La selección de beisbol, abandonada y sin dinero

Después de la hazaña que conquistó cuando le ganó a Estados Unidos y clasificó por primera vez a los Juegos Olímpicos, la Selección Mexicana de Beisbol se encuentra parada y sin recursos rumbo a la justa que se realizará este 2021 en Tokio. En entrevista con este semanario, el entrenador Juan Gabriel Castro y el gerente Kundy Gutiérrez lanzan un llamado de auxilio y denuncian públicamente que la Conade, dirigida por Ana Guevara, se ha quedado con los recursos que el gobierno federal ya les había asignado.

A cinco meses del inicio de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, la Selección Mexicana de Beisbol quedó al garete luego de que, desde noviembre pasado, el presidente Andrés Manuel López Obrador dejó el proyecto en manos de la directora general de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade), Ana Guevara. 

En su primer compromiso olímpico de la historia el representativo nacional deberá llegar a la capital de Japón a más tardar a finales de junio, para cumplir con los 14 días de aislamiento que exige el protocolo por la pandemia de covid-19, que los peloteros se acostumbren al cambio de horario y cumplan con una serie de juegos de preparación. 

Eso significa que la selección de beisbol tiene sólo cuatro meses para estar preparada; pero hasta ahora ni siquiera hay una lista de preseleccionados. Obviamente no están programadas las fechas en las cuales los jugadores serán sometidos a controles antidopaje, en cumplimiento mínimo con las dos pruebas que están obligados a pasar.

En entrevista con Proceso, el entrenador de la selección nacional, Juan Gabriel Castro, y su gerente, Kundy Gutiérrez, lanzan un llamado de auxilio para que la Conade empiece a dispersar el presupuesto que el gobierno federal asignó y así puedan empezar a contratar y a trabajar con un equipo de scouts, analistas de estadísticas, fisiatras, nutriólogos, especialistas en dopaje y psicología. 

“Quisimos guardar silencio porque estábamos esperando lo que iba a pasar. Ya no podemos callar y tenemos que ser honestos con la gente. No me gusta mentir. El proyecto ya estaba desde hace un año, se pospusieron los Juegos Olímpicos y se paró todo; después, en octubre, nos dijeron que ya íbamos a empezar y ya pasaron cuatro meses y todo sigue parado”, denuncia Castro.

Gutiérrez añade que el dinero asignado asciende a 28 millones de pesos, que se usarán para formar una preselección de 150 jugadores –la cual se irá depurando hasta quedar en 28 jugadores, 24 del róster y cuatro de reserva o más, de ser necesario en caso de que haya contagios por covid–, para cubrir los servicios del cuerpo técnico y los sueldos del personal mencionado, así como los gastos de hospedaje, alimentación y logística en Japón. 

Desde su punto de vista, urge tener certeza de cuándo comenzarán a fluir los recursos, puesto que las personas que tienen contempladas para trabajar con la selección de beisbol ya están siendo contratadas por otros equipos, incluso por aquellos que en un repechaje próximamente buscarán calificar a la justa
olímpica.

Muchas de esas personas, asegura Gutiérrez, colaboraron gratis durante el torneo preolímpico donde México calificó a Tokio en noviembre de 2019. Trabajaron por hacer “un favor”, pero no volverán a ayudar en esas condiciones. 

La selección de jugadores mexicanos que están en equipos de Estados Unidos, Asia y México, así como el análisis del estado físico en el que se encuentran, no puede soslayarse más, dice.

“En octubre hablamos de que ya íbamos a empezar. Ya pasaron cuatro meses, ya es febrero, y nada; pero en realidad ya pasó un año y cinco meses desde que la selección calificó y no se ha hecho un trabajo de seguimiento. Entendemos la pandemia, pero no es justo que quieran esperar a mayo (cuando arrancará la temporada de la Liga Mexicana de Beisbol) y a partir de entonces tengamos un mes y medio para trabajar y armar una selección. 

“No es justo porque tenemos el talento para hacer un buen papel, y que eso se detenga porque como no dan el presupuesto, no podemos tener a la gente que necesitamos. 

“Por ejemplo, Jonathan Jones, que fue el mejor pelotero del preolímpico, no ha jugado para nada desde ese torneo porque no hubo liga en el verano. No sabemos ni en qué condiciones está”, detalla Gutiérrez.

Tiempo perdido

Mientras la Oficina de la Presidencia para la Promoción y el Desarrollo del Beisbol (Probeis) tuvo en sus manos el control de la selección nacional, el equipo consiguió un pase olímpico para México en el Premier 12, torneo preolímpico donde le ganó dos veces a la selección de Estados Unidos.

En febrero de 2020 un grupo de peloteros fue convocado en las instalaciones del Centro Nacional de Desarrollo de Talentos y Alto Rendimiento para realizarles estudios, y arrojaron que tienen deficiencias físico-atléticas y técnicas, las cuales el titular de Probeis, Édgar González, se comprometió a subsanar mediante un programa de entrenamiento y alimentación personalizada (Proceso 2266).

Cuando en marzo último se decretó la pandemia, la implementación de dicho programa se detuvo, pese a la promesa de que México pondría a punto a sus peloteros porque la suspensión de los Juegos Olímpicos les daría tiempo adicional. 

