Tras haberse revelado que el gobierno de Peña Nieto manipuló el programa israelí para espiar a opositores, activistas y periodistas, su entonces secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, ha buscado deslindarse de la ominosa responsabilidad. No obstante, hay documentos que indican que bajo su mando en la política interna del país el software malicioso sí fue adquirido y utilizado.
En 2016, mientras el entonces secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, se reunía a puerta cerrada con disidentes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), en la calle de Abraham González 48, para intentar destrabar el conflicto magisterial contra la reforma educativa del gobierno de Enrique Peña Nieto, una agencia del gobierno federal –que apunta al Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen)– buscó intervenir con el programa espía Pegasus los celulares de los líderes docentes y mediadores de las mesas de diálogo.
La revelación es parte de la investigación de la iniciativa periodística internacional Pegasus Project –en la cual Proceso participó–, que tuvo acceso a más de 50 mil datos telefónicos que fueron blanco de intentos de intrusión con el spyware de la firma israelí NSO Group.
Tras darse a conocer el uso indiscriminado del programa espía en el gobierno de Peña Nieto, el ahora senador Osorio Chong, coordinador del grupo parlamentario del PRI, pretende pasar inadvertido.
El miércoles 21, la entrada a la sede alterna del Senado, en la calle de Xicoténcatl del Centro Histórico, fue cerrada para los medios de comunicación mientras se desarrollaba una entrega de diplomas del Instituto Belisario Domínguez, que el exsecretario de Gobernación presidió. El acto era público.
Cuando terminó la ceremonia, Osorio Chong se tomó fotografías con los alumnos de la especialidad de derecho parlamentario y técnica legislativa. El hidalguense lucía amable y relajado hasta que fue interceptado por esta reportera.
Al preguntarle sobre los hallazgos de la investigación internacional, que identificó que, cuando fue secretario de Gobernación, el Cisen sí tuvo acceso al programa espía Pegasus, el legislador respondió visiblemente incómodo, interrumpiendo las preguntas.
“Te vuelvo a dar la misma respuesta: lo dije en su momento, no tengo ningún conocimiento de haber adquirido este sistema. En el Cisen tenían otros sistemas con los que se trabajaba, tuve varias reuniones allá, pero se trabajaba obviamente en el marco de la ley y con órdenes judiciales, sólo así. Los sistemas que se han ocupado cuando yo estuve en la secretaría (de Gobernación) fueron en ese sentido y no me dieron ningún conocimiento, no tuve ningún conocimiento de algún otro, de la compra de este sistema”,
respondió.
Pero ante la insistencia sobre su responsabilidad y la de su excolaborador cercano Eugenio Ímaz (entonces director del Cisen), el legislador agregó: “Tienen derecho a hacer todo tipo de preguntas, absolutamente todo tipo de preguntas, lo que tengo que decirles es que no (…) Esperaremos todas las investigaciones que vayan a hacerse al respecto, como lo han venido refiriendo las autoridades”.
Ligas a Pegasus
El surgimiento de una prueba documental desmintió al senador Osorio Chong. De acuerdo con este semanario y el portal Aristegui Noticias, debido a la información que obtuvo y proporcionó la Red en Defensa de Derechos Digitales, Ímaz, entonces director del Cisen e incondicional de Osorio Chong, firmó en 2016 dos contratos: uno por 203 millones de pesos y otro por 8 millones 422 mil pesos con la empresa Proyectos y Diseños VME, que en ese entonces vendía Pegasus en México; la firma es parte de una red de más de 30 sociedades vinculadas con el ciudadano israelí Uri Emmanuel Ansbacher Bendrama, representante de NSO Group en nuestro país.
Meses después, Proyectos y Diseños VME realizó una transferencia de 10 millones 851 mil pesos a la cuenta israelí de NSO Group, según revelaron este semanario y el portal de noticias.
De acuerdo con el trabajo del reportero Mathieu Tourliere, en Proceso, fuentes cercanas a las operaciones de NSO Group y de sus representantes confirmaron que el Cisen sí operaba el programa espía israelí.
Tras meses de analizar y cruzar datos, los reporteros del equipo de Pegasus Project identificaron que de los 50 mil datos telefónicos a los que tuvieron acceso, más de 15 mil corresponden a México, y que al menos entidades del gobierno de Peña Nieto, entre ellas, el Cisen, habrían usado el sistema Pegasus de manera masiva para el espionaje de opositores, periodistas y activistas.
Las otras dos corporaciones que emplearon el software son la Agencia de Investigación Criminal, de la Procuraduría General de la República –hoy Fiscalía– y la Secretaría de la Defensa Nacional.
Desde 2016, la plataforma de participación ciudadana Citizen Lab señaló que la mayoría de los dominios de la infraestructura de NSO se encontraban vinculados a México y desde entonces se contaba con información que apuntaba a que esas agencias gubernamentales mexicanas eran clientes de NSO Group. Según la empresa israelí, vende su software de grado militar sólo a gobiernos para el combate al terrorismo.
Del análisis de los datos telefónicos seleccionados por clientes mexicanos de NSO Group, Pegasus Project pudo determinar que el Cisen ingresó más de 6 mil 500 números entre 2016 y 2017, es decir, 43% de los 15 mil encontrados en las plataformas de espionaje.
En el gobierno pasado, el Cisen –ahora Centro Nacional de Inteligencia– dependía de la Secretaría de Gobernación (Segob).
A su arribo a la Segob en 2012, y hasta que renunció por no haber obtenido la candidatura presidencial de su partido en 2018, Osorio Chong tuvo a su mando una superdependencia que absorbió las funciones de la Secretaría de Seguridad Pública, luego de una reforma a la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal.
En sus 29 años de existencia el Cisen operó con total opacidad, argumentando riesgos en la seguridad nacional.
De diciembre de 2012 a enero de 2018 Ímaz fue director general del Cisen, cargo al que llegó de la mano de Miguel Ángel Osorio Chong.
Ímaz trabajó previamente en el gobierno de Hidalgo durante la gubernatura de Osorio Chong (2005-2011), como secretario de la Contraloría de gobierno estatal, y luego como secretario de Planeación y Desarrollo Regional. También fue secretario particular del exprocurador Jesús Murillo Karam –mentor de Osorio Chong–, cuando fue subsecretario de Seguridad Pública de la Segob.
De hecho, la Procuraduría General de la República de Karam también adquirió Pegasus en 2014.
Desde las primeras revelaciones sobre el software espía, Osorio Chong ha negado que el Cisen tuviera el sistema Pegasus, como lo hizo en 2017 durante una comparecencia ante la Cámara de Diputados, luego de la publicación de #GobiernoEspía, un informe de la Red de Defensa de Derechos Digitales.
“El Cisen, que está bajo mi responsabilidad, no tenía protocolo, este programa Pegaso nosotros no lo adquirimos”, aseguró en San Lázaro.
Previo a la publicación de la serie de reportajes de Pegasus Project, las reporteras Nina Lakhani, de The Guardian, y Mary Beth Sheridan, de The Washington Post, enviaron un cuestionario al senador priista preguntándole por el uso de Pegasus… Volvió a negarlo todo.
Aseguró que “nunca se autorizó ni se tuvo conocimiento de que se adquiriera o utilizara el software Pegasus por parte del Cisen”, y que el conflicto con la CNTE “no era un tema de seguridad nacional, por ende, no guardaba relación con las tareas del Cisen”.








