Segundo lugar de contagios y muertes en el Estado de México, con mil 247 casos confirmados y 111 decesos, a Ecatepec le ha pegado la pandemia de la covid-19, situación crítica que se suma a la escasez de agua que padecen 1 millón de personas de 120 colonias, quienes, desesperados, buscan obtener el líquido pagando pipas o abriendo los registros que localizan en las calles.
Fundamental para disminuir el contagio por el virus SARS-CoV-2, el agua no llega a más de la mitad de sus habitantes, quienes, ante la urgencia de lavarse las manos y limpiar sus casas para combatir una enfermedad que puede ser letal, han solicitado amparos contra los tres niveles de gobierno por no dotarlos del servicio. Hasta el momento, no ha habido una respuesta favorable de las autoridades denunciadas.
Además del reto diario de sobrevivir a la inseguridad –en 2018 este municipio ocupó el primer sitio estatal en homicidios dolosos, con 455 reportes–, los ecatepenses ahora tienen que sortear el nuevo virus con un sistema de salud casi rebasado y con la única esperanza de que los jueces obliguen a las autoridades a entregarles el agua que no llega a sus casas.
Por no cumplir una suspensión de amparo que obliga a las autoridades de los tres niveles de gobierno a dotar de agua a 112 familias, la defensa legal de los afectados denunció ante un juez federal un presunto desacato del gobernador Alfredo del Mazo, del alcalde Fernando Vilchis Contreras y de los organismos operadores del sistema de aguas que desde 2018 no los abastecen, pese que a sí les cobran el servicio.
De vida o muerte
La resolución judicial que los afectados consideran incumplida, de acuerdo con el incidente de suspensión presentado ante el Juzgado Primero de Distrito del Estado de México, fue otorgada a los habitantes de ocho colonias ante la emergencia derivada por la pandemia y el riesgo para la salud de las personas que carecen del servicio hasta para lavarse las manos, como ordenan las autoridades sanitarias ante la crisis.
Las representantes legales de los afectados, Míriam Silva Maya y Jéssica González Hermosillo, denuncian que para los pobladores de Ecatepec la falta de agua es una situación de vida o muerte ante el creciente número de contagios y fallecimientos en la zona.
De acuerdo con la Secretaría de Salud federal, hasta el jueves 21 Ecatepec era el octavo lugar nacional por el número de personas contagiadas, con mil 247 casos confirmados, y el noveno en la cifra de fallecimientos causados por la epidemia, con 111 muertes.
Además hay otras 641 personas hospitalizadas en dicho municipio, que ha sido escenario de irrupciones violentas. Una de ellas ocurrió en la morgue del Hospital de las Américas, bajo control del gobierno estatal, a causa de la saturación y a la falta de información sobre la situación de los pacientes.
La abogada Silva explica que alrededor de 120 colonias de la Quinta Zona de Ecatepec sufren desabasto de agua, por lo que el número de afectados rebasa el millón de personas, una situación que le resulta inexplicable ante la situación de emergencia y las estadísticas de las propias autoridades sobre la epidemia.
Afirma que a la par de la escasez oficial ha florecido un negocio de pipas privadas que venden en cada casa mil litros de agua –un tinaco mediano– entre 150 y 200 pesos.
“En el juicio de amparo argumentamos el tema del covid-19 porque, literal, la Organización Mundial de la Salud ha solicitado que las personas se estén lavando las manos de manera constante y que, además, se esté limpiando la casa para deshacer la molécula que protege a la proteína del SARS-CoV2.”
La situación se agrava en un municipio que, según cifras del Consejo Estatal de Población, contaba hasta 2018 con 1 millón 818 mil 934 habitantes, de los cuales 42.7%, es decir, 786 mil 843, vive en condición de pobreza y pobreza extrema.
Datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social indican que 458 mil personas, 24.9% de la población de Ecatepec, carecen de servicios de salud, mientras que 49.7%, equivalente a 915 mil personas, tampoco cuentan con seguridad social.
El negocio de las pipas
Una de las denunciantes –prefiere omitir su nombre– asegura que cada familia gasta mil 200 pesos mensuales, como mínimo, en la compra de pipas, cantidad equivalente a lo que cobra el municipio por un servicio que dejó de prestar hace nueve años, cuando comenzó la escasez.
“La mayoría de la gente compra el agua a un precio muy alto, es una cuota excesiva la que exige el municipio y el líquido no lo tenemos. En algunos casos están reclamando pagos de cinco años a la fecha, pero desde hace nueve años no hay agua. Es injusto que cobren algo que no tenemos”, denuncia la residente en la Unidad CROC Aragón, donde se han reportado en los últimos dos meses cerca de 15 decesos sospechosos de covid-19.
Explica que el Servicio de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento de Ecatepec (SAPASE) prácticamente se ha desentendido del abasto, por lo que sólo envían dos pipas a la semana para una colonia en donde hay mil 200 familias.
Además, denuncia que los piperos del ayuntamiento solicitan un pago de 50 pesos para garantizar que una familia alcance su cuota del suministro. Por si fuera poco, el agua entregada es de mala calidad, por lo que, de todos modos, deben comprar garrafones para beber y cocinar, cada uno de los cuales les cuesta entre 12 y 15 pesos.
“Por las pipas de SAPASE, si tenemos suerte y alcanzamos, pagamos 50 pesos, mientras que las privadas nos cuestan entre 120 y 150 pesos desde que inició lo del coronavirus; entonces, nos gastamos 300 pesos a la semana y mil 200 pesos al mes, el mismo dinero que nos cobra el ayuntamiento cada año por el agua que nunca llega”, lamenta.
