Abusos electoreros a costa del covid

Pese a la pandemia que postra al país desde hace un año, algunos funcionarios, dirigentes políticos, legisladores y aspirantes aprovecharon la coyuntura para hacer proselitismo en algunas entidades, sin ser sancionados; y ahora que se inicia la fase preelectoral para los comicios intermedios del próximo 6 de junio, partidos, dirigentes y candidatos incluyen al covid en su retórica proselitista. Quizá el caso más escandaloso es el de Morena: su dirigencia asegura que donó 50% de su millonario financiamiento ordinario para la compra de vacunas, pero nada de ello es cierto. 

En materia de vacunas contra el covid-19, legisladores, partidos y dirigentes políticos por igual han convertido el asunto en eje de su proselitismo. En el caso de Morena los excesos discursivos contrastan con la realidad: los morenistas presumen haber “donado” 50% de su financiamiento público para la compra de dosis, pero hasta ahora no han renunciado ni a un centavo del financiamiento público que reciben. 

Desde el 15 de diciembre, cuando se iniciaron las precampañas, los morenistas han utilizado las redes sociales y han pagado miles de promocionales en radio y televisión para difundir ese mensaje retórico. Lo cierto es que, según el Instituto Nacional Electoral (INE), en lo que va de 2021 Morena no ha renunciado a sus millonarios recursos. 

Hasta el cierre de edición el presidente nacional de Morena, Mario Delgado Carrillo, no había formalizado la solicitud para que dejara de depositarse el dinero a su partido. Así, en enero recibió íntegros los 136.3 millones de pesos correspondientes al primer mes del año. Y apenas se inició febrero le fueron depositados 110.6 millones de pesos, una cifra mensual ligeramente menor debido al descuento de 25.6 millones por el pago de multas por infracciones electorales.

Este año Morena, partido que arrasó en las elecciones federales de 2018, recibirá la bolsa más cuantiosa de recursos a los que tienen derecho los 10 partidos registrados ante el INE; el monto casi duplicar al que recibirá el PAN. 

Si se consideran las cuatro bolsas que componen el financiamiento público para 2021, le corresponderán 2 mil 226 millones de pesos, de los cuales mil 636 millones serán por concepto de financiamiento ordinario; también dispondrá de 490.9 millones para gastos de sus campañas federales; 50.1 millones para actividades específicas (tareas editoriales y otras) y 49 millones 91 mil para alentar el liderazgo político de las mujeres. 

De cumplir con su ofrecimiento de renunciar a la mitad del gasto ordinario, devolverá a las arcas de la federación 818.1 millones. Aun así, se quedará con mil 408 millones de pesos libres. 

Aunque las necesidades de recursos derivados de la emergencia sanitaria no ceden, el resto de los partidos, incluidos los de la Coalición Va por México –PAN, PRI y PRD– no han propuesto renunciar parcialmente a su financiamiento, y los aliados de Morena –PT, PES y PVEM– han guardado ­silencio.

Propaganda engañosa

La emergencia sanitaria por el coronavirus se ha ubicado en el centro de la discusión política, sobre todo por la participación de los “servidores de la nación” en las brigadas de personal médico que aplicarán la vacuna, por el debate en torno a los recursos para su financiamiento y por el uso de la pandemia en los mensajes de precampaña.

Por ahora, el covid-19 es el personaje central sólo de los promocionales de radio y televisión de Morena, que ha pautado dos sobre el tema: los llamados “Vacuna covid” y “Campaña covid TV”. 

“El gobierno de la Cuarta Transformación garantizará que todas y todos recibamos la vacuna contra el covid-19 y en Morena pondremos la mitad de nuestro presupuesto para la compra de vacunas”, reza el primero; “La vacuna contra el covid está llegando a México y con ella la esperanza de un futuro se levanta”, decía el segundo, que fue retirado del aire para evitar posible confusión, pues erróneamente incluyó la frase “tiempo cedido por Morena para el cuidado de la salud”.

Ambos mensajes incluyeron frases no verídicas, toda vez que hasta ahora Morena no ha renunciado a la mitad de su financiamiento ordinario; en caso de que lo haga, esos recursos difícilmente se destinaran a la compra de vacunas, pues ni los partidos ni el INE pueden decidir el destino de esas devoluciones, tarea que le compete a la Secretaría de Hacienda.

Tampoco ha habido cesión de promocionales, pues el mecanismo oficial para hacerlo implica que la Dirección General de Radio, Televisión y Cinematografía, dependiente de la Secretaría de Gobernación, sea la que decida qué mensajes difundir, para evitar que en ellos se incluyan logotipos y mensajes partidistas.

Sin embargo, el uso electoral de la pandemia no es privativo de Morena. 

