Para la especialista en política social Mónica Tapia, la derrota que sufrió Morena en la Ciudad de México se explica por la decepción de habitantes de varias demarcaciones con los gobiernos del presidente López Obrador y de Claudia Sheinbaum. Desde su punto de vista, la falta de autonomía de la jefa de Gobierno respecto del presidente, el mal manejo de la pandemia y la inseguridad pública pesaron en el resultado, que deja abierta la posibilidad de que la derecha gane la Jefatura de Gobierno en 2024.
En las elecciones del pasado 6 de junio en la Ciudad de México “ganó la decepción, la clase media descontenta que usó el ‘voto volátil’, más que ‘de castigo’. Votó contra el abuso del poder, la falta de separación de poderes y el unipersonalismo”, asegura Mónica Tapia, directora de la organización social Ruta Cívica y especialista en política social y participación ciudadana.
Así explica la debacle que sufrió Morena en la capital del país –otrora bastión de Andrés Manuel López Obrador–, después de que, desde 1997, la mayoría de sus 16 alcaldías estuvieron en poder de la izquierda, pero a partir de octubre próximo nueve de ellas serán gobernadas por la alianza PAN-PRI-PRD.
Con 13 distritos electorales perdidos en el Congreso local, los morenistas tendrán menos fuerza para abrir paso a las iniciativas que envíe la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, y deberán negociar con la oposición que, por cierto, logró reelecciones de curules.
Con estos resultados, el futuro político de la científica, considerada como presidenciable para 2024, también se llevó un tropiezo porque “no ha mostrado autonomía de gestión frente al gobierno federal y eso le está costando personalmente a ella”, continúa Tapia, egresada de El Colegio de México, la Universidad de Oxford y la London School of Economics.
A esto se suman los acomodos internos entre los grupos que controlan corrientes de Morena contrarias a Sheinbaum, así como el descontento por la situación económica, de inseguridad y de salud –en particular por el manejo de la pandemia de covid-19–, la polémica por la construcción de obras viales con rechazo vecinal y el desplome de un tramo elevado de la Línea 12 del Metro.
El jueves 10, el Instituto Electoral de la Ciudad de México (IECM) entregó las constancias de mayoría a los 16 alcaldes ganadores de la elección que, por primera vez, serán con paridad de género (ocho mujeres y ocho hombres):
Por el PAN solo, el reelecto Santiago Taboada. De la alianza PAN-PRI-PRD fueron ocho: Cuajimalpa, con el priista Adrián Rubalcava (reelecto); Álvaro Obregón, con la panista Lía Limón; Azcapotzalco, con la panista Margarita Saldaña; Coyoacán, con Giovanni Gutiérrez; Cuauhtémoc, con Sandra Cuevas; Magdalena Contreras, con el priista Luis Gerardo Quijano; Miguel Hidalgo, con el panista Mauricio Tabe, y Tlalpan, con la perredista Alfa González.
De la alianza Morena-PT fueron siete alcaldías ganadas por morenistas, incluidos los reelectos Francisco Chíguil, en Gustavo A. Madero; Armando Quintero, en Iztacalco; Clara Brugada, en Iztapalapa, y José Carlos Acosta, en Xochimilco (aunque sólo con mil 392 votos de diferencia). Además ganaron Judith Vanegas, en Milpa Alta; Berenice Hernández, en Tláhuac, y Evelyn Parra, en Venustiano Carranza. Esta última dejó el PRD junto con su promotor, el alcalde Julio César Moreno, para ser candidata morenista.
Grupos de poder y territorio
En la elección intermedia de 2015 –cuando gobernaba la ciudad Miguel Ángel Mancera con la bandera del PRD–, Morena le arrebató al perredismo cinco alcaldías, entre ellas Tlalpan, con su entonces candidata Claudia Sheinbaum. En 2018, con el efecto del triunfo presidencial de López Obrador, arrasó en 11 demarcaciones, además de la Jefatura de Gobierno. Tres años después pierde en cinco.
Mónica Tapia, fundadora y líder de organizaciones e iniciativas ciudadanas por más de 20 años, entre ellas Synergos, Alternativas y Capacidades, Coalición Ciudadana por la Educación, Red de Ciudades Justas y Sustentables, considera que otro elemento que explica la debacle de Morena en la capital es quiénes operan política y territorialmente en la ciudad, tanto de la oposición como de Morena y sus corrientes internas.