La abogada Silva señala que en otras colonias las pipas cobran hasta 200 pesos por cada mil litros de agua, mientras que el servicio de la alcaldía les permite a las familias el “llenado” de sus piletas o tinacos solamente durante tres minutos, tiempo insuficiente para abastecer a una familia.
También denuncia que la corrupción en el SAPASE ha propiciado la aparición de tomas clandestinas, las cuales se instalan a la vista de todos los vecinos, agravando el desabasto y causando un desorden que el actual alcalde, Fernando Vilchis –morenista–, ha agudizado.
Las colonias que solicitaron protección de la justicia por la falta de suministro son: Unidad CROC Aragón, Nueva Aragón, Unidad Ciudad Oriente, Unidad Petroquímica, México Insurgentes, Ampliación Valle de Aragón y Unidad Alborada de Aragón.
Cuestionado sobre la escasez, el vocal ejecutivo de la Comisión de Aguas del Estado de México (CAEM), Francisco Núñez Escudero, dice que “desde enero” le ofrecieron al alcalde de Ecatepec el envío de dos pipas para paliar la situación, mismas que fueron rechazadas durante casi cinco meses.
“Apenas esta semana aceptaron la ayuda, tenemos dos pipas, pero cada una puede realizar hasta 10 viajes, también les donamos válvulas y les ofrecimos ayuda operativa para la distribución, pero ellos mismos se han negado a este tipo de apoyo”, dice.
Envían oficios, no agua
En el expediente del juicio de amparo 332/2020, el juez primero de Distrito del Estado de México, Aurelio Damián Magaña, resolvió el miércoles 6 otorgar la suspensión de oficio “a fin de que (las autoridades señaladas) proporcionen y garanticen el acceso a la cantidad esencial mínima de agua, suficiente y apta para el uso personal y doméstico de los quejosos.
“Lo anterior es así, tomando en cuenta que el derecho al agua es un derecho humano que implica para el Estado el deber de proporcionar agua, sin distinción alguna y con capacidad de respuesta a los sectores más vulnerables, para garantizar su sobrevivencia y desarrollo económico y social”, advierte el fallo.
Pese a que el juzgador federal dio un plazo de 24 horas para garantizar el abasto mínimo de agua, para las 112 familias afectadas, el ayuntamiento y su organismo operador, SAPASE, respondieron con oficios para deslindarse del problema y negar el desabasto.
Sin embargo, las familias afectadas aseguraron que el suministro de agua no se ha regularizado vía tubería y tampoco vía pipas.
A su vez, el gobierno del Estado de México y la Comisión de Aguas estatal enviaron respuestas para deslindarse del problema y recordar que el abasto corresponde al ámbito municipal, de acuerdo con el artículo 115 constitucional.
Núñez Escudero explica que uno de los problemas principales del SAPASE es que tiene 17 pozos fuera de operación, por lo que niega que la CAEM haya reducido o desviado el suministro que le corresponde a Ecatepec, como denunció Vilchis Contreras.
“Hacemos la conducción de las fuentes externas, en particular del Sistema Cutzamala que le entrega agua directamente a Ecatepec, pero el abasto del municipio depende, en su mayoría, de sus propios pozos,” concluye Núñez.
Desacato y mercado negro
De acuerdo con la denuncia de los colonos, pese a la suspensión de amparo que les fue otorgada, sus casas continúan sin agua mientras sigue operando el mercado negro de pipas. Este miércoles 20 se presentó el incidente de suspensión ante el juez de la causa, a quien le solicitan que se sancione la omisión para resolver el suministro.
El expediente detalla que Del Mazo respondió, vía su representante legal, que “respeta y respetará en sus términos la suspensión de plano”.
Para la abogada Silva era necesario que las autoridades estatales adjuntaran algún tipo de evidencia sobre las medidas que tomó la autoridad estatal para dotar de agua a los inconformes.
Sobre la Comisión Nacional del Agua (Conagua), organismo federal responsable del suministro, los quejosos señalan que debe informar sobre el servicio que se le entrega a Ecatepec.
En el caso del ayuntamiento, el incidente de suspensión descarta que se esté cumpliendo con el programa de tandeo, como respondieron las autoridades municipales.
La queja advierte que ni Vilchis ni el SAPASE adjuntaron algún tipo de evidencia sobre el cumplimiento de lo que ordena la suspensión de plano, por lo que piden al juez de Distrito tomar las medidas pertinentes para que se garantice el abasto a los quejosos, debido a que subsiste el peligro para su salud por la pandemia de covid-19.
“Por lo anterior, con fundamento en los artículos 206 a 209 de la Ley de Amparo, ocurro a interponer el incidente por exceso y/o defecto en el cumplimiento de la suspensión de oficio dictado en el acuerdo del 6 de mayo de 2020”, concluye la queja.
Respecto del tema de las competencias, Silva señala que en el juicio de amparo se demandó una respuesta de los tres niveles de gobierno para evitar que sus quejas caigan en el vacío o que cualquiera de las autoridades evada su responsabilidad.
“En el amparo solicitamos que cada autoridad nos diga cuántos litros le da al municipio de Ecatepec, porque nos ha sucedido que el SAPASE dice que es responsabilidad de la CAEM que no da el líquido y la CAEM dice que la Conagua es la autoridad responsable de no entregar los litros cúbicos que le tocan a la entidad; entonces, para evitar esos vacíos es que exigimos una respuesta conjunta de las autoridades”, explica.
“Nuestra idea es que haya consecuencias si no tenemos agua, ya presentamos el incidente y, si es necesario que un funcionario sea inhabilitado, vamos a pedirlo. Ya es tiempo que dejen de lucrar políticamente con el agua.”








