Navales chilenos: Crimen y castigo

Tarde y a cuentagotas, la justicia contra los militares de Chile –que anegaron de sangre la sociedad tras el golpe de Estado contra el presidente Salvador Allende–, va llegando cuatro décadas después. Un caso extremo de machismo castrense contra una mujer encinta, que en 1975 fue torturada y obligada a abortar por los marinos, lo documenta Pachi Bustos en Haydee y el pez volador. Ella y la protagonista en la vida real, Haydee Oberreuter, relatan a Proceso esta inconcebible experiencia de la ruindad humana.

Haydee Oberreuter, con 21 años de edad y embarazada de cuatro meses, fue detenida a finales de diciembre de 1975 por navales de las Fuerzas Armadas de Chile. La encarcelaron y torturaron para que abortara a su hijo Sebastián.

Casi cuatro décadas más tarde, la directora chilena de reconocidos documentales Pachi Bustos (25 de junio de 1971, Santiago) decidió filmar Haydee y el pez volador en 2014, documentando aquella ignominia perpetrada contra Haydee Oberreuter, también luchadora de derechos humanos, justo cuando enfrentaba ese complicado juicio que no finalizó sino hasta el año 2016. 

Los torturadores y “asesinos del bebé que llevaba en su vientre” fueron sentenciados, lo cual se convirtió en un castigo inédito a cuatro exagentes de la Naval de esa nación: Manuel Atilio Leiva Valdivieso, Juan de Dios Reyes Basaur, Juan Orlando Jorquera Terrazas y Valentín Evaristo Riquelme Villalobos. No obstante, el aborto forzado durante la tortura no es considerado un delito de lesa humanidad en la ley chilena, cosa que Haydee y el pez volador pretende revertir (ver recuadro).

El largometraje de Errante Producciones (Chile) y Giros (Brasil) estrenó a nivel mundial el año pasado en el Festival Internacional de Documentales de Canadá, Hot Docs, donde obtuvo el premio Top Twenty Audiece Favourite.

Realizadora de Video sombra (2000), Mejor Guion en el Festival de Cine de Sitges, Cataluña, España; Actores secundarios (2004), Mejor Documental en el Festival de Cine de Valdivia, Chile; Ángeles negros (2007), Premio Pedro Sienna a la Mejor Dirección, en Italia, y Cuentos sobre el futuro (2012), igual Sienna pero al Mejor Documental y Mejor Película Nacional en Sanfic 8, Pachi Bustos narra por Zoom desde Santiago de Chile que llevaba tiempo de conocer a Oberreuter:

“Me llamó la atención su sonrisa, ternura y sensibilidad, y al saber por lo que pasó en la dictadura, me dieron ganas de contar su historia por todo lo que representa lo que vivieron tantas mujeres. Un día me relató que su caso judicial llevaba 10 años y se encontraba en la fase final. Me pareció que era una buena ocasión para seguir ese tramo último del juicio. Ser testigo de un desenlace que podía ser histórico y narrar cómo se había originado, de manera increíble y azarosa, al mismo tiempo referirse a su fuerte padecer.”

Ética periodística

Oberreuter era estudiante de historia en la Universidad de Chile, con sede en el puerto de Valparaíso. Iba a cambiar el mundo como dirigente universitaria, organizando ayuda para las víctimas de la represión. 

Los de la Armada se llevaron a su mamá y a su hija, de un año y medio, para que ella se entregara. Después, la sacaron de su casa en Santiago.

Ante la cámara, esta activista cuenta que primero le efectuaron un supuesto examen médico frente a los marinos y tocaron su cuerpo. Por los golpes, se le abrió una cicatriz de la cesárea que le practicaron cuando nació su hija, y “alguien tuvo la brillantez de hacerme una ‘autopsia’ provocándome el aborto”, refiere sarcástica. Sobrevivió; la liberaron en 1976. Pero calló. A través de los años, también por el ácido y golpes de corriente, se sometió a una serie de cirugías reconstructivas. Hacia 2004 llevaba luchando 40 años por la justicia para las víctimas de violaciones de derechos humanos. 

