Paradas las obras en Banderas

Paradas las obras en Banderas
Entre el pillaje y la ineficiencia
Miguel López Saucedo
Las obras del fideicomiso Bahía de Banderas, puestas en marcha el sexenio pasado, están suspendidas La corrupción, el derroche, el pillaje y la planeación equivocada se respiran a lo largo de 140 kilómetros de playas nayaritas, arrancadas a los campesinos para convertirlas en polos de desarrollo turístico Los ambiciosos planes duermen por el momento en el escritorio del doctor Federico Martínez Manatou y en la actualidad se trabaja solamente en un campo de golf que en una superficie de 63 hectáreas —anteriormente dedicadas a la agricultura— y con un presupuesto de 45 millones de pesos, construye el fideicomiso bajo la dirección de Percy Clifford, “El Rey del Green”
El Fondo Nacional de Fomento Ejidal (FONAFE), organismo creado también el sexenio pasado para la promoción de industrias rurales, y que fue a auxiliar al fideicomiso “Bahía de Banderas”, fracasó rotundamente He aquí unas pruebas de su fracaso:
—El hotel Bucerías, construido en una superficie de 15 hectáreas y en el que se gastaron 19 millones de pesos, cerró sus puertas el 15 de junio Sin promoción y sin publicidad la mayor parte del año carecía de huéspedes, no obstante que el solo mantenimiento del mismo supera los 200,000 pesos mensuales Algunos de los empleados que hicieron estudios especiales de hotelería trabajan ahora como peones en el campo
—La industria pesquera que trató de convertir a los campesinos en pescadores ya perdió doce millones de pesos que se invirtieron en la compra de 120 lanchas con motor De éstas sólo continúan trabajando 30 y las 90 restantes se pudren en tierra firme, en un barbecho de Peñita de Jaltemba, precisamente donde unos muros indican que se levantaría un frigorífico y donde se echa a perder también toda la maquinaria para una fábrica de hielo
—La planta hidratadora de cal construida en Higuera Blanca, no funciona Se invirtieron casi diez millones de pesos pero por falta de vigilancia de las autoridades, a los campesinos les dieron gato por liebre El contrato hablaba de un horno capaz de procesar 50 toneladas diarias de cal, y cuando lo probaron procesaba solamente seis toneladas Está abandonado por incosteable
—La empacadora de legumbres, construida también en Peñita de Jaltemba, funcionó sólo un año Fracasó el programa de hortalizas y la maquinaria quedó abandonada desde 1973 hasta en días pasados en que técnicos le hacían modificaciones para poder empacar mango y piña
—La fábrica de productos precolados de El Monteón trabaja a su mínima capacidad No lo hizo cuando los pueblos de la región crecieron, cuando había el auge de la construcción, y ahora tiene escasa demanda
LA HISTORIA DE UNA AMBICION
Simón Martínez Robles y Telésforo Manzano González, ejidatarios, dirigentes de la Unión Ejidal Bahía de Banderas, compuesta por los ejidos Bucerías, Cruz de Huanacaxtle, Sayulita, El Capomo, Jarretadera, Higuera Blanca y Peñita de Jaltemba, narran a Proceso la historia de la ambición que siempre despertaron las playas y las tierras de ese girón del estado de Nayarit
“Esta era una zona olvidada —dice Martínez Robles en su oficina de Rincón de Guayabitos— Los campesinos vivíamos casi muertos de hambre Pero ya varios políticos le habían echado el ojo y buscaban la forma de apoderarse de estas tierras Entre los políticos que las querían estaban Francisco Medina Ascencio, entonces gobernador de Jalisco, y Roberto Gómez Reyes, exgobernador de Nayarit Estos dos exgobernadores fueron los que más hicieron la lucha para que nosotros dejáramos estas tierras y nos fuéramos a Chiapas y al sureste, donde nos darían otras parcelas Los ejidatarios nos organizamos y opusimos resistencia No queríamos que se nos expropiara y nos ampararamos Pero hubo momentos en que la presión era tanta que teníamos que hacer nuestras reuniones entre los matorrales, en plena sierra”
