Si los diputados y senadores aceptan la iniciativa del Ejecutivo de asignar 3 mil 508 millones para el Proyecto del Bosque y Complejo Cultural Chapultepec, como señala el proyecto de Presupuesto de Egresos 2021, tendrán la obligación de justificar su decisión explicando y transparentando las deficiencias, irregularidades y opacidades que lo sustentan, y que desde el 9 de agosto se denomina Bosque de Chapultepec: Naturaleza y Cultura.
Presentado por el presidente Andrés Manuel López Obrador durante la conferencia matutina del 2 de abril de 2019, el proyecto, bajo la dirección del artista neo-conceptual Gabriel Orozco y la coordinación de la secretaria de Cultura, Alejandra Frausto, “en coordinación también” con la jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, pretende convertir a Chapultepec en “el espacio artístico-cultural más grande y (…) más importante del mundo”. Para lograrlo se cuenta con un presupuesto total de aproximadamente 10 mil millones de pesos. En lo que corresponde a Gabriel Orozco, se anunció que su participación no tendrá costo.
Sin definir las atribuciones y responsabilidades oficiales de un director pro-bono gubernamental, el proyecto se ha desarrollado con resultados muy pobres. Después de 14 meses y a pesar de contar con 70 colaboradores (Proceso 2288), Orozco no sólo ha sido incapaz de concretar un plan maestro sino que, también, ha recurrido a la difusión de información falsa (fake news) para disimular su propia ineficiencia: a pesar de haber publicado un Resumen ejecutivo del Plan Maestro en la página gubernamental que, a raíz de la conferencia del 9 de agosto destinó el gobierno de la Ciudad de México para informar sobre los avances del proyecto Chapultepec, Orozco ha negado la presentación de un plan maestro definiendo esa conferencia como “un acto simbólico que más o menos cuenta lo que hacemos” (Proceso 2288, https://proyectochapultepec.cdmx.gob.mx:8000/plan_maestro.php).
Además de esta fake news, Orozco ha promovido información falsa sobre otros temas. En concreto, sobre el emplazamiento de pabellones para exhibir arte contemporáneo en jardines de ciudades como Londres y Madrid.
A diferencia de la primera sección de Chapultepec que se halla saturada de instituciones culturales en donde Orozco pretende construir el pabellón de prácticas contemporáneas de presencia permanente, el lugar donde se encuentra la Serpentine Gallery de Londres es un jardín extenso y vacío en el que se patrocinan intervenciones de experimentación arquitectónica que sólo duran algunos meses. Construidas desde 2000 por arquitectos tan relevantes como Zaha Hadid, Oscar Niemeyer, Rem Koolhaas, Fran Gehry o la mexicana Frida Escobedo, los pabellones son propuestas fascinantes en donde la arquitectura se convierte en escultura monumental y transitable para generar espacios de convivencia.
Sin la sofisticación de los pabellones de la Serpentine Gallery, el Parque del Retiro, en Madrid, es también un espacio natural equilibrado que aun cuando aloja el Palacio de Cristal que administra el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, no presenta el centralismo y saturación museística que tiene la primera sección de nuestro Bosque de Chapultepec.
Evasivo ante la posibilidad de asumir responsabilidades financieras del proyecto, Gabriel Orozco apuntala comercialmente su firma gracias a López Obrador: en la exposición que inauguró el 11 de septiembre en la galería Marian Goodmann de Nueva York, la galerista menciona que el presidente de México anunció que el artista se encargará de supervisar la construcción del nuevo centro cultural en Chapultepec. Un párrafo que en el mercado global asegura la cotización del artista. https://www.mariangoodman.com/artists/gabriel-orozco/








