“Nada es privado”

La tecnología digital, en un inicio promesa de conectividad entre todos los humanos, tomó el camino inevitable en sociedades capitalistas: la mercantilización. Las empresas acapararon las oleadas de datos para manipular mejor a consumidores adormecidos por el exceso de ruido que producen mensajes descontrolados. Conectarse se volvió muy simple, comunicarse extremadamente difícil. Los datos son la nueva mercancía, producen millones de dólares a quien los posee, son obtenidos sin el pleno consentimiento de los productores; cosechados, almacenados y vendidos por los gigantes de la informática.

Sabemos ya que nuestros dispositivos digitales pueden ser monitoreados por los proveedores, toda información grabada. Así siguen nuestros pasos en redes sociales, en gustos, en búsquedas. Nos espían. No hay leyes que lo prohíban, la supuesta libertad de la red es libertad para quienes controlan los nodos, las cuentas, los flujos. Algunos usuarios creen que libertad es “postear” cualquier cosa, insultar, tergiversar, enviar notas falsas para “influir” convirtiendo el ciberespacio en una enorme arena de lucha y desinformación.

Resultado de esta falta de regulación, los ciudadanos estamos expuestos al abuso, tanto si hemos de ver por fuerza un anuncio para llegar a una página, como si en las campañas electorales nos persuaden para votar por uno u otro candidato. De esto último trata el documental en Netflix, Nada es privado. También el libro La dictadura de los datos. Ambos provienen del escándalo suscitado cuando se descubrió que la compañía Cambridge Analytica (CA) había obtenido de Facebook datos de los usuarios. Con éstos, mediante una investigación que llevó a determinar a los votantes “indecisos”, luego los clasificó en cinco grupos según su perfil psicosocial, y con este material elaboró una campaña muy eficaz para inclinar la balanza a favor de Donald Trump en 2016.

Nada es privado presenta el testimonio de Brittany Kaiser, exempleada de Cambridge Analytica. Fue Carole Cadwalladr, periodista de The Guardian, quien primero descubrió la supuesta implicación tanto en las elecciones estadunidenses como en el Brexit. Aparece también en el documental, y cuenta la manera en que trabajó el tema. Se presentan las comparecencias en el Senado de Alexander Nix, fundador de la empresa y de Kaiser. Las imágenes son reveladoras del estado de ánimo de los protagonistas, la pieza resume el final de la historia.

Sin embargo, para conocer a fondo toda la operación y a sus protagonistas, el libro La dictadura de los datos es el documento a consultar. Ahí aparecen incluso los tratos de CA con el PRI del Estado de México.