De mayo a junio de 2020 decenas de legisladores y funcionarios de 17 entidades y casi todos los partidos políticos publicaron en sus redes sociales mensajes, fotografías y videos en los que aparecieron entregando cubrebocas, gel, caretas, despensas y otros bienes y enseres.

Con el pretexto de la pandemia, algunos incluyeron fotografías de las entregas de productos etiquetados con sus nombres o los de sus partidos para autopromoverse; otros redactaron mensajes o eslóganes para vincular a sus partidos con la distribución de bienes.

Fue hasta el 30 de junio cuando el INE intentó poner un freno a esa promoción y ordenó la eliminación de publicaciones en redes sociales y en internet para 22 funcionarios, e instó a otros 63 a abstenerse de hacer promoción personalizada en la entrega u ofrecimiento de bienes.

Pero esa medida que pretendió sentar un precedente para que en la pandemia no proliferara su uso político-electoral perdió su efecto tres semanas después. El 22 de julio el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) pulverizó los asuntos, al remitirlos a los Organismos Públicos Electorales (OPL) de Nuevo León, Sonora y Estado de México (SUP-REP-82/2020).

Eso ocurrió en los procedimientos contra seis involucrados que impugnaron, pues otros 55 funcionarios y servidores públicos no lo hicieron o lo hicieron a destiempo, por lo que siguieron el proceso sancionador ante el INE.

Y aunque la medida del INE quedó sin efecto por la orden del TEPJF en la revisión de los casos, éste detectó un común denominador: “La exaltación, promoción o realce del nombre, imagen y cargo de las y los servidores públicos, de manera preponderante y por encima de los actos o acciones de entrega o dación de productos”.

Es decir, se reveló que la entrega u ofrecimiento de bienes “quedó en un plano secundario o marginal, frente a la aparición del nombre, cargo, imagen o eslogan (según el caso) de cada servidor público”.

Los oportunistas 

En los usos electoreros del covid participaron legisladores y funcionarios de Campeche, Chiapas, Ciudad de México, Coahuila, Estado de México, Guanajuato, Nayarit, Nuevo León, Querétaro, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sinaloa, Tamaulipas, Tlaxcala y Veracruz.

Y aun cuando no todos los casos merecieron queja o investigación, como la publicación de fotografías de personas donando sangre tras recuperarse de covid –como el diputado morenista Emmanuel Reyes y el gobernador de Tamaulipas, el panista Francisco García Cabeza de Vaca–, o la repartición de botellas de gel con logo del PVEM, muchos personajes se montaron en la pandemia.

Otro caso es el de la diputada local de Nuevo León Itzel Soledad Castillo, quien con la leyenda “Diputados PAN de tu lado” publicó imágenes sobre el reparto de despensas en el distrito 15 de Guadalupe: “En estos momentos debemos ser solidarios y así lo e (sic) hecho con más de 300 familias del #Distrito15”, escribió la legisladora panista. 

Roberto Sosa Pichardo, presidente municipal de Corregidora, Querétaro, también panista, repartió kits de cubrebocas y geles, y luego publicó sus imágenes; Ricardo Gallardo Cardona, diputado del PVEM, hoy con licencia, escribió en Facebook: “Les estamos entregando un apoyo económico de dos mil pesos” y 13 imágenes de personas de la tercera edad con un sobre.

Del PRI, la senadora Sylvana Beltrones entregó productos y material de protección con un papel que llevaba su nombre y también publicó las fotos; su correligionario el diputado del PRI Héctor Jiménez, propagó la entrega de material médico de protección a hospitales, en las que incluyó un letrero con su nombre, cargo y distrito.

El coordinador del Partido Encuentro Solidario Jorge Arturo Argüelles hizo sus entregas de bienes al Instituto Estatal de Educación para Adultos de Morelos, y luego difundió las imágenes.

El senador de Morena Américo Villarreal no se quedó atrás y con la leyenda “Suena Morena” subió a redes las imágenes de diversas entregas de bienes. Al ser requerido por el INE argumentó que usó “expresiones informales”. 

Buena parte de los funcionarios que comparecieron ante el INE se deslindaron de la promoción de las entregas de productos y atribuyeron a su equipo de prensa el manejo de sus redes sociales y la publicación de contenidos.

Algunos argumentaron que en ese entonces –entre abril y junio de 2020– sólo hubo procesos en Coahuila e Hidalgo, pero no comicios federales, lo que fue considerado por el TEPJF al decidir que los OPL eran los facultados para resolver los procedimientos de sanción, pues la incidencia de los mensajes presuntamente irregulares fue local.

Ello pese a que el artículo 134 constitucional establece la restricción absoluta de que bajo ninguna modalidad de comunicación social se incluyan en la propaganda electoral “nombres, imágenes, voces o símbolos que impliquen promoción personalizada de cualquier servidor público”. No obstante esas restricciones, políticos de todos los partidos resultaron inmunes.