trabajan aquí, entonces ya no pueden representar a ningún sector universitario Deben, por tanto, desocupar las instalaciones”
La intervención policiaca obedeció a una petición escrita del procurador general de la República, Oscar Flores, al regente de la ciudad, Carlos Hank González
Pese a las declaraciones que hicieron aparecer intransigentes a ambas partes –Soberón llamaba a la contratación mientras rescindía contratos de huelguistas y el STUNAM insistía en su posición de huelga y anunciaba un paro nacional de universidades–, autoridades universitarias y dirigentes sindicales se reunían en “privado” para tratar de reanudar las negociaciones Estas se habían prácticamente reiniciado
El martes y miércoles previos a la intervención policiaca en CU, en el domicilio particular del secretario general de la UNAM, Fernando Pérez Correa se reunieron además de éste, Javier Jiménez Espríu, secretario general administrativo, y Diego Valadés, abogado general de la UNAM, representantes del rector, y los dirigentes del STUNAM Evaristo Pérez Arreola, Nicolás Olivos Cuéllar, Eliezer Morales Aragón, Alvaro Lechuga, Pablo Pascual Moncayo y Joel Ortega Juárez
Un comunicado del STUNAM da pormenores de estas reuniones En ellas los representantes de la UNAM accedieron a eliminar de su propuesta de 7 puntos el referente a la necesidad de una legislación laboral universitaria Por su parte los dirigentes del STUNAM propusieron 5 puntos, entre los cuales destaca el siguiente:
–La UNAM reconoce que el STUNAM agrupa a la mayoría del personal a su servicio (miembros del STEUNAM y SPAUNAM) y consecuentemente está de acuerdo en que esa organización se subrogue a los derechos del STEUNAM y SPAUNAM La subrogación, sus alcances y ampliaciones, inclusive aumento general de salarios, se observarán en un instrumento único que se suscribirá en un plazo único de 30 días término que se fija por llegar al convenio definitivo Mientras tanto el STUNAM administrará el convenio colectivo de trabajo y el título 13 del estatuto del personal académico Queda establecido en el citado instrumento que no se incluirá cláusula de expulsión alguna y que se asentará el respeto absoluto a la autonomía de la Universidad y a los principios fundamentales de libertad de cátedra, de investigación y difusión de la cultura
Por otra parte, la tarde anterior a la ocupación policiaca de CU, el doctor Alberto Barajas reflejó el sentir de la Junta de Gobierno de la UNAM, de la que es prominente miembro, en el sentido de que la solución de la huelga debía buscarse por la vía del diálogo y no por la de la violencia
Después de entrevistarse con el rector Soberón, Barajas señaló que por el momento todas las instancias habían sido agotadas por los líderes y la rectoría y que por ello debían entender que el único camino de solución era el diálogo “El humo de la batalla está pasando”, dijo el miércoles
El doctor Barajas afirmó también que se usó a la Universidad como un detonador de un conflicto político y que por ello su origen era extrauniversitario Instó a las partes para que el problema fuera regresado al ámbito universitario y fueran los universitarios en su conjunto quienes lo resolvieran Insistió en que los trabajadores forman parte de la comunidad universitaria y que por ello no debería de haber en la UNAM quien se opusiera a sus demandas aunque éstas debían encauzarse y lograrse a través del diálogo
Sin embargo no se optó por este camino
Una luz de bengala fue la señal Doce mil policías, granaderos y agentes secretos, que previamente habían rodeado Ciudad Universitaria, cerraron su cerco Precedidos de tanques antimotines, patrullas y autobuses, ocuparon en 75 minutos las instalaciones y ninguna oportunidad para huir tuvieron los huelguistas que se encontraban de guardia A las 10:30 de la mañana la policía entregó las instalaciones a Guillermo Soberón Allí dijo el rector: “Quiero expresar que, ante la intransigencia, la Universidad se ha apegado estrictamente a la aplicación del Derecho Vivimos en un régimen de Derecho y la Universidad no es ajena a la jurisdicción nacional”
A esa misma hora, en la unidad Xochimilco de la Universidad Autónoma Metropolitana se reagrupaban los dirigentes del STUNAM, en un mítin al que concurrieron unos 2,000 trabajadores y maestros Allí, Evaristo Pérez Arreola dijo que las demandas que condujeron a la huelga “siguen vigentes como respuesta a la represión ejercida esta mañana contra el sindicato independiente universitario” Recordó que el rompimiento de la huelga y la represión sólo se realizó en Ciudad Universitaria y no así en las demás instalaciones localizadas en el Distrito Federal y en la zona metropolitana, donde la bandera rojinegra continuaba Más tarde serían ocupadas otras instalaciones (incluidas las sedes sindicales, que fueron saqueadas)
Interpretó la toma de CU y la detención de varios dirigentes de romper la unidad entre los trabajadores y el personal académico Destacó el hecho de que los dirigentes aprehendidos la noche anterior –Eliezer Morales Aragón, Pablo Pascual Moncayo, Erwin Stephan Otto, Jorge del Valle Cervantes y Alejandro Pérez Pascual–, sean precisamente líderes del personal académico Durante el acto se informó que esa madrugada fue sacado de su domicilio el exrector de la Universidad de Guerrero y dirigente del STUNAM, doctor Rosalío Wences Reza, para ser llevado a los separos de la policía
Carlos Fernández del Real, asesor legal del STUNAM, declaró ahí mismo que la detención de los trabajadores y dirigentes, “es un claro hecho de secuestro” Calificó la intervención policiaca como “una arbitrariedad” y dijo que lo único que va a lograr “es extender el movimiento Un conflicto que le localizaba en la UNAM se va a extender a todos los centros de enseñanza del país Este es un error desde el punto de vista político y una arbitrariedad desde el punto de vista jurídico”, agregó
