Con un amparo van contra la “ombudsperson”

A 10 meses de su nombramiento como presidenta de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Rosario Piedra Ibarra podría convertirse en la primera ombudsperson destituida, tras el avance de un amparo presentado hace nueve meses ante el Poder Judicial de la Federación por Carlos Pérez Vázquez y Rosy Laura Castellanos, quienes aspiraban al mismo cargo.

Excoordinador de Derechos Humanos y de Asesores en la Suprema Corte de Justicia de la Nación durante la presidencia de Juan Silva Meza, Pérez Vázquez resalta que los continuos “sobresaltos” en el organismo y los cuestionamientos a la autonomía de la CNDH­ les dan la razón a él y a Castellanos, que litigan en el mismo expediente.

Agrega que decidieron impugnar el nombramiento de Piedra Ibarra por considerar que el proceso de noviembre del año pasado estuvo plagado de irregularidades, entre ellas la inelegibilidad de la presidenta por su pertenencia al órgano directivo de Morena, el partido del presidente Andrés Manuel López Obrador.

“Yo no veo razones jurídicas para que el nombramiento se sostenga; se cometieron innumerables­ violaciones al procedimiento que, a mi parecer, no se pueden convalidar porque las violaciones fueron flagrantes y están documentadas públicamente: no se respetó la convocatoria ni la ley ni la Constitución”, sostiene el litigante en espera de que el Tercer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Primer Circuito publique el desglose de la queja que declara procedente su demanda de amparo indirecto contra la designación de Piedra, recurso que tendrá que resolver el Juzgado Décimo de Distrito en Materia Administrativa del Primer Circuito en la Ciudad de México.

“La señora Rosario Piedra era abiertamente inelegible porque desde hace cuatro años ocupa un cargo de órgano directivo de un partido político, en este caso de Morena”, agrega Pérez Vázquez, al recordar la controvertida votación en el Senado para el nombramiento de la presidenta de la CNDH.

Al señalar que la exclusión de dirigentes políticos es requisito en todo el mundo para elegir ombudsperson, Pérez Vázquez reconoció que si bien en estos momentos se reclama a Piedra Ibarra su afinidad con el presidente, lo cierto es que el organismo “lleva 30 años de existencia sin independencia real, sin autonomía real”.

Pérez Vázquez recuerda que desde su fundación la CNDH ha sido “manejada” por el grupo del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, desde Jorge Carpizo MacGregor hasta el antecesor de Piedra, Luis Raúl González Pérez, a su vez “muy cercano al doctor (José) Narro, quien tenía una clara militancia” en el PRI.

Para el jurista “el problema es que no se regeneró la comisión, sino que simplemente se sustituyó la militancia: si antes eran rojos, ahora son morados. Y lo que hay que evitar es que tenga color la institución”.

Pérez Vázquez destaca que particularmente desde que se declaró la guerra contra el narcotráfico, “las violaciones a los derechos humanos, violaciones de lesa humanidad, tortura, desapariciones, ejecuciones extrajudiciales, no disminuyeron, y la comisión siempre estuvo muy cerca del Ejército, de las Fuerzas Armadas y del poder”.

Insiste: “No es cierto que perdimos una institución autónoma, nunca la hemos tenido, se minusvaloró; la CNDH era parte de un aparato político militante y partidista tanto del PRI como del PAN. Entonces lo que tenemos que hacer es no regenerar ese modelo, no simplemente sustituir los intereses partidistas por otros. Lo que intento con mi amparo es ayudar en la construcción de una institución más autónoma, más independiente”.

Al cuestionarle sobre la valoración que hace el presidente López Obrador de Piedra Ibarra por ser víctima de violaciones a derechos humanos, Pérez Vázquez apunta que en un país con más de 350 mil muertos por la violencia, con más de 70 mil desaparecidos, con 10 mujeres asesinadas a diario y con más 60 mil muertos por la pandemia, “todos somos víctimas, cualquiera puede ser presidente de la CNDH, siempre y cuando se cumplan los requisitos que establece la ley, y el pequeño problema es que la señora Piedra no cumplía con los requisitos y aun así el Senado la eligió”.

En espera de que el Juzgado de Distrito le dé la razón, lo que implicaría reponer el proceso de selección en el Senado, en el que necesariamente tendrían que incluirse en la terna a los promotores de la demanda de amparo, Pérez Vázquez concluye que la lección que deja este trance es hay que apegarse a lo que se establece en la Constitución para que quien presida la CNDH “revise la actividad de los poderes públicos con apego estricto a los derechos humanos, sin tener una agenda político-partidista, como lo dice la ley; de no ser así, nos afecta a todos tarde o temprano”.