La capital tiene prisa

El optimismo de las autoridades de la Cdmx por volver a la “nueva normalidad” contrasta con las cifras crecientes de contagios y defunciones causados por covid-19. Y su titular, Claudia Sheinbaum, ya puso en práctica un “plan gradual” y anunció la constitución de Comité Estatal de Vigilancia Epidemiológica.

Epicentro de la pandemia de covid-19 en el país por su elevado número de contagios y decesos, la Ciudad de México atraviesa desde la semana pasada la etapa más crítica.

El miércoles 20 la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, anunció su Plan Gradual hacia la Nueva Normalidad, a partir de junio, con base en el nivel de ocupación de los hospitales donde se atiende a las personas infectadas.

Una semana antes, inmersa en los cuestionamientos en los medios de comunicación sobre las cifras reales de defunciones en la capital, Sheinbaum anunció la creación de la Comisión Científico-Técnica para el Análisis de la Mortalidad por covid-19, cuyo principal reto es transparentar las cifras y, con ello, su credibilidad.

Desde que fue detectado el primer caso de covid-19 en el país, el 27 de febrero pasado, la Cdmx, con sus 9 millones de habitantes, se ha mantenido en el primer lugar de contagios y fallecimientos en el país.

Y como los contagios se registran en las 16 alcaldías, ninguna es considerada “municipio de la esperanza”, nombre con el que el presidente Andrés Manuel López Obrador denomina a los territorios que no registran ningún caso ni están rodeados por focos de infección. Peor aún, Iztapalapa –con 1.8 millones de habitantes– lidera en el ámbito nacional el índice de casos confirmados: 3 mil 422.

Hasta el jueves 21, de los 59 mil 567 casos acumulados en el país, 16 mil 758 (28.1%) se ubicaban en la Cdmx; también había 3 mil 339 activos, 8 mil 5 sospechosos y mil 754 defunciones, 26.9% de los 6 mil 510 fallecimientos en todo el país hasta ese día. 

El semáforo epidemiológico

La mañana del miércoles 13, Sheinbaum apareció en la primera fila de los invitados a la conferencia matutina en Palacio Nacional, donde López Obrador presentó la “Estrategia de Reapertura” hacia la “nueva normalidad” en el país. 

Fue ahí donde se mencionó por primera vez el sistema de semaforización con los colores rojo, anaranjado, amarillo y verde; además de cinco categorías: medidas de salud pública y del trabajo, laborales esenciales y no esenciales, espacio abierto, personas vulnerables y escolares.

Pero fue una semana después, el miércoles 20, cuando la mandataria local anunció su Plan Gradual que, basado en un sistema de semáforo epidemiológico diario, aplicará en la capital mexicana. Sin embargo agregó un detalle: el cambio de color dependerá del porcentaje diario de ocupación de los hospitales instalados que operan en la ciudad y la tendencia que presenten en determinado lapso.

Así estableció el semáforo: rojo, con ocupación mayor de 65% o dos semanas de incremento estable; anaranjado, menor de 65% y dos semanas de tendencia a la baja; amarillo, menor de 50% y dos semanas de tendencia a la baja, y verde, menor de 50% al menos con un mes de tendencia baja estable.

La reapertura de las diversas actividades será escalonada y con base en seis categorías: laborales, de gobierno, educación, espacio público y transporte, situación de personas vulnerables y seguimiento epidemiológico.

Y, con base en la tendencia creciente que se mantiene hasta ahora, Sheinbaum soltó: “Estamos estimando que la ciudad estará en semáforo rojo por lo menos hasta el próximo 15 de junio”. 

No obstante, adelantó que el 1 de junio se integrarán nuevas actividades sustantivas o esenciales: minería, construcción, fabricación de equipo y de transporte, venta de bicicletas y producción de cerveza. Además, podrán abrir algunos parques y espacios públicos, aunque con sana distancia y sin aglomeraciones, sólo a 30% de su capacidad.

Para el miércoles 20, informó Shein­baum, 75.6% de las camas de hospitalización general instaladas y 66.9% de las que tienen equipo de intubación y ventilador estaban ocupadas por pacientes confirmados o sospechosos de covid-19. El jueves 21, los porcentajes bajaron a 72% y 64% de ocupación, respectivamente, de acuerdo con la información de la Secretaría de Salud federal.

Según los cálculos de la mandataria capitalina, el 3 de junio será el día con el máximo número de hospitalizaciones en la Zona Metropolitana del Valle de México. A partir de entonces, es probable que descienda la saturación. Y reiteró que el semáforo rojo en la capital podría durar hasta el 15 de junio.

“Nueva normalidad”

De acuerdo con su plan, los restaurantes, hoteles, cines y teatros podrán abrir cuando la Cdmx pase al color anaranjado, aunque sólo a 30% de su capacidad. Al pasar a este color quedará desactivado el programa Hoy No Circula Obligatorio. 

En tanto, los bares, gimnasios y centros nocturnos reanudarán hasta que el semáforo esté en verde. Ese color también servirá de parámetro para que los estudiantes de todos los niveles regresen a las aulas, en acuerdo con la SEP.

