“Memórica” digital, labor de difusión, no protección de archivos

un año del lanzamiento de Memórica. México haz memoria, el repositorio digital de la Coordinación de Memoria Histórica y Cultural de México (CMHCM), Gabriela Pulido Llano, su directora general, explica que la plataforma no duplica funciones de otros acervos que ya están digitalizados y que su compromiso, centrado en la difusión, carece de facultad para apoyar el resguardo de los mismos.

El repositorio fue uno de los propósitos bajo el cual se creó en 2018 la CMHCM, coordinado por Eduardo Villegas, y cuyo Consejo Asesor Honorario es presidido por Beatriz Gutiérrez Müller. La sede se encuentra en pleno corazón de la ciudad, el Palacio Nacional.

La labor que hace posible a Memórica (www.memoricamexico.gob.mx) recae en un equipo de trabajo de 46 especialistas en las áreas de Dirección, Desarrollo, Contenidos Digitales, Diseño, Jurídico y Relaciones Institucionales. Tras su presentación en febrero de 2020, de acuerdo a Pulido, ha registrado 53 mil documentos de poco más de 50 instituciones (entre federales, estatales, privadas y particulares). El reto para este 2021, dice, se repartiría en tres:

Visibilizar los documentos que ya se tienen a través de las 15 conmemoraciones nacionales del gobierno federal, incluidos los 200 años de la Consumación de la Independencia y los 500 años de la caída de México-Tenochtitlan, muchos de ellos en exposiciones y temáticas virtuales.

Aumentar el número de instituciones participantes.

Trabajar en los acervos de tradiciones de pueblos originarios, así como en materia de diversidad sexual.

Maestra en estudios latinoamericanos por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y doctora en historia y etnohistoria por la Escuela Nacional de Antropología e Historia (INAH), Pulido Llano comentó, vía entrevista virtual, que pese a la pandemia la labor realizada para Memórica no ha parado:

“Uno de los objetivos principales bajo el cual se creó esta coordinación fue la de constituir un repositorio digital, nunca fue el objetivo crear un repositorio físico, pues éstos están en las instituciones federales, estatales, regionales, las institucionales y demás. Siempre se tuvo muy claro que lo que se quería era difundir, tanto de las instituciones que ya tienen digitalizados pero que no han encontrado la forma de mostrarlos, como de impulsar proyectos de digitalización específicos para los que ya tienen uno.

“Con base en respaldos jurídicos hemos firmado poco más de 50 convenios, la mayoría histórico-federales, pero también repositorios relativos a la UNAM, las universidades Autónoma de Nuevo León y la Autónoma de Chiapas, la biblioteca de la BUAP (Benemérita Universidad Autónoma de Puebla), y también particulares. Trabajamos en distintos niveles.”

En una revisión de la web de Memórica aparecen como instituciones vinculadas las federales como la Secretaría de Cultura, el INAH, la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría Hacienda y Crédito Público, el Archivo General de la Nación (AGN), la Cineteca Nacional, la Fonoteca Nacional, el Museo de Arte Moderno, además de la UNAM, la Fundación Armando Salas Portugal A. C., el Centro de Estudios de Historia de México Carso de la Fundación Carlos Slim, el Taller Ernesto García Cabral A. C., la Biblioteca Francisco Xavier Clavigero del repositorio de la Universidad Iberoamericana, el Salón Los Ángeles y la Colección Jorge Sánchez Hernández.

También del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), y de manera reciente el ISSSTE, cuyo convenio fue firmado apenas en diciembre del año pasado, en el marco de sus 60 años.

Explica Pulido Llano:

“Con la UNAM hemos trabajado repositorios específicos, como el Instituto de Investigaciones Bibliográficas, el de investigaciones Históricas, la Coordinación de Humanidades e incluso con un área de nueva creación donde trabajan un proyecto de repositorios universitarios.”

–Si ya muchas instituciones tienen sus repositorios, ¿no habría una duplicidad de funciones por parte de Memórica?

–No. Por ejemplo, el AGN tiene el encargo de resguardar la memoria histórica de nuestro país. Partiendo de eso, tiene proyectos de catalogación que preceden a los proyectos de digitalización, y esa labor la hacen los especialistas, historiadores, archivistas, y jamás podríamos sustituir esa labor. Lo que hacemos es exponer y difundir esa información de manera más articulada. Ni pretendemos ni podemos sustituirlos.

–El año pasado se dio a conocer un caso de subasta de documentos en Morton, cartas de Hernán Cortés, que especialistas afirmaban salieron del AGN. ¿Qué facultad tienen en esta materia?

–No tenemos la facultad. Uno de los factores principales por el que nos interesamos en difundir la preservación digital es porque es un modo de resguardar el patrimonio. Si el AGN o el INAH –ahí está el caso de las piezas prehispánicas subastadas– tienen recursos digitalizados, pueden tener la posibilidad de mostrar, de acreditar que se tiene esas piezas. Si los ves entonces existen, y si los difundes están siempre presentes.

“Ello pese a que la preservación digital también es un debate, una de las tareas de la coordinación de memoria histórica es justamente la difusión para que no se pierda de vista la existencia de lo que ya se tiene.”

–Entonces, ¿no tienen ningún compromiso de resguardo, programa o trabajo orientado hacia los archivos físicos?

–Nuestro compromiso no está en resguardar los archivos físicos porque no hay facultad al respecto, lo que podemos hacer es orientar. Hay particulares que se han acercado para saber a dónde pueden llevar acervos familiares y tratamos de ayudarlos; también hemos colaborado con instituciones de organización de acervos.

“El 2020 tuvimos unas charlas con especialistas de archivos con la Universidad Autónoma de la Ciudad de México y su Centro Académico de la Memoria de Nuestra América (CAMNA)”.

Respecto al proyecto de trabajo de Memórica para este 2021, Pulido Llano informó:

“Seguimos recibiendo fuentes y fondos, y pienso que seguramente este año duplicaremos el acervo digital; ello además de que nos propusimos acompañar las conmemoraciones nacionales, siguiendo la agenda de 15 anunciadas por el gobierno federal, con exposiciones digitales, y comenzamos este 14 de febrero con Vicente Guerrero en su 190 años de su aniversario luctuoso, muestra que ya se puede consultar; preparamos algo especial a partir de 27 acervos.

“Y así haremos lo propio con las distintas conmemoraciones, los 200 años de la Consumación de la Independencia y los 500 años de México-Tenochtitlan, pero también habrán otras, como los 100 años de la Secretaría de Educación Pública o los 50 años del Jueves de Corpus, y trabajamos en todo ello.”

–Cuando se presentó la coordinación de Memoria Histórica también se habló de un repositorio digital sobre las tradiciones y costumbre de pueblos originarios. ¿Cómo va esa labor?

Para Pulido Llano, “ya se puede ver parte de ese trabajo a través de lo que hemos hecho con el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas e información del INAH, y estamos trabajamos también con la red de bibliotecas de la Universidad Autónoma de Campeche, que sabemos tiene mucha información al respecto. Pero estamos aún en esa labor, es el gran reto todavía.

“Ese y otro más relativo a los acervos sobre diversidad sexual que también merecen ser rescatados y difundirse de manera apropiada, y también estamos trabajando en ello con algunas instituciones.”

Y subraya su tarea exclusiva de difusión:

“Más que cuantitativamente, trabajamos de manera cualitativa, porque un registro digital lo tratas casi con el mismo cuidado como a su respectivo en físico para que se aprecie en todo su esplendor… Lo principal es difundir la importancia de la memoria histórica, ese es el objetivo que tenemos y el reto.”