Monreal a legisladores: “La historia les recordará su precio”

Para el senador Ricardo Monreal, quien en 2014 era dipu­tado federal, la llegada de Emilio Lozoya a México es importante para que detalle cómo, a quiénes y a cuántos legisladores se les pagó por la aprobación de la reforma energética. El 1 de agosto de aquel año la diputada emecista Zuleyma Huidobro increpó a sus pares: “¿De cuánto va a ser su bono por haber vendido a la patria”… Su expresión causó revuelo. Ahora Monreal reitera: “Si ayer dijimos que la historia les recordará su precio, hoy decimos que la historia ya se los está gritando”.

“¿De cuánto va a ser su bono por haber vendido la patria?”, soltó desde tribuna Zuley­ma Huidobro, diputada por Movimiento Ciudadano (MC), el 1 de agosto de 2014, último día de discusión de la reforma energética en la Cámara de Diputados.

Aquella pregunta que encendió el pleno del San Lázaro fue dirigida a sus pares de PRI, PAN, PVEM y Panal, quienes hasta ese momento habían recibido 359 millones 200 mil pesos bajo el concepto de “subvenciones extraordinarias”. Ese pago se realizaba por primera vez.

Es posible que los millonarios recursos formaran parte de las retribuciones que, según se ha filtrado en diversos medios, entregó Emilio Lozoya Austin, cuando era director de Pemex, a legisladores federales para que aprobaran la reforma energética y concretar así el pago de favores a quienes apoyaron la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto.

Los estipendios incluyeron a la oposición, como el PAN, cuyos dirigentes, apoyados por el PRD, firmaron el llamado Pacto por México, por medio del cual se comprometieron a respaldar las “reformas estructurales” de Peña Nieto. Solícitos, algunos legisladores de entonces se han desmarcado de esos señalamientos, entre ellos Miguel Barbosa Huerta, entonces senador perredista y actual gobernador de Puebla por Morena.

Diputados “pay per view”

Hace seis años Proceso dio cuenta de reportes entregados a la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados (en la que participan todos los partidos políticos), en los que quedaron registradas tres entregas que cubrían los periodos de septiembre de 2012 a febrero de 2013, marzo-agosto de 2013 y septiembre de 2013 a febrero de 2014.

En suma, las partidas sumaron 359 millones 200 mil pesos. Y aunque los pagos coinciden con las aprobaciones de las llamadas reformas estructurales, que incluyeron la laboral, educativa, fiscal, telecomunicaciones y energética, quedó pendiente el pago por las leyes secundarias de telecomunicaciones y energía.

Ese 1 de agosto de 2014, cuando la legisladora Huidobro increpaba desde tribuna a sus compañeros por haber recibido “bonos especiales” para avalar las reformas y sus leyes secundarias, a las oficinas de Movimiento Ciudadano llegó un cheque por 3 millones de pesos; formaba parte del cuarto pago que habían empezado a recibir desde el inicio de la legislatura y con el cual sumaban 15 millones de pesos.

Al igual que el resto de los diputados, su entonces coordinador, Ricardo Monreal Ávila, lo regresó a las arcas de San Lázaro, luego de que la Tesorería de la Federación se negó a recibirlos.

En el edificio “F” de San Lázaro se rechazó un cheque, mientras en tribuna, en el edifico “A”, la legisladora Huidobro bombardeaba a diputados de PRI, PAN, PRD, PVEM y Panal:

“¿De cuánto, señores diputados, será su partida especial en esta ocasión? ¿Cuánto vale su dignidad? ¿Cuánto vale su disciplina, su congruencia, si es que algo les queda de esto? ¿De cuánto será su bono especial por traicionar a los mexicanos, por vender a la patria?”

Las intensas discusiones sobre las reformas constitucionales que arrancaron en septiembre de 2012 se cerraban con la aprobación de las leyes secundarias en materia energética durante el periodo extraordinario.

