Quema de urnas, actos de violencia, intimidación de candidatos y manipulación de recursos públicos, entre otras anomalías, son saldos en Veracruz del recién concluido proceso electoral. Así lo denuncian dirigentes y aspirantes opositores al gobierno del morenista Cuitláhuac García. Si bien el mandatario estatal rechaza los señalamientos y asegura que la violencia provino de grupos criminales y de otros partidos, por los actos violentos el Organismo Público Local Electoral decidió que la paquetería de 17 municipios fuera trasladada a Xalapa, para realizar conteos y determinar ganadores.
XALAPA, Ver.– Morena y sus aliados, Partido Verde y Partido del Trabajo, arrasaron con las curules federales (obtuvieron 17 de 20 en juego) y locales (ganaron 26 de 30), así como con la mitad de las alcaldías de Veracruz, pero con los mismos vicios sistemáticos que tanto criticaron del PRI y del PAN.
Líderes de la coalición “Va por Veracruz” y de los partidos, de reciente creación, Podemos y Juntos por Veracruz, acusan que lo ocurrido el domingo 6 fue una “elección de Estado” por parte de la gubernatura morenista de Cuitláhuac García Jiménez, que incluyó “embarazo de urnas”, actos intimidatorios y una violencia exacerbada en municipios del sur y centro del estado, donde la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) se mostró estéril para apaciguar los ánimos.
Por los actos violentos, el Organismo Público Local Electoral (OPLE) del estado decidió que la paquetería de 17 municipios fuera trasladada a Xalapa, para realizar conteos y determinar ganadores a las alcaldías.
Quema de paquetería electoral en Álamo (al norte del estado), pedradas y corretizas entre militantes partidistas en los Tuxtlas y decenas de acusaciones por “embarazo de urnas”, intervencionismo estatal e inconsistencias entre las boletas electorales y las actas de los órganos electorales fueron las constantes de la resaca del proceso electoral 2021.
Durante el periodo de campaña las autoridades registraron 10 homicidios de precandidatos y candidatos, asesinatos que, en su mayoría, fueron atribuidos a grupos criminales.
De los atentados destaca el asesinato de René Tovar, candidato de Movimiento Ciudadano a la alcaldía de Cazones de Herrera, cuya agresión ocurrió 36 horas antes de la apertura de las casillas.
Pese a su muerte, Tovar arrasó en los comicios de este pequeño municipio de poco más de 30 mil habitantes, obteniendo 5 mil 468 votos, seguido de Orlando González, con 2 mil 54 votos, y en un tercer lugar el candidato del PAN –partido que hoy gobierna esa demarcación–, Guadalupe Rubí Trinidad, con apenas mil 941 sufragios.
La consultora nacional Etellekt consignó en su informe de mayo último que de 89 políticos asesinados en México, 16 tenían actividad política en territorio veracruzano. Más aún, de los 35 candidatos o aspirantes asesinados en el país, ocho eran veracruzanos, lo que representa 23% del total nacional. Entrevistado al respecto, el gobernador García Jiménez dijo que la violencia política no emanó de su gobierno, sino del crimen organizado y de los partidos políticos “que se quejaron de la violencia” en medios nacionales, en clara alusión al PRI, PAN y PRD.
El dirigente estatal del PRI, Marlon Ramírez, exsecretario de Gobierno en el sexenio de Javier Duarte, denunció públicamente que el gobierno estatal estaba interviniendo en el proceso electoral. “En varios municipios se van a tener que abrir los paquetes electorales, sobre todo donde la competencia por la alcaldía está muy cerrada”, dijo.
En Emiliano Zapata, municipio conurbado a Xalapa y de crecimiento urbano acelerado, Renato Tronco Alarcón, exdelegado del ISSSTE en Veracruz y candidato perdedor a la alcaldía, se quejó que padeció una jornada plagada de irregularidades en favor del aspirante de Morena y diputado local con licencia Eric Ruiz Hernández.
“Es necesario que se abran los paquetes. Hay 43 casillas que presentan irregularidades, 43 de 95, y no lo digo yo, lo dice el propio reporte del acta que se levanta en el OPLE cuando llegan los paquetes electorales, hay una clara intromisión del gobierno en las elecciones”, señaló Alarcón quien perdió por menos de mil votos.
El PRI también alega la existencia de irregularidades en Orizaba, Alto Lucero, Nanchital y Coatzacoalcos, dijo Ramírez.
De manera conjunta, los líderes estatales de Juntos por Veracruz, Jesús Vázquez, y de Podemos, Francisco Garrido, solicitaron por escrito al Instituto Nacional Electoral (INE) “la renuncia” de todos los consejeros electorales de sus homólogos locales en el OPLE, pues denuncian “ineptitud y negligencia” en el día de la elección, pero también en el registro de candidaturas a ediles.
“Los consejeros electorales del OPLE no atendieron de manera oportuna las denuncias de amenazas y hostigamiento de las cuales eran víctimas los militantes y simpatizantes de ambos partidos, derivando en atentados y hechos violentos en municipios del estado.”
