Farsa y manipulación
Universidad indefensa y pobre; tv fortalecida
Por primera vez en la historia de México, la televisión comercial sirve de esquirol para debilitar un movimiento universitario A ocho días de que los líderes del STUNAM declararon el paro de actividades en la máxima casa de estudios la televisión comercial, primero, y posteriormente los canales oficiales, cedieron parte de su tiempo para que maestros, previamente maquillados, impartieran sus cátedras Días después se sumaría la radio
Hecho éste que queda para la historia de los movimientos obreros, porque según la opinión del maestro Gastón García Cantú la televisión “ha mostrado una universidad indefensa, una universidad cerrada, una universidad empobrecida, una universidad sin gobierno, y la televisión ha sido reforzada, en este aspecto, en sus fines estrictamente comerciales”
La decisión de utilizar este poderoso medio de comunicación, haya partido de quien haya partido, traerá graves repercusiones para el país porque “las conquistas laborales de México no pueden terminar en una campaña de televisión”, según frase feliz de García Cantú
“Por lo que ahora escuchamos —anota el doctor Armando Barriguete, catedrático de Psicología de la Comunicación de la UNAM— parece ser que se estuviera sensibilizando a la población, a través de la televisión, para que se convenza y justifique la aplicación de una medida represiva”
El doctor Leopoldo Zea, profesor de “Filosofía Latinoamericana”, de la UNAM asegura que el uso de la televisión es un instrumento parcial de enseñanza
“No creo que pueda dar clases teniendo enfrente una cámara de televisión Por ejemplo, para explicar a Kant se requiere estar muy atento y saber si los alumnos están comprendiendo la exposición en forma inmediata Esto sucede no sólo con Kant sino con todos los pensadores en general”
Adolfo Sánchez Vázquez, profesor de tiempo completo de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM y catedrático de Marxismo y del curso monográfico sobre el “Joven Marx”, dice:
“La utilización de la televisión que se ha hecho en estos días en relación con la huelga del STUNAM, tiene todos los defectos de la clase magisterial, es decir, de la exposición oral del profesor ante sus alumnos y ninguna de sus virtudes El papel del profesor en este caso es absoluto y unilateral y el papel activo posible de los alumnos completamente nulo”
Si bien la naturaleza de los conflictos universitarios sitúa al rector de la universidad en condiciones difíciles porque las respuestas que debe dar son casi siempre en condición extrema, una gran mayoría de la población no encuentra justificación para que los “sets” suplanten a las cátedras, pues como observa el licenciado Antonio Delhumeau, coordinador del Centro de Estudios Políticos de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, la presencia de las televisiones en este conflicto no es más que “una utilización retórica que simula, dramatiza o teatraliza lo que podría ser el empleo de la televisión, de la radio y del cine para fines pedagógicos”
Considera Delhumeau:
“En el momento actual esta utilización de coyuntura de la televisión publicitaria que de manera mágica ha aparecido con intereses culturales y casi universitarios, es más un esfuerzo por manipular a la opinión pública, tratando de convencerla de que los universitarios efectivamente sólo tenemos la disyuntiva de apoyar a un pequeño grupo de sindicalistas que se han polarizado o a un pequeño grupo de profesores, la mayor parte de ellos en el ejercicio de funciones administrativas, que han abierto las compuertas y facilitado con su resistencia al diálogo esta polarización, de tal manera que no hay otra posibilidad que la de estar con Dios o con el diablo, cualquiera que sea este dios o cualquiera que sea este diablo”
REACCION EXAGERADA
Dado que en huelgas anteriores no se echó mano de los medios que en el actual paro universitario se están utilizando, el sicólogo Barriguete observa que esta reacción de una de las partes es “exagerada”
