Luego de no haber recibido sus salarios durante al menos cuatro meses, profesores de agrupaciones comunitarias del Sistema Nacional de Fomento Musical (SNFM) lograron por fin, tras el envío de tres cartas sin respuesta, una reunión con autoridades de la Secretaría de Cultura (SC).
La pandemia por el coronavirus ha sido un detonante muy significativo para visibilizar las condiciones sociales y laborales de los trabajadores de la cultura. Así lo afirma uno de los profesores del sistema que, sin embargo, reitera el compromiso que sienten con los proyectos comunitarios y, sobre todo, con los niños y jóvenes –incluso sus familias– inscritos en ellos.
A través de una conferencia por Zoom, un grupo de maestros (quienes prefieren omitir sus nombres para no personalizar un conflicto que afecta a más de 400 de ellos, más directores y coordinadores del país) expone a Proceso los avances de la primera mesa de diálogo.
Ésta se llevó a cabo el miércoles 5 de mayo, también vía Zoom, con la participación de alrededor de 220 maestros y la presencia de Esther Hernández Torres, directora general de Vinculación Cultural de la SC, y el director de orquesta Roberto Rentería Yrene, coordinador artístico de Agrupaciones Musicales Comunitarias del SNFM.
Hay que remontarse a diciembre de 2020, cuando los más de 400 maestros de los llamados Semilleros Creativos del Programa de Cultura Comunitaria (considerado punta de lanza por el actual gobierno, por su papel en la “reconstrucción del tejido social”) enviaron una carta abierta al presidente, Andrés Manuel López Obrador, la titular de Cultura, Alejandra Frausto, Hernández Torres, y al coordinador del SNFM, Eduardo García Barrios.
En ella expresaron su preocupación, pues ante el fin del outsourcing dejaría de operar su contratación y remuneraciones con la empresa Lore Soluciones Integrales. Ello generó incertidumbre sobre los mecanismos administrativos para resolver un rezago de tres, seis y hasta nueve meses en sus pagos, falta de prestaciones, compensación por el incremento de impuestos por expedir recibos de honorarios y servicios de salud.
“Nos sentimos altamente vulnerados, lo que nos impide satisfacer necesidades básicas, particularmente en esta emergencia sanitaria, al quedarnos sin prestaciones que hasta hoy recibíamos, como: acceso a servicios de salud del IMSS (Instituto Mexicano del Seguro Social), pagos quincenales y pago de prestaciones, como aguinaldo y vacaciones, entre otras.”
A través de la misiva detallaron que existen 329 semilleros “distribuidos según las condiciones de desigualdad, marginación y altos índices de violencia en las 32 entidades”, con los cuales se atiende a más de 11 mil niñas, niños y jóvenes.
En la entrevista con este semanario, manifiestan la confianza y apoyo al programa:
“Estamos convencidos de que los proyectos comunitarios tienen un fin común, y ese fin común son nuestros niños, jóvenes y las familias. Es como trabajar a través de la música por una transformación social. Pareciera una bandera política la palabra transformación, pero yo creo que tiene un sentido auténtico por el cual hemos venido trabajando desde hace ocho años en el Sistema Nacional de Fomento Musical, y en las agrupaciones comunitarias desde mucho antes.
“Y sabemos que para la transformación debe haber antes una formación, y no hay formación sin inversión, por lo tanto el enunciado: ‘inversión para la formación igual a transformación’, es fundamental en este caso.”
Dignificación laboral
Al no obtener contestación a su primera carta, los maestros enviaron una segunda a Alberto Federico Lynn, director general de Administración de la SC, con copia para AMLO, Esther Hernández y García Barrios, en la cual solicitan “respuesta pronta y expedita” a sus solicitudes para la “dignificación del trabajo y compromiso de cada uno de los que laboramos en las Agrupaciones Musicales Comunitarias”.
Pidieron un documento que expusiera con claridad los requisitos para agilizar los trámites administrativos para su contratación; certeza sobre las fechas de pago, en apego a derechos laborales, e informaron que, por su parte, han cumplido “en tiempo y forma” con la documentación y requerimientos (más de 20, sólo para darse de alta) exigidos por las nuevas plataformas Procura y CompraNet de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), por lo cual “exigimos una solución igualmente expedita”.
El grupo de profesores, que en nombre de los afectados habla en Zoom, asegura que el problema no es de cultura, “confían y agradecen” a Frausto, a Hernández Torres y al director de orquesta García Barrios –a quien consideran “un auténtico líder” pues ha logrado aglutinar y coordinar a todas las agrupaciones comunitarias del país–. Por ellos, dicen, se consiguió que López Obrador autorizara una ampliación presupuestal, con lo cual se garantizó que el trabajo programado para cuatro meses se extendiera por un año.
El problema, en su opinión, es engorrosamente burocrático, ocasionado por las plataformas digitales de Hacienda que dificultan y estorban los procesos administrativos.
Así, en una tercera carta, firmada el pasado 1 de mayo, demandaron la “revisión y adecuación de los procesos de contratación, puesto que el portal de Procura CompraNet lejos de facilitar los procesos los entorpece; solicitamos la digitalización y simplificación de todos los trámites administrativos a partir de mayo, que incluya, mas no limite, continuidad en los ingresos, seguridad social y prestaciones de ley”.
Señalaron a Lynn, director general de Administración de la SC, por su “falta de sensibilidad ante nuestra urgente situación”. Y reiteraron sus demandas de pago inmediato a sus labores artístico-académicas; y que el personal docente del SNFM sea incluido en el plan nacional de vacunación.