“Tampoco se hizo el programa de Probeis. No hicimos nada, aunque ya había un presupuesto. Nosotros pudimos haber aprovechado el tiempo, educar a los peloteros sobre dopaje, cómo prepararse en sus casas, conocer los rivales a los que vamos a enfrentar para saber cómo ganarles. Todo este año debimos hacer estudios para saber en qué se tenía que trabajar y sólo se perdió el tiempo.” 

Cuando en noviembre último, durante una reunión en Palacio Nacional, el presidente López Obrador le dijo a Édgar González que se concentrara en las escuelas de Probeis, se olvidara de la selección y la puso en manos de Ana Guevara, se vino a pique el proyecto de pelear por una medalla olímpica en Tokio.

–¿Han hablado con Ana Guevara o con el subdirector de Calidad para el Deporte, Óscar Juanz? –se le pregunta a Kundy Gutiérrez. 

–Sólo con Enrique Mayorga (presidente de la Federación Mexicana de Beisbol). Yo le reporto a él. No puedo dirigirme a la Conade porque no sé si les digo y me van a contestar: “Tú quién eres para querer hablar conmigo”. Cada día que perdemos cuenta. Hemos hablado con Mayorga y lo presionamos y nos dice que ya casi. 

–Por primera vez la selección de beisbol calificó a unos Juegos Olímpicos y lejos de aprovechar este tiempo ya se puso en desventaja…

–Así es, ya estamos en desventaja. Corea y Japón ya están trabajando con una lista de 35 jugadores, han estado entrenando y hasta algunos de sus peloteros regresaron a sus ligas locales para ayudar a sus selecciones. Imagina cómo se están armando. Cómo compites con países que tienen meses de preparación, que tienen una estructura bien organizada y una operación increíble. Tienen sus fallas y podemos ganarles, pero cómo lo hacemos si no tenemos nada hasta ahorita, porque ni dinero hay.

“A Juan y a mí nos tocó platicar en diciembre de 2019 con Paul Seiler, el gerente de la selección nacional de Estados Unidos, y nos preguntó: ‘¿Cómo le hizo México para ganarnos?, ¿cuánta gente trabajó con ustedes?’. Le dijimos: ‘Estás hablando con ellos’. Y nos dice que ‘no puede ser, nosotros tuvimos a más de 50 personas con la selección en el Premier 12’. Para que te des una idea de cuánta gente trabaja de tiempo completo con selecciones. Aun así ganamos, pero los Juegos Olímpicos tienen más nivel.”

–¿Esto es un llamado para que el presidente López Obrador intervenga?

–No sé si el presidente ya sabe lo que pasa. Supongo que no, porque si lo supiera ya hubiera tomado cartas en el asunto. No es complicado, de aquí a junio tenemos sólo cuatro meses y no nos queremos retrasar más. 

Kundy Gutiérrez dice que serán los equipos de la Liga Mexicana de Beisbol quienes principalmente aporten a los peloteros que integrarán la selección nacional. Los clubes se harán cargo de pagar los salarios de los jugadores mientras representan a México. 

Gutiérrez confía en que los equipos no tengan problemas para prestar a todos los jugadores que se necesiten para integrar la mejor selección.

La importancia de tener un abanico de 150 peloteros disponibles de dónde escoger obedece a que tanto en el beisbol de Estados Unidos como en el de México las disposiciones antidopaje son diferentes a las de la Agencia Mundial Antidopaje (WADA), por lo que sustancias que se toleran en las ligas profesionales están prohibidas en las competencias avaladas por el Comité Olímpico Internacional y otros organismos del deporte amateur.

Un ejemplo es la mariguana, que si bien la WADA flexibilizó su uso –ya sólo está prohibida en competencias– en distintos países los gobiernos despenalizaron su venta y consumo. 

“No queremos dejar a nadie afuera, pero sabemos que el tema del dopaje es importante. Los jugadores deben saber qué están usando, porque hasta una pomada de mariguana para el dolor o el uso sin cuidado de suplementos alimenticios afectaría en los Juegos Olímpicos. Necesitamos a ese personal especializado para evitar ese problema.”

Castro refiere que hasta la fecha no sabe quién cubrirá los sueldos de los integrantes de su cuerpo técnico, muchos de los cuales trabajan para organizaciones de Grandes Ligas. En el Premier 12 la selección recibió un bono económico que fue repartido entre todos los jugadores, manager y coaches.

“Ahora no sé quién ni cómo ni cuánto me pagarán por ser el entrenador. En el Premier me dieron un bono porque ganamos el premio económico. En los Juegos Olímpicos no hay premio, aunque ganes medalla”, dice.

Incluso, parte del premio económico del Premier 12 (162 mil dólares) se usó para saldar una deuda que la Federación Mexicana de Beisbol tenía con la Confederación Mundial de Beisbol y Softbol desde 2018, cuando la selección sub-23 participó en la copa del mundo en Colombia.

“Yo soy el gerente y soy responsable de lo administrativo. A mí nadie me paga por eso, llevo cinco años como voluntario. Recibí un pago cuando dieron los premios en el Clásico Mundial de Beisbol (en 2017) y en el Premier 12. No es justo trabajar día y noche, pedir favores, que la gente que queremos ya se fue a otros equipos, trabajaron y no se les pagó. Vamos tomando en serio pagar por estos servicios que la selección necesita, si de verdad queremos ir por una medalla”, advierte Gutiérrez.