Señor director:
En relación con la nota titulada “Carzabela, una franquicia especializada en viviendas defectuosas”, difundida en su versión digital e impresa de la edición 2323 del 9 de mayo de 2021, puntualizo que la información es falsa, además de que se hace uso de afirmaciones dolosas y calumniosas en agravio de la Constructora Sakbe, SA de CV, que dañan su prestigio y, a su vez, generan quebranto económico a la empresa y a los trabajadores, por lo que, haciendo uso del derecho de réplica, le preciso lo siguiente:
Es falso que Abelardo Carrillo Zavala, exgobernador de Campeche, sea socio de la Constructora Sakbe, SA de CV, como se aseveró en la nota firmada por la reportera Rosa Santana.
Cabe señalar que la constructora en mención, que desarrolla un proyecto de vivienda denominado Bicentenario, en la ciudad de San Francisco de Campeche, con el auspicio de los programas del Infonavit para desarrolladores, interpuso una demanda por daño moral contra el exdelegado del Infonavit en Campeche, Rafael Felipe Lezama Minaya, y cinco personas más, con fecha del 18 de junio de 2021 y número de folio D7242607 en el Poder Judicial del Estado de Campeche, ya que incurrieron en conductas dolosas, afirmaciones difamatorias y calumnias contra la empresa, valiéndose de su prestigiada revista para difundir información sin fundamento legal que, lamentablemente, no fue corroborada por la reportera.
Por otra parte, en la nota se asegura la existencia de un problema social grave causado por la constructora y la injerencia del exgobernador campechano, lo cual se desmintió durante una rueda de prensa realizada en dicha entidad el jueves 1 por parte de la empresa a la cual concurrió su corresponsal.
Durante la entrevista, la apoderada legal de la constructora, Liliana Tlatoa Cruz, y el abogado Luis Velasco Martínez dejaron claro con evidencias documentales que no existe ningún problema social, ni injerencia del exgobernador Carrillo Zavala.
A exigencia de la propia Rosa Santana, al día siguiente se realizó un recorrido físico por el desarrollo habitacional Bicentenario para que se corroborara de manera presencial que no existe ninguna afectación en las viviendas. Sin embargo, lamentablemente la reportera no acudió al lugar y tampoco publicó las aclaraciones planteadas.
En este sentido, la actitud dolosa de Rafael Felipe Lezama Minaya que se reprodujo en la revista Proceso generó quebranto económico, y hace apología de un supuesto problema social que no es tal, dado que, de 72 departamentos entregados, son cinco personas que alegan inconformidad con “supuestos” daños de acabado y de servicios, que el propio Infonavit con base en dictámenes demostró que no existen, y que los falsos dictámenes de Lezama Minaya entregados a Proceso son “avalados” por su propio amigo que se ostenta como perito y funcionario sin el perfil académico en el ramo de la construcción.
Es lamentable que su corresponsal no corrobore sus fuentes antes de hacer pública su labor, y ponga en entredicho con ello el prestigio y rigor periodístico que caracteriza a la revista Proceso.
Es importante destacar que Lezama Minaya, quien fue cesado por incapacidad para cubrir las metas del organismo, según reveló la propia dirección general del Infonavit, pretende sacar raja política con su publicación dolosa en Proceso, a sabiendas de que existe otra demanda en su contra por parte del Organismo Interno de Control, tras asegurar que un funcionario federal le había exigido desviar recursos a una campaña política. Todo parece indicar que fue una más de sus aseveraciones calumniosas.
Por nuestra parte, la demanda interpuesta por daño moral en razón de los perjuicios extrapatrimoniales y patrimoniales a esta sociedad mercantil contra Rafael Felipe Lezama Minaya y cinco personas más sigue en curso, pues se dispone de todas las causales para demostrar su actuar doloso, fundamentado en los ordenamientos jurídicos que nos rigen.
Sin más por el momento, ejerciendo el derecho de réplica, solicito a usted que se publique esta carta con las mismas características que se le dio a la nota antes mencionada en la revista que usted dirige. Lo anterior, en términos de lo establecido en el artículo 6, párrafo primero de la Constitución política de los Estados Unidos Mexicanos y 3º de su ley reglamentaria.
Atentamente,
Liliana Ivette Tlatoa Cruz, apoderada legal de Constructora Sakbe, SA de CV
Respuesta de la corresponsal
Señor director:
El reportaje en cuestión no se realizó a la ligera; la investigación me tomó dos meses en los cuales obtuve testimonios, documentos, fotografías y videos que pongo a su disposición.
Como parte de mi labor visité sola y sin previo aviso el fraccionamiento Bicentenario, donde los residentes inconformes con la calidad de las viviendas que les entregaron me dieron acceso a sus departamentos para mostrarme detalladamente los defectos y daños que desde hace meses han denunciado.