Como ejemplos claros de control territorial menciona a Armando Quintero en Iztacalco y Clara Brugada en Iztapalapa, quienes dominan desde sus épocas perredistas; así como el PAN en Benito Juárez, sin importar el candidato, aunque sí bajo el dominio del exlíder local Jorge Romero.
No obstante, menciona casos como el de Cuauhtémoc –el centro económico y político de la capital y del país–, donde Ricardo Monreal –jefe delegacional en 2015– habría operado para apoyar a su excolaboradora cercana en el Senado y la delegación, Sandra Cuevas, quien ganó por la alianza PAN-PRD-PRI.
Esto habría ocurrido luego de que Néstor Núñez, otro de sus colaboradores, quien lo sucedió en 2018, no fue seleccionado para competir por la reelección y sí, en cambio, quedó Dolores Padierna, líder junto con su esposo, René Bejarano, de otra corriente al interior de Morena, presuntamente apoyada por Sheinbaum.
El martes 8 Padierna Luna, delegada en 2000, culpó de su derrota a la “mafia” de la líder de ambulantes Diana Sánchez Barrios –hoy en prisión preventiva por el delito de extorsión– y a Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre, exlíder del PRI local y acusado de trata de personas. Dijo que se aliaron con La Unión Tepito para comprar y coaccionar el voto.
Otro ejemplo que menciona Tapia es Coyoacán, donde ganó Giovanni Gutiérrez por la alianza PAN-PRD-PRI. Desde el inicio de la campaña se habló de que este empresario papelero tenía el respaldo de Mauricio Toledo, acusado de enriquecimiento ilícito y refugiado en Puebla. Los señalamientos provenían de los contratos que tuvo, vía adjudicación directa, como proveedor en la gestión del Toledo y su sucesor Valentín Maldonado. Sin embargo, el empresario se deslindó públicamente de esa relación.
Tlalpan era considerada como un bastión de Morena. De ahí salió Sheinbaum para ser candidata a jefa de Gobierno. Sin embargo, la aspirante morenista Gabriela Osorio perdió ante la aliancista Alfa González, quien ganó luego de su primer intento en 2018, cuando fue derrotada por la candidata de Sheinbaum, Patricia Aceves.
Tláhuac, la Línea 12 y el agua
En ese contexto sorprendió el triunfo de Morena en Tláhuac un mes después de la tragedia en la Línea 12, que provocó la muerte de 26 personas –en su mayoría habitantes de esa demarcación y de Valle de Chalco, Estado de México– y dejó más de 90 lesionados, de los cuales cinco siguen hospitalizados.
El hecho también dejó a unos 200 mil usuarios sin un transporte eficiente que les ahorraba horas de traslado y el doble o triple de dinero de lo que ahora gastan para ir de casa al trabajo.
El domingo 6 la candidata de Morena-PT, Berenice Hernández, obtuvo el triunfo con 58 mil 130 votos, equivalente a 42.7% de los 135 mil 906 emitidos. El 57.3% restante, representado por ocho candidatos más, rechazó a la morenista.
Habitantes de esa demarcación comentaron a Proceso –bajo la condición de anonimato por temor a represalias– algunas de las causas que habrían influido para el triunfo de Morena. La primera, señalan, es la cantidad de gente “morenista obradorista”, es decir, que votan por el partido de López Obrador, sin importar quién gobierne la alcaldía o la ciudad.
Otras mencionan el poder que ostenta en la alcaldía Rigoberto Salgado, jefe delegacional en 2015 y actual diputado local por el distrito electoral 8. Los entrevistados señalan que, mediante colaboradores, controla la distribución de una parte de las pipas de agua potable ante la histórica escasez en la demarcación. Aseguran que, días antes de la elección, personal a su cargo condicionó el servicio a cambio del voto.
También acusan que la candidata Berenice Hernández habría hecho uso electoral del Fideicomiso Educación Garantizada (Fidegar) del gobierno de Sheinbaum, del que fue directora y al que renunció de manera extemporánea para asumir la candidatura, impulsada por el mismo Salgado, quien la acompañaba a todos sus actos de campaña. Y es que éste, a su vez, impugnó la designación de Adriana Espinosa, quien al final fue enviada a competir por el distrito que él representa y ganó.