Insistió en que el movimiento de huelga tenía carácter legal, porque ninguna autoridad competente había declarado lo contrario “Lo de Conciliación y Arbitraje no fue una decisión jurisdiccional, sino una opinión administrativa y de ahí se derivó todo lo demás”
El general Arturo Durazo, jefe de la policía capitalina, informó esa mañana: “Acatando el mandamiento de la Procuraduría General de la República, personal de la DGPT intervino esta mañana para rescatar las instalaciones de la UNAM que se encontraban ocupadas por un grupo de miembros del STEUNAM” Durazo leyó el comunicado oficial y no aceptó contestar a ninguna pregunta
Más tarde, en Palacio Nacional, el secretario de la Defensa Nacional general Félix Galván López señaló: “Las condiciones en que vive el país, son muy diferentes a las de 1968 Mientras se aplique la Ley y haya elementos suficientes para apoyarla, no se producirán sucesos como los ocurridos en aquel tiempo” Luego indicó que el Ejército estaba “listo” para intervenir en caso de que hubiera alguna reacción que afectara la paz interior del país
Inquirido por los reporteros respecto a los hechos ocurridos en CU, el presidente José López Portillo se limitó a decir horas después de la ocupación: “Ya haremos comentarios oportunamente”
La intervención policiaca fue aplaudida inmediatamente por los líderes de la CTM y la burocracia, los dirigentes de la iniciativa privada y miembros de los cuatro partidos registrados
Por su parte, el Partido Comunista Mexicano condenó la acción por considerarla una violación a la autonomía universitaria y por ir en contra de los derechos de los trabajadores Afirmó que así el gobierno persiste en sus métodos represivos y con ello pone en peligro la reforma política Después de esta declaración, los dirigentes de este partido no reconocido, que recientemente participó en la Comisión Federal Electoral, se ocultaban ante el temor de ser aprehendidos
Heberto Castillo, dirigente del Partido Mexicano de los Trabajadores, dijo: “La acción de desalojo resulta incongruente cuando se habla de diálogo” Otros representantes de grupos independientes se manifestaron también en contra del rompimiento de la huelga y el uso de la fuerza pública
Aproximadamente a las 16 horas del jueves 7 de julio, la mayoría de los policías, ganaderos y agentes que entraron a CU abandonaron las instalaciones, llevándose consigo cafeteras, máquinas de escribir y papelería de oficina que “rescataron” después de la operación
En acciones aisladas, ni siquiera denunciados por los afectados, la policía intervino en los locales del SPAUNAM –Nicolás San Juan– y del STEUNAM –Chilaque 9– Los agentes se llevaron toda la documentación y equipo de oficina
LOS DIAS PREVIOS
Los días anteriores a la ocupación policiaca de CU se significaron por las imputaciones y denuncias mutuas entre las autoridades de la UNAM y el sindicato
El viernes 1o de julio, las autoridades universitarias presentaron formal denuncia ante la Procuraduría General de la República contra los huelguistas por despojo y daños Ante esto, los dirigentes del STUNAM se presentaron voluntariamente, el lunes 4, a rendir declaraciones ante las autoridades judiciales federales
Por su parte, los líderes sindicales acusaron al rector Soberón de causar graves daños al desarrollo de la investigación científica y la muerte de miles de animales de laboratorios, al ordenar el corte de agua y energía eléctrica en CU Los habitantes de los condominios ubicados en el área de la Ciudad Universitaria se vieron también afectados por esa medida
El plazo fijado por la rectoría para el retorno de los trabajadores a sus labores se venció el 1o a las 20 horas Al día siguiente, se informó que sólo alrededor de 600 de ellos no habían manifestado su deseo de reintegrarse y que, consecuentemente, serían rescindidos sus contratos A la vez, las autoridades universitarias publicaron una solicitud al público para contratar nuevo personal
Ese sólo anuncio, provocó que miles de solicitantes acudieran al local de contratación, en la colonia Cuahtémoc, provocando un tumulto Tuvieron que ser dispersados por granaderos y la contratación hubo de ser pospuesta
Esto dio pie a que, durante la manifestación del día 6, la rectoría informó que los contratos de 37 dirigentes sindicales habían sido rescindidos y que por lo tanto dejaban de ser trabajadores de la UNAM Asimismo se anunció que se iniciaría el pago de salarios a más de 21,000 trabajadores que, según las autoridades universitarias, habían expresado su decisión de volver a sus labores Esto, sin embargo, fue desmentido por los propios empleados, que se quejaron que hasta el jueves no habían recibido paga alguna
La admisión de solicitudes de trabajo se reanudó el mismo día 6, en la Alberca Olímpica Nuevamente acudieron miles de aspirantes, que formaron largas colas durante todo el día
SECUELA DEL DESALOJO
A raíz de la acción policiaca de la madrugada del jueves 7, diversas organizaciones sindicales, políticas y estudiantiles manifestaron su apoyo al STUNAM En una conferencia de prensa, estudiantes y maestros de diversas escuelas del Instituto Politécnico Nacional anunciaron su intención de irse a un paro indefinido de labores
Por su parte, el Sindicato de Trabajadores de la Universidad Autónoma Metropolitana ofreció sus locales y el apoyo incondicional a la causa del STUNAM
La Federación de Sindicatos Universitarios de la República Mexicana ratificó su determinación de efectuar un paro nacional de 24 horas, que se habría llevado a cabo el viernes 8, y otro indefinido posteriormente








