Señor director:
Mi nombre es Edilberto Esquivel Ramírez, jubilado del ISSSTE que durante más de 30 años estuve al servicio del Estado mexicano, los últimos 20 en los Tribunales Agrarios como secretario de Estudio y Cuenta.
La jubilación por toda mi trayectoria es de 10 mil 250 pesos mensuales. Estando aún en servicio, decidí contratar con la empresa Metlife lo concerniente a mi afore. Después ésta transfirió los servicios a Principal Afore, en la que se registra mi ahorro en la actualidad, el cual no he podido retirar porque el excesivo burocratismo me dice que más de 100 mil personas que estamos en esa situación debemos transferir nuestras cuentas a Pensionissste, sin que nos digan cómo.
No obstante que en mi caso, ante la negativa reiterada de esa institución, cuento con resolución favorable de Condususef, según expediente 2020/160/3130, en la que la licenciada María del Rosario Maldonado, apoderada de Pensionissste, quien compareció a la audiencia, se comprometió a que el 18 de septiembre de 2020, en que un servidor acudiera a las oficinas en la ciudad de Morelia, Michoacán –lugar de mi residencia–, se efectuaría el trámite. Esto no se cumplió, pues un funcionario llamado David Rubio me dijo que aún no se determina el mecanismo administrativo para efectuar los traspasos, sin que tal me lo quisiera exponer por escrito.
Todo esto me deja en total estado de indefensión e inseguridad jurídica, pues además me señaló el servidor público en referencia que con la resolución de Condusef, sin ella o con cualquier otra sentencia, no se puede hacer nada. Tal actitud burocrática abona al descrédito de las instituciones e incide en la galopante descomposición social que ya padecemos, pues mi jubilación es más que modesta y no contar con los recursos que por ley me corresponden, igual que varios compañeros, hace que caigamos en la desesperanza, máxime cuando no se observa el marco legal. Toda esta burocratización, a la que Gramsci llamó “intelectualidad orgánica mecanicista”, genera el Estado de facto en el que vivimos; pues, por lo demás, si tal sucede en los trámites administrativos más o menos “simples”, qué nos espera, por ejemplo, en los campos de la justicia penal, en los que la impunidad burocrática de los operadores del sistema nos conduce a las instituciones fallidas y al terror en el que vivimos.
Sinceramente espero que no pase lo mismo en nuestros casos; en los que la actitud de los servidores de Pensionissste y de todas las instituciones de México no acentúen más el estado en que nos encontramos.
Por convicción siempre he sido de pensamiento de izquierda, y aún creo en la Cuarta Transformación, de la que espero que, en acción de gobierno y gobernados, podamos ingresar a un pleno Estado democrático constitucional de derecho, no sólo en el discurso, sino en los hechos concretos.
De lo contrario, estoy seguro que seguiremos en la espiral de decadencia social en la que la burocracia mezquina, que goza psicológicamente en desdeñar a la población, juega un papel determinante, mediante el que, si no no se corrige, más temprano que tarde ocasionará, como en el pasado, los estallidos sociales en que todos perdemos.
Atentamente,
Edilberto Esquivel Ramírez








