Asesores de Joe Biden pusieron a disposición del presidente Andrés Manuel López Obrador una línea telefónica segura y un horario preciso –el lunes 9 de 12:30 a 13:00 horas– por si deseaba hacer o recibir una llamada del virtual triunfador de las elecciones presidenciales de Estados Unidos. Así lo revela un alto funcionario de la cancillería mexicana, quien de inmediato aclara que ni Biden ni sus asesores pidieron expresamente hablar con AMLO. Ante el riesgo de tensiones por la ausencia de una felicitación inmediata a Biden de parte del mandatario mexicano, el funcionario dice que la relación bilateral se reencausará y que, en todo caso, “habrá un equipo de reparación de daños”.
Washington.– El fin de semana posterior a las elecciones del martes 3 en Estados Unidos, asesores de Joe Biden se comunicaron con funcionarios de la Secretaría de Relaciones Exteriores y con la embajadora de México en Washington, Martha Bárcena, para informar que habían preparado una línea telefónica segura para recibir o hacer llamadas con el virtual presidente electo.
Y ofrecieron un lapso por si el presidente Andrés Manuel López Obrador deseaba hacer esa llamada: el lunes 9 entre 12:30 y 13:00 horas.
“Nos explicaron que había una ventana abierta y disponible por si el presidente AMLO la deseara utilizar”, afirma un alto funcionario de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).
“Pero –aclara de inmediato– nunca nos dijeron que era porque Biden tenía o quería hablar con el presidente” López Obrador. De hecho, subraya el funcionario, Biden “nunca” pidió hablar con el mandatario mexicano ni existen rencillas entre ambos.
Y señala que, una vez resuelto el dilema electoral estadunidense, al demócrata se le invitará formalmente para tener un encuentro presidencial en México.
El pasado sábado 7 los medios de comunicación estadunidenses declararon a Biden ganador de los comicios presidenciales. Casi de inmediato varios jefes de Estado y de gobierno lo felicitaron… Salvo unos cuantos, entre ellos López Obrador, lo que provocó una andanada de críticas por parte de columnistas y analistas mexicanos.
En la “mañanera” del lunes 9 López Obrador explicó que será hasta después de que las autoridades electorales de Estados Unidos certifiquen al ganador de los comicios presidenciales cuando él se pondrá en contacto con el candidato que resulte vencedor.
Esta posición de AMLO fue interpretada en algunos medios mexicanos y europeos como de respaldo a Trump, quien impugna sin fundamentos la legitimidad de las elecciones tildándolas de fraudulentas.
“No tenemos comentarios al respecto”, fue la respuesta oficial que entregó por correo electrónico a este semanario el equipo de transición y de la campaña de Biden a la pregunta sobre si había alguna molestia por la actitud del presidente mexicano de no unirse a las felicitaciones.
Línea segura
El miércoles 11 el diario El Universal publicó a ocho columnas una nota que tituló: “Biden pide hablar con AMLO; aún no, responde su gobierno”.
“Es falso, nunca se hizo el pedido de hablar con el presidente López Obrador. Esa información es incorrecta”, explica a Proceso el funcionario.
¿Qué fue lo que ocurrió?
El citado funcionario de la SRE revela detalles de las comunicaciones que se dieron tras bambalinas entre funcionarios del gobierno de México y los principales asesores del virtual presidente estadunidense.
Narra: “El fin de semana (7 y 8 de noviembre), asesores de Biden se comunicaron con la SRE y con la embajadora en Washington (Martha Bárcena) para informarnos que habían preparado una línea telefónica segura y una agenda para recibir o hacer llamadas”, relata el funcionario.
“Nos explicaron que el lunes 9 entre 12:30 y las 13:00 había una ventana abierta y disponible por si el presidente AMLO la deseara utilizar, pero nunca nos dijeron que era porque Biden tenía o quería hablar con el presidente de México”, subraya el funcionario.
Siguiendo la línea marcada por AMLO, tanto la cancillería como la embajada mexicana en Washington explicaron a los asesores de Biden la posición del gobierno de México: esperar al resultado oficial de la elección para evitar que una felicitación se interpretara como un acto intervencionista.
El alto funcionario de la SRE –que habló con el reportero con la condición del anonimato, pero con la anuencia de su superior–, enfatiza que “la gente de Biden” entendió muy bien la posición del gobierno de México y no expresó molestia alguna.
El funcionario de la SRE argumenta que la programación de comunicaciones telefónicas para ese lunes 9 elaborada por los asesores de Biden se abrió sólo para los presidentes de los países más importantes en las relaciones con Estados Unidos.
Con la excepción de López Obrador, el virtual presidente estadunidense habló ese día con Angela Merkel, la canciller alemana; Boris Johnson, primer ministro del Reino Unido; Justin Trudeau, primer ministro de Canadá; Micheál Martin, jefe de Gobierno de Irlanda, y con el presidente francés Emmanuel Macron.
“Para el señor Biden no es problema la posición del gobierno de México, para algunas personas de su entorno tal vez sí, pero una vez que se resuelva todo lo de la elección, la relación se reencausará porque está por encima de la molestia de asesores”, destaca el funcionario de la SRE.
El viernes 13 terminó el conteo de votos en Georgia y Carolina del Norte, los dos estados que aún quedaban pendientes para cerrar la elección. Con ello Biden se consolidó como presidente electo de Estados Unidos: obtuvo 306 votos del Colegio Electoral, 36 más de los 270 que necesitaba para derrotar al presidente Trump.
