Durante dos décadas estuvo inmerso en el escándalo, dentro y fuera del país. Incluso estuvo en la cárcel y se le señaló como uno de los beneficiarios del Fobaproa. Hoy el tabasqueño Carlos Cabal Peniche –prototipo del empresario modernizador en el sexenio de Carlos Salinas– se erige como uno de los rescatadores de la aerolínea Interjet, lo que genera suspicacias en el gobierno de la 4T… tantas, que el propio López Obrador se deslindó ya de su paisano.
En pleno aterrizaje forzoso del sector del transporte aéreo, impactado por el covid-19, el empresario Carlos Efraín de Jesús Cabal Peniche intenta “salvar” Interjet, compañía propiedad de la familia Alemán.
Con un equipaje que contiene un historial de prófugo de la justicia a nivel internacional, un amplio financiamiento de campañas electorales, años en la cárcel, Cabal Peniche busca posicionar su imagen empresarial en plena cuarta transformación.
Los vientos turbulentos fueron los óptimos para el empresario, encumbrado por Carlos Salinas de Gortari. Ahora, junto con Alejandro del Valle, presidente del Consejo de Administración de la Intercontinental Chamber of Commerce (ICC), Cabal dispuso de 150 millones de dólares para relanzar Interjet a los aires nacionales e internacionales.
En el gobierno de Salinas de Gortari, Cabal era considerado prototipo empresarial de la “modernización” y de los nuevos ricos sexenales.
En 1991, cuando en su esplendor el salinato se deshacía de los bancos nacionalizados, se presentaron cuatro ofertas para la adquisición del banco BCH. Dos de ellas quedaron empatadas y la Secretaría de Hacienda, bajo el mando de Pedro Aspe, resolvió en favor del grupo de 3 mil socios encabezados por Cabal Peniche, justificando su “experiencia administrativa y probidad”. Era el modelo del joven empresario de la liberalización económica salinista.
Cabal transformó al BCH en Banco Unión y finalmente en el Grupo Cremi-Unión, al mismo tiempo que acumuló unas 20 empresas con oficinas en la Ciudad de México, Santiago de Chile, Buenos Aires, Los Ángeles, Nueva York, Londres, Zurich y Hong Kong, entre otros grandes centros financieros y comerciales.
Entre ellas, la compañía Del Monte, adquirida a mediados de 1993 en 500 millones de dólares –la tercera empresa más importante del mundo dedicada a la comercialización de frutas tropicales–, con empresarios de Tabasco, Chiapas, Campeche y Sinaloa asociados en el Grupo Empresarial Agrícola Mexicano.
Cabeza del Grupo Empresarial Sureste, el estrenado banquero era además principal accionista de la compañía Platanera San Carlos del Golfo y una veintena de empresas más.
En septiembre de 1994, dos meses antes de las elecciones del 20 de noviembre para la gubernatura de Tabasco, Hacienda anunció que el presidente del Grupo Cremi-Unión, Carlos Cabal Peniche, había cometido fraudes multimillonarios y que el Banco Unión sería intervenido.
El banquero, con orden de aprehensión, se dio a la fuga.
El candidato priista a la gubernatura, Roberto Madrazo, negó todo vínculo con el banquero y el abanderado perredista, Andrés Manuel López Obrador, consideró que la caída de Cabal “se debió a un ajuste de cuentas”.
“El secretario de Hacienda, Pedro Aspe, sabía muy bien quién era Cabal. Antes de que licitara el banco BCH se reunió en Villahermosa con Cabal Peniche y los gobernadores de Chiapas, Campeche, Tabasco y varias decenas de inversionistas, a los que invitó a participar en la compra. Desde entonces todo mundo supo que la licitación iba a ser una mera formalidad y que se iba a entregar a Cabal. Aspe no tenía por qué reunirse con los interesados antes de la convocatoria”, dijo López Obrador en ese entonces.
Los 5 millones de dólares aportados a Madrazo los documentó López Obrador en junio de 1995, al presentar denuncia y entregar a la entonces Procuraduría General de la República varias cajas con la documentación original de todos los gastos de campaña del priista, que ascendieron a 237 millones de pesos, cuando el tope de campaña era de 5 millones.
Aquella vez el ahora presidente de la República denunció que las pruebas del fraude electoral de Roberto Madrazo estaban en “las cajas de la infamia”.
De vuelta al primer plano
En diciembre de 2019, en una entrevista para el noticiario local Telerreportaje de la estación de radio XEVT, a más de 24 años de su persecución, encarcelamiento y liberación, Cabal Peniche admitió que en 1994 entregó 25 millones de dólares a la campaña presidencial y para la gubernatura de Tabasco.
Confesó que, a través de fideicomisos, aportó 15 millones de dólares para la campaña de Luis Donaldo Colosio y 5 millones para la de su sucesor, Ernesto Zedillo, así como 5 millones más para la de Roberto Madrazo para la gubernatura de Tabasco.
“Antes era muy común, pasaban la charola. Las leyes no eran claras, se permitían esas cosas. No fue dinero a la mano, se hicieron fideicomisos que están documentados. Yo creo que más que ilegal, se ocultaba, no se decía con claridad que apoyaban al partido los empresarios”, justificó Cabal en Telerreportaje.
