Pasaron cuatro décadas para que Sylvia Pasquel relanzara su disco cantando con mariachi melódico, ahora a través del sello Casete en plataformas digitales, comenzando por el tema “Se me olvidó que te olvidé”, de Lolita de la Colina (https://www.youtube.com/watch?v=QAwe5wso-HQ).
Desde Acapulco, Guerrero, la primera actriz relata a Proceso:
“En 1980 estaba de moda para las actrices sacar un disco como cantantes y yo no fui la excepción, produje mi propio disco en los estudios adelantados a la época de la Sociedad de Autores y Compositores de México, bajo la batuta del maestro Jesús Rodríguez de Híjar (oriundo de Tequila, Jalisco). Grabamos temas como ‘Te voy a dejar’, ‘San Juan del Río’, ‘Lo voy a dividir’, ‘Si la noche de anoche volviera’, ‘Si fuera mío tu amor’…”.
Aquel acetato salió en la disquera RCA Victor, vendiéndose las 10 mil copias gracias en buena parte a la promoción “Agosto al costo” de los Hermanos Vázquez, mueblería para la que ella hizo comerciales en TV.
“Realicé presentaciones en palenques, pero me di cuenta de que el mundo de la música era bastante difícil. Debía uno pagarles payola a las muchas estaciones de radio que había, y siendo yo productora independiente pues la RCA Victor no quiso invertir conmigo, mejor apostó por Emmanuel. Yo tampoco estaba muy segura de seguir mi carrera musical como cantante”.
Fue su hija, Stephanie Salas, quien la convenció de subir ese disco LP de rancheras a las plataformas digitales:
“Como ella está muy conectada en plataformas digitales, luego que grabó con Pønce ‘Una vez más’ (https://youtu.be/cBCFWBj0MHg), se asoció conmigo en casét y así sacamos los dos primeros temas de aquel primer disco con mariachi melódico. Así se le llamó entonces porque se le agregaron nuevos instrumentos electrónicos al mariachi convencional”.
Ambas canciones son “Se me olvidó que te olvidé”, de la tampiqueña Lolita de la Colina (quien por cierto compuso en 1992 “Ave María” para el debut solista de Stephanie Salas), y el huapango “Por mi orgullo”, de José Alfredo Jiménez (https://youtu.be/wSFDITL2JsE).
Ayer y hoy
El padre de Stephanie Salas fue el músico sinaloense de rock y jazz Micky Salas, percusionista de Zaratustra, obra teatral de Alejandro Jodorowsky. En las fotos sorprendentes del LP de ese montaje en 1970 aparece el elenco al desnudo, con Micky cargando en brazos a Stephanie de meses, nacida el 15 de febrero de ese año.
Sylvia Elizabeth Banquells Pinal es el nombre completo de la artista, quien recuerda:
“Conocí a Micky porque yo era muy amiga del actor José Alonso y Pepe muy amigo de Micky, yo iba a visitarlo seguido pues en ese tiempo Pepe era novio de Irma Lozano, iba yo también con Ana Martín y por ellos lo conocí. Micky era muy culto, su madre era pintora y su papá fue director en Bellas Artes varios años… A mí siempre me ha gustado el jazz”.
–¿Piensa hacer música con su hija Stephanie Salas?
–Pues en esas andamos… A lo mejor haremos algo en común pero creo que todo tiene su tiempo, hay que darle a cada cosa su lugar. Ahorita lo primero es sacar los dos sencillos, ya después saldrá mi disco completo en plataformas, vamos a ver cómo reacciona el público, si le gusta, si lo consume y lo descarga. Ya si vemos que funciona y da dividendos podríamos pasar al “plan B”, que sería grabar dos temas más o algo con mi hija Stephanie.
–Usted es Libra, ¿cómo mantiene el equilibrio en la pandemia?
–Ni tan tranquila, ¿eh? Desde las duez de la mañana no paro hasta las cinco de la tarde. Mira, te voy a decir mi día cotidiano cuando no estoy trabajando en teatro o en alguna película… Yo vivo en Acapulco desde hace año y medio. Me levanto muy temprano porque no me gustan los cuartos oscuros, en el mío hay cortinas donde pasa la claridad, así que a las seis, siete de la mañana abro el ojo. Lo primero que hago es escuchar el Evangelio del día, oraciones, meditaciones, música cuántica, etcétera. Hago ejercicio, desayuno y empiezo trabajo de oficina u ordenar la casa, voy al súper, al banco, llevo mi perrito al veterinario, en fin, son cosas cotidianas de una persona común y corriente.
“Y cuando actúo, la rutina es la misma, pero hay que agregarle el tiempo de transporte y llegar temprano, lista, con tu guion aprendido, tus parlamentos memorizados para regresar a casa, descansar y estudiar lo del día siguiente que tengo llamado. Mi vida es muy tranquila, la verdad no soy fiestera. Ya bailé todo lo que tenía que bailar, fui a todas las discotecas que tenía que ir; pero desde hace mucho me gusta ir a cenar con mis amigos, o a comer con mi mami (Silvia Pinal), estar en familia, comer con mi hija y mis nietas, recibir amigos aquí o las que vienen los domingos, nadamos, comemos, platicamos, nos reímos, pero realmente la paso, la pasamos muy en paz”.
Así aguarda la reapertura del Centro Cultural Sylvia Pasquel:
“Una vez que se nos permita reabrir en la colonia Condesa retomaremos actividades en vivo con el reestreno de Rosa de dos aromas, de Emilio Carballido, en la cual comparto escena con mi hermana Rocío Banquells”.
Sylvia Pasquel también participa en la serie Barrio norte, producida por Netflix. La protagonista de la reciente película dirigida por Arturo Ripstein El diablo entre las piernas, con guion de Paz Alicia Garciadiego, donde la actriz, productora y cantante hizo su primer desnudo fílmico (Proceso, 2324), suma:
“Leo bastante. Estoy haciendo ahora producciones en streaming que se llaman ‘Teatro en casa’, ya presentamos Nahui Olin: virgen perversa. También el concepto ‘El último aliento’ y otro que se llama ‘Reinas de nada’ sobre mujeres de la historia quienes han estado con las manos en el poder pero nunca lo han podido ejercer, ya sea en la monarquía, en la Revolución o en la Independencia. Siempre estoy en activo, yo no soy una persona sedentaria”. l