Desde el 30 de julio anterior la legisladora de MC destapó la cloaca. Con documentos en la mano que probaban los depósitos al resto de los partidos por concepto de “subvenciones extraordinarias” y los cuatro cheques que habían estado llegando a la coordinación de su partido, la legisladora reclamó a sus pares:

“Defiendan su voto a favor, su buen comportamiento; voten a favor de su bono, porque ustedes –les dijo Huidobro– son diputados pay per view, diputados pago por evento.”

Y aunque los legisladores no daban crédito al reclamo, nadie respondió. Ese día se discutía el tercer paquete de las leyes secundarias en materia energética.

El 1 de agosto de 2014 se discutía la Ley de Ingresos sobre Hidrocarburos y también la Ley del Fondo Mexicano del Petróleo. Huidobro, encarrerada y con la certeza de tener las pruebas de sus dichos, volvió al ruedo, y ahora sí, sin el elemento sorpresa, legisladores de PAN, PRD y PVEM le replicaron, ofendidos.

Huidobro los acicateó: “Yo estoy esperando respuestas, siempre hago preguntas y nadie me las puede responder. Ojalá alguien pueda decirme si el bono especial que van a recibir es por apoyar la aprobación de esta reforma y que por no haber llegado en la mañana y no estar en el quórum reglamentario se les va a descontar algo…”

Tapabocas

El panista Raúl Gómez Ramírez le respondió a Huidobro: “Le tomo la palabra, le voy a contestar: lo mismo que alcanzamos todos los legisladores lo alcanzó usted”.

La franqueza y aceptación sobre el bono sorprendió a muchos, pero no a Huidobro, quien reviró:

“No, diputado, le voy a decir por qué no coincido con esa apreciación de usted. Las dietas y las subvenciones que cada uno de los diputados recibe, esa es igual para todos. Pero yo estoy hablando del bono especial que han recibido todos los grupos parlamentarios que han aprobado las reformas estructurales, y me refiero a la laboral, la de telecomunicaciones, a esta inclusive (la energética), a la financiera y a la fiscal.”

Sacó entonces sus documentos y desde la tribuna fue dando cifras que llegaron a la Junta de Coordinación Política:

“Le voy a decir por qué y le voy a dar datos: una revisión de los informes semestrales de los siete partidos que integran esta cámara, el primer reporte que abarca de septiembre de 2012 a febrero de 2013, cuando se aprobó la reforma laboral, muestra que PAN, PRD, PVEM y Panal recibieron de forma extraordinaria 77 millones 800 mil pesos.

“De marzo a agosto de 2013 todos los grupos parlamentarios, excepto los de MC y PT, recibieron en conjunto 95 millones 68 mil pesos extras. La entrega de recursos más elevada se hizo entre septiembre de 2013 y febrero de 2014: 129 millones 746 mil pesos.”

Aún no terminaba cuando, desde la curul, una de las panistas más estridentes de esa LXII Legislatura, Esther Quintana Salinas, pedía la palabra, pero Huidobro no se detuvo.

“Estos tres informes financieros semestrales suman 302 millones 634 mil pesos. A ellos hay que agregar un informe cuatrimestral entregado a la Jucopo, donde también figuran subvenciones especiales para los cinco partidos citados por 56 millones 568 mil, lo cual da un total de 359 mil 202 mil pesos, cantidad que no se había entregado en legislaturas anteriores.”

Y remató: “¿De cuánto va a ser este bono por haber vendido a la patria?”

El PRI calló. Nadie pidió la palabra, la revelación fue devastadora. Sin embargo el PAN, digno, rechazó cada señalamiento.

Fernando Rodríguez Doval, uno de los panistas más participativos en aquella legislatura, dijo desde su curul sin referirse al nombre: “Lo que ella (Huidobro) dijo en tribuna es absolutamente falso. Por lo menos en lo que respecta al PAN. Y sí, es muy importante aclararle.”

Su colega del PVEM Ricardo Astudillo Suárez se ofendió y sostuvo, “El informe, que no sabemos de dónde lo sacó, que si realmente tiene pruebas de la acusación que hizo tan grave, de que hemos recibido un bono en las diferentes votaciones que hemos tenido, lo acredite; si no, que pida licencia”.