Telésforo Manzano González, comisariado ejidal de Higuera Blanca, tercia:
“Las presiones más fuertes venían por parte del gobernador Gómez Reyes Mandó gente para que nos vigilara Muchos campesinos fueron golpeados, como Salvador Galindo y Rodrigo Peña Los más éramos perseguidos Gómez Reyes quería vender “a greña”, para hacer el negocio de su vida Utilizó todos los medios para que nosotros abandonáramos las tierras Trataron de comprar a nuestros líderes A Angel Palomera le ofrecieron dos millones de pesos para que nos convenciera de que teníamos que irnos a Chiapas Pero Angel estaba con nosotros y no quiso dinero Tampoco nuestros demás líderes Fue tanta la presión que el 19 de marzo de 1969 llegaron a este lugar Medina Ascensio, Gómez Reyes y Aguirre Palancares Este, entonces titular del DAAC, venía a hacer entrega física de las tierras ejidales a Gómez Reyes y a Medina Ascencio Nos arremolinamos los campesinos y no lo permitimos Fue una bonita lucha Hasta los micrófonos nos arrebatamos Pero impedimos que esas playas fueran a parar a manos de esos funcionarios y de sus amigos En esa ocasión les dijimos que no nos iríamos a otra parte y continuamos haciendo nuestras juntas en el monte”
Martínez Robles, representante de los ejidatarios de La Cruz de Huanacaxtle ante el comité técnico del fideicomiso “Bahía de Banderas”, retoma la palabra y asegura que pese al amparo, a las objeciones que pusieron al avalúo de las tierras hecho por Patrimonio Nacional y reclamos más, el presidente Díaz Ordaz firmó el decreto de expropiación el 10 de noviembre de 1970
“Como anticipo nos dieron 4,000 pesos por hectárea, con la promesa de que cuando las tierras expropiadas generaran ganancias se nos daría otro tanto por ciento más Ese día no ha llegado”, aclara Martínez Robles
“Afortunadamente —comenta— la mayoría de los ejidatarios aprovecharon bien el dinero que obtuvieron Algunos compraron instrumentos de labranza, otros más, ganado, y como un tres por ciento de ejidatarios expropiados se gastó los miles de pesos en borracheras”
Desde entonces surgieron los grandes planes en las hermosas playas nayaritas y jaliscienses, que ocupan una extensión de 5,162 hectáreas En enero de 1971 el presidente Luis Echeverría autorizó la creación del fideicomiso federal “Bahía de Banderas” En esa ocasión Echeverría dijo que “en esto soy un desinteresado socio de ustedes”
BANDERAS HECHAS GIRONES
Sin embargo, en Bahía de Banderas han brotado la corrupción y los trafiques Las banderas están hechas girones Alfredo Ríos Camarena, exdirector general de este fideicomiso, y los socios de la iniciativa privada Abelardo Rodríguez Sullivan, Luis Antonio Camargo García, Federico Acosta Sierra y Santiago Pérez Antolinos fueron acusados en días pasados ante la Procuraduría General de la República de fraude por cerca de 500 millones de pesos
El líder de los ejidatarios, Martínez Robles, mueve la cabeza y comenta: “Qué Ríos Camarena Quién lo viera rompiéndose la madre dizque por los campesinos Yo ni lo quiero creer Pero si eso del fraude sale cierto, Ríos Camarena se traicionó a sí mismo, traicionó a los campesinos y traicionó a Echeverría Nosotros los campesinos deberíamos estar millonarios, pero con estas cosas, ¡cuándo!”