Asimismo, piden garantía, por escrito, de la continuidad, fortalecimiento y crecimiento del proyecto de Agrupaciones Musicales Comunitarias del Sistema; habilitación inmediata de una plataforma para gestión educativa y control escolar; plan de mantenimiento, reparación y adquisición de instrumentos musicales, y de partituras y materiales didácticos, aspectos que no se han atendido en más de siete años. Y, finalmente, la instalación de una mesa de negociación con la participación de sus representantes y de las autoridades designadas por Frausto, para que dé seguimiento a su pliego petitorio.
Dirigida a la funcionaria y con copia al titular de Hacienda, Arturo Herrera, y nuevamente al presidente López Obrador, Hernández Torres y García Barrios, la carta incluyó una suerte de disculpa anticipada, que podría interpretarse motivada por el afecto que sienten los profesores por los funcionarios con los cuales trabajan y el apego al programa de agrupaciones musicales:
“Lamentamos profundamente tener que utilizar otros medios para difundir nuestras justas y urgentes demandas, pero ante el silencio a nuestros escritos previos, tendremos que hacer público este documento, que además cuenta con la solidaridad y apoyo de nuestras comunidades que integran el programa, construido durante varios años.”
Sonando Fuerte
Como respuesta, lograron finalmente esta primera mesa de diálogo, que a decir suyo permitió exponer la inoperancia de la plataforma de la SHCP y la necesidad de simplificación administrativa; el avance en los pagos atrasados aunque no al 100%, lo cual “es un aliciente para los profesores”.
Y algo más: Por primera vez en años, los profesores que han trabajado bajo el esquema de outsourcing, se les dijo, serán contratados y pagados a través de Hacienda. Sobre ese aspecto no dieron mayor detalle, pues no saben todavía los términos administrativos ni cuántos podrán ser los beneficiarios, pero confían en que tendrán derechos laborales, como el pago de aguinaldo y acceso a la salud.
Pese a la falta de pagos y la situación derivada de la pandemia, no dejaron de dar sus clases de manera remota, de mantenerse cerca de los niños con los cuales trabajan, de crear proyectos, videos y otros testimonios y producciones musicales que pueden verse en su página de Facebook Agrupaciones Musicales Comunitarias, donde han escrito frases como las siguientes para expresar su lucha: #SeguimosSonandoFuerte, #LaMusicaNoSeDetiene y #SomosAgrupacionesMusicalesComunitarias.
Si bien los profesores desean dejar en claro que no están en contra de que se termine el outsourcing y apoyan el combate a la corrupción y se transparenten los procesos laborales. Aseguran, asimismo, que no quisieran que su problema se confunda con politiquería o sea utilizado políticamente, no están contra del gobierno, el presidente o la secretaria Frausto, pero sí señalan que al terminar con el outsourcing no se previno la parte administrativa y eso derivó en la falta de pagos, una situación que afecta a cientos de familias.
Desde luego confían en que se abra un campo de oportunidad para ser contratados directamente por la SC como asalariados y con seguridad social, aunque reconocen que todavía no se les ha expresado ese compromiso ni conocen qué mecanismos podrían usarse.
Hay que recordar que en la dependencia existe el esquema de asimilados al salario y los capítulos 3000 y 1000. Estos últimos también carecen de prestaciones, como aguinaldo y servicios médicos. En febrero pasado, Frausto apenas esbozó ante la prensa que los trabajadores del Programa Cultura Comunitaria serán contratados por su dependencia.
Según el periódico El Universal, el gobierno destinó a Lore Soluciones Integrales 293 millones de pesos en 2020. Y había 630 personas contratadas con dicha empresa.
Desde diciembre de 2020 se advirtió en varios medios que el fin del outsourcing pondría en entredicho la viabilidad de Cultura Comunitaria. Por un lado, el gobierno federal requiere de presupuesto para asumir las contrataciones que, de no otorgarse, dejarán sin pago y sin contrato a cientos de trabajadores de la cultura.
El primer problema –como han expresado– es la maraña burocrática para registrarse como asalariado en Hacienda, a través de Procura CompraNet, y el atraso en el pago de los primeros meses.
Otros aspectos que se han planteado es cuántos trabajadores realmente podrán ser contratados por el sector cultura. No son sólo los del SNFM, pues había outsourcing en otras dependencias, como los institutos nacionales de Antropología e Historia y de Bellas Artes, y el Fonca (Fondo Nacional para la Cultura y las Artes), entre otros. Si se contrata a unos y a otros no, se generará disparidad que podría incluso ser inconstitucional.
Se cuestiona, asimismo, si se les respetará su antigüedad. En las agrupaciones musicales, como han señalado los profesores, hay quienes llevan ya más de 10 años trabajando.
A través de WhatsApp uno de estos maestros destaca:
“Por más de 10 años hemos trabajado en las regiones más vulnerables y desprotegidas del país, sin contar con servicio médico, prestaciones de ley y sin ninguna certeza de continuidad laboral.
“Alumnos de nuestras agrupaciones han participado en múltiples eventos, como ‘Tengo un sueño’ de Cultura Comunitaria (de las más relevantes muestras de la Secretaría de Cultura (actual), y además, grupos artísticos del Sistema Nacional de Fomento Musical participaron en la ceremonia de toma de posesión” de López Obrador.
Los profesores insisten en que Fomento Musical es un gran proyecto. Desde hace más de ocho años lo dirige García Barrios, quien en entrevista con Proceso (número 2306) en enero pasado, con motivo del 30 aniversario de la Orquesta Escuela Carlos Chávez (cúspide del sistema), hizo una numerología:
Pese a la pandemia en 2020 lograron impartirse más de 30 mil sesiones de trabajo a distancia, con 104 agrupaciones musicales comunitarias, en las cuales participan 5 mil 839 niños.
Tener un sueño es un ideal, pero como dice el colectivo de profesores, hay que invertir para cumplirlo.








