El Gobierno de la Ciudad de México publicó un estudio sobre el uso de la ivermectina –que aplica regularmente el IMSS– en unas 200 mil personas con prueba positiva de covid, el cual concluye que los pacientes tratados con ese fármaco reducen hasta 76% el riesgo de requerir hospitalización. Especialistas que analizan los efectos del tratamiento en todo el mundo consideran que dicho estudio es consistente y coincide con los buenos resultados obtenidos en otros países, pese a que el gobierno federal y la OMS no comparten ese entusiasmo.
Ginebra.- Expertos consultados por este semanario defendieron el uso de la ivermectina como tratamiento preventivo para evitar un agravamiento en pacientes con covid-19 y alejar el riesgo de hospitalización. Consideran que su uso es el factor determinante para la reducción de casos en la Ciudad de México y en el país, gracias al tratamiento que se aplica a pacientes con ese mal desde finales de diciembre pasado.
Juan Chamie, experto en análisis de datos, que monitorea el uso de ivermectina contra el covid en todo el mundo, así lo considera, pero aclara que ese medicamento “no es la cura para el covid-19”. No obstante, ha demostrado ser eficaz para prevenir que la enfermedad sea más grave e incluso mortal.
Desde que se anunció la entrega del kit a la Ciudad de México y al IMSS, Chamie sigue de cerca la evolución de la pandemia.
El viernes 14, autoridades de la Ciudad de México anunciaron que, de acuerdo con un análisis experimental, la ivermectina redujo hasta 76% las posibilidades de que un paciente deba ser hospitalizado al presentar contagio de covid-19. Según el titular de la Agencia Digital de Innovación Pública, José Peña Merino, el estudio consistió en comparar la evolución de la enfermedad en un paciente tratado con un kit médico de seis miligramos de ivermectina y 100 de ácido acetilsalicílico, con la de otro no tratado con estos medicamentos.
“El principal resultado es una reducción en la probabilidad de ser hospitalizados entre 52 y 76%, significativo al 99%. Es un análisis cuasi experimental que permite identificar, aislar el efecto del kit médico sobre la probabilidad de ser hospitalizados”, concluye el estudio.
Sobre éste, Chamie remarca: “Me parece absolutamente admirable que la administración de la Ciudad de México, en conjunto con el Instituto Mexicano del Seguro Social se hayan arriesgado a hacer este estudio, sabiendo que el gobierno central está en contra del tratamiento con ivermectina. Me parece admirable que hayan tenido el carácter de decir vamos a hacerlo y finalmente vamos a probar si esto funciona o no.
“En cuanto a los resultados, me parece que gracias a la gran cantidad de pacientes (200 mil, una cifra enorme) y a que el resultado fue tan grande (76% de reducción en hospitalizaciones) es imposible decir que por fallas metodológicas, o porque unos pacientes fueron de noviembre y otros de diciembre, ese resultado no es válido. Decir eso no tiene ningún sentido.”
Comenta que el efecto de la vacuna todavía no se puede considerar, porque el porcentaje de la población que ha sido vacunado no es muy alto y se necesita inmunizar a 70% para tener resultados tangibles, como en Israel o Estados Unidos.
La vacuna es efectiva, agrega, pero “la ivermectina es el puente” para proteger a la gente mientras se le inmuniza.
En cuanto al gobierno federal, comenta que tanto el titular de la Secretaría de Salud, Jorge Alcocer, como el subsecretario de Prevención Social, Hugo López-Gatell, se han mostrado reacios al uso del fármaco desde junio de 2020. En ese entonces hubo muy buenos resultados en Perú, pero la Organización Panamericana de la Salud, en un comunicado, se opuso a utilizarlo y es posible que ahora no quiera aceptar que se equivocó.
“Si a López-Gatell le preocupa la vida de los mexicanos lo que debería hacer es hablar sobre el estudio, sobre los resultados relacionados con el uso de la ivermectina y seguir un protocolo nacional de su uso, porque la pandemia no se ha acabado”, dice Chamie. Y advierte: “Es muy posible que llegue a México la nueva variante que se desarrolló en India y los va a sorprender con los brazos abajo; se puede morir un montón de gente”.