Bahía de Banderas, la bahía saqueada, tiene un patrimonio de 4,236 hectáreas a lo largo de 140 kilómetros El Plan Maestro elaborado estableció en 1973, a corto plazo, la construcción de tres fraccionamientos turísticos: Sol Nuevo-Rincón de Guayabitos, Nuevo Vallarta y Playas de Huanacaxtle En los tres la infraestructura está ya casi totalmente terminada: drenaje, luz eléctrica, cables para teléfono El licenciado Jaime Rafael Jiménez, gerente de zona con sede en Puerto Vallarta, asegura que en Rincón de Guayabitos se ha vendido el 85 por ciento de lotes y en Cruz de Huanacaxtle, el 80 por ciento En Nuevo Vallarta, donde los representantes de la iniciativa privada cometieron el fraude, unos pocos trabajadores continúan laborando La maqueta de este proyecto, tal como está diseñado, es de ensueño Ni Venecia, ni Xochimilco en su máximo esplendor
Pero desde noviembre del año pasado el grueso de las obras están interrumpidas “No hay dinero”, es la respuesta que da todo funcionario o encargado de obras Además de las grandes obras proyectadas, Telésforo Manzano González asegura que en Peñita se suspendieron los trabajos para la introducción del agua potable; en Punta de Mita se interrumpieron los trabajos en un fraccionamiento; en La Cruz de Huanacaxtle faltan 600,000 pesos para terminar las obras del drenaje y en Bucerías quedaron abiertas las zanjas
Reconocen, sin embargo, que muchos campesinos elevaron su nivel de vida y que los 1,500 ejidatarios tienen plantadas 450 hectáreas de frutales y 2,300 hectáreas de pastizales
EL FRACASO DE FONAFE
Según el presidente de la Unión Ejidal, Simón Martínez Robles, fue a través de Fonafe como los ejidatarios recibieron la primera liquidación y los créditos necesarios para la instalación de agro-industria Después de una sonora carcajada, Martínez Robles dice:
“pero aquí de todas las empresas que hizo Fonafe ninguna sirve” Y desgrana una serie de datos:
“A los campesinos quisieron convertirlos en pescadores y les compraron 120 embarcaciones con motor Todo se hizo sin estudios previos, sin proyectos, con una nómina muy elevada Los resultados están a la vista: en la actualidad solamente trabajan 30 barquillas Las demás puede usted verlas Están abandonadas, sin motores, echándose a perder Hace ya un año que solicitamos a Patrimonio Nacional que viniera a levantar un inventario de esto, para quitarnos esta responsabilidad Es hora que no nos hacen caso En esta industria pesquera se invirtieron doce millones de pesos”
Y al parejo de este relato aparecen las anécdotas chuscas, como la de los campesinos pescadores, a quienes una borrasca condujo mar adentro y que fueron recogidos por un barco que los llevó a Acapulco En su búsqueda se movilizaron barcos, helicópteros, sin resultados positivos Cuando en el pueblo se rezaba el novenario de rosarios por “su eterno descanso”, los pescadores hablaron por teléfono para informar que estaban sanos y salvos en Acapulco Estaban borrachos y para continuar la farra vendieron la lancha y el motor Pidieron auxilio cuando nada tenían que empeñar
El folleto de propaganda editado por el Fideicomiso Bahía de Banderas afirma que la empresa pesquera “tiene, además, una fábrica de hielo y otra de harina de pescado ubicadas en la zona industrial de Peñita de Jaltemba” La fábrica de pescado son cuatro muros sin techar y la maquinaria para la fábrica de hielo se echa a perder a la intemperie
Cosa semejante pasó con el programa de hortalizas Indujeron a los campesinos a cultivar berenjena, pepino, calabaza y tomate Les pusieron su empacadora Pero en 1973 perdieron toda la cosecha de hortalizas por el cierre de fronteras a estos productos decretada por el gobierno de Estados Unidos Los campesinos perdieron millón y medio de pesos y la empacadora quedó abandonada desde entonces hasta hace unos pocos días que se ordenó su funcionamiento para empacar pepino
