Comienza el largamente esperado juicio a los Legionarios

Cinco altos representantes de los Legionarios de Cristo –la congregación fundada por el mexicano Marcial Maciel– estarán sentados en el banquillo en Milán a partir del jueves 13, acusados de intento de extorsión y obstrucción de la justicia: esos acusados habrían negociado desde 2013 acuerdos de confidencialidad para proteger al exsacerdote Vladimir Reséndiz Gutiérrez, quien ya fue condenado por la justicia italiana.

Roma.- Rodeado de una gran expectativa por parte de grupos de víctimas y exlegionarios, por las repercusiones que pueda tener, está previsto que el próximo jueves 13, a las 11:00 horas, comience en Milán un juicio sin precedente en el que están imputados cinco altos representantes de los Legionarios de Cristo, la desprestigiada organización católica mexicana.

El proceso es histórico porque nunca antes en Italia se ha sentado en el banquillo a miembros de esa organización por su gestión de un caso de abuso. Los cinco imputados –ciudadanos mexicanos, algunos de ellos– están acusados de intento de extorsión y obstrucción de la justicia.

La razón, según la acusación, es que se habrían coludido para ocultar (mediante dos acuerdos de confidencialidad obtenidos entre 2013 y 2014) los abusos del exsacerdote Vladimir Reséndiz Gutiérrez, hoy condenado en vía definitiva por las autoridades italianas.

Se trata de un juicio esperado por la familia de la víctima –cuya identidad está protegida por el anonimato–, y su abogada, Daniela Cultrera, explica a Proceso que está haciendo lo posible para evitar la prescripción, algo no sencillo por los retrasos que hubo a causa de la pandemia, y que ahora podría complicarse todavía más por el alto número de testigos (37) presentados por la defensa, un bufete de renombre de Milán.

Líos judiciales en Estados Unidos

Con todo, la noticia de la apertura del juicio, cuya primera audiencia probablemente sólo se dedicará a cuestiones formales y servirá para fijar la fecha de la siguiente vista, llega tras un goteo incesante de víctimas que, desde que se conoció el caso de Reséndiz Gutiérrez, han decidido en los últimos años revelar los abusos sufridos, a la vez que ha aumentado también el número de quienes se están planteando nuevas acciones judiciales contra la organización.

Un ejemplo es el de una reciente denuncia presentada ante un juzgado de Connecticut, Estados Unidos, por parte de cinco hombres y una mujer que los pasados 14 y 15 de abril denunciaron haber sufrido abusos en escuelas de los Legionarios de Cristo en New Hampshire y Rhode Island, en los noventa del siglo pasado, cuando las víctimas aún no habían alcanzado la mayoría de edad.

A este respecto, Proceso preguntó a los Legionarios de Cristo cuál es el número total de procedimientos judiciales en curso, en todo el mundo, contra integrantes de ese grupo, pero no tuvo una respuesta positiva.

“No es un dato público”, respondió vía correo electrónico Aaron Smith, el portavoz de la organización en Roma. Los Legionarios de Cristo también difundieron recientemente listas de integrantes de esa agrupación que han sido acusados de abusos, la mayoría de los cuales ya se conocían.

Elena Sada, académica mexicana que pasó casi dos décadas en la congregación fundada por Marcial Maciel, llegando a ocupar altos puestos antes de irse, dice no estar sorprendida por la denuncia pues “sabía de los casos” de Estados Unidos y porque es posible que próximamente haya más.

“Creo que ésta es una de las primeras tandas de muchas otras que procederán, pues la Legión presta más atención a su imagen y a su sobrevivencia que a la reparación y restitución por el daño hecho”, explica Sada, quien en la actualidad es profesora en la Universidad Estatal del Este de Connecticut.

Una opinión que comparte también el exlegionario Alberto Lesso: “Creo que habrá más denuncias, no sé si pocas o muchas. Es por muchos conocido que en el noviciado de Cheshire hubo una serie de abusos por parte del instructor en los años ochenta”.

Precedente

En esta línea, tanto Sada como Lesso consideran que el caso de Reséndiz Gutiérrez, y su desenlace actual en el tribunal milanés, el único proceso público que está en una fase avanzada, sientan “un precedente”.

La Legión de Cristo es “una orden poderosa de la Iglesia, que se percibe a sí misma como superior a las leyes de los hombres”, dice Sada, y añade que una fuente le confió que, aún el año pasado, una familia de una víctima recibió dinero de la Legión a cambio de su silencio.

Por ello el juicio de Milán “me da un poco de esperanza, pues es el primero en el que la justicia civil se hará cargo”, indica Lesso, al expresar una opinión compartida por muchos exlegionarios que consideran que la organización todavía tiene pendiente la tarea de reconciliación y reparación con muchas víctimas.

Como reveló este semanario el pasado febrero (Proceso 2312), el principal imputado del caso milanés es Óscar Náder Kuri, quien en 2010 sustituyó al poderoso Luis Garza como director territorial en Italia, un cargo que ocupó hasta 2014.

También forman parte de la lista Manuel Cordero Arjona, de Regnum Christi; el sacerdote y psicólogo Víctor de Luna; el prelado Luca Gallizia y el abogado Corrado D’Agostino, quien habría redactado uno de los acuerdos de confidencialidad.

La incógnita es también qué daño conllevará esta situación en el largo plazo para El Vaticano. El pasado 22 de abril el actual líder de los Legionarios de Cristo, John O’Connor, fue recibido en audiencia privada por el papa Francisco.

Durante el encuentro se compartieron “los pasos dados en el camino de renovación que está recorriendo la Congregación y el Regnum Christi, además de pedirle luz y consejo en la tarea que le ha sido encomendada”, dijo la Legión en un escueto comunicado difundido después de la reunión.

El Vaticano, en cambio, no reveló el contenido de las conversaciones.