Ante la persistencia de la falta de medicamentos contra el cáncer en el Sector Salud y particularmente en el Seguro Social, familias de niños con cáncer de varios estados presentaron solicitudes de amparo contra el Ejecutivo federal y las autoridades sanitarias. Estos recursos jurídicos se suman a la denuncia por homicidio que presentó una madre nuevoleonesa contra el presidente López Obrador, y la abogada Andrea Rocha anuncia que interpondrá una demanda por desvío de recursos del ramo a la compra de cachitos de la rifa del avión presidencial en la Secretaría de Salud de Tabasco.
A las 21:29:01 horas del 26 de diciembre del 2019, Evan Omar Polina Aguilar, de sólo dos años, perdió la vida a causa del desabasto de quimioterapias para el tratamiento contra el cáncer. Siete meses antes fue diagnosticado en la clínica del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) número 25, de Nuevo León, con neuroblastoma fase 4, pero la falta de medicamento le propició una metástasis que terminó con su vida.
Su muerte constituye un parteaguas en la luchan contra el cáncer:
Su madre, Lorena Guadalupe Aguilar Molina, interpuso en septiembre pasado una denuncia en contra del presidente Andrés Manuel López Obrador por el delito de homicidio, en la que argumenta que el titular del Poder Ejecutivo sería responsable de la insuficiente adquisición de medicamentos y quimioterapias para el sector salud público nacional, para aliviar a las personas que padecen cáncer.
Como prueba anexa en la denuncia las recetas médicas de todas las fechas en que el medicamento le fue negado, así como el dictamen médico que prueba que su hijo no padecía metástasis antes del desabasto.
El fallecimiento de Evan también dio paso a la elaboración de otra denuncia en contra del presidente y otros funcionarios por desviación de recursos públicos para la compra de cachitos de la rifa del avión presidencial TP-01
La abogada Andrea Rocha, quien encabeza a casi 200 familias de niños enfermos de cáncer e interpondrá el recurso legal, señala que el 12 de septiembre el titular de la Coordinación Nacional de Administración y Finanzas del Instituto de la Salud para el Bienestar (Insabi), Víctor Manuel Lamoyi y Bocanegra, entregó a la secretaría estatal en Tabasco 15 mil 765 billetes de lotería que fueron entregados a 15 hospitales públicos. Lo que implica un recurso de 7 millones 882 mil 500 pesos, que finalmente perdieron, porque Tabasco no ganó nada en la rifa.
“¿Ahora cómo van a subsanar eso? ¿Cuántas quimioterapias hubieran comprado con el dinero que perdieron en la compra de boletos? El donativo, además de ser irregular e ilegal, es un tema de violación a la Ley de Responsabilidades de los Servidores Públicos por hacer mal uso de dinero público. El mismo presidente de la República, en su conferencia mañanera del 8 de septiembre pasado, dijo que destinaría 500 millones de pesos para comprar un millón de cachitos que distribuirían a hospitales Covid.”
Por lo pronto, la primera denuncia presentada por la señora Lorena Aguilar Molina va en contra del secretario de salud, Jorge Alcocer, y Zoé Robledo como director del IMSS, ambos por su omisión e incompetencia en distribuir los medicamentos: “Siempre han dicho que hay en existencia pero no los vemos, y derivado de eso el pequeño Evan perdió la vida”, reitera Aguilar Molina.
La denuncia se fundamenta en los artículos Octavo, 16 y20 constitucional y en los artículos 221, 223 y 302 del Código Nacional de Procedimientos Penales, en donde se tipifica el delito de homicidio.
Amparos por omisiones y desvíos
La madre de Evan señala en la denuncia, presentada el lunes 21 de septiembre ante la Fiscalía General de la República (FGR), que ante las reiteradas demandas (públicas) de medicamento, el presidente López Obrador responsabiliza de las carencias a la corrupción que había en las pasadas administraciones:
“Sin embargo, los procesos de compras de medicamentos debieron haber estado supervisados por la actual administración de López Obrador, pues es por todos conocido que acompañó los procesos administrativos y de toma de decisión de Enrique Peña Nieto durante el último semestre de su gobierno.”
Afirma que la explicación del actual gobierno lo único que deja ver es que existió un proceso erróneo de planeación e implementación de las compras consolidadas de medicamentos.
“La señora Lorena es una de las mamis de niños con cáncer que forma parte del amparo que presentamos en Nuevo León en diciembre del año pasado por el desabasto de medicamento. Después de nueve meses, es hora de que el director del IMSS no ha rendido su informe, ha diferido en varias ocasiones la audiencia. No avanzamos y hay muchos niños que mueren a diario. Es muy lamentable porque en la clínica 25 se atiende a pacientes de varios estados, como Coahuila, Tamaulipas y San Luis Potosí”, señala la abogada.
