Señor director:
Le ruego tenga a bien autorizar la publicación de la siguiente queja, dirigida al licenciado Héctor Blas Grisi Checa, presidente y director general del Banco Santander México, SA, y a sus miles de lectores, en especial a quienes, como es mi caso, son adultos mayores y tengan inversiones en esa institución.
El 24 de septiembre de 2019 falleció mi hermana Graciela Alvarado López, jubilada del Banco de México (Banxico), institución que le abonaba el importe de su pensión a la Super Cuenta con Cheques 60054602286 en la sucursal Miramontes-Espacio Select, a nombre de mi hermana y/o nuestra prima Estela Navarro López (fallecida en noviembre de 2017).
El 6 de agosto de 2016 mi hermana y yo nos presentamos a la sucursal para que la ejecutiva de cuenta registrara mi firma, como “tercero autorizado”.
Es el 11 de noviembre de 2019 cuando me presenté a solicitar la devolución de la inversión, más los intereses generados a la fecha. Desde entonces he vivido un verdadero calvario.
Todos los trámites los realice con el subdirector de la sucursal, Mario E. Plata Ramírez, a quien entregué múltiples escritos de cuyos acuses siempre se negó a sellar de recibido por, según él, norma del banco. Por no resolverme nada contacté con quien dijo ser la licenciada Amelia Pérez, del área jurídica, con teléfono 3330-7075, quien finalmente, de manera por demás lépera, me dijo que esos fondos sólo se entregarían a quién aparezca como albacea en el testamento que entregué al citado Plata Ramírez, ya que, según ella, así lo establece el numeral 56 de la Ley de Institución de Crédito, lo que es falaz, ya que la reclamación está sustentada por el artículo 57, en relación con el diverso 46 del mismo ordenamiento.
El 14 de marzo deposité en el Servicio Postal Mexicano un sobre conteniendo mi queja dirigida al licenciado Fernando Borja Mújica, director general adjunto jurídico y de cumplimiento, la que no sirvió de nada, ya que la pieza (certificada con acuse de recibo) fue devuelta al remitente por la causa: “08 rehusada su recepción”.
Además, el 17 de abril fui hasta Lomas de Santa Fe en transporte público para entregarle, señor Blas Grisi, una queja, pero en sus oficinas se nos indicó que nunca se dan acuses por tenerlo prohibido por sistema.
Obvio que no dejé nada. No les ha importado atender la prohibición a discriminarme en razón de mi vejez y pobreza económica, entre otros, violando asimismo derechos humanos tutelados por el artículo l° de la Constitución, y sin considerar que los viejos estamos considerados como más vulnerables al contagio del covid-l9 y corremos más peligro de perecer.
Recurrí a la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros, pero, por estar cerrada por la pandemia, me pidieron telefónicamente hacerles llegar mi reclamación por la vía digital para intentar una conciliación, pero de nada sirvió.
Su licenciada María de Lourdes López Aguilar rechazó la conciliación, so pretexto de que me identifique con mi nombre que tengo en el acta de nacimiento, como “Jaime Alvarado y López”, y que, como uno de los beneficiarios del testamento aparezco como “Jaime Alvarado López”, somos dos personas diferentes, según el oficio de l5 de septiembre con folio Condusef 2020/O96/274870.
Lo anterior es totalmente falso, según lo demostré ante el propio Plata Ramírez con el original y copia de mi testamento ante la fe del notario público 211, licenciado Eugenio Castañeda Escobedo, al dar testimonio de fe que Jaime Alvarado y López también acostumbra usar el nombre de Jaime Alvarado López.
Como prueba irrefutable de que soy la misma persona, Banxico me pagó, como uno de los beneficiarios del pago de marcha y del seguro de vida de mi hermana; nos consideró legal con la misma prueba que aporté a ustedes del citado testimonio (más de un año de peregrinar inútilmente), logrando sólo que esa cuenta la tengan congelada sin generar intereses por más de 50 mil pesos, ganados a su vez en intereses que deberían estar produciendo más si se hubieran reinvertido.
Para evitar aún más daños y perjuicios en mi contra, tanto en lo material como en lo moral, le solicito, señor director general, tenga a bien ordenar que, conforme a derecho, se me entregue el monto de los dos instrumentos que tienen a nombre de Graciela Alvarado y López y retiren dicha congelación del todo arbitraria y fuera del Estado de derecho en el cual debemos vivir en México.
Atentamente,
Jaime Alvarado López