Sheinbaum agregó que su administración analiza el regreso a oficinas y lugares de trabajo bajo el esquema “4×10”; es decir, que los empleados laboren cuatro días seguidos y pasen 10 en confinamiento, con trabajo desde casa y de manera rotativa. Con ello se evitarían más contagios y se mantendría la fuerza laboral. No obstante, aclaró que esa propuesta debe ser discutida con las cámaras empresariales. 

También se trabaja en un programa de apertura con horarios y días específicos para los comercios en el Centro Histórico, así como en una norma específica para la operación del comercio informal y en la vía pública. 

Además, prevé el lanzamiento de una campaña informativa sobre el plan, una guía de nutrición y atención para la identificación y disminución de los niveles de enfermedades de comorbilidad en la población capitalina, particularmente en su sector vulnerable.

La Comisión “de la mortalidad”

Una semana antes de la presentación del Plan Gradual, Sheinbaum sorprendió también con el anuncio de la creación de la Comisión Científico-Técnica para el Análisis de la Mortalidad por covid-19, cuyo propósito es transparentar las cifras de las defunciones confirmadas y sospechosas por este nuevo tipo de coronavirus y las otras clasificadas como “neumonías atípicas” y otras enfermedades respiratorias. 

La creación de esa comisión fue aprobada el mismo miércoles 13 en la reunión extraordinaria del Comité Estatal de Vigilancia Epidemiológica de la Ciudad de México, presidido por la titular de la Secretaría de Salud local, Oliva López Arellano. 

El encuentro de las autoridades sanitarias ocurrió cinco días después de que The New York Times publicara que el gobierno capitalino oculta la cifra real de muertes por covid-19. De acuerdo con el rotativo neoyorquino, los decesos pueden ser tres veces más que los reportados. Casi de manera simultánea, The Wall Street Journal, The Washington Post y El País publicaron información similar.

El viernes 8, en un video difundido en su cuenta de Twitter, el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell, salió en defensa de Sheinbaum. Aclaró que a las muertes por covid-19 en México –incluida la capital–, aún falta sumar los casos del mecanismo de diagnóstico por dictaminación.

Éste, explicó López-Gatell, consiste en que un comité técnico de especialistas de salud analice el expediente clínico y los antecedentes epidemiológicos para formular una opinión respecto a la probabilidad de que la persona haya muerto por dicho virus.

Por si quedaban dudas, ese mismo día, en la conferencia vespertina en Palacio Nacional, López-Gatell y Sheinbaum insistieron en el tema. Ella afirmó que además de los decesos confirmados por covid-19 que informan al área de Epidemiología de la Ssa, “hay otros fallecimientos también, pero hay un comité técnico de especialistas científicos que determina si éstos tienen que ver con covid-19 o no. Y estas defunciones también se informan todos los días al gobierno de México, igual que hacen los demás estados”.

El miércoles 13, mediante una tarjeta informativa de cuatro párrafos, el gobierno capitalino anunció la creación de la Comisión Científico-Técnica para el Análisis de la Mortalidad por covid-19, para apoyar lo establecido en el protocolo de actuación interinstitucional para el manejo de personas fallecidas por sospecha o confirmación del nuevo coronavirus.

Según detalló, este organismo servirá para “conocer con criterios científicos y técnicos, el número de decesos por sospecha, probabilidad o confirmación de covid-19”. 

Además, trabajará en coordinación con el Centro Nacional de Programas Preventivos y Control de Enfermedades, la Dirección de Epidemiología de Servicios de Salud Pública de la Cdmx, los Comités Jurisdiccionales de Vigilancia Epidemiológica y los Comités Hospitalarios de Vigilancia de la Mortalidad, para guardar una relación con el reporte que realiza el Sistema de Vigilancia Epidemiológica de la Enfermedad Respiratoria.

La comisión es encabezada por los epidemiólogos Christopher Edward Ormsby­ Jenkins, del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias, y Arturo Galindo Fragua, del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, aprobados por la mandataria capitalina. 

Además dijo que esa comisión “es sectorial”, mantendrá un carácter técnico y “estudiará el registro de defunciones con el fin de comunicar con mayor transparencia y elaborar los análisis científicos a las estadísticas que arroja la pandemia”.

La operación de esta comisión está basada en la Norma Oficial Mexicana “NOM-017-SSA2-2012 para la vigilancia epidemiológica”, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 19 de febrero de 2013. 

Sheinbaum explicó: “Nosotros quisimos hacer una comisión autónoma de personas reconocidas en el medio y nosotros proporcionarles la información que existe del Registro Civil. Ellos, a su vez, estarían recuperando información de los distintos hospitales e instituciones de la ciudad. Un acta de defunción tiene un certificado médico, entonces se tiene que hacer un análisis de todos los fallecimientos que hubo en estas fechas, desde principios de marzo hasta por lo menos estos días”.

Y cerró: “Esto yo creo que es muy bueno para que sea realmente un comité científico el que establezca el tema de los lamentables decesos y la mortalidad por esta pandemia mundial en la Ciudad de México”.

Por lo pronto, los más de mil 700 fallecimientos en la capital –que podrían superar los 5 mil– han obligado a algunos hospitales a rentar tráileres refrigerantes para almacenar los cadáveres que ya no caben en las áreas de patología. También han generado filas de espera de hasta tres días en los crematorios para obtener las cenizas de las víctimas de este virus.

Aun así, la Cdmx se prepara para comenzar la “nueva normalidad” dentro de tres semanas.