El mandatario no admite su derrota frente a Biden, a quien –con excepción del gobierno de México y Brasil en América Latina y de muy pocas naciones en el mundo–, la mayoría de los estadunidenses y de los jefes de Estado y de gobierno ya tratan como presidente electo.
El resultado de las elecciones será certificado el próximo 14 de diciembre por los 538 electores del Colegio Electoral y posteriormente decretado por el Congreso federal estadunidense el 6 de enero de 2021.
“Será hasta entonces cuando se haga la comunicación con el presidente electo de Estados Unidos, porque Trump sigue siendo presidente de Estados Unidos hasta el 20 de enero de 2021 y no queremos entrar en conflicto con su gobierno”, explica el funcionario de la SRE.
–¿Hay temor a represalias por parte de Trump si se felicita a Biden?, se interroga al influyente funcionario del gobierno mexicano.
–Temor no, pero Trump sigue siendo presidente y todos sabemos cómo es de impredecible. Puede tomar decisiones que afecten a México.
–¿Se corre el riesgo de iniciar con problemas o roces la relación bilateral con un nuevo presidente de Estados Unidos?, se le insiste al funcionario.
–Lo repararemos. Habrá un equipo de reparación de daños, contesta enfático.
Lo que no desmiente el gobierno mexicano es que desde el mismo sábado 7 y luego de que los medios de comunicación estadunidenses proclamaran a Biden presidente electo, miembros del gabinete de AMLO le pidieron que felicitara al demócrata; entre ellos, el canciller Marcelo Ebrard; el secretario de Hacienda, Arturo Herrera; el jefe de asesores de la Oficina de la Presidencia, Lázaro Cárdenas Batel; el fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero, y la embajadora de México en Estados Unidos, Martha Bárcena.
La SRE acepta que algunos medios de comunicación mexicanos y extranjeros confundieron lo ocurrido con respecto a las comunicaciones del gobierno mexicano con el equipo de Biden por errores y malos entendidos en materia de comunicación social.
En el recuento de los incidentes “confusos” destaca el hecho ocurrido el martes 10, cuando la embajada de México en Washington divulgó un comunicado de prensa en español y en inglés entre medios de comunicación nacionales y extranjeros:
“México pone en pausa su decisión de felicitar al ganador de una elección hasta que todos los asuntos legales han sido resueltos y uno de los candidatos es certificado como el ganador oficial por las autoridades electorales correspondientes.
“En este contexto, el presidente Andrés Manuel López Obrador ha expresado que el gobierno de México esperará hasta que las autoridades en Estados Unidos tomen una decisión final respecto al ganador de la elección.
“Esta posición de principio subraya el respeto al sistema político estadounidense, a sus instituciones y a los partidos Demócrata y Republicano, así como al presidente Donald Trump y al presunto presidente electo Joseph Biden.”
Estos tres puntos de los ocho que contiene el comunicado de la embajada mexicana generaron cierta confusión porque, primero, reconoce que ya hay un ganador de la elección presidencial estadunidense y segundo porque, aunque le antepone la palabra “presunto” (sic), le asigna a Biden el título de presidente electo.
“La embajadora (Bárcena) llamó varias veces insistiendo en que se felicitara a Biden. Preguntó si podía responder a los medios que la buscaban para saber qué pasaba. Se le dijo que podía contestar, pero, sorprendió que lo hiciera por medio de un comunicado de prensa enviándolo a medios nacionales y extranjeros”, comenta el funcionario de la SRE.
De acuerdo con él, la posición del presidente de México ante la incertidumbre sobre el resultado de la elección presidencial estadunidense tiene costos en términos de opinión pública, más no en la relación con Trump o Biden.
“El posicionamiento de México, mirando hacia adelante y ya con otro contenido de la relación bilateral, se conocerá el 14 de diciembre u horas posteriores a esa fecha y abordará todos los asuntos de la agenda México-Estados Unidos”, anticipa el funcionario de la SRE.
–¿A qué se refiere con lo de ‘mirando hacia adelante’?, se le cuestiona.
–Hablo de la relación en materia económica, energética, política regional y global, cooperación en la lucha contra el covid-19, del tema migratorio y del trabajo con el Congreso federal de los Estados Unidos a partir del 20 de enero de 2021.
–¿Se puede esperar un cambio de fondo?, se le insiste.
–Eso puede ocurrir conforme se desarrolle la nueva relación. Podría ser en las formas. Se presentará una invitación formal a Biden para que venga a México a reunirse con el presidente López Obrador, en la capital del país, y ya no en una ciudad estadunidense de algún estado de su frontera, como se hacía antes cuando hay un presidente electo de cualquiera de los dos países, indica
El gobierno mexicano confía en que no felicitar de inmediato a Biden en consonancia con otros mandatarios de otros países se convertirá en algo anecdótico. Apoya su confianza en un hecho que data del año 2012.
“El presidente López Obrador y Biden se conocen muy bien. Se entendieron perfectamente en la reunión que tuvieron (el 5 de marzo) de 2012 en la Ciudad de México. Ellos saben que la posición de ahora es institucional, de no intervención”, resalta el funcionario de la cancillería.
Dicho encuentro se celebró en el hotel Four Seasons cuando Biden era vicepresidente en el gobierno de Barack Obama, y AMLO era precandidato presidencial por el Partido de la Revolución Democrática.