Como se precisa en la publicación, no es mía la afirmación de que Abelardo Carrillo Zavala, exgobernador de Campeche y exdirector sectorial de los Trabajadores del Infonavit y actual secretario general adjunto de la CTM, está detrás de los proyectos de vivienda Carzabela, sino de Rafael Felipe Lezama Minaya, exdelegado en Campeche de la institución aludida.
En su misiva, la apoderada legal de la Constructora Sakbe, Liliana Ivette Tlatoa Cruz, reclama que en el reportaje firmado por esta corresponsal “se asegura la existencia de un problema social grave causado por la constructora” Sakbe, pero, sinceramente, no sé en qué parte del texto dice eso.
También cuestiona el señalamiento sobre la “injerencia del exgobernador campechano” en el proyecto de vivienda, lo cual, afirma, se desmintió en una conferencia de prensa a la que citó la empresa el pasado 1 de julio, y a la que, efectivamente, una servidora acudió para escuchar y exponer, como es mi deber, esa otra versión de la contraparte de la historia. Ese mismo día elaboré la nota y la envié a la redacción de la agencia y al portal, pero como reportera no me corresponde intervenir en la selección de textos.
En esa conferencia de prensa, a cargo de Tlatoa y de Luis Velasco, quienes se presentaron como apoderada legal y abogado de Sakbe, respectivamente, la primera, como bien dice, mostró a esta corresponsal el documento notarial de su nombramiento como apoderada y el acta constitutiva de la constructora, protocolizada por el notario público Juan José Brindis Silva, de Tlaxcala, con la cual comprobó que sólo figuran como accionistas los poblanos José Gildardo Joel Romero Tiburcio, Juan Jesús de Esesarte Nava y Adrián Ramírez Romero.
Sin embargo, minutos antes, el abogado Velasco reconoció que Carzabela es acrónimo de Abelardo Carrillo Zavala, y justificó que se le puso su nombre, y le cito textual, “como un homenaje” al señor –al que aseguraron no conocer– por ser el impulsor de la Línea 3 del crédito Infonavit para desarrolladores, con el cual Sakbe construye Bicentenario, así como “por todo lo que como gobernador hizo por Campeche y de lo que los campechanos deben sentirse orgullosos”.
El que Carrillo Zavala no tenga participación accionaria en la constructora no extingue las perspicacias sobre su presunta “injerencia” en el proyecto, porque no deja de llamar la atención la celeridad con la cual, en su calidad de director sectorial de los trabajadores del Infonavit, simplificó a Sakbe el trámite con que en su sesión 796 el consejo de administración de esa institución le aprobó el Crédito Integral Total (CIT) por un monto aproximado de 500 millones de pesos para construir Bicentenario. Los documentos también los pongo a su disposición.
Me pregunto, ¿qué tanto pesa Carrillo Zavala en el Infonavit, que hasta un nicho con su busto de bronce, firmado por el escultor Sergio Peraza, se le construyó en la sala de juntas de la delegación local?
En su carta, la representante de la constructora afirma que, “a exigencia” de la corresponsal, se realizó un recorrido por el fraccionamiento Bicentenario. No “exigí” nada. Ella fue quien ofreció el recorrido y textualmente respondí: “Yo voy, yo sí le tomo la palabra”, pero ella evitó acordar conmigo el horario.
Sin embargo, a su conveniencia, sí concretó el encuentro con otros reporteros. La cita fue a las 10 de la mañana y repliqué que era muy temprano. Lo era para el propósito que se perseguía, pues a esa hora el vecindario está casi vacío dado que las personas que ahí habitan salen a trabajar. Por esa razón decidí no ir en ese momento.
No obstante, pude seguir a través de las redes sociales la transmisión que algunos reporteros hicieron de la visita. Lo que resultó ahí fue que unos vecinos, al percatarse de su presencia, salieron al encuentro de la representante Tlatoa y el abogado Velasco, sobre quienes soltaron una retahíla de quejas.
De hecho, una de las señoras que habita en un departamento de la planta baja invitó a la comitiva a entrar para enseñarles todos los defectos de su vivienda, pero, antes de que la vecina terminara el recorrido, Velasco invitó a los reporteros a salir del predio para “no seguir invadiendo la intimidad del hogar de la señora”. No quedaron ahí los reproches, le haré llegar también algunos de esos videos.
La representante de la constructora atribuye en parte al reportaje la caída de las ventas de Sakbe, pero me parece que, más allá de los cuestionamientos sobre la calidad de sus viviendas, en su proyección de negocio no previeron una situación como la pandemia ni su impacto económico.
Atentamente,
Rosa Santana, corresponsal en Campeche