Señala que autoridades del Insabi intentan deslindarse de la responsabilidad y dejarla a autoridades locales de esa institución, lo cual es improcedente.
Proporciona a Proceso la lista de los 22 amparos que desde 2019 ha interpuesto en 14 estados del país en contra del desabasto de medicamento:
En Guanajuato, Hidalgo, Morelos, Puebla y Oaxaca, se ha presentado un amparo con un quejoso en cada uno; mientras que se interpusieron tres recursos en Chihuahua, con un total de cinco quejosos; uno en Zacatecas, con 10 amparados; uno en Guerrero, con dos; tres en Ciudad de México, con 10 amparados; cuatro en Nuevo León, con 64 familias; dos en Estado de México, con 29; uno en Veracruz, con 35; uno en Sonora, con 10, y un amparo en Quintana Roo, con 15.
Por ejemplo, en una de las demandas de amparo contra el presidente López Obrador, la Secretaría de Salud, el IMSS, Seguro Popular e Insabi, interpuesta por Fidel Sánchez Cruz, Claudia Huerta Salas, Mónica Márquez Guzmán, Esperanza Paz Castellanos, Marley Chama Ceceña y Cristino Flores Chalchi, en representación de sus hijos, por la “omisión del suministro de medicamentos”, enlista los faltantes:
Ciclofosfamida, Metotrexato, Vincristina, prescritos a pacientes con cáncer, y el Tacrolimus cápsulas 1MG, Micofenolato, para quienes recibieron también trasplante renal.
De las cámaras de Diputados y de Senadores, los padres denuncian la omisión en la legislación de las reglas de operación del Insabi.
Este recurso de amparo contiene, además, un oficio fechado el 22 de enero, enviado por Thalía Lagunas Aragón, oficial mayor de la Secretaria de Hacienda y Crédito Público (SHCP), a José Antonio Olivares Godínez, titular de la Dirección del Administración del IMSS, en respuesta a que él señaló el desabasto de medicamento en las clínicas del país.
Dolor e indignación
En entrevista con este semanario, Fidel Sánchez Cruz, papá de Francisco, quien es atendido en la clínica Siglo XXI de la Ciudad de México, asegura que sigue careciendo de medicamentos y de recursos para adquirirlos.
Otras mamás y papás de niños con cáncer narran su peregrinar en busca de medicinas para sus hijos:
“Desde que comenzó el desabasto hay más de mil 600 niños que han perdido la vida. Hay vida Humanas en juego y las autoridades no lo entienden”, dice Israel Rivas
Señora Sandra: “Mi hijo se llama Héctor, tiene 14 años. Acudimos a la Clínica 25 de Nuevo León desde que tenía 12. La atención siempre fue muy buena de las enfermeras y los doctores, desgraciadamente tuvimos que llegar al amparo por la falta del medicamento porque tocaban las quimioterapias y nos decían que no habían y que no podían hacer nada”.
La primera vez que acudieron y no había quimioterapias fue en octubre de 2019. “Ahorita lo que le ha faltado es una quimioterapia que se llama Asparaginasa, que en ese tiempo tenía un costo de mil 400 pesos y, ante el desabasto, alcanzó los 2 mil 800”. También faltó el Cardioxane, que ahorita está en 6 mil 200 pesos y su hijo necesita para este mes cinco frascos.
“Soy mamá de tres niños y no cuento con dinero. Dios me ha ayudado bastante y asociaciones me han regalado el medicamento, como Regalando Sonrisas, Luchando por Ángeles Pequeños y Niños con Leucemia. Estoy en un grupo de WhatsApp de las mamás de Monterrey, y cuando escucho que en la clínica no tienen un medicamento que él requiere, empiezo a buscar en las asociaciones a ver quién me puede ayudar”, narra.
A su vez relata Alejandra Contreras, mamá de Patricio, quien también falleció:
“Ellos (las autoridades del IMSS) dicen que bajó la entrada de dinero porque es un ajuste que esta persona (López Obrador) iba a hacer, lo cierto es que su ajuste ya cobró muchas vidas, como la de Patricio. Él necesitaba un medicamento que se llama Bortezomib, que el seguro nunca me quiso dar porque cada ampolleta costaba como 8 mil 900 pesos. Ni quisieron realizar los exámenes de compatibilidad para hacerle un trasplante de médula ósea. Fuimos al Hospital Universitario, de Monterrey, nos cobraron 25 mil pesos.