En ese año, la buscó para entrevistarla la periodista Alejandra Matus, directora de la revista Plan B, y se atrevió a contar su tortura. La cineasta Bustos –quien estudió periodismo en la Universidad Diego Portales–, platica con Proceso:

“Ese reportaje en Plan B lo vio un abogado de 75 años, Vicente Bárzana, quien siempre se ha preocupado por el tema de los derechos humanos, y le impactó la historia. Movido por un deseo de justicia y sin aún conocer físicamente a Haydee, decidió presentar una querella en 2004, lo cual refleja mucha generosidad de su parte, mucha humanidad. Juntando todos estos elementos decidí comenzar a grabar está historia en 2014.”

El último juicio inició en septiembre de 2014, y en abril de 2016 fue la condena de esos exoficiales. (ver tráiler en https://youtu.be/EFGm-U_19LU).

Bustos menciona que Oberreuter se dispuso a contarle todo “porque es muy consciente de que las películas documentales son una herramienta para hacer conciencia y visibilizar estas situaciones, fue como una cómplice para realizar este proyecto”. 

Cuando vio el filme le resultó duro reconocerse en esa mujer vulnerable, toda vez que “siempre ha sido una destacada dirigente, una luchadora muy afanosa, pero igual la película la retrata en un momento frágil y al mismo tiempo la humaniza”. Y cuando Oberreuter enfrentaba el juicio final, lidiaba con un cáncer de mama.

Haydee y el pez volador, que también ganó Hecho en Docs en DocsMX 2019, se estrenaría en los cines de Chile en noviembre pasado, aunque cambió la fecha. La directora rememora:

 “En octubre de ese año en mi país se desató una movilización social como no se veía hace tiempo, y se pospuso el lanzamiento porque no había buenas condiciones. Decidimos proyectarlo en las salas comerciales en abril de 2020, pero llegó el covid-19 y no se pudo.”

Surgió la posibilidad de estrenarlo vía online en una serie de plataformas para Chile y el extranjero, “y ha sido una muy buena experiencia llevar la historia a más personas en el mundo”. No es gratis, se hace “un pequeño pago por ser on demand”. Desde el 25 de junio pasado puede verse en Vimeo, iTunes, Google Play, Amazon TVOD, YouTube y Cinépolis Klic.

–¿Cómo han sido las reacciones?

–Nos damos cuenta que conmueve. Vemos que es un viaje por distintas emociones. Mucha rabia y tristeza por la sensación de injusticia; pero al mismo tiempo es una cinta bastante esperanzadora, inspira a seguir luchando, a no dejarse vencer, porque es lo que nos muestra Haydee. Además, en estos tiempos de oscuridad, el documental muestra gestos solidarios, desinteresados como los que tuvo el abogado Vicente Bárzana, el juez Alejandro Solís y la periodista Alejandra Matus, quienes ofrecen sus testimonios en el filme.

“Era un caso en el que triunfar parecía improbable, porque en nuestro país es muy difícil obtener justicia en tales procesos. Son muy largos. De las 40 mil personas que están en el Informe de prisión política y tortura, que testificaron y constan que fueron sobrevivientes, apenas 20 han llegado a casos de justicia. Es muy importante que se conozca esto. El de Haydee es uno de los primeros en esa rama, por tortura; por eso hablamos de que es una condena histórica y única.”

Se ha castigado a personas del ejército, los carabineros, pero a los navieros, que fueron parte del gobierno militar, no, y menos por torturas contra una mujer y embarazada, añade. Se les impuso tres años y un día de arresto en sus casas:

“Ya terminó la condena. Esas personas hoy en día andan libres en las calles.” 

Aun así, es una cuestión simbólica “porque queda establecido que torturaron, y sus hijos, sus familiares, lo sabrán, y eso tiene un valor”. Si bien no es la justicia que anhelaban, “al menos sienta un precedente que es importante y es un avance”, cierra.