Descendientes de Moctezuma y Cortés, en un documental

El investigador, cineasta y periodista mexicano Miguel Gleason realiza el documental El reencuentro. 500 años Moctezuma y Cortés, donde reúne a Federico Acosta, quien representa a la generación decimosexta del emperador azteca Moctezuma, y al italiano Ascanio Pignatelli, quien pertenece a la decimosexta del conquistador Hernán Cortés.

El también director ejecutivo del Instituto Cultural de México en Nueva York, Estados Unidos, expresa vía telefónica, desde ahí, la finalidad del largometraje que se encuentra en postproducción:

“Mi principal propósito es que sea un documental de sanación, porque evidentemente el clímax de la película es cuando se dan un abrazo estos dos descendientes frente al mural de talavera El encuentro de Hernán Cortés y Moctezuma, en el Centro Histórico de la capital mexicana, a propuesta mía, justo el 8 de noviembre de 2019, día en el que se cumplieron los 500 años del primer encuentro entre el tlatoani mexica y el conquistador español, para filmarlos.

“Existen muchas malas interpretaciones, malos entendidos, de que los españoles sólo fueron crueles, sangrientos en la conquista, y creo que también efectuaron cosas buenas. Igual los aztecas, no únicamente tuvieron errores, concretamente hablando de Moctezuma II, a quien han tachado de ingenuo o débil, sino que es todo lo contrario porque fue todo un guerrero y un sabio. Otro objetivo del largometraje es encontrar esos aciertos que tuvieron para reivindicarlos como personajes históricos, tanto al famoso gobernante mexica como al militar Cortés. Ver sólo lo negativo no le hace nada bien al país. Hay que sanar las heridas que creó la conquista de México por los españoles.”

Gleason (Ciudad de México, 1962) adelanta que calcula estrenar el filme, de 128 minutos, en agosto de este 2021 (mes en el que se cumplen los cinco siglos de la conquista de Tenochtitlán) en los cines, si lo permite la pandemia, o en alguna plataforma o canal de televisión.

En la cinta se verán otros personajes, no sólo al mexicano Acosta y al italiano Pignatelli:

El primero está radicado en la Ciudad de México, se dedica al sector naviero, y su familia la integran alrededor de 200 personas.

El segundo vive en Los Ángeles, California, es empresario inmobiliario, posee parentesco con la familia Habsburgo del Sacro Imperio Romano Germánico y su padre, Niccoló Pignatelli, detenta los títulos de duque de Monteloene, duque de Terranova, marqués del Valle de Oaxaca –heredado de Hernán Cortés– y príncipe de Noia.

También se incluye una participación especial de Francisco Carballo, especialista en política y culturas de América Latina y director del Centro de Estudios Postcoloniales de Goldsmiths, Universidad de Londres.

Se agregan, además, testimonios del historiador David Cáliz, el investigador Alejandro González Acosta, la escritora Jaqueline Gutiérrez y el historiador, curador de arte y filosofo Abraham Villavicencio, entre otros. 

A su vez, el colectivo cultural Muesart es productor asociado de El reencuentro. 500 años Moctezuma y Cortés.

Toda una aventura

Gleason fundó la Asociación México en Europa, cuyo objetivo es inventariar, valorar y difundir el patrimonio cultural mexicano que se encuentra en ese continente. Desde 2001, con el apoyo de autoridades culturales del gobierno de México y de algunas empresas privadas, se ha dedicado a registrar los objetos de patrimonio cultural mexicano en Europa pertenecientes a todas las épocas. El resultado lo condensó en seis proyectos multimedia (DVD-Rom), con la presencia de México en Alemania, Austria, España, Francia, Gran Bretaña, Italia y el Vaticano. Y el último proyecto, México en Europa, donde están incluidos, además de las naciones anteriores ya mencionadas, Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Holanda, Hungría, Irlanda, Polonia, República Checa, Suecia y Suiza. Es decir, 17 países en total.

Ha registrado alrededor de 900 objetos en 320 ciudades, pues visitó cerca de 450 museos, iglesias, bibliotecas y organismos con obras de origen o tema mexicano. Tras 14 años de investigación, concluyó recientemente el libro México insólito en Europa, con prólogo del historiador Miguel León-Portilla.