Además, apunta, después del fracaso de la gestión de la pandemia por el gobierno federal y los errores de López-Gatell, los medios y la administración del presidente López Obrador están muy centrados en la política y no en la ciencia. Chamie señala que es trágico que al menos 220 mil personas hayan muerto por el virus –otras fuentes dicen que pueden ser hasta 600 mil–, pero califica de muy esperanzador lo que está ocurriendo.
Al consultarlo sobre las críticas al mencionado estudio del IMSS y el gobierno capitalino, porque supuestamente se dio el tratamiento a pacientes no graves, Chamie responde: “Eso es falso, el estudio incluyó a pacientes con síntomas leves, moderados y severos”.
Acerca de los cuestionamientos basados en el supuesto de que la medida de hospitalización no es correcta, porque una persona puede ir al nosocomio y quedarse en cuidados intensivos y otra pudo quedarse en la sala de espera, argumenta: “No tiene ningún sentido, especialmente porque esta situación pasó en medio de una pandemia. Los hospitales estaban llenos; no iban a aceptar a alguien que va nada más con un dolor de cabeza”.
Otra objeción al mencionado estudio es que los grupos se midieron en diferentes etapas en distintos meses, por lo cual hubo grupos que recibieron el kit cuando no había cupo en hospitales. Sin embargo, el estudio incluye a pacientes que no recibieron el kit durante todas las semanas, e incluso en enero hubo pacientes que recibieron el kit y otros que no.
“Revisé los datos –explica el especialista– y semana a semana se ve el mismo resultado: los pacientes a quienes les dieron el kit tuvieron una mejoría muy grande, entre 60, 70 y 80%. Revisé los datos por edad, por síntomas, por comorbilidades, y en todos los casos la diferencia es notablemente grande y estadísticamente significativa.”
Otro especialista, el epidemiólogo estadunidense Pierre Kory, quien lidera la Alianza de Cuidado Crítico de Primera Línea del covid-19, dice a Proceso que el estudio presentado por la Ciudad de México “es consistente” con lo que ha observado en otras partes del mundo.
Kory, quien hace unos meses defendió el uso de la ivermectina ante el Senado de Estados Unidos, opina que el modelo establecido en la Ciudad de México y el IMSS, de “prueba y tratamiento, es la estrategia a seguir. Este podría ser el modelo que el mundo entero debe seguir.
“Lo que se puede observar es que el gobierno federal en México es muy anti-ivermectina, y parece que está luchando con el IMSS. Lo mismo ocurrió en Sudáfrica.”
Detalla que él realizó una investigación sobre el uso del fármaco, enfocada en el análisis de 27 ensayos clínicos controlados –disponibles hasta enero de 2021– y destaca que 15 de esos ensayos eran aleatorizados, el método favorito de la OMS, los institutos nacionales de Salud de Estados Unidos y la Agencia Europea de Medicamentos.
Ivermectina en el mundo
Chamie comenta que en India, el primer ministro Narendra Modi se reunió con médicos que atienden enfermos de covid para preguntarles qué estaban haciendo y qué resultados tenían, para incluirlos en el protocolo oficial.
“También se reunió con los gobernadores de todos los estados para saber sus experiencias y qué les funciona. ¿Y qué hizo India? El 28 de abril el ministerio de Salud oficializó el protocolo del tratamiento de covid en pacientes en aislamiento, en su casa, con ivermectina. ¿Qué está pasando en este momento? Los casos están disminuyendo en casi todo el país, después de los momentos tan acuciantes que estaban viviendo.
“Las muertes dejaron de aumentar a excepción del estado tamil Nadu, donde cancelaron el tratamiento con ivermectina, y los casos y las muertes siguen aumentando de forma exponencial; los hospitales están rebasados. En Delhi aceptaron el protocolo y cada día hay más camas libres en los hospitales.”