El perredista Roberto López González dijo, exaltado: “A todos nos indignan los señalamientos de la diputada Huidobro”. Pero se calmó: “No hagamos de esto un verdadero circo… Nos indigna a los diputados del PRD. Y remató: 

“Tengan la seguridad de que en esta tribuna se ha dicho un infundio que los diputados del PRD rechazamos abiertamente. Ninguna y ningún diputado de esta fracción parlamentaria ha recibido (un bono) en el pasado, en el presente y tampoco lo va a recibir en el futuro.”

Más alterada aún, la panista Quintana advirtió: “Todo tiene un límite. Hemos sido muy prudentes y muy tolerantes… pero bajo ninguna circunstancia admito una acusación tan mezquina como la que acaba de venir a hacer la diputada Huidobro”.

Elevando el tono siguió: “Yo tengo todos mis recibos ¡Y no estoy llorando, cabrón!”… Apenas pronunció la frase, se escuchó desde el ala izquierda del salón de plenos: “¡Quiere llorar, quiere llorar!”.

Pregúntenle a sus coordinadores

La diputada de MC subió tranquila a tribuna para responder a los reclamos: “Por supuesto que me sostengo en mis dichos; y si no (me creen), pregúntenle a cada uno de sus coordinadores parlamentarios. Ellos entregan los informes al Comité de Administración. No me voy a disculpar por decir la verdad”.

Advirtió: “Me voy a sostener todas las veces que sea necesario: ustedes reciben bonos especiales por aprobar las reformas estructurales”.

En aquella ocasión, la entonces perredista Karen Quiroga demandó a su colega Huidobro organizar una conferencia de prensa para que limpiara su hoja, pues, dijo, “vivo del ejemplo que le doy a mi hijo”. 

Y agregó: “No voy a tolerar que usted haga una aseveración acerca de la honra que me reviste. La emplazo a que solicite a Hacienda mis cuentas, mi peculio personal; que solicite si he recibido un peso más de lo que esta cámara y los ciudadanos han decidido pagar por mi trabajo”.

Aquí, la legisladora Huidobro hizo una acotación: “En el caso de la reforma energética, diputada, debo aclararle: efectivamente, hay una sección, una parte del PRD que no ha votado a favor de esas reformas. No me refiero a esos diputados.”

Después de que este semanario reveló la entrega de “bonos especiales” a los diputados bien portados (Proceso 1969), a algunos coordinadores parlamentarios se les comunicó que la subvención especial que iba a entregarse la semana del 3 al 9 de agosto de 2014 se daría en
diciembre.

La fracción del PRI le confió a la reportera que el dinero llegaría en septiembre. Por lo pronto, dijo esa misma fuente priista, “hay una sublevación”, pues algunos diputados exigen el recurso extraordinario.

Pero el dinero sí llegó, tanto que al propio MC se le pretendió entregar el cuarto pago, mismo dinero que fue rechazado.

Pero los recursos distribuidos entre los diputados y que fue denunciado por el entonces coordinador de la fracción de MC, Ricardo Monreal, y que hoy corrobora en entrevista con Proceso, no paró ahí.

En la versión del anteproyecto de presupuesto de la Cámara de Diputados para el año 2015, se incluyó un bono de 500 millones de pesos. Es decir, 1 millón de pesos más por cada legislador.

Ese fue otro pago por la aprobación de las reformas constitucionales y sus leyes secundarias, dijo Monreal, hoy senador y coordinador de la bancada de Morena. 

“Pero si ayer dijimos que ‘la historia les recordará su precio’, hoy decimos que la historia ya se los está gritando. Por eso es muy importante la llegada de Emilio Lozoya para que detalle cómo, a quiénes y cuánto se les pagó por la reforma energética”, remata Monreal.

Por lo pronto, en 2014 el encargado de repartir los recursos, el perredista Guillermo Sánchez Torres, que presidía el Comité de Administración de San Lázaro, dijo en entrevista que “no recordaba” por qué razón se entregó el bono especial o subvención extraordinaria. Y emitió un comunicado en el que negó que “se tratara de un bono con motivo de la discusión de la reforma energética”.