Gleason rememora que en la Secretaría de Cultura de Tlaxcala le encargaron un DVD relativo a la presencia de Tlaxcala en Europa:

“Tomé el reto y no me conformé sólo con efectuarle fotos a los objetos. También hago cortometrajes, y se me ocurrió entrevistar a familiares de Moctezuma y Cortés que radican en Europa para ver qué opinaban de Tlaxcala. Eso fue en 2014-2015.

“En el Palacio de Toledo-Moctezuma, en Cáceres, España, conocí a un descendiente del emperador, pero ya no me respondió para participar en el documental. Cabe recordar que existen muchos descendientes de Moctezuma que habitan en España, porque la hija de Moctezuma (Isabel) se casó con varias personas, entre ellos Cuauhtémoc y Cuitláhuac, y al final tuvo hijos con un español de los que venían con el ejército de Cortés. Pero ella murió en México y el español decidió regresar a su tierra natal, Extremadura. Entonces, en México busqué a un descendiente de Moctezuma y encontré a Federico Acosta. Y en Italia conocía a un descendiente de Cortés, pero falleció, y me contactaron con su primo, Ascanio Pignatelli.”

Hacia 2018 conoció al director del Muesart, Álvaro Espinosa, a quien le interesó la idea de reunir a los sucesores de ambos personajes “y efectuamos una ardua investigación, y el 8 de noviembre de 2019 se concretó el documental”. Agrega el ganador del Ariel por el también documental Travesía de la obsesión-Expedición al Himalaya:

“Con Pignatelli grabamos la ruta de Cortés. Estuvimos en todos los lugares por donde pasó el conquistador. Visitamos Cholula, donde fue la matanza de los cholultecas por parte de Cortés. Le conté lo que pasó, porque no lo sabía. Y con el sentido de crear un documental de sanación se grabó a Pignatelli en un ritual, muy a su manera, para pedir perdón.”

Se le comenta que Blanca Barragán Moctezuma, otra descendiente del emperador azteca, se inconformó en 2019 ante los medios informativos por haber juntado a Acosta, como representante del tlatoani, con Pignatelli, ante lo cual señala Gleason:

“Existen alrededor de 200 descendientes del gobernante azteca con papeles probatorios en México. Ella no es la única o la más legítima heredera. Tenemos pruebas de nuestros protagonistas, como se verá en el largometraje.”

El director aclara que en la cinta no se toma partido por nadie, ni se exalta al bueno o al malo:

“En una de las entrevistas alguien me dijo, y sale en el filme la frase porque me gustó mucho, que ‘la historia está para comprender al pasado y no para regañar a los muertos’. En la película no regañamos ni a Cortés ni a Moctezuma, en algunos momentos salen sus aspectos malos y buenos, como debe de ser todo.”

En lo único que sí se queja es que en México no se le valore a Moctezuma:

“Curiosamente en Europa es muy reconocido. El mismo Antonio Vivaldi le compuso una ópera. Y existe el palacio en Cáceres. Moctezuma fue el emperador por 17 años, para mantenerse tanto tiempo debió tener mucho carisma y conocimiento. Debió poseer muchas cualidades y era el mejor de todos los candidatos para ocupar el trono. No fue porque era el hijo de otro emperador, ya que había un consejo que seleccionaba a la persona que era la mejor para poder estar en ese lugar. Entonces, es urgente revalorarlo, pero no sólo a él, igual a Cortés, esto último que digo para muchos mexicanos es un sacrilegio. Es importante revalorar a los dos porque de ahí venimos.”

Convencido, concreta:

“No hay que quejarnos del pasado, porque no vamos a poder ver hacia el futuro, y no tendremos un país unido y más incluyente.

“El 13 de agosto es el aniversario de la caída de imperio azteca. Es destrucción y muerte. Y el documental saldrá dándole mayor importancia al encuentro que a la batalla o la guerra, ¡claro!, no podemos decir que no la hubo, así ha sido la historia de la humanidad, siempre con batallas.”

Gleason ha decidido continuar su labor de registrar los objetos de patrimonio cultural de México en Estados Unidos y Canadá, donde ya detectó alrededor de 228 museos y organismos con obras de origen y tema mexicano que se encuentran en 140 ciudades de ambos países.