Jesús Vázquez, exdiputado federal panista, exdiputado local del Partido Verde y PRI y ahora líder del partido Juntos por Veracruz, que ganó las alcaldías de Úrsulo Galván, Ignacio de la Llave, Landero y Coss, Texistepec y San Andrés Tenejapan, subió a su Facebook documentos internos de los Consejos Municipales del OPLE, en cuyas actas abundan las siguientes inconsistencias: “Resultados de las actas no coinciden”, “votos nulos mayores a la diferencia entre el primero y segundo lugar de la votación”, “acta con errores evidentes”, “actas ilegibles”.
Esas mismas actas “exhortan” al consejo a hacer “un nuevo escrutinio”, pues las causales de ley así lo indican.
Vázquez expone que fue evidente la injerencia del gobierno con el uso de programas sociales. “Se vivió un carnaval de irregularidades en todo el estado, como fueron la pérdida de boletas electorales, intimidación de la policía, uso de recursos públicos, coerción y manipulación del voto”.
Hechos violentos
En Sayula de Alemán, morenistas y perredistas tuvieron diversos roces y encuentros a golpes con arma blanca. En redes sociales circularon videos de personas ensangrentadas; la Guardia Nacional tuvo que intervenir.
En Ixhuatlancillo, zona montañosa de Veracruz, perredistas “corrieron a pedradas” a simpatizantes de Morena que habían organizado recorridos para llevar comida a sus representantes de casilla. En la batalla campal hubo ocho lesionados.
En Ixhuatlán del Café tres personas más resultaron heridas de bala en un enfrentamiento entre escoltas y simpatizantes del candidato del PRI a la alcaldía, Enrique Hernández Delfín, y elementos de la Fuerza Civil (FC), 10 personas fueron detenidas en esta región montañosa.
En Tantoyuca, región huasteca, elementos de la Secretaría de Seguridad Pública detuvieron a Omar Enrique Guzmán, sobrino del líder estatal del PAN, Joaquín Guzmán Avilés, a quien le decomisaron cinco armas cortas y fajos de dinero para “supuestamente” comprar el voto.
En ese panorama, el gobernador García dijo que los incidentes violentos sólo se “focalizaron” en 13 de 212 municipios, donde admitió que hay presencia fuerte del crimen organizado.
Morena arrasó…
pero con expriistas
De acuerdo con los resultados de los comicios en el estado, expriistas fueron clave para que Morena se hiciera de triunfos contundentes a escala local. A la alcaldía de Xalapa postularon al exdiputado federal y local Ricardo Ahued Bardahuil, quien obtuvo más de 51 mil votos de diferencia del candidato de “Va por Veracruz”, el empresario David Velasco.
En el distrito de Veracruz Urbano, la coalición “Juntos Haremos Historia” postuló al expriista y delegado regional educativo Fernando Arteaga Aponte, quien ganó a la exdiputada federal y exalcaldesa Carolina Gudiño; en Tantoyuca –bastión panista en las últimas dos décadas–, Morena ganó con la exdiputada local priista María del Carmen Pinete.
Morena también conquistó la diputación local en Perote, con el exalcalde priista Paul Martínez Marie; en Veracruz la diputación federal fue para Rosa María Espejo, ligada a un grupo afín al sexenio de Javier Duarte.
Con importaciones del PAN, Morena también obtuvo triunfos en los distritos de Emiliano Zapata, con Antonio Luna, y en Xalapa, con Ana Miriam Ferráez.
Mediante el Partido Verde, la coalición “Juntos Haremos Historia” importó del PRI a Ranulfo Márquez Hernández con la finalidad de aceitar la estrategia para quedarse con la alcaldía de Veracruz, la cual hasta el momento está en manos de Patricia Lobeira, cuñada del actual alcalde, Fernando Yunes. El ayuntamiento ha sido “objeto de deseo” de Morena, que en el periodo de campaña logró “tumbar” de la candidatura a Miguel Ángel Yunes Márquez, hijo del exgobernador Yunes Linares.
En el caso de Ranulfo Márquez, exdiputado federal y exlíder estatal del PRI, éste fue exhibido a escala nacional en la operación “Ladrones de Elecciones”, cuando el entonces gobernador Javier Duarte y su tesorero, Salvador Manzur, instruyeron a empleados estatales y militantes priistas a manejar los programas sociales con tintes electorales.
En la noche del jueves 10, la senadora panista Indira Rosales acusó al gobernador Cuitláhuac García de haber pedido a la militancia de Morena “reventar” la sesión de conteo de votos del OPLE en Veracruz puerto, pues los números, dijo, marcan una clara tendencia en favor de Lobeira.
“La diferencia al terminar el conteo será de aproximadamente 5 mil votos, y si acaso llegase a variar ese margen, no alcanzaría para dar la vuelta. Hacemos responsable al gobernador de la seguridad de todos los funcionarios, de todos los ciudadanos que, en este momento y durante las próximas horas se encontrarán en ese conteo en el OPLE”, expuso.