Los entrevistados comentan que durante la pandemia Salgado recorrió las calles promoviendo la donación de productos de canasta básica a gente de escasos recursos. También indican que controla la operación de mototaxis en la alcaldía y recuerdan que fue señalado por presuntos vínculos con Felipe de Jesús Pérez Luna, El Ojos, líder del Cártel de Tláhuac abatido por la Secretaría de Marina en julio de 2017.
Efecto Sheinbaum
Mónica Tapia asegura que, a diferencia de otras elecciones, esta vez no hubo reportes de abierta compra de votos, aunque no descarta que, por la pandemia por covid-19, ésta se haya hecho de otra manera, quizá hasta vía chats de WhatsApp. Cabe mencionar que reportes periodísticos registraron casos de gente que acudió a representaciones de Morena en Gustavo A. Madero para cobrar el dinero prometido a cambio de su sufragio.
El 29 de mayo, una semana antes de las elecciones, Claudia Sheinbaum dedicó una videoconferencia para hablar de la “recuperación económica” de la ciudad tras los efectos de más de un año de pandemia. Dijo que en el primer trimestre del 2021 la inversión extranjera directa fue de 2 mil 202 millones de dólares, tres veces mayor que la reportada en mismo periodo de 2020, además de que se registró un incremento de 196 mil 167 personas empleadas ocupadas, es decir, 5.3% más que en el mismo periodo del año pasado.
Cuatro días antes, el 24 de mayo, el gabinete de seguridad presentó el informe de Incidencia Delictiva del primer cuatrimestre del 2021, en el que aseguró que los delitos de alto impacto disminuyeron 19% respecto de 2020, mientras que los delitos de bajo impacto tuvieron una reducción de 21.7%. Agregó que sólo el robo a pasajero a bordo de taxi y el robo a transportista mantuvieron una tendencia al alza, con 14.9% y 71.4%, respectivamente.
Sheinbaum destacó que, de 2015 a la fecha, “es el primer cuatrimestre con menor número de delitos en la Ciudad de México, desde que se mide la incidencia delictiva en el Secretariado Nacional de Seguridad Pública”.
En cuanto a la pandemia, hasta la noche del 5 de junio había 662 mil 631 casos confirmados acumulados, 5 mil 717 casos confirmados activos y 43 mil 948 fallecimientos confirmados.
Sin embargo, esos números no le acarrearon más votos a su partido. De acuerdo con Tapia, miles de capitalinos habrían votado por otras opciones debido al descontento hacia acciones de la mandataria, como la “manipulación de cifras” sobre la emergencia sanitaria, la tardanza en decretar el Semáforo Epidemiológico Rojo en diciembre de 2020 y la distribución de las vacunas, “más allá de que ella sí usa cubrebocas. Eso es simbólico”.
Otra razón, menciona, es el manejo de la tragedia de la Línea 12, que su gobierno haya contratado a la empresa que quiso para hacer un peritaje y que mantenga a Florencia Serranía en la dirección del Metro. De paso, agrega el descontento por las políticas de movilidad promovidas, en particular el puente vial en Cuemanco, impugnado por organizaciones ambientales.
Y añade otro factor: “Con el Congreso es imposible dialogar, además de que tienen miles de errores en las leyes que promueven, tantos que la propia Sheinbaum veta sus iniciativas”.
Por lo pronto, el Congreso de la CDMX terminó su periodo ordinario y dejó pendiente la discusión de varias leyes que le envió el Ejecutivo local: de Movilidad; de Radiodifusión; de Desarrollo Urbano, en relación con los asentamientos irregulares; la reforma penal por hechos de Tránsito y Delitos de Alto Impacto; de financiamiento a partidos políticos; de Salud –para aprobar las observaciones de Sheinbaum–; de retiro de la infraestructura aérea y el uso y aprovechamiento del subsuelo.
De acuerdo con Martha Ávila, coordinadora de Morena en el Congreso, en los próximos días se discutirá la aprobación de dos o tres periodos extraordinarios para trabajar estas iniciativas y no dejar que las discuta la próxima legislatura, pues será más difícil su aprobación con la oposición fortalecida.
Tapia es tajante: “Sheinbaum no ha mostrado autonomía de gestión frente al gobierno federal y eso le está costando personalmente”. Además, la Ciudad de México “parece que ya no es tanto el bastión de la izquierda y podría ya estar lista para la siguiente opción”. Incluso, dice, en 2024 Morena podría perder la Jefatura de Gobierno ante la derecha.








