Pide autocrítica de medios de comunicación

Señor director:

En el artículo de Gloria Leticia Díaz, aparecido en el número anterior de Proceso, no se ve ni la más mínima autocrítica sobre la manera en la cual los medios de comunicación mexicanos manejan la información relacionada con el gobierno federal. 

Tal parece que sienten estar en un lecho de pureza que los exime de hacerla. Si bien es cierto que la sección de la mañanera “Quién es quién en las mentiras de la semana” ha adolecido de errores inexplicables, su creación está justificada. 

Y es que el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador ya no podía permanecer callado ante tantos hechos falsos que descaradamente se le imputan. Y quienes así actúan no lo hacen por desconocer que son datos equivocados, no, es por atacar burdamente a quien consideran su enemigo. 

No hay duda que el peor gobierno que México ha tenido a lo largo de toda su historia es el de Peña Nieto, caracterizado, principalmente, por su corrupción todoterreno. Pero los medios de comunicación de nuestro país no lo criticaron ni una milésima parte de lo que ahora están haciendo con el de López Obrador. ¿Cuál es la razón del silencio que guardaron ante los errores que hubo en el sexenio anterior y las loas que le hacían los que ahora vociferan fuertemente contra López Obrador?, pues el dineral que Peña Nieto les entregó en pagos por publicidad. 

Algunos organismos nacionales y extranjeros consideran que el comportamiento de López Obrador hacia los medios de comunicación es un ataque a la libertad de expresión, lo que es una gran falacia. El enojo de estos medios de comunicación se debe a la disminución drástica que hizo el actual gobierno federal de la cantidad de dinero que antes se les daba, y que les hizo sufrir un cambio muy notorio: de autoconsiderarse un cuarto poder pasaron a ser, simplemente, un “primero joder”.

Atentamente,

Miguel Ramírez Jáuregui