“También la Bortezomib. Una me la donó una asociación de Saltillo, las demás que ocupó el niño les tenía que llevar, igual que las bolsas para los exámenes de orina, el pegamento para cuando tenían que canalizarlo porque el que tienen en el seguro es de muy bajo costo y no les pega, ocasionando que tengan que picar varias veces al niño para canalizarlo”. Al retrasar los exámenes de compatibilidad, el menor volvió a recaer.
“Patricio necesitaba quimioterapias muy fuertes para mandarlo a remisión y poderle hacer el trasplante; nos costó casi 400 mil 000 pesos. Decidimos pagarla porque en el IMSS ofrecían darle los mismos medicamentos que ya le habían dado sin éxito.
“En el seguro dijeron que no había Vincristina dos veces y mi esposo consiguió como 60. De hecho, cuando a Patricio le cambiaron el tratamiento, se las vendí al IMSS. ¿Cómo es posible que ellos no las consiguieran?
“En junio del año pasado, en Los Ángeles, de Tampico, le aplicaron la quimioterapia de rescate o quimioterapia roja, y le funcionó. Al llegar a la 25, la quimioterapia era de color naranja, cuando debe ser rojo sangre. Ahora que falleció, no sé si mal pensar en que las que le aplicaban en el seguro no eran un medicamento al cien.”
Otra de las mamás afectadas, Adriana, comparte su experiencia:
“Mi niña tiene leucemia desde 2017. Desde hace más de un año nos hemos visto afectados por el tema del desabasto. Me ha tocado comprar las quimioterapias. Ella estaba en vigilancia pero sufrió una recaída en junio y tuvimos que volver a empezar.”
Cervera Hernández, también de Nuevo León, explica que su hijo David contrajo cáncer en 2018. El 9 de julio se le diagnosticó en la Clínica 25:
“Todo fue bien hasta mayo de 2019, cuando empezamos con el faltante de medicamento. La primera vez que nos dijeron que no había fue el 12 de mayo de 2019, cuando le tocaba un esquema de ocho ampolletas de citerabinas, sólo le administraron seis, y cuando fuimos a la séptima nos dijeron que no había. La compramos a 350 pesos porque se tiene que administrar todos los días. David, gracias a Dios, sigue luchando. Estoy al pendiente de los medicamentos y, si el seguro no los tiene, pues los compramos.”
En enero pasado tuvo que comprar medicinas caras: una de 2 mil 500 pesos; otras de entre 500 y 700 pesos. “A veces el IMSS me da algunas, yo compro el resto o busco el apoyo de asociaciones, como Apadrina a un Niño y Ángeles Guerreros”.
Julieta Arizpe, mamá de Marlet, narra:
“Marlet tenía dos años; en octubre de 2019, en la clínica 25, le detectan la leucemia y nos quedamos En esos dos meses hubo una epidemia de neumonía en muchos niños con cáncer. En la semana que mi hija falleció, murieron 10 niños más, la mayoría por neumonía. Ellos también requerían atenderse con el medicamento que yo compraba, cada tercer día, con un costo de 800 pesos: la Anfotericina B y la Furosemida para que la niña pudiera hacer pipí. Comprábamos muchas cajas porque lo usaba mucho. Está a 30 pesos la caja.
“Al morir mi hija acompañé a las mamás que alzaron la voz en Palacio Nacional y en la Cámara de Diputados, por las mamás que no pueden ir pero que sí están pasando por un proceso de desabasto de medicamentos que se emplean en los procesos de quimioterapias.
Lorena Aguilar, madre de Evan, comenta: “Gracias a Dios, cuando se puede conseguimos muchos medicamentos, pero aun así las quimioterapias son insuficientes. La semana pasada fallecieron seis niños más en la clínica 25.
Sobre la denuncia por homicidio que presentó, dice: “Yo sé que ya no me lo van a regresar, pero lo que quiero es que la muerte de mi hijo no quede impune, que la gente no se quede callada, que sepa que se puede levantar la voz y ayudar a que más niños puedan vencer el cáncer. Todo está parado”.
La abogada Andrea Rocha, quien afirmaestar lista para presentar la denuncia por desvío de recursos públicos en la compra de cachitos para la rifa del avión presidencial, afirma:
“Es muy lamentable el desabasto de medicamento porque a Lorena y a su esposo nadie va a poder regresarles a su hijo. Con la denuncia estamos buscando la reparación del daño que se le ocasionó y que se judicialice a las autoridades responsables, para que las que tengan que pagar con la privación de la libertad, lo hagan.”