“Y es que nos pusieron a cultivar productos que no tienen mercado porque sacarlos a Guadalajara y al Distrito Federal cuesta mucho dinero No tenemos carreteras Hubiera visto lo que perdimos Trailers cargados de pepinos se regalaban para la engorda de puercos La gente ni regalados los quería Muchos ejidatarios tronaron ese mismo año Otros, como Carlos Flores, recorrieron Puerto Vallarta para ofrecer el tomate de primera a cinco pesos por dos kilos, cuando en el mercado valía diez pesos el kilo Otros invitamos a la gente que fuera a los barbechos a cortar el producto Fueron veinte personas Mejor metimos los tractores”
Y narraciones como éstas se suceden cuando se tocan las industrias de la cal y de productos precolados, donde las pérdidas ascienden a varios millones de pesos
EL HOTEL EJIDAL DE BUCERIAS
Atención especial merece el hotel ejidal “Bucerías”, primera fase del complejo turístico del mismo nombre Dicho hotel fue construido con un costo de 19 millones de pesos, en una superficie de 15 hectáreas El miércoles pasado, las autoridades de Fonafe ordenaron al gerente, Igor Cisneros, que lo cerrara “por incosteabilidad” El hotel comenzó a operar en junio de 1974, manejado por Nacional Hotelera Consta de 45 cuartos dobles, dos suites, alberca, campos de tenis y un restaurante con cocina internacional que funcionaba desde 1972 Se localiza a orillas del mar, en una zona que fue expropiada a los campesinos por el gobierno federal, misma que pasó a manos del fideicomiso Bahía de Banderas Venía operando con pérdidas desde 1974, debido a que “por falta de promoción y publicidad” solamente seis meses al año tenía huéspedes El día del cierre trabajaban solamente 16 empleados de un total de 45 y su mantenimiento, incluyendo pago de personal, estaba por arriba de los 200,000 pesos mensuales La orden de clausura fue por seis meses, “mientras se toman otras medidas”, y partió de las autoridades supremas de Fonafe sin consulta previa a los campesinos Ahora algunos de los empleados que tomaron clases de hotelería trabajan de peones en la construcción del campo de golf
Para la realización del complejo turístico de ese lugar se formó una empresa en la que participan el Fonafe, la Unión Ejidal y el Fideicomiso Bahía de Banderas Dicha sociedad financiaría una ampliación importante en las instalaciones hoteleras y la construcción de una zona de condominios que constaría de 125 villas
A lo largo de los 140 kilómetros que posee el fideicomiso Bahía de Banderas se construyó en San Francisco, por indicaciones del expresidente Luis Echeverría, un Centro de Estudios Sociales y Económicos del Tercer Mundo, en una extensión de 40 hectáreas de terreno Las instalaciones, lujosas, propias para el clima de la región, están casi vacías La idea era de que técnicos en alimentación de productos del mar, sobre todo extranjeros, viniesen a este centro a intercambiar conocimientos técnicos Actualmente sólo trabaja un técnico japonés Ante la ausencia de estudiosos, las instalaciones son ocupadas por alumnos y maestros que cursan el bachillerato pesquero, escuela que depende de la SEP Las instalaciones se deterioran inútilmente, no obstante que significaron un alto costo para el país
De todos los proyectos del fideicomiso Bahía de Banderas sólo se trabaja en el campo de golf El proyecto, que incluye zona hotelera y residencial, un club náutico, áreas comerciales y de servicio, ocupará un área de 130 hectáreas El presupuesto del campo de golf se ha calculado en 45 millones de pesos El ingeniero José Luis Espinosa, superior de la obra, piensa que dicho campo será el mejor de México y que cuando en diciembre próximo funcione, “podrá dar un auge a la región, sobre todo en el área hotelera”
Mientras esto sucede, los ejidatarios afirman que si se comprueba el fraude que se le achaca a Ríos Camarena y socios, “pediremos su castigo, hasta las últimas consecuencias”
Martínez Robles, el líder de los ejidatarios, dijo:
“Al doctor Federico Martínez Manatou le exigiremos que nos rinda un informe acerca de la marcha del fideicomiso Nunca nos informan nada; nunca nos toman en cuenta Ya estuvo bueno
¿No cree?”