A su vez Chamie pone el ejemplo de Brasil: mientras que el mandatario Jair Bolsonaro promueve el tratamiento temprano con ivermectina, la oposición está en contra. En varios estados que usan tratamiento temprano los resultados son muy buenos, pero la mayoría de las muertes en el país se concentran en Sao Paulo, donde se usa muy poco.
En enero pasado el ministro de Salud brasileño fue a Manaos, que también padeció una crisis severa, y prácticamente obligó a los médicos a usar el tratamiento de ivermectina e hidroxicloroquina. A las tres semanas las cifras de mortalidad volvían a niveles normales.
Sin embargo, dice Chamie, “hay estados que han demandado para evitar el uso del tratamiento temprano. En Porto Alegre pasó eso, cancelaron el tratamiento temprano y empezó a aumentar el número de muertes. No tiene ningún sentido”.
Otros países que han usado ivermectina con resultados positivos son Panamá, Eslovaquia, República Checa, República Dominicana y Zimbabue, donde se cuenta con estudios sobre la mejora en la oxigenación de los pacientes.
Cautela de la OMS y Merck
Al consultar a la OMS sobre el estudio publicado por el gobierno de la Ciudad de México, la institución internacional respondió: “No podemos comentar sobre este estudio”.
Recordó que el 31 de marzo el organismo de la ONU actualizó sus directrices sobre la terapéutica de covid-19 (cuarta revisión) con una recomendación sobre la ivermectina:
“La evidencia actual sobre el uso de ivermectina para tratar pacientes con covid-19 no es concluyente. Hasta que haya más datos disponibles, la OMS recomienda que el medicamento sólo se use para tratar covid-19 dentro de los ensayos clínicos. Esto se aplica a pacientes con cualquier gravedad de la enfermedad.
“La ivermectina es un agente antiparasitario de amplio espectro, incluido en la lista de medicamentos esenciales de la OMS para varias enfermedades parasitarias. El medicamento debe seguir utilizándose para los fines previstos”, indica.
Al respecto, Kory considera que “la OMS debería considerar el estudio mexicano como una evidencia de gran apoyo; fue un estudio cuidadosamente realizado con excelentes métodos. Sin embargo, no lo harán porque sólo están analizando ensayos controlados aleatorios.
“Lo hacen porque no quieren saber que la ivermectina funciona. La ivermectina es realmente mala para la política de vacunas. La mayoría de los paneles de guías considerarían la totalidad de la evidencia, tanto aleatorizada como observacional y epidemiológica… La OMS está siendo muy conservadora; criminal y deliberadamente conservadora.”
A decir de Kory, “no está claro por qué la OMS decidió no recomendar la ivermectina. Lo que sí sabemos es que, en su revisión, ignoró más de la mitad de los datos de los ensayos disponibles, incluyendo siete ensayos controlados aleatorios, varios meta-análisis y amplios datos clínicos de miles de pacientes”.
La ivermectina se empezó a utilizar en animales domésticos, pero posteriormente se vio que era beneficioso para los humanos y se utilizó para combatir VIH, dengue, gripe, zika y sarna. Su aplicación data de la década de los setenta y, después de la aspirina, es el medicamento más requerido.
Asimismo se estudia el uso de la ivermectina como un posible agente antiviral contra el chikungunya y la fiebre amarilla. No causa graves efectos secundarios y sus creadores recibieron el Premio Nobel de Medicina en 2015.
Hasta el momento, el único fármaco con algunos resultados comprobados es la dexametasona; también se aplica el remdesivir, de los laboratorios estadunidenses Gilead Sciences. Ambos se aplican a pacientes muy graves en hospitales.
El 4 de febrero los laboratorios Merck, que fabrican la ivermectina, señalaron en un comunicado: “Los científicos de la compañía continúan examinando cuidadosamente los hallazgos de todos los estudios disponibles y emergentes de ivermectina para el tratamiento de covid-19 en busca de evidencia de eficacia y seguridad”.
Por lo pronto, dice, “no hay base científica para un efecto terapéutico potencial contra covid-19 de estudios preclínicos” y admite “una preocupante falta de datos de seguridad en la mayoría de los estudios”.