Asimismo culpó al expresidente Salinas de haberlo convertido en “chivo expiatorio” y que, en complicidad con Zedillo, lo acusaron de fraude por más de 700 millones de dólares. También relató que tras la intervención de Hacienda al Grupo Cremi-Unión huyó primero a Mónaco, luego a Francia, España, Italia y, finalmente, Australia, donde fue arrestado en 1998.
En septiembre de 2001 se concretó la extradición del empresario y llegó a México, donde –ya en el sexenio de Vicente Fox– enfrentó sus procesos en libertad, luego de casi tres años encarcelado.
En junio de 2011 el exbanquero apareció de nuevo en Tabasco, ahora del brazo del gobernador priista Andrés Granier Melo, para anunciar millonarias inversiones que nunca aterrizaron… En 2014, en la administración perredista de Arturo Núñez, volvió a reaparecer para firmar un contrato de concesión de la finca Las Lilias, de 100 hectáreas, propiedad del gobierno del estado. En 2017 negó su participación en dicha finca.
Fue en octubre de 2019 cuando Cabal Peniche volvió a los primeros planos en Tabasco, acompañado de un grupo de empresarios de la Cámara Internacional de Comercio de Houston, Texas, impulsores del proyecto “Exportan Sin Intermediarios”, encabezados por Alejandro del Valle, justo con quien hizo la capitalización a Interjet.
Eso no es todo, Cabal Peniche, Alejandro del Valle y Carlos del Valle Guerrero son parte de la alta dirección de la ICC, Capítulo México, la cual de 2018 a la fecha “apoya” al gobierno mexicano como asesora en la implementación de los programas sociales, tales como Banco del Bienestar y en la reestructuración de ciertas entidades, como Seguridad Alimentaria Mexicana y el sector salud, según reza su portal de internet.
Los Del Valle, socios de Cabal en la capitalización de Interjet, son dueños de Telmark-Contact Line, dedicado a ofrecer servicios de call center y outsourcing, y de Penny Money, una operadora de remesas, servicio que detonará aún más el Banco del Bienestar, según informó Darío Celis en su columna de El Financiero la semana pasada.
Fueron ellos quienes adquirieron la vivienda que pertenecía a Amado Carrillo Fuentes, El Señor de los Cielos, ubicada en Cráter 525, en Jardines del Pedregal, subastada el pasado 3 de mayo.
“Gracias a esta capitalización, la empresa refuerza su estructura interna y su plan de operaciones… El nuevo plan de operaciones considera la reincorporación, en los próximos días, de más aeronaves Airbus 320 y 321, con lo cual se refrenda el compromiso con la conectividad aérea del país para brindar a los pasajeros el mejor servicio y contribuir a la reactivación del turismo nacional”, señaló la compañía en un comunicado dirigido al público inversionista el pasado lunes 13.
El deslinde de AMLO
La operación funcionó como tanque de oxígeno en un contexto donde la Asociación Internacional de Transporte Aéreo espera que los ingresos de las aerolíneas del mundo bajen 252 mil millones de dólares en 2020, cifra que representa una reducción de 44% en la facturación de las empresas aéreas, por las restricciones surgidas por el coronavirus.
En la contingencia, México no cerró sus fronteras aéreas y también permitió los vuelos nacionales, pero la baja demanda y las restricciones de otros países provocaron cifras débiles en abril, advirtió un análisis del Banco Intercam.
“De hecho una mirada al mercado nacional, se puede observar que desde las últimas dos semanas de marzo la caída en el tráfico ha sido estrepitosa; es decir, que durante los últimos dos meses y medio se han registrado las disminuciones de mayor magnitud en el tráfico de pasajeros”, sugiere el análisis.
De acuerdo con las cifras de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes y la Agencia Federal de Aviación Civil, los pasajeros transportados por empresas mexicanas en enero y febrero crecieron a doble digito, pero en marzo hubo una caída de 27.1% y en abril un desplome de más de 90%.
Entre enero y abril Volaris tuvo el mayor porcentaje de participación de pasajeros transportados (incluyendo las aerolíneas extranjeras que operan en México), con 20.4%, seguido por Grupo Aeroméxico, con 18.0%; Interjet, 14.0%, y Viva Aerobus, con 11.3%… La empresa de los Alemán es la tercera aerolínea con mayor parte del pastel de pasajeros.
En esos aires y en plena cuarta transformación, Cabal Peniche decidió reaparecer como empresario de la aviación.
El presidente López Obrador niega toda relación con el empresario y su historial. En su conferencia de prensa matutina del lunes 13 dijo: “No tiene nada que ver con nosotros. Da la casualidad que es mi paisano, pero eso no significa ningún tipo de relación. Yo no protejo a nadie. Yo tengo relaciones de amistad, pero no de complicidad con nadie. No llegué aquí con el apoyo de grupos de intereses creados, no llegué aquí porque recibí dinero de hombres de negocios”.
Al ser cuestionado si Cabal Peniche estaría interesado en participar en la instalación de los cajeros de Bienestar, el presidente atajó: “Nosotros cuidamos que todos estos procesos se hagan de manera transparente, y cuando vemos que hay algo extraño, que no se puede explicar, se revisa y se rectifica…Tenemos que evitar la corrupción, que no nos pase lo que sucedía en los gobiernos anteriores”. (Con información de Armando Guzmán.)