“Los seres humanos —dice a Proceso— empleamos defensas en proporción a la magnitud del peligro que enfrentamos Tal como están manejando a la TV indica que para el sector que se sirve de ella, el conflicto es grave Observamos una respuesta exagerada y anormal Esta obedece al significado interno, y no el externo ni objetivo, que tiene para ese sector social la amenaza que se está presentando Calificamos esta reacción por parte de uno de los actores del conflicto como exagerada al peligro objetivo que conocemos”
Y como se dijo anteriormente los conflictos universitarios son casi siempre difíciles “No conozco rector de la universidad en los últimos años —observa García Cantú— que ante los conflictos internos o externos de nuestra casa de estudios, no hubiera actuado de espalda a la pared Esto no quiere decir, sin embargo, que todas las soluciones sean correctas por parte de las autoridades”
Opina García Cantú:
“El actual problema laboral pudo tener soluciones diversas y entre las respuestas del rector creo que la más contraria a los fines de la universidad es haber empleado la TV comercial Si técnicamente es irreprochable ese medio y los técnicos mexicanos han demostrado en esta ocasión ser como los mejores del mundo, debemos considerar que la televisión no es un fin técnico, sino un fin social que puede ser de utilidad pública o de utilidad particular Y la UNAM no puede tener, a través de la TV comercial, ninguna de sus actividades porque sus fines son estrictamente culturales Me refiero sobre todo a emplear a través de ese medio las cátedras, la enseñanza y el dudoso aprendizaje, porque éste sólo pueda darse en la aula universitaria, con la concurrencia del profesor y de sus alumnos Si esto ocurre, la universidad no puede ser abierta en los términos de sustituir las aulas para darlas a un público indeterminado”
LA UNIVERSIDAD, AVISO MERCANTIL
García Cantú expresa esta opinión:
“No creo que haya sido la enseñanza el fin procurado en este caso, sino una propaganda contraria a la actitud de los trabajadores y, además, un refuerzo inusitado y alarmante a la TV comercial La universidad se ha convertido en estos días en el aviso mercantil más importante”
El doctor Julián Adem, que el pasado 29 de junio renunció a la dirección del Centro de Ciencias de la Atmósfera, abandera el sentir de muchos mexicanos cuando expresa que el empleo de la televisión en este conflicto “es un absurdo y una farsa, porque ahí no puede existir la verdadera cátedra”
Pero además de los inconvenientes ya anotados de la utilización de la televisión en el paro de actividades de la UNAM, el empleo de aquélla complica la anunciada reforma política Las consideraciones del maestro García Cantú a este respecto son:
“Yo creo que nosotros hemos asistido en estos días a un estado general de confusión En primer lugar, juzgo un error haberse tratado el problema de la reforma política en el tiempo de un problema sindical tan grave en la universidad, por su repercusión nacional y por la participación del Partido Comunista Este fue un error táctico lamentable Y esto ha permitido, además, que la confusión sea general respecto a la participación de Televisa, la legitimidad de la huelga, el cierre de la universidad, la indefensión del profesorado, la dispersión de los alumnos Esto se ha hecho, de manera absurda, un problema, cuando si se hubiese tratado por las autoridades universitarias dentro de la universidad y a través del Consejo Universitario, quizá este problema no pudo rebasar los recintos de la universidad y muchísimo menos llegar a la televisión comercial
“Si las autoridades universitarias consideraban absolutamente necesario el empleo de la televisión, cabría esperar que, como institución descentralizada del estado que es la universidad, se hubiera empleado la televisión oficial”
A todas luces —secunda Delhumeau— la intervención de Televisa resulta alarmante en un momento como el actual en que se está planteando una reforma política que busca el reconocimiento de partidos políticos y sindicatos, con modalidades distintas a las que propone el partido oficial o los meros grupos de presión que aparecen como partidos políticos oficiosos
Esto explicaría por qué no fueron los canales del estado los primeros en abrirse a este manejo sino los canales publicitarios
“Esto es lo que, me parece a mí —explica Delhumeau—, habrá de dificultar, a pesar de los cálculos maquiavélicos y de “real politik” de muchos de los políticos conservadores involucrados en este conflicto; es lo que habrá de ser la clave no contemplada por ellos, para que el estado evite llevar a cabo una represión que los dejaría en una situación de desventaja frente a cualquier presión de grupos económicos significativos y frente a grupúsculos no organizados que traten también de llevar al estado a posiciones de fuerza a partir de las decisiones de hecho, como puede ser también el caso que estamos analizando”
Y aunque se omitieran los errores políticos cometidos con la intervención de la televisión en un conflicto meramente universitario, la televisión resulta inadecuada —si no es ineficaz— al logro de los fines académicos de la universidad
“La televisión resulta ínfima o irrisoria respecto a la gama de materias que la universidad tiene como responsabilidad abordar semestre a semestre, y respecto de los asuntos sobre los que deberán ser instruidos cientos de miles de mexicanos”, apunta Delhumeau
Y aunque la intervención de la televisión comercial no viola la autonomía universitaria, sí se emplea inadecuadamente dicha autonomía
UNIVERSIDAD INDEFENSA
Interrogado a este respecto, el maestro García Cantú dice:
“No creo que podríamos hablar de violación a la autonomía universitaria Yo creo que se trata más bien de un empleo inadecuado de la autonomía universitaria a través de la TV, porque si no se ha enseñado absolutamente nada en estas cátedras dispersas a través de equis horas de trabajo, lo que sí es significativo en esto es que la universidad ha dado, a través de la TV, un estado de alarma sobre el conflicto universitario El problema laboral no es algo que no puedan y deban resolver las autoridades universitarias Y me refiero principalmente al Consejo Universitario, que en este caso no ha sido convocado ni tampoco ha dado opinión sobre un problema, o el mayor problema que le compete en estos momentos
“Es decir, la televisión ha mostrado una universidad indefensa, una universidad cerrada, una universidad empobrecida, una universidad sin gobierno y la TV ha sido reforzada en este aspecto en sus fines estrictamente comerciales Las autoridades universitarias han otorgado a la TV comercial una de sus mayores conquistas, la de aparecer ante el pueblo de México como una institución superior de cultura”
Delhaumeau da su opinión:
“De ninguna manera puede haber libertad de cátedra Algo que los universitarios hemos mantenido como un propósito básico, que nos ha motivado durante muchos años a mantener nuestra adhesión a la UNAM, es mantener una autonomía en nuestros planteamientos y en la investigación, que sólo puede ser garantizada si quienes toman las decisiones ejecutivas y directivas de la universidad se asumen a sí mismos como profesores y como investigadores que están sirviendo a la organización de esa docencia, de ese trabajo científico y de esa difusión cultural Desde ahí hemos tratado de evitar que los funcionarios, las autoridades, asuman o asumamos una posición patronal respecto a estudiantes y respecto a trabajadores y profesores universitarios, y si hoy les estamos haciendo el juego a quienes habían planteado una lucha de clases de manera extralógica en una situación en la que todos éramos universitarios en un nivel horizontal, no haremos más que reforzar este planteamiento y darles la razón a quienes observan a la universidad como patrones, si consideramos como aulas válidas el ámbito más sobresaliente y privilegiado de la cultura patronal en este país, que es Televisa”
LA TV TIENE FINES COMERCIALES
Pero para el país resulta preocupante la intervención de la televisión en conflictos laborales ¿Qué podrá ocurrir con el movimiento obrero de México que tanta sangre ha costado si mañana la televisión fuese empleada como medio de presión contra grupos que reclaman sus derechos laborales?
García Cantú contesta:
“Es probable que pueda ocurrir; espero que el ejemplo dado por la universidad en este caso penoso, no sea aprovechado por otras instituciones Yo no califico de mala o de perversa a la TV Simplemente considero que sus fines, al ser comerciales, son opuestos y diferentes a los fines propios de la cultura y de la educación Estamos hablando de fines y, por consiguiente, debemos reparar en que los medios deben ser coherentes a esos fines Y si la defensa de la universidad, por más extrema que sea la situación, obligaba a las autoridades a proclamar ante el pueblo de México su estado de indefensión que en este caso es muy discutible, ello no les autorizaba a emplear un medio como el de la TV comercial, para que el pueblo mismo y los estudiantes se confundieran al respecto de los fines de una organización empresarial y de una institución educativa Esto de ninguna manera puede estrecharse y en ningún caso pueden coincidir
“Por otra parte, se ha configurado un elemento muy peligroso en nuestro medio: satanizar a los trabajadores, repudiar al sindicalismo, calificar despectivamente a los trabajadores
“Podrán haberse equivocado sus líderes, pero algunas de las demandas de los trabajadores son legítimas Podrán o no estar conforme a los derechos vigentes éstos son discutibles y hay medios como los de la Secretaría del Trabajo para conocerlos, encauzarlos y calificarlos y, principalmente, tratar de avenir a las partes por medio de una conciliación honrosa Las conquistas laborales de México no pueden terminar en una campaña de televisión Y esto también es el segundo gravísimo riesgo que tiene este problema”
INFORMACION UNILATERAL
Desde el punto de la sicología de la comunicación, la intervención de la televisión en el conflicto universitario presenta particularidades importantes El sicólogo Armando Barriguete analiza este perfil:
“Sobre el conflicto universitario escuchamos información en un solo sentido: “que en la UNAM está un movimiento criminal que lastima los cimientos propios de la nación” Como en la misma TV no existe otro tipo de información, la consecuencia es que el pueblo es sensibilizado en un solo sentido Pocos ciudadanos tenemos la capacidad o el interés de informarnos por otra vía de lo que realmente está sucediendo
“Es una información parcial y el criterio que se está diseminando en el pueblo resulta mutilado Cuando esto sucede es seguro que la decisión que nazca es parcial, porque no se cuenta con otra información Si se da este tipo de información, un pueblo que no dispone de otra, tiene más posibilidades de convencerse sobre la certidumbre de la misma Una información deformada imposibilita a una sociedad a tomar una postura ante el conflicto”
Observa el sicólogo que la reacción de las autoridades es exagerada respecto “al peligro objetivo que conocemos” Se basa en que en México estamos acostumbrados a que los trabajadores afectados vayan a la huelga, “sin que se hayan utilizado los medios ahora empleados”
“Esto nos autoriza a pensar, analizando la información que, o existe una exageración por parte de uno de los grupos o no conocemos el verdadero motivo por falta de información
“Tratando de identificar la esencia del conflicto no resulta difícil entender que por la naturaleza de las instituciones que apoyan a una parte y por las informaciones que ésta da de la otra, se trata de un enfrentamiento ideológico de derechas e izquierdas que han trascendido definitivamente a la universidad, convertida ahora en lugar de combate que por el mismo pierde su valor”
¿Y qué ocurre cuando en la sociedad se dan conflictos como el que ahora vive la UNAM? Aunque sin referir a este conflicto en concreto su respuesta, el doctor Barriguete advierte:
JUSTIFICACION PARA LA REPRESION
“Cuando existe una desproporción de una de las partes, la tendencia es aniquilar a una de ellas Dependería de la intensidad del poder de una de las partes para predecir si lo que va a suceder es un aniquilamiento o el obligar a las otras fuerzas a reorganizarse para tratar de superar a las otras A nivel de funcionamiento del aparato mental vemos algo opuesto a la teoría social: una fuerza en tanto no es lo suficientemente represora hacia otra permite que una de ellas se organice, se revele y busque canales de expresión; pero cuando la fuerza represora es enormemente superior a la reprimida, se lesiona la fuente de ésta y se aniquila
“En este movimiento, por lo que hasta ahora escuchamos, parece ser que se estuviera sensibilizando a la población que se convenza y justifique la aplicación de una medida represiva”
Amén de lo anterior, Adolfo Sánchez Vázquez, catedrático que enseña Marxismo y Estética en la UNAM, observa:
“La televisión en general podría prestar un servicio permanente a la educación, cosa que es dudosa que pueda interesar de modo permanente a una empresa privada de televisión, si las exposiciones de los profesores fueran complementadas por un trabajo aparte y con una relación directa de los alumnos
“De no ser así y por representar por otra parte a un objetivo claramente circunstancial, la utilización de la televisión en la forma en que se está haciendo, se convierte en un engaño para el teleauditorio y en una farsa por parte de los que se prestan a desempeñar el papel correspondiente en ella”
Todos los inconvenientes anotados adquieren otra dimensión cuando una encuesta realizada entre varios alumnos de la UNAM revela que muchos de los profesores que han aparecido en las pantallas televisivas son maestros desconocidos, a quienes “no hemos visto en las aulas jamás”








